Una chica de quince años de edad con cabello pelirrojo tan largo que podía sobre pasar su cintura y de ojos color azul, se encontraba a las afueras de la ciudad de Uminari en compañía de su familia para dar comienzo a sus vacaciones en la cabaña familiar, todos estaban ansiosos por llegar y poder relajarse después del stress de los últimos días.

Los rayos de sol se ocultaban tras las montañas dando pasa a una fría noche, al llegar a la cabaña bajaron del carro sacaron las maletas y se adentraron al lugar, el que se conformado solo de un piso lo suficientemente amplio para los cinco, este contaba con: una sala, la cocina y cuatro cuartos con sus respectivos baños.

-voy a dormir buenas noches -dijo la pelirroja bostezando.

-que descanses /buenas noches Nanoha- contestaron sus padres y sus hermanos. Eso fue lo último que escucho la pelirroja antes de entrar al cuarto donde descansaría por los próximos días.

Minutos más tarde después de conversar y comer un poco los demás integrantes de la familia se dispusieron a ir a las habitaciones y disfrutar las horas de sueño que los esperaban.

La noche pasaba y la familia Takamachi se encontraba durmiendo profundamente, sin percatarse de la presencia de alguien paseando por los alrededores camuflándose en la oscuridad.

Pov. Nanoha

Un gran bostezo salió de entre mis labios mientras me estiraba en la cama- Que sueño tan raro… – mire el techo por un largo tiempo antes de levantarme he ir al baño para asearme. Ya lista voy de camino a la cocina para prepararme el desayuno.

-Que significara al aquel sueño-pienso tratando de recordarlo.

Flash back…

En pleno bosque sin rumbo alguno me encontraba caminando siendo abruptamente interrumpida por una figura que se aparece frente a mi entre las sombras de la noche, estaba cubierta con una capa de color negro que no dejaba ver su ropa ni su rostro que estaba tapado con la capucha de la capa. Esa persona quedo a metros mirándome sin revelar su identidad, lo único que tenía para identificarla eran esos ojos color rojo que sobresalían de las sombras - ¿Quién eres? - pregunto un poco temerosa.

A pesar de mi pregunta la persona frente a mi permanece indiferente- ¿qué haces aquí? - vuelvo a preguntar acercándome un poco para poder verla mejor. A cada paso que doy noto como me envuelve una especie de energía que me llena de confianza, pero antes de que pueda decir algo la vi elevar su mano como si no quisiera que me acercara más, al detenerme puede notar que quería decirme algo, pero de la nada me envuelve una sensación que me sumerge en una inmensa oscuridad separándome del lado de esa misteriosa persona"

Fin de flash back…

-Nanoha, sucede algo? - pregunta mi madre sacándome de mis pensamientos.

-no nada mamá, quieres que te sirva el desayuno? - le pregunté dejando mis pensamientos de lado por el momento.

-claro hija, ¿saldrás a dar un paseo en la tarde por el lago? – pregunto mientras se sentaba en la mesa.

-no lose –dije sirviendo el desayuno antes de sentarme su lado- tal vez me anime a ir.

Pov. Nadie

En un lago un poco distante de la cabaña se encontraba observando los alrededores una persona con aspecto misterioso debido a su particular atuendo cubierto por una fina capa de color oscuro.

Después de algunos minutos de contemplar el panorama decidió recostarse sobre un árbol y reposar, pero al escuchar pasos que se dirigían a aquel lugar se escondió detrás de unos arbustos para identificar a quien andaba por aquella zona.

Aquel desconocido dirijo su mirada hacia un sendero, donde poco a poco iba apareciendo una chica joven de cabello pelirrojo y ojos color azul que llamaron su atención.

Nanoha se sentó a orillas del lago dirigiendo su mirada al cielo perdida en sus pensamientos, sin notar como la persona escondida la observaba a detalle.

El día paso deprisa y la familia Takamachi se encontraba cenando en la sala platicando de las actividades realizadas, al terminar la cena Nanoha decidió salir a tomar aire fresco, no paso mucho tiempo cuando sintió entre los arboles una figura que mantenía su mirada sobre ella... La misma mirada de su sueño, una mirada de color carmesí.

Continuara...