/Notas: llegamos al capítulo final, gracias !/

Promesa

Capítulo VI

Entre felicitaciones de su hermana automáticamente se desplomó en su cuarto sin siquiera tener fuerzas suficientes para cubrirse con sus frazadas, aunque esto no le impedía sentirse extremadamente feliz por su cita con Makishima. Su hermana ayudándolo a taparse le iba preguntando que tal lo acontecido y cuando podía continuaba felicitándolo por su salida. Al tomarle la temperatura sus sospechas eran acertadas, tenía treinta y nueve grados de fiebre, corrió por un paño de agua fría y lo puso en su frente. "Debes descansar, en un rato te traeré mi sopa especial" Dijo amablemente mientras le cerraba la puerta de la habitación. Abrió la tapa de su celular y se quedó sin habla cuando leyó lo que le había contestado Yuusuke, "Yo también"

Esas dos palabras hicieron que girara de un lado al otro de la cama en conmensurable alegría quizás logrando que su fiebre suba más. Su hermana volvió a la habitación con una bandeja trayendo un plato hondo de sopa y lo ayudó a comer cucharada por cucharada, Toudou no fue capaz de comer mucho por su fiebre a pesar de que estaba delicioso. Le remojó el paño nuevamente y otra vez tomó su temperatura, "Sigue igual..." Dijo preocupada "Deberás descansar un par de días"

Caía en la cuenta de que no podría ir a clases y menos al club de ciclismo recordando que mañana empezarían las prácticas en las montañas. Débilmente asintió a lo que su hermana le informó para que sepa que entendió el mensaje, ella sonrío y lo dejó descansar un rato. Pensó en Manami que estaba emocionado por el día de mañana, se entristeció ya que realmente quería verlo contento con el resto de Hakogaku. Dejó su sentimiento de tristeza a un lado recordando su último encuentro con el chico. A primera vista Sangaku es un joven simpático, alegre e inocente pero luego resulta ser perspicaz, travieso y aquella aparente inocencia cada vez a Toudou le costaba encontrarla.

El resto de la tarde se la pasó durmiendo una siesta hasta que su hermana lo despertó en la hora de la cena y le trajo otro plato de sopa, esta vez comió un poco más que al mediodía. Repitió la mujer el proceso remojando el paño y tomándole la temperatura. "Treinta y ocho grados ahora... De a poco vas mejorando..." Mencionaba en voz baja, al observar a su hermano notó que no escuchaba lo que había dicho porque nuevamente se quedó dormido. El agotamiento que presentaba le prohibió soñar, su mente se quedó en blanco durante la noche.

Su alarma sonó a las siete de la mañana, hora a la que se despierta todos los días para ir al colegio, casi siempre tarda una hora y media en arreglarse entre lavarse los dientes, bañarse, peinarse y humectar su piel. Como no asistiría a clases apagó su alarma y continuó durmiendo hasta las once. Las únicas veces que se levantó fueron para ir al baño, esta vez se levantó lentamente de su cama y se atrevió a ir al piso de abajo a desayunar. Se puso una manta encima y así fue bajando las escaleras.

"¡Hermano!" Exclamó la muchacha en sorpresa cuando lo vio ingresar al comedor, para su sorpresa ella no lo retó, "Siéntate y ahora te traigo el desayuno" le dijo mientras ingresaba en la cocina. En tan solo unos minutos Jinpachi tenía su té verde y tostadas de desayuno. Tomando todo su té y dejando unas tostadas volvió a su cuarto ayudado por su hermana. "Te llamaré para el almuerzo" anunció antes de volver al piso de abajo.

Concilió nuevamente el sueño al haber terminado de desayunar, se sentía tan solo un poco mejor que ayer pero al menos era una mejoría. Ya no se sentía tan mareado y los estornudos cesaron.

Como si tan solo hubiesen pasado cinco minutos, su hermana lo estaba despertando tocando su hombro. "¡Despierta!" Decía una y otra vez.

