¡Hola! Sé que llego un poco tarde pero quería unirme a la celebración del cumpleaños de Midorima~ Y qué mejor que con un drabble MidoTaka. Confieso que lo he hecho en diez minutos, quince si llega, porque no quería tardar mucho, así que no sé si esta demasiado bien. Espero que os guste~

· Disclaimer. Kuroko no Basuke no es mío, si no de Tadatoshi Fujimaki.

· Advertencias. Shonen-ai, puede que fluff, PWP.

· Pairing. MidoTaka.


—Shin-chan ~

La molesta voz se hizo presente cerca, muy cerca de su oído. ¿Es que no podía tener un momento de tranquilidad en la azotea de la escuela? Además estaba muy seguro de que había esquivado a esa maldita mosca cojonera que le seguía a todos lados, pero parecía ser que no. Midorima se planteaba seriamente si Takao le había colocado un chip de localización en alguna parte de su cuerpo en algún descuido.

—Oye, Shin-chan.

Ignorarlo sería lo mejor, sí. Ya se iría, y con él todas aquellas molestas cosquillas que siempre se colocaban en su vientre cada vez que el halcón iba detrás de él al grito de aquel sobrenombre tan estúpido. Al principio no sabía lo que era, pero luego lo adivinó. Eran nervios, porque aquel enano —desde su punto de vista— era la cosa más revoltosa que había conocido jamás.

—¡Shin-chan, joder, no me ignores!

Era peor que un niño, se dijo Midorima. Pero tampoco dijo nada cuando Takao se sentó a horcajadas sobre sus muslos, ni tampoco cuando pasó sus brazos sobre sus hombros. Su cara era totalmente impasible, pero por dentro estaba temblando. ¿Qué coño estaba haciendo Kazunari? Y lo más importante, ¿por qué las cosquillas se habían intensificado? ¿¡Y por qué le ardía la cara!?

—Shin-chan, abre los ojos.

Sí, había cerrado los ojos, así no le vería la cara y no estaría tentado a contestar. Obviamente, no los abrió, se mantuvo ahí, como una estatua, aunque las estatuas no tenían halcones cojoneros encima, intentando que les hagas caso, pero aquello eran nimiedades. Sería una estatua hasta que Takao decidiera desaparecer.

—Aunque no abras los ojos, haré lo que he venido a hacer, Shin-chan.

Por un momento la curiosidad surgió en su interior. ¿Hacer el qué? ¿Otra de sus estúpidas bromas pesadas? Sinceramente, no tenía ganas de ser víctima de aquellas acciones, otra vez. Sin embargo, debía admitir que le causaba un poco de gracia verlas en personas ajenas. Pero muy poco. Poquísimo.

Entonces, sintió algo extremadamente suave presionar sus labios. Algo que también parecían ser labios. Abrió los ojos de inmediato, sorprendido, avergonzado y con las jodidas cosquillas elevadas al máximo. Sus ojos solo vieron los ojos cerrados de Takao, quien estaba concentrado intentando mantener el beso. Este era tranquilo, suave e inocente, solo un contacto de labios. Podría decirse, que era incluso infantil.

—Feliz cumpleaños, Shin-chan.

Fue lo que le dijo el de pelo negro al separarse, esbozando la sonrisa más bonita que había visto en su vida.

—Y tu regalo ha sido mi primer beso~ ¿Qué te ha parecido desvirgar mis labios, Shin-chan?

¿A quién se le ocurría dar ese tipo de regalos? Obviamente, a Takao.

Y el maldito también le había quitado su primer beso.

¡Ojalá Oha-Asa le predijera la peor de las suertes!


Bueno bueno, ya sabéis, lo que siempre digo, alguna queja, dejadla en los comentarios~ Espero que os haya gustado, aunque ha sido cortito y sin sentido xD

Muchísimos besos~