Título: Once upon a castle - EPISODE 1

Tipo: Crossover Castle/OUAT Swanqueen, aventura, misterio.

Situación: Situado en la cuarta temporada, pero no sigue la línea argumental en todo, no existen ni Hook ni Hood.

Resumen: Regina y Emma y su Roadtrip a Nueva York, un objeto de la cripta de Regina ha desaparecido, pero las cosas se van a torcer para ellas cuando tenga que ir a buscarlo.

Nota: los capítulos serán más cortos para poder actualizar antes


El pueblo estaba en calma, el sol acababa de salir y las tiendas aun estaban cerradas.

La vida en Storybrooke era tranquila últimamente, no habían sufrido ataques de seres extraños, ni maldiciones, ni forasteros.

Emma era la sheriff más querida del pueblo, y Henry parecía querer seguir sus pasos. Un día Emma le pilló haciendo posturas con su pistola frente al espejo, por suerte estaba descargada. El pequeño Neil crecía cada día más y David y Blanca estaban en su mejor momento.

La mansión de la alcaldesa aun no recibía los primeros rayos de sol, su posición y la arboleda le hacían por la mañana tener un aspecto algo tétrico.

La atractiva funcionara había soñado esa noche con su madre, Cora volvía de entre los muertos y la abrazaba maternalmente, era extraño, pues en la realidad el final de Cora fue trágico, en sus brazos se le fue la vida, y con ella prácticamente su familia de sangre.

Esa mañana estuvo triste y pensó visitar su cripta, regalarle una rosa a su tumba y acariciar sus vestidos, todos guardados en un enorme baúl.

Por la tarde, el día se había nublado, y los días así deprimen más. Por eso no había ido antes al cementerio, bueno, por eso, y por quehaceres del hogar.

Regina estaba ya en el cementerio, con el pelo húmedo y aun llevaba puesto su abrigo beige. Los guantes se los habían guardado en el bolsillo.

Había dejado a Henry durmiendo en casa, cosa de los domingos, ver películas hasta hartarse y despertarse al medio día. Henry estaba creciendo muy rápido. O será que su custodia compartida con Emma hacía que cuando no le veía le echase más de menos.

Regina bajó a su cripta, quitó la flor ennegrecida por el tiempo posada sobre el ataúd de piedra y colocó una rosa fresca y reluciente.

Bajó las escaleras de piedra y se adentró en su cueva, bajo un perchero antiguo repleto de vestidos estaba el baúl con las pertenencias de su difunta madre, en él había encontrado tiempo atrás una carta donde Cora confesaba que tenía otra hija llamada Zelena. Todo el lugar le traía mil recuerdos.

En un flash recordó cuando habló con Emma allí abajo y cerraron algún tipo de amistad que ni ella misma conocía, por entonces claro. En esos instantes la alcaldesa tenía claro quién era su familia, con quién podía contar, y por quién daría la vida.

Acariciar la capa bordada de su madre era lo de menos, el olor era lo característico. Cora siempre había tenido un aroma fuerte, a algún tipo de flor de lujo. Fue estricta en vida y madre hacia el final. Dedicó unos minutos a meditar sobre su relación con su progenitora y cerró el cofre. Se volvió a poner su abrigo y entonces se percató de una cosa.

En una estantería de piedra lucían siempre tres objetos, el casco con cuernos de Loki, la punta metálica del bastón de Odín, que Regina había conseguido haciendo un trato con un mago oscuro y el caracol marino con el que se les llamaba a las sirenas, el cual utilizó una vez con Ariel.

Entre el casco y el molusco había un enorme hueco. Se acercó y pudo observar la silueta del objeto en el polvo, un triángulo alargado. "Esto es reciente". Miró con cautela a su alrededor. Un ruido de algo caerse sonó en la entrada y pudo escuchar pasos subiendo las escaleras. Regina se asomó formando una bola de fuego en su mano y subió las escaleras con precaución -¿Quién hay ahí?- pero como era de esperar, nadie contestó.