"No quiero almorzar todavía" refunfuñó Jinpachi mientras le daba la espalda intentando dormir de nuevo.

"¡No es eso!" Negó enseguida, "Un chico vino a verte, me dijo que se llama Manami Sangaku"

"¿S-Sangaku?" Repitió Toudou automáticamente.

"¡Si! ¿Acaso... Es tu kouhai?" Preguntó curiosamente, al ver que su hermano no negó la pregunta sonrió, "Bueno ahora lo haré pasar al cuarto, ¡Parece un joven muy amable!" Exclamó contenta y se dirigió abajo a dejar pasar a su kouhai.

No le había avisado a nadie de Hakogaku que faltaría por su fiebre, al mirar la hora en su celular las prácticas en el club ya tendrían que haber empezado. No entendía porque si Sangaku esperaba tanto para este día en el que iban a ir a las montañas terminó no yendo tampoco. Ignorando sus nervios, frustración y enojo de que su kouhai faltó a las prácticas, decidió esperarlo intentando reprimir un poco su ira.

"¿Entonces mi hermano ganó la carrera que tuviste con el?" Escuchaba la voz de su hermana proveniente del pasillo "¡Qué bueno que es mi hermano enseñando a los chicos de primer año!" Dijo con suma admiración, "Este es el cuarto, ¡Nos vemos!" Y a continuación se escucho las pisadas de su hermana alejándose y al mismo tiempo el sonido de Manami tocando la puerta.

"¡Toudou-san soy yo!" Escuchó decir detrás de la puerta.

"Pasa" decía mientras se sentaba en su cama.

El joven lentamente ingresó al cuarto y con preocupación dijo "¡Perdón por molestarlo Toudou-san!" Estando frente a su cama, "Vine a ver como estaba"

"Nada grave, en unos días me recuperaré" contestó cortante, "¡¿Por qué no estás en el club?! Si vas ahora puedes llegar a participar" agregó de forma brusca, "¿Yasutomo te dijo dónde vivo?"

Sangaku asintió enseguida al escuchar la última pregunta, sin parecer afectado por lo dicho respondió "No es lo mismo sin usted las prácticas, después de todo es el principal climber" El enojo de Jinpachi desaparecía tras los elogios de su kouhai. "Cuando fui al club y me encontré con que no estaba le pregunté a Arakita-san y me dijo que si tenía tantas ganas de verle que debería ir a su casa y me pasó su dirección que la sacó de su formulario del club... Creo que quiso decir que fuera cuando terminaran las prácticas... Pero decidí mejor venir ahora" Terminó su explicación con una sonrisa.

Arakita seguramente cuando se cruce con ambos les iba a dar una gran reprimenda por no haber asistido.

"Gracias por venir a visitarme, Sangaku" exclamó Jinpachi, "Debo descansar para recuperar al máximo mi belleza que perdí durante este resfriado, puedes volver al club ahora" enunció en la forma más cortés que pudo.

"¡Es imposible que usted pierda su belleza!" dijo sin la menor intención de volver a la escuela.

Antes de que Jinpachi pudiera agradecerle el nuevo cumplido, el joven se adelantó unoss pasos situándose al lado de uno de los costados de la cama.

"Toudou-san" llamó su nombre, Jinpachi sin comprender que ocurría el chico fue sacando la frazada que lo cubría destapándolo y dejándolo con su pijama a la vista.

"¿Q-qué haces?" Preguntó sintiendo el leve frío que invadía el lugar, intentando taparse nuevamente sintió la mano de Sangaku tocando su brazo para detenerlo.

Sin responder se sentó en la cama, Toudou nunca antes había visto su rostro tan serio y determinado, "No aguanto más" sentenció el chico.

Jinpachi empezó a avergonzarse cuando el joven miraba su rostro, su torso y sus piernas como si observase una gema preciosa.

