Buenas tardes,

Lectoras/es les dejo una nueva historia espero que la disfruten…

Nos leemos.

My Sunshine

"En la vida hay cosas más fuertes que el amor o eso han dicho algunas personas, cosas como la ambición… él lo vivió en carne propia y perdió toda esperanza de volver a amar pero cuando alguien más aparece ¿esta será su oportunidad para ser feliz?"

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— No me hagas esto Alice — grita Jasper lleno de desesperación y un tono melancólico en su voz.

— NO, TU no me hagas esto más difícil Jasper — Alice suspira no lo mira a los ojos, no lo mira a él para nada; ella sabe que si él vuelve a rogar o si lo mira su determinación se acabara y caerá nuevamente presa del amor que siente por él. Pero ya es suficiente, ya no tiene fuerzas para seguir con él, para impedir que siga destruyéndose y la destruya ella de paso, ya no más. Ella quiere luchar por su sueño, quiere ser alguien ante la sociedad, quiere ser rica y poderosa, y con él no lo va a lograr, intento llevarlo por el camino que ella quiere, pero no le dio resultado, ahora él está en camino de ser médico solo por ella. Y ella que con sacrificios ha logrado estudiar en los mejores colegios y en una de las mejores universidades de todo el país, no quiere verse estancada con alguien mediocre como él, sabe que lo ama pero él no es suficiente, no para alguien con clase como ella.

— Alice, ¿Por qué lo haces? — Cuestiona Jasper desesperado — Te amo Alice, Te amo más que a nada en este mundo. — dice con un tono de voz suplicante, pero él simplemente la ve salir de su pequeño apartamento con todo lo que tiene en ese lugar, ella no da una segunda mirada al lugar; él llora, llora por perder a esa chica que durante gran parte de su niñez fue su amiga, en su adolescencia fue su primer beso, su primer amor y su primer todo. Mira entre sus manos, una pequeña caja de terciopelo azulado.

Quiere hacer un último intento para conservarla a su lado, para alcanzar la felicidad por la que tanto han luchado; se pone de pie y llega corriendo a las escaleras de incendio, sale y baja lo más rápido que puede, siente como estas resuenan por la falta de uso y la ve, la ve abrazada a un hombre de cabellos broncíneos, la ve sonriente y la ve empinarse para besarlo. No sabe qué hacer, así que simplemente se derrumba allí donde está en esa escalera oxidada, aparta la mirada de ellos y nuevamente mira sus manos, mira a la pequeña caja de terciopelo, la abre con delicadeza, llora mientras mira a la sencilla alianza de oro y el mediano diamante que está en su centro, lo ve detenidamente parece como si se reírse de él. Oh si, ese anillo, por él que ha dejado de comprarse ropa nueva, de cortase el cabello en un buen lugar, de comprar comida decente hasta dejar de comer en varias ocasiones, cargar grandes libro en vez de sacarle copia, hacer largos turnos, hasta vender el coche que teína y todo para comprar un anillo de Tiffany's a su gran amor, para pedirle matrimonio, para poder ser una familia como Dios manda. Sale de sus recuerdos, siente como sus manos están entumecidas y sus mejillas adoloridas por el frio viento que corre en esos días de noviembre; suspirando audiblemente levanta la vista del anillo, no sabe cuánto tiempo ha estado allí, pero es mucho, todas las luces de la calle ya están encendidas, se coloca de pie, se tambalea, se siente demasiado cansado, los pies le pesan y que decir del latente dolor que siente en el pecho; sube lentamente a su apartamento como si fuera el peor lugar del mundo, esta frio, había dejado la ventana abierta por ir directo a ella; ve la comida sobre la mesa, las flores, siente rabia, rabia por todo lo que ha vivido, por todo lo que le ha dado, se acerca a la mesa tira todo al suelo.

Suspira pesadamente, él sabe que no solo le iba a proponer matrimonio esa noche, tenía otra sorpresa para su pequeña Ally, su pasantía estaba finalizada, por su excelente desempeño y rendimiento lo había logrado antes de tiempo, tres años antes para ser preciso había terminado todo, su carrera y su especialización, y simplemente él ya es un neurocirujano, uno por el que los principales hospitales se pelean. Tomó la botella de vino y todas las cervezas que tenía en la nevera, todo se lo tomo, solo pensando en la nada y mirando al vacío. Vio la hora, era demasiado tarde para el día anterior y demasiado temprano para el nuevo día, simplemente se dejó caer en el sillón, no quiere ir a esa habitación, esa que había compartido con ella desde hace más de siete años.

