hola a todas... bueno este fic era algo que me venia rondando desde hace tiempo y pues por fin pude plasmarlo.

esta basado en la canción de Ricardo Arjona LA MUJER QUE NO SOÑÉ

como ya saben, los perosonajes de Inuyasha no me pertenecen, solo los estoy tomando prestados de la gran Rumiko Takahashi

espero y les guste


Capítulo 1 patito feo

Era un día precioso en la ciudad de Tokio, la gente iba y venía, todos sumidos por completo en sus preocupaciones, sin fijarse bien en los demás, entre ellos una joven de nomas de 1,60 tés pálida a causa de la falta de sol, ojos color chocolate, grandes y expresivos que eran ocultados detrás de unos enormes lentes que ella utilizaba para ver mejor, sus labios eran delgados y finos, no llevaba ningún maquillaje, pues odia aparentar algo que no era, su cabello azabache lo tenía recogido en dos trenzas a las que escapaba flequillo que cubría su frente, ella no se consideraba una mujer bonita y a decir verdad a los ojos de los demás no lo era, y ella no se empeñaba en mostrar lo contrario, hace mucho tiempo que había dejado de hacerlo…

Miro su reloj de pulsera y su paso aumento más.

-Oh ¡por Kami!- se dijo a sí misma, sin poder evitar la mirada de los demás, pues casi había gritado, entonces cohibida encogió sus hombros y agacho la vista y comenzó a andar aún más rápido "llegare tarde a mi primer día de trabajo...¡Sango me va a matar!", Sango había sido su mejor amiga desde que tenía memoria, eran casi como hermanas y ella era la persona en quien más confiaba, pues cuando el resto del mundo se había encargado de menospreciarla y humillarla Sango había estado ahí para alentarla en todo, ahora se dirija hacia la compañía del novio de su amiga, empresa que no solo era de él, sino de sus otros dos hermanos, la habían contratado como la nueva secretaria de Inuyasha Taisho y por lo que sabía, a su nuevo jefe no le gustaba que la gente llegar tarde.

Había llegado muy temprano solo para poder conocer a su nueva secretaria, pero esta ya estaba retrasada casi 10 minutos y eso lo estaba exasperando, odiaba que sus empleados llegaran tarde y más cuando habían sido contratados por medio de la ayuda de alguien, se había reusado a contratar la chica, sin conocerla, pero Miroku insistió mucho, diciendo que ella era una muy buena trabajadora y mostrándole las calificaciones que tenía en la universidad de Tokio, donde la chica estaba estudiando estadística y negocios internacionales, entonces viendo la persistencia de su hermano, decidió contratarla como su secretaria personal, además, debía reconocer que quería conocer a la mujer "debe ser muy bella para que haya insistido tanto… aun a pesar de Sango" se dijo a si mismo cuando escucho que alguien golpeaba en la puerta de su despacho.

Por fin había llegado su a la compañía Taisho, un edificio enorme que alberga a uno de los más grandes conglomerados económicos del mundo, ahora se encontraba sumamente nerviosa, cuando la vio la recepcionista, la miro de forma despectiva y le dijo que el señor Inuyasha, la estaba esperando en el despacho y de manera no tan amigable le señalo el camino que debía tomar. Estaba realmente anonadada de ver tanta pulcritud y elegancia en un edificio, todos los empleados estaba bien vestidos, los hombre con trajes y corbatas y las mujeres con bonitos vestidos ejecutivos que se pegaban a sus esbeltos cuerpos "todos aquí son hermosos" entonces se vio a sí misma, con su pantalón ancho y su enorme blusa, el saco de lana aún más grande, ella no encajaba en ese lugar, pero si quería seguir con sus preciados estudios tendría que hacerlo, entonces llego al lugar indicado por la mujer de la recepción y golpeo con suavidad, esperando que su nuevo jefe no la despidiera por su pequeño retraso.

-adelante- escucho que decía una voz ronca desde dentro de la oficina.

Ella abrió la puerta con lentitud y entro en el lugar, se asombró aún más la ver lo grande que era esta oficina es más grande que mi departamento" pensó, y no era nada alejado de la realidad, pues su departamento era de esos en los que la cocina se encuentra en el comedor y la sala y panas cuentan con una ola habitación donde solo caben una cama pequeña, una mesita de noche, un pequeño closet y un mini tocador; por el contrario, esa oficina era inmensa, en ella había un enorme sofá que enfrente tenía un televisor enorme y más haya estaba el escritorio, que era tan enorme como todo lo demás en esa sala, entonces se percató del hombre frente al gran ventanal que daba una gran vista de todo Tokio, este hombre era alto y fornido, su presencia era imponente y destilaba sensualidad, sus cabellos eran de un inusual color plata, largo y estaban atados en una coleta baja, tenia (igual que los demás empleados) un traje de color gris oscuro.

-bu… buenos días Señor Taisho- saludo un poco tímida la pelinegra.

Entonces el volteo a verla, ella quedo asombrada con ese hermoso rostro, ya lo había visto en revistas y en periódicos, pero contemplarlo en persona era muy diferente, su ojos eran del color oro, su piel era morena, su cejas tan plateadas como su cabello, sus labios grueso y sensuales y su musculatura se dejaba ver por el traje, realmente él era el sueño de toda mujer, pero no podía ser su sueño.

Se le quedo mirando por un instante, pues estaba sorprendido, ella era todo lo que él no había imaginado, era pequeña, toda ella era reamente pequeña, no llevaba ni una pisca de maquillaje y su ropa no deja nada, paro nada es nada a la imaginación "no es para nada bonita" pensó, pues no se acercaba al estereotipo de mujer con la que el solía salir, teniendo encueta que para él la imagen era más importante que cualquier cosa, solo salía con modelos y actrices hermosas, que aunque huecas, siempre le hacían pasar momentos agradable y ella no era de esa clase de chicas.

-tú debes ser Kagome Higurashi- más que una pregunta era una afirmación, haciendo que la azabache respingara un poco, la miro acusadoramente y añadió –llegas tarde- sentencio

-Yo-

-No me importan tus excusas- la interrumpió antes de que pusiera decir algo – no tolero que mis empleados lleguen tarde a su trabajo- la miro de pies a cabeza y añadió –te lo perdono por esta vez, porque eres amiga de Miroku y si te despido el primer día… no habrá quien lo aguante-

-gracias- susurro la chica, casi intimidada.

-ahora quiero que vayas a hablar con Rin- la chica lo miro con confusión y él entendió que ella no sabía quién era Rin – la joven que está sentada en el escritorio al frente de la oficina de que esta enfrente de esta- le explico –ella será la que te haga la inducción al puesto-

Kagome sonrió, con una sonrisa que podría haber iluminado al mundo Inuyasha quedo impactado con tan radiante sonrisa, pero se abstuvo de mostrarlo y antes de que la joven saliera del despacho dijo –tienes que empezar a cambiar esas ropas… aquí no queremos patitos feos-

Continuara…


bueno asta aquí este capi...

espero les haya gustado, si fue así espero me lo hagan saber mediante un Review y si no... pues también

besos y nos leemos en el próximo capi.