"No me rechace" susurró Manami mientras deslizaba sus manos por su pijama y entre el espacio de un botón con otro dejó que sus manos acaricien su pecho, sus manos se sentían temblorosas. Al entrar en contacto quiso alzar sus manos para detener a su kouhai, cuando recordó su última frase se detuvo. Sangaku retiró su mano y sus ojos se inclinaron hacia otra dirección.

"Me gustas Toudou-san" dijo más bien como si se lo estuviera repitiendo para si mismo.

Abriendo los ojos en sorpresa antes de poder objetar, Manami estaba tocando su entrepierna por encima del pijama "¿Ya estás en este estado?" Preguntó como si tan solo estuviesen hablando de las actividades del club.

"Déjeme ayudarle" decía mientras bajando tan solo un poco los pantalones dejó al descubierto su miembro ya en estado rígido.

"¡D-Déjame!" Gritó Jinpachi, sin embargo no hizo ningún ademán para detener a su kouhai.

El joven se subió por completo a la cama y poniendo sus brazos por encima de las piernas de Toudou acercó su rostro a su entrepierna y abriendo su boca tanteaba con su lengua distintas zonas.

Jinpachi sin darse cuenta o quizás causado por la fiebre, cerraba paulatinamente sus ojos dejándose arrastrar por las sensaciones de su cuerpo. Por momentos imaginándose la presencia de Maki-chan. No contuvo sus gemidos cuando sintió la boca de Sangaku introduciéndose en su miembro y succionando levemente presionándolo con sus labios, los sacaba despacio y comenzaba a repetir el movimiento.

El sonido de la boca moviéndose alrededor de él de forma brusca y presionando sus labios en los costados del miembro se estaba haciendo insoportable.

"Toudou-san" decía reiteradas veces en cada pausa que hacía para respirar y recuperar aire.

Instintivamente sujetó el pelo de su kouhai para indicarle el ritmo que deseaba con el movimiento de su mano. Sangaku sonrió al sentir la mano en su pelo y en contestación inició succionando de forma brusca sin controlar mas la intensidad.

Abrió sus ojos para encontrarse con el joven el cual tenía sus ojos solo puestos en su tarea, la imagen obscena enfrente de el lo descolocó más. Veía en sumo detalle los ojos de Manami y el movimiento de acariciar su cuero cabelludo resultaba doblemente excitante.

"Es-Estoy... Por..." Antes de terminar de hablar, Sangaku alejó su rostro y con sus dedos obstruyó la parte superior del miembro impidiendo la eyaculación.

Estremeciendo en forma rítmica, puso sus manos en los hombros del joven rogando que lo dejara llegar al orgasmo.

"P-por favor" suplicó.

"Toudou-san, nunca pensé que serías capaz de hacer estos sonidos" dijo cegado por la lujuria sin escuchar lo que su compañero decía.

Presionando más fuerte, Toudou gimió sintiendo una especie de dolor siendo invadido al mismo tiempo por el placer.

"Me gustas" dijo su kouhai nuevamente mientras con su otra mano jugueteaba rozando las piernas de Jinpachi, "Quiero que me prometas que eres mio" enunció firmemente sin quitar su vista del otro.

Agudizándose más el dolor, la horrible desesperación de no poder liberarse, asintió reiteradas veces y entre gemidos respondió "¡S-si...!" mientras rasguñaba los hombros de Sangaku para ignorar tan solo un poco el sentimiento de opresión.

Llegando a sus oídos la respuesta, continuó unos segundos más así y luego retiró su mano y con tan solo rozar sus dedos provocó que Jinpachi alcance el orgasmo y eyaculara como nunca antes lo había hecho en su vida. Su sémen alcanzó parte del rostro y pelo de Manami y sus frazadas también se vieron afectadas. Su liberación alivió completamente su dolor y se encontraba exhausto, nunca antes hubiese recordado tener un orgasmo tan intenso como este. Se desplomó en su cama, probablemente tarde más días en recuperarse de su fiebre ahora.

