— Capítulo XVII —

— Si tenemos que hablar — contesta alzando la voz, ya todos en la cocina le prestan atención a la discusión que ellos están teniendo.

— No tenemos nada que hablar, estás casada, estoy prometido con una mujer maravillosa a la que amo e idolatro — contesta mirándola a los ojos.

— No, tu no la amas, me amas a mí — declaro, haciendo que muchos de los presentes jadearan de sorpresa — Si me amas a mí, por eso estas con ella, para encontrarme y acercarte a mí — esta histérica, Isabella que esta de tras de ella, no puede creer hasta donde llega la mente malvada de esa mujer.

— No Alice, no te amo, te supere hace mucho tiempo, cuando me dejasteis en ese apartamento que compartimos por más de 7 años, con la idea de pedirte matrimonio; te supere cuando un año después me enteré por el noticiero que te casabas con tu novio de toda la carrera — Jasper estaba gritando, ella se veía más pequeña de lo que es frente a los dos metros de Jasper — Te olvide por completo cuando la conocí, solo necesite conocerla un día Alice, solo un día para necesitarla por completo en mi vida y me tomo seis meses pedirle que sea mi esposa, — sonrió — NO TE QUIERO ALICE, no siento nada por ti.

— TE amo Jasper, siempre lo he hecho — declara, en ese momento ella se da cuenta que todas las miradas están sobre ella, en especial los Cullen y de ellos la mirada de dolor de Edward la que más le preocupa. Se lleva las manos a la boca y mira horrorizada a todos los presentes, da media vuelta y sale lo más rápido que puede del lugar agarrando su enorme barriga. Jasper abraza a Isabella que se lanza en sus brazos.

— Te amo — susurra él antes de besarla por un instante en los labios, ella sonríe y le dice "También te amo", Edward fue tras de Alice, Carlisle se despide de todos al igual que Esme y dicen que deben viajar lo más pronto posible a Washington, nadie dice nada, pero saben que es por la declaración de acaba de hacer su nuera.

No se dijo nada de lo ocurrido, solo vieron a los Cullen marcharse y por la mirada de Edward saben que ese matrimonio no durara mucho, no cuando ella le ha declarado amor a otro hombre delante de su familia política. No le dan mucha importancia a la marcha apresurada de los Cullen, y solo se concentran en preparar todo para la noche.

Cerca de las nueve de la noche todos estaban reunidos en la terraza de fiesta del rancho, las mesas ubicadas y llenas de comidas y los invitados con vestidos, jean, pantalones, falda; estaban bailando y disfrutando del lugar, todos disfrutaron tanto como pudieron, Stevens logro esperar hasta la media noche para dar el feliz año, Jasper e Isabella lo recibieron con un beso y abrazados, así lo hizo cada pareja, después si dieron el feliz año a los demás. Se acostaron a dormir cerca de las 3 después de que todo el licor y comida se había acabado, y habían arreglado un poco todo el desorden.

Jasper e Isabella fueron los primeros en despertarse, están acostumbrados a dormir poco tiempo, comenzaron a preparar el desayuno para todos lo que estaban en la casa, el resto del personal tenía el día libre, huevos, jamón, bollitos de masa dulce, tortillas, Renée que se despertó para hacer el desayuno no dijo nada cuando los vio cocinando entre besos y sonrisas, a los pocos minutos llego Charlotte que se unió a ella solo para verlos felices.

— ¿Qué hacen allí escondidas? — les pregunto Rosalie, tanto sorprendiendo a las madres, como a Jasper e Isabella.

— Nada — dijeron las dos a la vez.

— Mejor vengan y siéntense que ya todo está listo — les dijo Isabella, Rosalie no lo dudó ni un momento y se sentó como si fuera una orden y no una sugerencia, Jasper se rio del entusiasmo de Rosalie.

— ¿Qué? — lo miro haciendo un puchero — sabes que me perdí su comida por un buen tiempo — se encogió de hombros, Isabella le sirve un plato a ella primero — gracias Isis — le sonríe, Jasper les explica a las otras dos señoras de los antojos de Rosalie por la comida de Isabella, tanto que hubo varios días en los que no salió de su casa para nada. Las dos mujeres rieron por eso, ellas saben cómo son los antojos que tienen cuando están embarazadas.

— Ya lo veras, cuando Isabella esté embarazada — ambos comenzaron a toser de la impresión se habían tragado algo que no debían.

— Mamá — reclamo Isabella al recuperarse, Jasper estaba todo rojo como ella.

— Todavía no está en nuestros planes un embarazo — dice Jasper quien besa a Isabella en la mejilla — ella debe terminar primero su residencia.

Terminan de desayunar tranquilos, Charlotte felicito a Isabella por la comida al igual que su madre; cuando estaban lavando los platos fue que aparecieron los demás hombres, comieron deprisa y salieron con el pretexto de alimentar a los animales para no lavar los platos, Jasper se rio de ellos y ayudo a las mujeres a lavarlos y colocar todo en su lugar. Lo que les quedaba de vacaciones paso en un abrir y cerrar de ojos, todos se despidieron el seis de enero para poder regresar y tener un día de descanso antes de entrar con todas al trabajo. El más feliz de todos es Stevens que no se quería marchar, se fue con la promesa de volver a ir en vacaciones nuevamente.

— Al fin solos — dice Jasper al entrar al apartamento donde vive con Isabella, la toma entre brazos, la carga y ella enrolla sus pies alrededor de la cintura de él, se comienzan a besar, Jasper la lleva con cuidad en dirección a su habitación, hacen el amor sin miedo a que alguien los descubra como la vez que lo hicieron en el establo o en el lago que está a pocos kilómetros de la casa de sus padres.

Jasper recorrió cada centímetro de la piel de Isabella, su piel suave y cremosa; ella no se quedó atrás también recorrió cada centímetro de la piel de Jasper, lo lleno de besos y caricias, dulces caricias que lo llevaron al éxtasis. Hicieron el amor no una, ni dos veces, sino tres veces antes de sentirse plenos. Se quedaron dormidos sin ninguna prenda encima. Durmieron hasta tarde, hasta que el timbre del apartamento de Jasper los despertó, quien podría ser.

— Jazz — dice Isabella medio dormida — vez a abrir la puerta — él sonríe, pues ni, aunque fuera otro día ni que fuera el mismo papa quien tocara, él no la dejaría levantarse de allí donde está, y mucho menos abrir con solo la bata encima.

— Duerme amor — la besa en la frente y toma su bóxer y la bata azul que está cerca del su lado de la cama. Piensa que es Emmett, por la insistencia que tienen al tocar la puerta, pero se lleva una sorpresa cuando la abre, allí esta Paul y Leah Meras.

09/08/2017

Espero que disfruten estos nuevos capítulos.

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