¡Hola chicos y chicas! Wow, hasta yo me sorprendo de lo rápido que actualice hehe, pero es porque en serio quiero seguir con esta historia y concluirla, advertencia de lemon, debo decir que estoy nerviosa, he roleado mucho hard, he escrito este género en historias originales pero no basándome en personajes de otros anime y, espero no haberla arruinado, bueno sin más que decir a leer.

El tiempo pasa a la misma velocidad que siempre, pero desde que soy novio de Shin-chan, siento que es mucho más rápido, que necesito mas, que no me alcanza el día para aprovechar todo lo que deseo a mi peliverde, he, sueno algo cursi, pero no lo puedo evitar, Midorima se ha convertido en una inmensa felicidad para mí, a veces mi cara de alegría era fingida para que no viesen que me encontraba mal o estresado, ahora, cada radiante sonrisa, se la debo a él, estudiamos juntos, comemos juntos, entrenamos juntos entre otras actividades, un poco rutinario pero también podemos añadir unas salidas a algún restaurante más íntimo, una tarde de películas con besos incluidos, una noche de sumo placer.. Aunque, últimamente, ese punto es el que nos falta. No quiero parecer un ansioso que solo piensa en sexo pero es inevitable, llevas 2 semanas sin tocarme Shin-chan, sé que estamos en temporada de exámenes, pero el ver tú cuerpo sudoroso y jadeante en las practicas, después húmedo y escurriendo por las duchas, arg rayos shin-chan, llámame puberto hormonal pero realmente deseo que me toques.

Mi deseo por mi novio solo se incrementó ese día, había tenido un sueño húmedo con él, lo que me tuvo atontado en la mitad de las clases, cuando salimos a almorzar, a pesar de estar con todo el equipo de Básquet no pude concentrarme en la charla, solo en ver como tomabas tu emparedado con su manos, tus perfectas y suaves manos, siento que comienzo a babear cuando un balonazo me golpea la cabeza, ¿eh? ¿En qué momento llegue al entrenamiento?

-Takao, pon atención, llevas todo el día distraído- escucho la voz de Shin-chan pero el golpe me había dejado algo aturdido así que no respondo, solo sigo escuchando la conversación

-Lo mejor es que te lo lleves a casa Midorima, queda a tu cuidado-

-De acuerdo capitán- ¿eh? Así que me iré temprano a casa, bueno al menos me acompaña mi persona favorita

-Que te ha pasado hoy Takao, andas demasiado distraído y callado

-Ohhh Shin-chan, ¡estas preocupado por mí!- con una sonrisa me cuelgo a su brazo mirando su sonrojo y como acomoda sus lentes apenado

-Tampoco es para tanto, s-solo lo hago porque te necesitamos para el partido-

-hehe si si claro, mnr, Shin-chan, es que, tengo muchas ganas de algo-

-¿De qué? Nanodayo- muerdo mi labio apenado y afuera de mi casa me acerco a tu oído susurrando con una lasciva voz, debo recalcar, esperando provocarte

-De ti, tengo ganas de tenerte Shin-chan, de que me tomes y me hagas tuyo- cuando termino de hablar le miró fijamente, haciendo que pase saliva y respire de forma más profunda, misión cumplida, lo he provocado

-¿E-están tus padres en casa?- después de su pregunta una amplia sonrisa cubre mis mejillas y niego con la cabeza victorioso – entonces, ¿que esperamos nanodayo?

Apenas si cerraron la puerta de la casa Midorima se abalanzo sobre el pelinegro, atrapando sus labios con los propios en un ansioso y lujurioso beso, habían dado rienda suelta a sus verdaderos sentimientos, sus cuerpos pedían a gritos atención, se deseaban, se deseaban mutuamente.