Por un momento olvidándose de lo sucedido, vuelve a la realidad y descubre que Manami se volvió a sentar en el costado de la cama. Observó que el joven se estaba masturbando.

"Toudou-san... Toudou-san... Tou- Nnh..." Eyaculó con rápidos movimientos.

Se quedaron por un breve momento en silencio esperando a que se recompusieran, solo escuchando la respiración agitada de ambos.

Habló primero su kouhai "Yo limpiaré" dijo desviando su mirada mientras se ponía de pies y se acomodaba sus pantalones.

"...El baño esta aquí al lado" le indicó a Sangaku.

El joven volvió al cuarto con un rollo de papel higiénico. Tardó en observar que el semen que había quedado en parte del rostro de su kouhai cuando eyaculó ya no se encontraba mas, en el baño se lavó su cara. Esta deducción hizo sentir profunda vergüenza de si mismo por haber ensuciado a Sangaku y recordando todo el proceso sus mejillas enardecían.

El joven limpió con el papel las frazadas y se agachó para también ocuparse del piso. Cuando consideró que terminó su limpieza regresó al baño a tirar el papel higiénico utilizado y a dejar el rollo en su lugar.

"Me gustas" repitió el joven ya habiendo vuelto a la habitación, "Mucho" agregó tomando una de las manos de Jinpachi el cual nuevamente se tapó con sus frazadas sintiéndose mareado otra vez.

Comenzando a ignorar la vergüenza que lo irrumpía, recapituló lo sucedido y el pánico caía sobre el. Le había prometido a su kouhai que le pertenecía a el tan solo unos minutos antes.

"Sangaku... Esa promesa... No voy a poder cumplirla" mencionó finalmente.

Sin que el otro retirara su mano, enseñó una leve sonrisa "¿No le gusto?" Su voz sonaba entristecida contradiciéndose con sus gestos.

"¡No es eso!" Refutó enseguida, "...Ya hice una promesa con alguien más y no puedo fallarle"

Manami asintió en forma de haber comprendido y finalmente despegaron sus manos, "Con Makishima-san, ¿Verdad?" Preguntó.

Sorpresivamente sin poder creer lo que escucharon sus oídos, el sonrojo cubría sus mejillas nuevamente, se sentía también un poco enojado ante esta pregunta.

"¡¿Cómo sabes esto?!" Exclamó molesto y su kouhai se reía al ver su reacción.

"Así que era eso" dedujo Sangaku causando que su compañero se sonroje más, "Cuando hoy no asististe a clases, Arakita-san fue a hablar conmigo al explicarme que probablemente no vendrías al club porque el fin de semana saliste con Makishima-san y pensó que solo estarías cansado"

Su kouhai se estaba dirigiendo a la puerta tan sonriente como siempre lo ha sido "Nos vemos Toudou-san" salió del cuarto emprendiendo su camino a la salida.

Manami no estaba en ningún lugar a vista y Jinpachi exclamó en frustración, continuando agitado se acostó dando media vuelta en su cama para tratar de dormirse nuevamente cuando en ese preciso momento reingresó su hermana a visitarlo.

"¡Qué chico tan apuesto tu kouhai!" Suspiró en admiración, "Recién lo saludé antes de que se fuera... ¿Ocurre algo?" Dijo preocupada al ver la palidez y al mismo tiempo el sonrojo de sus mejillas.

"...Solo estoy cansado" tardó en decir finalmente.

Su hermana le tomó la temperatura y exclamó de horror "¡Tienes la misma temperatura de ayer a la noche!" Y corrió al piso de abajo por más paños fríos.

Probablemente tarde más días de lo normal en regresar a clases. Pensando en el chico sintió una profunda pena de no poder corresponderle en sus sentimientos, pero su promesa con Yuusuke es algo que no cambiaría nunca.

Entre estos pensamientos fue conciliando el sueño antes de que su hermana regresara al cuarto.