Ultimo capitulo.

El sol salía, poco a poco, todos se levantaban, un día muy normal para la comunidad.

Esa mañana, Bulma tenía una extraña sensación en el pecho, una mezcla de nostalgia y nerviosismo, que no tenían motivos. Se lavo los dientes, la cara, se cambio y se fue a desayunar.

Un silencio incomodo reinaba en la mesa, algo raro para ella, ya que sus padres tenían una hermosa relación, pero esta vez, algo era diferente.

-¿Pasa algo?-Pregunto a su madre.

La rubia le sonrío-No es nada hija, anda, desayuna, tienes que alimentar a mi nieto-

-Esta bien mamá-Prefirió no preguntar mas, no quería que la situación fuera mas molesta de lo que ya era.

El día se pasaba, y algo que también le llamo la atención a Bulma, fue que Tarble no aparecía. Siempre estaba temprano, para saludarla antes de ir a entrenar.

"-Algo no esta bien-"Pensaba la mujer, mientras se sentaba en el jardín."-Y peor aun, no logro saber, que es esta sensación-"

Se recostó en el verde pasto bajo la sombra de un bello árbol. Cerro los ojos un segundo, pero al hacerlo, el rostro furioso de Vegeta se le cruzo en la oscuridad de su mente.

Abrió los ojos rápidamente"-¿Qué es esto?"-

Apenas si tuvo tiempo de sentarse nuevamente, cuando una fuerte sirena comenzó a sonar. Su madre llego corriendo al lugar, completamente fatigada y asustada.

-¿Qué pasa mamá?- Bulma se puso de pie.

-Hija vamos al refugio, te explicare cuando estamos a salvo-

Las mujeres salieron corriendo del lugar, hasta llegar al laboratorio, en donde una enorme puerta de metal se abrió del suelo.

Una vez que la puerta se cerro tras ellas, unas escaleras las llevaron mas bajo, donde otra puerta de metal se abrió.

No podía creer lo que sus ojos color cielo estaban viendo, toda una ciudad completa bajo tierra, donde muchas personas hablaban en el centro.- ¿Qué pasa mamá, por que nos ocultamos así?-

Todos los rostros reflejaban lo mismo, terror, y por donde ella miraba, los niños lloraban, aferrados a sus padres.

-Varias naves entraron a la atmósfera-La madre de Bulma estaba muy preocupada.- No sabemos a que han venido o quienes son, pero no permitiremos que vuelvan morir personas.-

No podía creer lo que estaba escuchando. Sus ojos se abrieron de la sorpresa, su corazón se acelero de golpe, las manos le temblaban, y una pequeña lagrima escapo de ella.

-Vino por mi- Susurro, entre una combinación de alegría y miedo.

Su madre pudo oírla-¿¡Que?!-

-Madre por favor- Dijo Bulma desesperada, mientras que fuertes temblores entre cortaban la electricidad.-Madre por favor, es Vegeta, estoy segura-

-Pero Bulma, ¿Cómo lo sabes? No quiero que nada te pase a ti o a mi nieto-

-Por favor, tengo que ir-Un fuerte estruendo sacudió todo el lugar, lo que casi la hace caer-No se detendrá hasta que me encuentre, no sabes de lo que Vegeta es capaz de hacer.-

-Pero hija…-

-Se que es el, puedo sentirlo, confía en mi.-

-Esta bien hija- Sabia que tendría que confiar en su hija-Ve, pero ten cuidado por favor.-

-Lo tendré-La peliazul salio rápidamente del lugar.

Mientras tanto, en la superficie, varios soldados del lugar trataban de pelear con los soldados extraterrestres, sin lastimar a ninguno de ellos.

Pero cerca de la nave más grande, una pelea mayor se estaba librando entre tres poderosos Súper Sayajin.

-Tarble ¿Estas bien?-Preguntaba un fatigado y poco lastimado Goku, al joven que se levantaba del suelo.

-Si, estoy bien-

Vegeta, al igual que sus contrincantes, estaba cansado, pero un poco mas lastimado que ellos-No me importa cuantos sean, todos morirán en este estupido planeta-Decía, con su típica sonrisa en los labios.

-¡No te lo permitiré!-Tarble se lanzo sobre el, dándole un fuerte golpe en el estomago.

Vegeta salio despedido, pero se incorporo rápidamente, para arrojar un puñetazo, en el rostro de su hermano meno, quien volvió a caer, dos metros del lugar, pero no supo en que momento, Goku, lo golpeo fuertemente en las costillas.