A torpes pasos y entre cómplices risas llegaron al cuarto de Takao, si bien apenas cerraron con seguro la cama fue el escenario de tan apasionadas caricias que buscaban brindarse ambos. Midorima arriba de su novio dejo de besarlo para atacar su cuello, lo mordisqueaba, chupando un poco la zona, llenándose de su dulce aroma mientras el aludido solo podía cerrar sus ojos alzar su cabeza y gemir sutilmente, eso era placer puro, su Shin-chan marcándolo y jaloneando su camisa buscando quitarla del camino era suficiente para enloquecerlo y claro, excitarlo por completo. Takao no pensó quedarse atrás, no solo pensaba disfrutar, haría disfrutar a su peliverde, así que aprovechando la posición tomo con sus manos los firmes glúteos de su novio haciendo que este solo pudiese gruñir antes dicha acción

-Ngr, Takao, no hagas eso- el nombrado en vez de retractarse, repite la caricia, con una de sus típicas risas, esas que tanto adoraba Midorima, aunque rara vez se lo dijese

-Vamos Shin-chan, sé que lo deseas- el pelinegro apretó mas fuerte haciendo que sus genitales ya un poco erectos se rocen por encima de la ropa, provocando un gratificante sonido de placer en la boca de ambos, adoraban esos momentos tan íntimos, tan suyos, donde se entregaban mutuamente al placer y al amor que se profesaban

Midorima decidió cambiar de posición, sentando con firmeza a Takao sobre sus piernas, momento que aprovecho para poder quitarle las gafas que aunque le lucieran de maravilla esta vez estorbaban, los dejo en la cómoda cuando un gemido más sonoro escapo de sus labios, eso que hacían que la llama dentro de su shin-chan se avivara más y más, y como no gemir así, si su cuerpo estaba siendo preso de diferentes caricias al mismo tiempo, Midorima acariciaba con sus desnudas manos la espalda de su novio, a la vez que mordía y jugaba con uno de sus pezones, haciendo que se endureciera, sin mencionar que sus miembros, ya erectos seguían rozándose debido a la situación, haciéndole gruñir de placer.

La ropa termino en el suelo, sus cuerpos ya tenían ligeras gotas de sudor, la cama rechinaba, afuera ya estaba oscuro, pero ambos chicos no prestaban atención a nada de lo antes mencionado, estaban demasiado ensimismados en su mundo, en su placer, que los gemidos y jadeos ya eran la música de fondo, Takao se aferraba ansioso a la espalda de su novio, rasguñándolo, hundiendo sus dientes en su hombro, tratando de contener un poco su voz, algo que era más difícil cada vez que el miembro de Midorima golpeaba su interior, llevándolo a ver nubloso y pedir por más de esos deliciosos espasmos que recorrían su cuerpo por completo, por su parte Midorima jadeaba y gruñía desesperado, hace rato que había perdido el control, solo se dejaba llevar, envolviéndose en el exquisito olor de la piel de Takao, dejando sus manos marcadas en el trasero del chico al obligarlo a brincar, logrando así, embestirlo con mejor profundidad, deleitándose por la caliente estrechez de su novio, su corazón estaba a mil, su cuerpo ansiaba más de ese pelinegro, mas gemidos, mas risas, ese rostro sonrojado y gimiendo su nombre brotando de sus labios era el mayor éxtasis que había recibido en su vida, la lujuria se había apoderado de sus cuerpos pero eso no quitase que deseaba cuidar ese chico, que tanto adoraba, ya se había intentado engañar mucho tiempo que ahora sus sentimientos fluían sin poder detenerlos, era vergonzoso, pero el observar ese brillo en los ojos y la felicidad en su sonrisa, valía toda la vergüenza del mundo

-Mng, Takao, te amo- esas palabras eras suficientes para que los ojos del nombrado se tornaran lloroso, tomando el rostro del peliverde con dulzura

-También te amo Shin-chan, siempre te amaré, aghn~- un beso fue su respuesta mientras ambos se movían al mismo compas, sintiendo el clímax llegar, ahogando suspiros de placer en la boca del contrario, aferrándose con fuerza, Midorima termino viniéndose dentro de Takao, mientras este, después de unos movimientos más, eyaculo en el vientre de su novio, debido a la posición. Ambos seguían sin moverse muchos, con sus cuerpos aun unidos, tratando de regularizar su respiración, el orgasmo aun recorría cada fibra de su ser, por lo que solo seguían aferrándose al contrario, siendo Takao el primero en hablar