Con el cuello adolorido se despertó, le duele la cabeza, fue al baño se vio en el espejo; diversas imágenes comenzaron a pasar por su mente, escuetamente sacudió su cabeza no se quiere acordar de lo ocurrido anoche; tomo las tabletas de paracetamol y se tomó dos sin una gota de agua, respiro profundamente, debe llamar a su madre para darle las buenas noticas de su éxitos como médico y decirle que tiene razón en todo lo que le dijo sobre Alice y sabe que eso no lo olvidara nunca, ella es buena sacando a relucir situaciones como esta toda la vida. Tomo el celular, vio la hora 15:30 hizo una mueca, movió sus dedos por la pantalla del aparto y busco lentamente el número, sabe que ella le dará una buena reprimenda por no haberle hecho caso, pero también sabe que lo apoyara en todo y compartirá sus tristezas. Marcó el número antes de arrepentirse de hacerlo.

— Hola ma. — dice a penas ella contesta, su asentó texano sale a todo esplendor; sonríe involuntariamente, al recordar la última vez que había hablado sin preocupación, a ella no le gusta ese asentó, ella lo define como paradójico.

— Dulzura — dice alegre su madre — ¿Cómo te fue? — pregunta, ella sabe de todo lo que había planeado hacer la noche anterior, claro que solo lo de pedirle matrimonio a Alice; ella que oponiéndose a todo lo que lo relaciona con Alice lo apoyo, él sabe que su madre lo ama y quiere que él sea feliz sin importar nada.

— Tenías razón ma. — dice con voz entrecortada y llena de dolor.

— ¿De qué hablas? Dulzura — pregunta inconscientemente su madre llena de preocupación.

— De Alice, ma. — Suspira pesadamente — ayer me dejo — Jasper siente como sus ojos le traicionan, siente las lágrimas bajar por sus mejillas sin parar, las ignora.

— Maldita zorra — Allí esta Charlotte Whitlock, ella toda una dama, que sabe comportarse con propiedad en toda situación, pero pobre de aquel que le haga algo a sus retoños, su boca se llena de los peores insultos que alguien puede decir, tiene la boca peor que la de un marinero. Después de escucharla despotricar contra Alice, la siente suspirar, lo sabe, allí está "te lo dije" por parte de su madre — te lo dije Jasper Whitlock, que esa maldita mujer no te conviene para nada, esa pequeña zorra arribista siempre hablo de dinero y de posiciones sociales cuando llego al pueblo, y cuando hablaba con Irina solo eran joyas, joyas caras que necesitaba tener…

— Ma. — Interrumpe, no quiere seguir escuchando todo lo que piensa su madre de Alice — no solo por eso te llame — suspira nuevamente. — Termine la pasantía ayer — un grito de alegría llena la línea telefónica ahora — me han ofrecido un puesto en New York — silencio absoluto — lo voy a aceptar…

Jasper acepto el puesto, es el mejor hospital para él, para olvidar y para comenzar de nuevo. No tenía suficiente dinero para ir, así que tomo el anillo que tanto sacrificio le había costado conseguir, lo empeño, le dieron mucho más de lo que había pagado por el… allí le dijo adiós por completo a Alice y a su felicidad, a su propio corazón; sus padres viajaron a Austin junto con sus hermano mayor Garret e Irina la melliza de Jasper. Los cinco disfrutaron de una cena como familia, ninguno de ellos toco el tema de Alice, lo felicitaron por todos sus logros y por cumplir tan solo 27 años, dos días después viajo, dejo su apartamento a su hermano para que lo vendiera.

Han pasado más de cinco años desde que Jasper llego a New York, se ha convertido en una eminencia en el campo de la neurocirugía, es el director de dicha área en el hospital donde trabaja, también tiene a su cargo a los pasantes que hacen su especialidad en ese lugar. Su vida profesional es envidiada por muchos de sus colegas, pero por otro lado su vida amorosa es el peor de todos los líos que hay en su vida; desde que Alice lo dejo no ha tenido una relación seria con nadie, solo tiene amantes y son muchas, desde enfermeras, médicas y especialistas en cualquier área, con las únicas que nunca tiene nada son con aquellas que son pasantes y están a su cargo.