N/A: Hola! Me he dado cuenta que no hay casi ningún Fanfic sobre Pyro en español. Y menos Pyro/OC. Así que aquí va!

* No se si pueda actualizar seguido porque mi ordenador enloqueció. Y casi nunca se enciende, o se enciende y se apaga solo.

Prólogo: Rumbo a la Escuela Mutante

— Sr. Drake, Sr. Allerdyce – el Profesor Xavier entró al salón de Ciencias – necesito que me acompañen, con su permiso Dra. Gray…

— No hay problema, vayan niños.

Los dos jóvenes se dispusieron a seguir al profesor, no sin antes Bobby Drake darle a su amigo una mirada que decía ¿Qué has hecho esta vez? Una vez fuera del salón, Bobby Drake seguía mirando a John Allerdyce de la misma manera, a lo que finalmente:

— Juro esta vez que no he hecho nada malo Bobby.

— Ciertamente no han hecho nada – dijo el Profesor – Necesito de su ayuda buscando a una nueva estudiante.

— ¿En qué exactamente Profesor? – preguntó Bobby.

— Seguramente sabe quien es Alexa Gray Sr. Drake – el profesor no espero a que respondiera – Será una estudiante muy prometedora, si es que acepta venir.

— ¿Así que iremos… a reclutarla?

— Así es John.

— ¿No somos muy jóvenes aún? –preguntó Bobby.

— Tú eres su mejor amigo Bobby; si sabe que tú eres como ella, no se opondrá demasiado a acompañarnos.

— ¿Y yo por qué debo acompañarlos? No es que moleste, claro. – fue John quién preguntó esta vez.

— Necesitas tomar aire fresco John – dijo Charles – Y se que te gusta la acción.

#4 Horas Después#

Alexa Gray estaba preparando la cena para su familia. Sus padres siempre trabajaban hasta tarde y prácticamente nunca estaban en casa, por lo que casi siempre ella hacía todo en la casa.

Un par de golpes se escucharon en la puerta principal de la casa. Alexa se acercó a la entrada y abrió la puerta, tres personas estaban en el porche; un hombre calvo en silla de ruedas, acompañado de dos adolescentes: el primero en el que se fijó tenía cabello castaño (peinado hacia tras con mucho Gel), ojos color gris-azul y una mirada de intriga hacia ella (pero con unos dejes de autosuficiencia); el otro chico era unos centímetros más alto que el Sr. Gel, su cabello era castaño en las raíces pero se aclaraba en las puntas y los ojos de un color azul profundo que hiso que le reconociera al instante.

— ¿Bobby? – preguntó en un susurro.

— ¿Nos dejas pasar Alex? – preguntó con una sonrisa, a lo que ella asintió.

— ¿Y vosotros son…? – preguntó Alexa a las dos personas restantes.

— Soy Charles Xavier, el director del instituto del Sr. Drake, y él es John Allerdyce, uno de mis estudiantes; y creo que ya conoces a Bobby. Será posible que charlemos unos minutos…

— Claro, pónganse cómodos – dijo Alexa una vez llegaron a la Sala de Estar. John y Bobby se sentaron en el sofá. – ¿Qué es lo qué sucede?

— Verá Srta. Gray, soy el director del Instituto Xavier para Jóvenes Talentos, Bobby y John son alumnos en mi escuela. Una escuela para…

— Mutantes – terminó John.

— ¿Cómo es que sabéis…? ¡Alto! ¿No estoy sola?

— Por supuesto que no – Xavier señalo a los chicos que le acompañaban.

Alexa miró a Bobby, por lo que se sorprendió al oír un Clicdel otro. El chico –John– tenía un Zippo en la mano (el cual desprendía una pequeña llamita), con un movimiento de dedos la llamita se volvió una flor; Bobby estiró el dedo índice y la flor se congeló y cayó al suelo rompiéndose.

— Siempre haces eso, cambia el truco – susurró John a Bobby. Alexa rio y fijo su mirada en los trozos de hielo, con un movimiento de manos el hielo se derritió y elevó en el aire, y con otro movimiento se evaporó.

— ¿Esa es tu mutación? – preguntó Bobby.

Antes de que Alexa pudiera contestarle, se escuchó el ruido de un coche estacionándose frente a la casa. Alex miró a las personas frente a ella con alarma.

— Iré con vosotros, solo no le digáis… esto – dijo, a lo que Bobby y, el Profesor asintieron y le dirigieron una intensa mirada a John, quien asintió con pesadumbre.

— ¡Alexa, llegamos! – escucharon decir a Marie, la madre de Alexa.

— Tenemos visita mamá, papá.

— ¿A, sí? ¿Quién…? – El primero en aparecer fue su padre, que dirigió su vista a Bobby -¿Bobby?

— Buenas noches Sr. Gray, soy Charles Xavier, el director de una Escuela para Jóvenes Superdotados, Bobby es uno de mis alumnos, quien insistió en acompañarme al saber que iba a venir para hablar con vosotros y su hija. Ella es un prodigio en Biología Molecular.

Alexa miró a Charles con ojos como paltos ¿Cómo es qué lo sabía?, sus padres la miraron con orgullo y sorpresa.

— He aceptado mamá – le dijo Alexa.

— ¿Estás segura cariño? – le preguntó su padre, Alex simplemente asintió. — ¿Cuándo te irás?

— Posiblemente mañana cerca del mediodía vendremos a buscarla, nos alojaremos en un hotel en el centro. Hasta entonces, adiós. Vámonos, chicos.

— Adiós – saludaron John y Bobby.

— Adiós.

#A la Mañana Siguiente#

Alexa estaba desayunando tranquilamente, había terminado ya de empacar sus pertenecías más importantes y estaba esperando que el Profesor junto con John y Bobby la recogieran. Hace demasiado tiempo que no veía a Bobby, y cuando le vuelve a ver se entera de que era como ella, y de que ella no era la única. Y ese otro chico -John- , parecía estar dividido entre lo fácil y lo correcto, una buena persona que no encuentra el camino correcto, era atractivo (no podía negarlo), pero de una forma extraña.

Sus cavilaciones se cortaron al escuchar el sonido de unos golpes en la puerta. Mientras su madre abría la puerta, Alexa subió a su habitación para buscar sus maletas y dos cajas. ¿Ahora qué?Pensó, no podría llevar todo junto, se caería de las escaleras.

— Me han enviado a ayudarte – una voz en la puerta le hiso dar un brinco, al darse la vuelta vio que era el amigo de Bobby.

— Si ¿Eres John, cierto? – le preguntó.

— Me gusta más Pyro, ya sabes, por lo del fuego.

— Bueno, Pyro ¿podrías tomar esas cajas de ahí? – le señaló el lugar.

— Entonces… ¿Controlas el agua? – le preguntó Pyro mientras tomaba las cajas.

— No, controlo los átomos y moléculas de la materia. Sobre todo los elementos y los metales, pero solo puedo controlarlo en objetos inanimados.

— Asombroso. Puedo manipular el fuego, no crearlo – parecía frustrado por esa falla.

— Nadie puede crear moléculas de la nada, no te sulfures. – Alexa salió de la habitación con sus maletas, dejando a Pyro con la duda del significado de sus palabras.

Una vez se despidió de sus padres, subió al coche y partió rumbo a un lugar donde había personas como ella.

— Mmm ¿Dónde es exactamente la Escuela? – preguntó, al darse cuenta de que no sabía a donde iba.

— En Westchester, New York.