-Perla, te estaba esperando- Dijo Roberto al verla entrar en el lugar –Dime ¿Recuerdas este lugar? Cuando éramos niños solíamos divertirnos aquí… Aunque ahora nos divertiremos otra vez- Agregó con una sonrisa maliciosa.

-Solo… Por favor quiero hacer esto rápido- Respondió Perla con la mirada hacia el suelo. En respuesta, Roberto voló rápidamente hacia ella plasmándola contra el suelo bruscamente.

–Créeme Perla… Voy a tomarme todo mi tiempo contigo…-

Perla estaba confundida, al igual que muy asustada, sin perder más tiempo Roberto la besó fuertemente, paseando su lengua en el interior de su pico, saboreando todo. Para Perla era en cierta manera desagradable, pero no tenía más opción, solo le quedó soportarlo.

-Vaya… Siempre soñé con este momento, me cuesta trabajo creer que finalmente se esté cumpliendo- Dijo Roberto rompiendo el beso, con una sonrisa lujuriosa en el rostro.

-Q… ¿Qué vas a hacer ahora?- Preguntó Perla temerosa. Como respuesta, Roberto la levantó bruscamente del suelo y la plasmó contra la pared, besándola nuevamente, en esta ocasión solo por unos pocos segundos, luego empezó a besar su cuello.

Perla solo suspiraba, tratando de no pensar en lo que vendría después, aunque era casi imposible, más ahora que Roberto la estaba viendo de frente.

-Veo que estás algo tensa… Te diré algo, solo tendrás qué hacer una cosa hoy- Dijo con una pequeña sonrisa.

-S… ¿Solo una cosa?- Preguntó temerosa.

-Así es, pero claro tendrás qué hacerlo voluntariamente…- Agregó con una sonrisa maliciosa, a lo que Perla no tuvo más alternativa que asentir.

-Qué bien que nos entendemos, ahora…- Antes de continuar, Roberto puso bruscamente a Perla de rodillas. Ella, por desgracia entendió de qué iba todo. Lentamente abrió su pico, mientras que Roberto deslizaba su miembro dentro y fuera cada vez más rápido.

Perla trataba de desviar sus pensamientos de lo que estaba haciendo, trataba con desesperación de ignorarse a sí misma, pero al final todo era inútil. De un momento a otro, Roberto aumentó considerablemente la velocidad, al sentirlo Perla trató de separarse, pero Roberto se lo impidió sosteniendo su cabeza con sus alas.

-Oh a dónde crees que vas… No vas a detenerte hasta que termine- Dijo en un tono lujurioso. Perla solo gemía, tratando inútilmente de respirar hasta que sintió cómo Roberto terminaba en su pico. Inmediatamente se apartó para respirar y toser. El material genético de Roberto chorreaba de su pico.

-Oh vaya… Eres muy buena en eso Perla, dime ¿Blu te entrenó bien?- Preguntó Roberto de modo altanero. Perla solo le dirigió una mirada de desprecio mientras trataba de levantarse, hasta que nuevamente Roberto la dejó contra el suelo.

-¿Qué? Pero… Dijiste que solo…-

-Solo una cosa… A la vez- Interrumpió con una sonrisa maliciosa, para después acariciar la cloaca de Perla.

-Mmmmm E… Espera no… ¡Ah!- Gemía suavemente, tratando de moverse -¡Ahhhhh! Gimió fuertemente cuando Roberto metió la punta de su ala en ella.

-No temas hacer ruido, me gusta escucharte gemir- Dijo de manera pervertida, al mismo tiempo que aumentaba la velocidad con la que movía su ala.

Perla gemía cada vez más fuerte, había dejado de resistirse hacía ya un tiempo, no era como si tuviese muchas opciones. Pasaron algunos minutos hasta que Roberto finalmente se detuvo.

-(Jadeante) Por favor… Ya basta…- Suplicaba Perla tratando de recobrar el aliento.

-¿Detenerme? Perliux si apenas estoy comenzando- Respondió tomándola del cuello hasta plasmarla contra la pared, alzando sus garras y dirigiendo su miembro hacia ella.

-Por favor no lo hagas yo…-

-¿Tú qué? ¿Qué más podrías perder? Adelante dímelo… Blu está muerto, tus amigos igual, qué más da que tus hijos te crean una cualquiera…- Esas palabras destrozaron a Perla por completo, terminó divagando en ellas por mucho tiempo, hasta que Roberto comenzó a embestirla rápidamente.

-¡Ahhhhh! Alto… ¡Alto! ¡Mmmmm! Te lo ruego… Te lo ruego ve despacio…- Decía Perla entre gemidos y lágrimas.

-Oh por… Maldición Perla, ni siquiera en mi imaginación creí que serías… Tan buena para esto…- Respondió ignorándola por completo, solo dejándola sufrir.

-¡Ahhhhh! ¡Ah! ¡Ah! ¡Ohhhh! Me… Me estás lastimando…- Gimió Perla al notar cómo Roberto aumentaba la velocidad cada vez más.

-¿A caso crees que me importa?- Respondió dominado por la lujuria –Se siente asombroso estar dentro de ti… Estoy ansioso por hacerte completamente mía-

Roberto seguía embistiendo a Perla, esta gemía y lloraba esperando a que todo terminase.

-¡Ahhhhh! ¡AHHHHHH!- Grito Perla fuertemente al sentir su clímax, pero aun después de eso Roberto siguió y siguió –R… Roberto… ¡Ah! ¡Ah! ¡Alto! Ya… Ya me vine… Me… Me duele… Ya… ¡Mmmmm! Ya no puedo seguir… ¡Por favor ya no!- Suplió entre sus gemidos. La sensación en su cloaca comenzaba a ser insoportable para ella.

-(Jadeando) Tranquila Perla… Estoy a punto de terminar…- Respondió Roberto bajando un poco la velocidad, pero haciendo más fuerza al momento de embestirla, casi parecía estar golpeándola. La cloaca de Perla ya estaba muy mojada, las plumas de alrededor estaban empapadas, con cada embestida podía escucharse un choque húmedo -¡Ahhhhh! Por favor no así… ¡Ahhhhh! Duele… Duele mucho… - Roberto seguía y seguía, ignorando los gritos y las súplicas, hasta que Perla llegó a su límite -¡Apártate!- Gritó empujándolo lejos de ella, cayendo al suelo en consecuencia. Perla trataba de recuperarse, jadeaba y respiraba pesadamente. Al levantarse, no vio venir un golpe que Roberto asestó fuertemente en su rostro, dejándola nuevamente en el suelo.

-Creí haber sido suficientemente claro contigo Perla… SI no haces lo que te ordeno, si no me obedeces… Tu familia va a sufrir…- Dijo Roberto sujetándola del cuello con su garra –Pero ya que no soy tan malo te daré una segunda oportunidad…- Agregó liberándola –Aunque claro, esto no se va a quedar sin un castigo… Nos vemos mañana Perla- Una vez más, alzó su ala y la golpeó fuertemente en el mismo lugar, dejándola inconsciente.

El tiempo pasó, en cuanto Perla despertó Roberto se había ido y ella solo sentía dolor en su mejilla, al igual que en su cloaca. Lentamente se levantó del suelo, dándose cuenta de que era de noche.

-(Suspiro) Será mejor regresar… -