Disclaimer: Ni Dragon Ball ni sus personajes me pertenecen, todo es propiedad del maestro Akira Toriyama.

Les deseo una feliz lectura ;)

Conversaciones entre las sábanas

Eran las tres de la madrugada en la Corporación Capsula. El pequeño Trunks de siete años y sus abuelos ya llevaban horas durmiendo profundamente. Por el contrario, en la alcoba principal de la gran mansión se distinguían dos perfectos cuerpos sudorosos, exhaustos por las artes amatorias que habían practicado sin descanso durante horas. Bulma respiraba aún agitada sobre el cuello de su amante, abrazándolo por el torso con las pocas fuerzas que le quedaban. Vegeta besaba el cuello de la científica con devoción, agradeciéndole con sus besos el exquisito placer que siempre le brindaba la bella peliazul.

Pronto Bulma consiguió normalizar su respiración, y como siempre le pasaba después de haber hecho tanto ejercicio con su amado, sus ojos empezaban a cerrarse para entregarse al tan merecido sueño. Pero parecía que esa noche no iba a poder dormirse tan fácilmente.

Vegeta se encontraba mirando al techo, acariciando la espalda de la científica mientras sus pensamientos rodaban entre mil preguntas. Normalmente él también caía rendido en el sueño tras las endorfinas liberadas en la explosión sexual, pero esa noche su curiosidad necesitaba ser saciada.

Bulma…eh.. Bulma…no te duermas aún. Quería preguntarte una cosa — dijo el saiyajin medio susurrando. — Mmmm…¿Qué ocurre amor? ¿Es que quieres más? — respondió la peliazul adormilada. Vegeta dudó un poco antes de formular su pregunta. No era fácil para él hablar de cosas tan íntimas, pero ya llevaba mucho tiempo queriendo saber la respuesta. Finalmente se armó de valor para hablar: — ¿Con quién es mejor? ¿Con el insecto, o conmigo? — preguntó el príncipe sin poder mirar a la cara a su mujer.

La quijada de Bulma se abrió hasta el suelo de la sorpresa. Nunca pensó que a Vegeta le preocuparan esas cosas, ni tampoco que le preguntara algo así. Le resultaba hasta cómico y tierno que su orgulloso guerrero estuviera preocupado por eso. No pudo evitar sonreír ante la ocurrencia del príncipe.

Jajajajaja… pero rey mío, ¿acaso no es evidente? ¿Cómo se te ocurre preguntarme eso? — respondió divertida la peliazul. — ¿Evidente? Por supuesto que sé lo mucho que gozas conmigo, de eso no tengo duda, pero….eso no significa que no lo hicieras también con el otro — dijo un muy sonrojado y medio enojado Vegeta. — Después de todo él es de tu raza, quizás te compenetrabas mejor con él — añadió el saiyajin mirando para otro lado.

Bulma tomó el rostro del guerrero con las manos y lo giró para que le enfrentara la mirada. — Escúchame atentamente Vegeta. Nunca, jamás, bajo ningún concepto he disfrutado del sexo con nadie como lo hago contigo. Tú haces que vibre cada terminación nerviosa de mi ser, me haces sentir plena, tanto a nivel físico como espiritual. Contigo siento la auténtica gloria, el mayor placer que una simple terrícola puede sentir. ¿Y sabes por qué? Porque eres tú quien me lo hace. Eres tú quien me hace el amor, el hombre del que estoy perdidamente enamorada y atada de por vida. Dicen que el sexo es principalmente psicológico y es la pura verdad. Cuando me tocas… sé que es mi amado príncipe el que me está tocando… y automáticamente mi cuerpo reacciona con la mayor de las excitaciones…Adoro todo de ti, una simple caricia, un simple beso e incluso una de tus matadoras miradas…me produce mil veces más placer que cualquier anterior experiencia sexual. No quiero que vuelvas a dudar de ello, ¿de acuerdo? — concluyó la emocionada y enamorada científica mientras acariciaba el cabello de su hombre.