La sangre comenzó a salir de su boca, pero no se mantuvo firme, y respondió con un rodillazo a su contrincante. De un segundo a otro, nuevamente, eran dos golpeándolo por todo el cuerpo, entre puños y patadas, pero no dejaba que lo arrojaran al suelo, y respondía a cada golpe, con solo una meta en su mente"-Voy a encontrarla-"

Su cuerpo le dolía, pero no se daría por vencido, el es el poderoso Rey de la raza guerrera más fuerte y feroz del universo, jamás seria derrotado, jamás.

La sangre ahora cubría todo su destrozado uniforme, y estuvo a punto de caer, pero se elevo rápidamente por el aire, para arrojar varias esferas de energía a sus contrincantes. Ya no tenia la misma energía, estaba cansado, casi muy débil, una pelea de dos contra uno, no era justo, pero no le importo.

De la nada apareció Tarble, dándole una fuerte patada en la nuca, que lo estrello violentamente en el suelo, su brazo derecho, se disloco por completo.

Le dolía demasiado, las piernas le pesaban y temblaban, pero lentamente y con mucha dificultad volvió a ponerse de pie.

Su hermano menor descendió del aire frente a el-¿Por qué no te das por vencido?-

-No seas hipócrita-Vegeta escupió un poco de su sangre-Sabes por que estoy aquí.-

Goku descendió entre ellos-Tarble ¿Sabes quien es?- estaba muy confundido, ya que el joven solo dijo, que eran una flota rebelde, de Sayajin, sin control de nadie, que querían purgar planetas en nombre de su raza. Como Goku, o Kakaroto llamado así en su planeta, jamás vio al príncipe Vegeta, no sabía que era él, con quien peleaban.

-Lo siento- contesto el joven con su mirada al suelo, apretando sus puños fuertemente- Tu no entiendes Goku-Lagrimas mezcladas con sangre, comenzaron a empapar su rostro-¡No puedes llevártela!- Grito lleno de vergüenza, odio e impotencia.

-No puedo creer lo tonto que fui-Goku estaba completamente desilusionado.- ¿Acaso no te das cuenta las consecuencias de tus acciones? Mucha gente inocente esta muriendo, el terror esta en cada persona del lugar, nos mentiste, por tus caprichos egoístas, todo esto se pudo evitar, pero nada te importo.-

-Eso no es cierto- Tarble no podía dejar de llorar-Lo hice por ustedes, por Bulma…-

-¡Basta Tarble!- Se escucho a lo lejos, asombrando a los tres guerreros.

Solo fueron dos palabras, las cuales ni si quiera fueron dirigidas hacia el, pero llenaron sus oídos, alma y corazón-Es ella-Susurro Vegeta con mucha dificultad, su cuerpo ya no soportaba el daño, pero su alma tenia paz, trato de mirarla, pero aun estaba lejos de ellos, y solo podía distinguirla de una manera muy borrosa, pero era ella, no había duda-Bulma-Fue lo ultimo que dijo, para luego caer rendido al suelo-

La mujer llego muy agitada, sosteniendo su vientre adolorido, por lo que se esforzó en correr. Sus ojos se clavaron en Vegeta, tendido y muy mal herido en el suelo, dando gracias por cada bocanada de aire que aun entraba en sus pulmones.

-No puede ser-Dijo Bulma, con voz temblorosa. Callo de rodillas a su lado, tapando su boca con ambas manos, mientras su llanto mudo las mojaba.

Vegeta intento levantar una de sus manos. Por fin, allí estaba tan cerca de el, después de tanto tiempo. Quería, no, no quería, necesitaba tocarla, sentir su suave piel, su calor, aunque sea por una última vez.

Ella acercó su rostro, tomo su mano llena de sangre, para posarla en su mejilla mojada de lagrimas.

-No llores mujer-A Vegeta le costaba hablar.-Te dije que vendría por ti.-

No podía decir nada, solo seguía llorando, pero ahora con más intensidad, el nudo en la garganta, no le permitía hablar.

El le sonrío-Si tu estas viva, yo me repondré, recuerda que estamos unidos, y solo corremos riesgo si uno de los dos esta al borde de la muerte. Por lo que veo, tú estas bien, así que no es muy grave. No seas patética mujer, deja de llorar de una vez, solo…necesito…descansar…-Cerro los ojos y quedo inconsciente.

Bulma seguía inconsolable, se acostó sobre el pecho de Vegeta, para soltar sus gritos de llanto y dolor.

-Bulma…-Dijo Tarble.