Rodeó la cripta y no vio rastro alguno, sacó su móvil enseguida sin dejar de mirar a la lejanía.

-Emma, tenemos que vernos.

Una breve explicación y Emma ya se dirigía hacia alli.

No fueron ni 10 minutos cuando el escarabajo amarillo aparcaba en la entrada al cementerio. Emma se acercó a paso rápido.

-¿Estás bien?- Fue lo primero que dijo.

-Sí, gracias por venir tan rápido- Regina se incorporó, estaba apoyada sobre una de las paredes del monumento de piedra.

-Acaba de irse, sea quien sea.

Ambas mujeres bajaron a la cripta. Emma comenzó a revisar el entorno en busca de alguna pista. Regina la observaba con los brazos cruzados.

-He mirado por todos lados y no he visto nada, pero tú tienes otra visión de las cosas.

Emma se agachó y se puso en cuclillas –aquí hay un par de huellas.

-Admiro la vista que tienes- Emma giró el rostro hacia ella.

-Gracias.

Volvió la vista a la huella, sonrió sin que la viese.

Regina se agachó también -¿Qué ves?

-Parece una huella de hombre, unas botas de campo, por el tamaño…- Emma extendió su mano en el aire calculando –de un 46, calculo que puede tratarse de un hombre de un metro noventa, si te fijas, la huella está formada con barro espeso, ha tenido que estar en un lugar pantanoso, no ha sido cosa de la lluvia de hoy.

-¿Cómo sabes esas cosas?

-A veces es lógica, y a veces exceso de televisión con tu hijo.

Ambas sonrieron.

-Necesitamos respuestas y sé dónde tenemos que ir- dijo Emma incorporándose.

Tienda de antigüedades de Gold

Bella las recibió con un par de libros y dibujos antiguos sobre la mesa de madera caoba del establecimiento.

-¿Has descubierto algo?

-Bueno, el bastón de Odín es un objeto muy poderoso.

Regina alzó la ceja.

-Bella agarró un libro y leyó "Cuando Odín arrojó la lanza dio lugar a la primera guerra del mundo, el conflicto entre los Aesir y los Vanir"

-¿Quieres decir que este objeto puede crear una guerra?- preguntó Emma.

-¿Por qué tenías un objeto así en tu poder?- preguntó a la alcaldesa.

-Emma, soy yo, bueno, era yo, ¿por qué iba a quererlo si no?.

-¿Y quién más puede querer…?- Regina interrumpió a Bella.

-Me da igual quien haya sido, lo que me da miedo es lo que vaya a hacer con él.

-¿Tienes algún sospechoso en mente?

Regina negó con la cabeza y puso sus brazos en su cintura.

-Son las seis- dijo Emma mirando la hora, Bella lo corroboró en su reloj de pared y fue a por las llaves de la tienda.

-Es tarde, y ya no hay apenas luz, mañana empezaremos la investigación.

Regina asintió.

Casa de los Charming

Tras la cena Blanca y David se habían ido a la cama, Henry estaba en el sofá con su madre viendo la televisión, él se había quedado dormido sobre Emma, ésta tenía la cabeza en otro mundo cuando algo llamó su atención. Haciendo zapping se topó con el canal Noticias 24 horas, una locutora informaba desde Siracusa, a cuarto horas de Nueva York.

"Nuevo hallazgo en el yacimiento de Siracusda, esta misma tarde, ha sido desenterrado una trozo de la punta del famoso bastón de Odín, el objeto, que se encuentra en perfecto estado será expuesto en el Museo Metropolitano de Nueva York que mañana abrirá sus puertas, y dónde se podrán observar diferentes piezas armamentísticas de las antiguas civilizaciones …"

Emma llamó inmediatamente al móvil de Regina, pero ésta no contestó. Necesitaba decírselo y necesitaba hacerlo ahora.

Continuará …