Vegeta mostró su clásica sonrisa de medio lado y besó tierna y lentamente a su mujer. Las palabras de su esposa lo habían calmado por completo, y la inseguridad que había mostrado con su pregunta desapareció. "Por supuesto, ¿en qué estaba pensando? soy todo un dios del sexo".

Está bien nena, es solo que me pone enfermo saber que ese maldito insecto te ha tocado antes que yo, solo eso — añadió el guerrero. — Pero Vegeta, no puedes torturarte con eso, tú y yo no nos conocíamos, y Yamcha solo fue mi primer novio de la adolescencia, solo que nuestra relación se alargó demasiado…tú mismo presenciaste lo mal que nos llevábamos como pareja y las continuas peleas que teníamos... nuestra relación siempre fue así…éramos unos críos inmaduros…especialmente él. ¿Y qué me dices de ti? Yo al menos solo tuve relaciones con mi único novio…¿pero tú? Me parece que si alguien ha de ponerse enfermo, debería de ser yo… — terminó la peliazul con su ceño fruncido.

Oh, venga ya… tan solo eran prostitutas…Las utilizaba como simples pedazos de carne, nada más — dijo el saiyajin con su sonrisa socarrona. — ¡Pero eso no significa que no disfrutaras con ellas como lo haces conmigo! — contestó la científica desplegando su creciente enojo. — Mira Bulma, en primer lugar, ninguna de aquellas hembras era precisamente "compatible" con mi especie. Te sorprenderías de las "cosas" que he probado. Así que la atracción física dejaba mucho que desear, por no decir que en muchos casos era nula. Pero claro, llega un momento en que como todo hombre necesito descargar mis instintos, así que en ese punto cualquier cosa era buena.

Y en segundo lugar….nada de aquello puede compararse contigo porque tú eres mi diosa particular. Y no solo porque físicamente seas terriblemente bella y compatible a mi especie…también porque contigo he experimentado cosas que nunca pensé sentir, esos sentimientos que la vida me negó hasta que te conocí. Tú me salvaste Bulma, no lo olvides. Contigo ya no tengo sexo, contigo ya hago el amor, cosa que no sabía ni que existía. Poco a poco, durante todos estos años a tu lado me has ido impregnando de los débiles sentimientos terrícolas de los que siempre me burlé, y ahora ya no hay vuelta atrás. Hacer el amor contigo es el auténtico paraíso terrenal. Cuando estoy en tu cuerpo, me siento lleno, me siento en casa — explicó el emocionado príncipe con la voz quebrada.

A Bulma empezaban a saltársele las lágrimas. Las ocasiones en las que su guerrero abría su corazón eran muy escasas, y lo cierto es que no recordaba otra ocasión en la que el guerrero se hubiera abierto tanto. No pudo evitar besarlo apasionadamente mientras lo envolvía en un caluroso abrazo. — Tú y yo estamos hechos el uno para el otro, el destino así lo quiso. Y doy gracias a los dioses por unir nuestros caminos. Te amo Vegeta — dijo la enamorada peliazul hundiéndose en los azabaches ojos de su amado. — No más que yo a ti, Bulma — concluyó el guerrero mientras aspiraba el dulce aroma de su hembra.

Ambos cayeron finalmente rendidos al mundo de los sueños, ambos con sus cuerpos entrelazados, ambos inmensamente satisfechos por sus sinceras declaraciones.

...

Notas del autor: Bueno amigos y amigas, muchas gracias por leer el primer capítulo de este humilde fic. Como veis, el fic consistirá en distintas conversaciones (no tienen porqué estar hiladas) de mi pareja favorita bajo las sábanas.

Iré actualizando cuando las musas traigan a mi mente la inspiración para crear algún diálogo aceptable, así que no sé cada cuanto actualizaré, pero como no es una historia argumentada sino que más bien son diferentes drabbles, tampoco os quedaréis en vilo pensando qué pasará, jaja.

Hasta pronto y cuídense!

Colli.