La mujer, al oír al joven, se levanto bruscamente, y lo abofeteo con todas sus fuerzas-¿Qué hiciste?-

Tarble no se movió-Yo lo hice por ti-

Ella volvió a abofetearlo, con mas fuerza- ¡Eso no es verdad!-Grito fuertemente, mientras miraba sus manos y ropa manchadas con la sangre del hombre que amaba-¿Acaso en algún momento alguien me pregunto lo que yo quería, lo que yo sentía, o lo que quería hacer?-Cerro sus puños con fuerza-No. Nadie lo hizo, todos fueron igual de egoístas que tu. Creí que habías aprendido, que entenderías que lo amo. Que me enamore de él de una forma que jamás creería, de la persona, menos indicada. Pero a nadie le importo mi dolor o el mi hijo.-Poso una de sus manos en su vientre, en el lugar, donde su bebe se movía.-Ya nadie volverá a arrebatarme nada, me iré con el-

Una mirada desafiante acompañada con odio, se clavo en los ojos del joven, el cual quedo helado, al oírla, que se iría. No dijo nada, solo dio tres pasos hacia atrás y salio volando a toda velocidad.

Goku estaba lleno de culpa-Bulma, lo siento-

-Ayúdame a llevarlo, hay que curarlo.-

La batalla finalizo. Los soldados ya no atacaban, solo esperaban por noticias de su Rey, el cual después de tres horas recupero la conciencia, y gracias a su fortaleza y orgullo, pero con dificultad, pudo ponerse de pie.

Todo estaba listo, se irían. Bulma prometió volver a ver a sus padres, y a sus nuevos amigos.

La nave estaba por despegar Vegeta estaba dentro, esperando a la mujer, que aun estaba despidiéndose de todos.

Bulma termino de saludar a su madre, cuando pudo ver a Tarble, observando detrás de un árbol. Miles de hermosos recuerdos pasaron por su mente. Las veces que el la cuido, que la acompaño cuando estaba sola, que la consoló cuando se sentía triste, y la manera en que el le mostró luz en un lugar lleno de oscuridad para ella. Fue el único que la trato como a un igual.

Camino hacia el-¿Tarble?-

El le dio la espalda, ya estaba cansado, de que lo vieran llorar.

Ella apoyó una de sus manos en su hombro-Ya no llores-Dijo con una voz triste-

-Me odias ¿verdad? Es por eso que te vas.-

En ese instante, las pequeñas y delicadas manos de Bulma, rodearos al joven, apoyándolas en su pecho y pegando su vientre y rostro en su espalda.

-No te odio-Susurro ella.

Los ojos de Tarble se abrieron en asombro, no podía creerlo lo que estaba escuchando, ella, a pesar de todo lo que le hizo, no lo odiaba.

Bulma lo apretó un poco más fuerte-Eres muy importante para mí. Todos cometemos errores en la vida.-

El llevo sus manos, donde estaban las de ellas- Te falle-

-No me fallaste, me salvaste varias veces de muchas cosas. Te equivocaste, pero somos familia, eres como un hermano para mí.-

El dejo caer más lagrimas-Bulma-

-Escucha Tarble, solo quiero pedirte una sola cosa. Se feliz, vive día a día, como si fuera el ultimo. Disfruta de cada instante, de los regalos de vida. Se feliz, piensa en ti, y se que pronto, aparecerá esa mujer indicada para ti, tu compañera de vida, con la cual compartirás un verdadero y puro amor, con quien tendrás una familia propia y borras todo el dolor y sufrimiento del pasado. Se feliz.-

El se giro, para abrazarla con cariño-Te lo prometo-

Luego de aquella última despedida Bulma se subió a la nave, la cual despego rápidamente.

-¿Por qué tardaste mujer?-Ese rostro de Vegeta, de tan pocos amigos, con ese tono autoritario. Ese hombre autoritario, egocéntrico, orgulloso y terco, el dueño de su corazón.

Ella no dijo nada solo camino hacia el, para abrasarlo con fuerza-Yo también te extrañe Vegeta-Le dijo al oído-Es hora de ir a casa, de disfrutar de nuestra familia, de recuperar el tiempo perdido, ya nada mas importa.

El la abrazo solo un poco, se moría por estrujarla en sus brazos, pero no lo hizo. Solo apoyó su rostro en su cuello, para llenarse de su suave aroma de mujer.-Mujer yo…-

-No lo digas nada, se lo que sientes, y se como eres.-Se alejo para besarlo muy suavemente, a lo que el respondió de igual manera.

Se soltó del beso lentamente, para cruzar al azul cielo de sus ojos, con la negra mirada de el-Así te amo y siempre amare-

Por fin, estaban juntos, por fin volvían a ser uno, por fin el dolor término, por fin, sus almas tienen paz.