Este fic participa en el reto "Deja volar la imaginación" del foro Retos Kunoichi.

Disclaimer: Naruto y Hinata no son de mi propiedad, sino que pertenecen a Masashi Kishidrogas asesino de primos de Hinata y demás personajes favoritos—desgraciao—

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Hoy había salido en la mañana a comprar los víveres para hacerle un almuerzo sorpresa a su novio, ah, que bien que sonaba eso, cada vez que lo pensaba se sonrojaba y sonreía como boba. Hinata agradeció a la anciana a la que le acababa de comprar un par de verduras y siguió su camino por el mercado, estaba planeando un delicioso ramen casero con todo incluido, como a su novio le gustaba.

—NaruHina—

Hinata paró en seco al escuchar esa palabra, dos chicas estaban tomando un café en una banca mientras hablaban animadamente, la joven peli-azul se acerco con cautela, no es que ella fuera una chismosa, no, claro que no, es solo que le pareció escuchar su nombre salir de la boca de la joven de cabello castaño claro, y, bueno, le daba curiosidad saber que tenían para decir de ella. Con los años de satlker que llevaba, pudo acercarse sin ser notada.

—Así se le llama a su pareja, adorable, ¿no?—
—Claro, pero le ponen nombre a su pareja, como si fueran famosos—
— ¡Y lo son Kaede, son famosos!—
— ¿A si?—
—Que tontita eres amiga, claro, imagínate, la heredera del Clan Hyuuga y el héroe del Mundo Ninja, y para la cereza del postre, él fue a rescatarla, como un príncipe va por su princesa, ¡claro que son famosos!—
—Así que NaruHina…—
—Si, la perfecta combinación de los nombres Naruto y Hinata—
—Que suertuda esa Hinata, con lo lindo que es Naruto-sama—
—Jugaría con él a la pizza…—
— ¿Pizza?—
—Si, él es la pizza y yo lo parto en ocho—

¿Le habían puesto nombre a su pareja? Vaya, no sabía que pensar de aquello, quizá podía pensar en que todas las naciones estaban hablando de su relación y poniéndole nombre a su noviazgo, o tal vez en que las chicas de la aldea querían partir en ocho a su novio, recalcando, SU NOVIO.

Bufó tratando de no pensar en eso y se dirigió al pequeño departamento de Naruto, no se dejaría llevar por tonterías como aquellas, Naruto la amaba, ella lo amaba a él y así todos eran felices, no hay más que pensar, así que a trabajar—aparte, ella era la única que podía partir a Naruto, nadie más—

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Naruto llego a su casa con un fuerte dolor en la espalda, eso de enseñarles a los niños y que estos se emocionen y te ataquen no tenía gracia alguna, por ahora solo calentaría un pote de ramen y dormiría el resto del invierno.

Cuando abrió la puerta, el agradable olor a ramen casero lleno sus fosas nasales e hizo que se relajara, oh, su dulce novia le había hecho ramen, ella siempre tan considerada. Hablando de su novia, hoy cuando estaba en la academia, todas las niñas gritaban NaruHina esto y NaruHina lo otro…

— ¡NaruHina esto y NaruHina lo otro!—Hablaba una niña a sus dos compañeras, moviendo las manos exageradamente— ¡Mi hermana no para de decir que es la pareja del siglo!—
— ¡Es porque lo es, Kim, es la pareja más linda del universo!—La pequeña de cabellos rubios se tiro hacia atrás suspirando enamorada— ¡Él fue a salvarla de el malvado que se la quiso llevar, hasta la beso frente a la luna y todo!—
—Naruto y Hinata se van a casar…—Canturreaba la tercera integrante del grupo, siendo vista por el héroe del mundo.

Y bueno, fue difícil no escuchar a esas pequeñas, aunque aun no entendía bien que era eso del NaruHina, le preguntaría a su Hina-chan, ella sabía la respuesta a todo, era muy inteligente, aparte de bonita y delicada, y cuando quería era sexy y sensual y le daban ganas de…

Okey, nos desviamos del tema, señoras y señores…

— ¡Hina-chan, estoy en casa!—Grito dejando su abrigo en los ganchos de la entrada.
— ¡Bienvenido a casa, Naruto-kun, te prepare ramen!—La joven servía en tazones hondos el ramen preparado, mientras invitaba a su novio a sentarse.

Luego del agradecimiento por la comida, ambos se pusieron a comer en silencio, sin palabras de por medio, y escuchando las recientes gotas de lluvia caer desde lo más alto hasta terminar chocando con la blanca nieve.

—Oye, Hina-chan—Murmuro Naruto luego de sorber los fideos de su plato— ¿Tu sabes qué es eso del NaruHina?—
— ¿E-eh?—Susurro sonrojada, ¿es que acaso él no se había enterado?—Pu-pues, e-es el nombre que le pu-pusieron a nuestra…—
— ¿Eh? ¿Nuestra que, Hina?—Pregunto al ver como su novia dudaba y miraba para todos lados sonrojada.
—A nuestra pareja…—Susurro, inaudible para los oídos del rubio.
— ¡¿Qué?!—Grito colocando su mano alrededor de su oreja, Hinata suspiro.
—Es el nombre que le pusieron a nuestra pareja—Respondió ahora más tranquila, pero al ver que su novio no entendía, tomo una gran bocanada de aire y le pareció escuchar que alguien decía que necesitaría paciencia—Es la combinación de los nombres de los integrantes de una pareja famosa, Naruto y Hinata, es Naru-Hina—
—Oh…—Naruto revolvió sus palillos entre los fideos, sonrojado—Así que, ahora somos de esas parejas—
—Si, somos de esas parejas—Dijo ella divertida, no pudiendo reprimir una sonora carcajada—A mí me gusta, NaruHina
—A mi también—Concordó acompañándola en las risas—Bueno, ¿Qué tal si NaruHina termina de tomar la sopa y va a la camita? No sé, podríamos jugar algún jueguito…—
—Juguemos a la pizza—Ofreció la Hyuuga, Naruto puso una mueca de confusión—Te explico en la cama, ¿bien?—

Y así, NaruHina tuvo sexo desenfrenado el resto de la tarde y parte de la noche, cayeron rendidos a eso de las dos o tres de la mañana y durmieron acurrucados, Hinata jugo a la pizza con Naruto varias veces, y lo partió en ocho, así que dudo que mañana el pobre chico salga a trabajar.