-Shin-chan, creo que se me durmió la pierna- el aludido acomodo un mechón de la cabellera negra de su novio y le miro con una sutil sonrisa burlona, esas que pocas veces regalaba y Takao agradecía que la mayoría eran solo para el

-Eso es porque no eres flexible nanodayo-

-mo~ que grosero- un sutil puchero escapo de sus labios que no tardó en ser aprisionado por los de Midorima, iniciando un beso más sutil, cálido, lleno de amor, de felicidad, de una promesa que aunque ellos no supieran aun, seria rota

Eran ya las tres de la madrugada, aún seguía molesto por diferentes factores, pero en este preciso momento solo quería seguir sintiendo las manos de Kagami-kun recorrerme con esa ansiedad, esa ímpetu que le caracteriza, que a la vez hace que yo también me excite más, su boca me ataca de forma feroz, dejándome si apenas unos segundos para respirar y volver a sentir su lengua recorrer con delicia mi cavidad bucal, hace que enrolle la mía con la propia, la succiona, la muerde y después vuelve a besar mis labios, dándome un breve descanso, para este punto ya debo de estar rojo, babeando de forma literal y debo admitir, bastante deseoso de más, de sentir por completo a mi novio, lo amo, lo deseo, mis sentimientos por él se han fortalecido año con año, es mi compañero no de cancha, ahora también de vida, he sido duro con él, pero esto lo hago porque me preocupa y no solo eso, me aterra tan solo pensar en que un día salga realmente lastimado de su trabajo y ahora que forma parte de una banda, me asusta que alguna tipa quiera robármelo, no eso sí que no, nadie se roba a mi luz.

Después de que este pensamiento rodo por mi cabeza mi mirada se enciende más y esta vez soy yo quien atrae a Kagami-kun hacia mí, jalando un poco sus cabellos de la nuca, algo que le hace gruñir y lo excita, le gusta que sea demandante y a mí me fascina hacerlo perder el control, nuestros cuerpos sienten la necesidad del otro y no pienso negarme a tan exquisito placer que me brinda mi novio.

Taiga no solo es su nombre ya sea casualidad o destino describe a fondo su personalidad, él es como un tigre, puede ser amable, suave, tierno y tratarme con delicadeza, hacerme el amor de una forma tranquila, sutil, romántica, o puede perder el control y usar su fuerza y ferocidad para destrozarme en la cama y dejarme rendido al día siguiente, lo increíble es que yo acepto cualquiera de sus facetas y ahora mismo que me desnuda ansioso, que olvido de sostener la toalla que llevaba en la cintura, dejándome ver ese cuerpo de dios que tiene, su hermoso rostro, su torneado y fuerte torso, bajando por esa virilidad tan monumental que tiene, esas piernas, y que hablar de esos glúteos, tan firmes, tan redondos, esa espalda tan grande, eso fuertes brazos que este momento ya me tienen apresado, amn~ Kagami-kun, apenas si me has tocado y ya me siento en la gloria.

Tan pronto y tengo tiempo de hacer algo, comienzo a delinear con mis dedos tu escultural cuerpo, aunque mis movimientos son tan torpes, Kagami-kun no me deja concentrarme, ataca mis tetillas sin descanso, mordiéndolas, pellizcándolas, bajando por mi abdomen, dejándome marcas de sus mordidas, haciendo que me estremezca

-Joder Kuroko, eres tan adictivo, te adoro- su voz se oye más ronca, más sensual, llena de lujuria, pero no me importa porque yo me siento igual, dejo que me muerda, que me saboreé, a lo que le pago con gemidos, jadeos y unos cuantos rasguños es sus hombros, mi voz se eleva más cuando separa mis piernas y besa mis muslos, dándome un cosquilleo que disfruto pero que también me hace pedir más, su juego previo funciona ya que apenas y lame la punta de mi miembro y ya esto gimiendo más fuerte, muerdo mi labio para retener mis sonidos pero no me funciona, Kagami-kun lame desde la punta de mi hombría, hasta la base, lo besa, baja su mano y después la sube, me tortura con sus caricias tan lentas, sabe que adoro sus felaciones y lo hace con lentitud a propósito, solo tiendo a aferrarme a las sabanas, arqueando mi espalda en suplica de un contacto más profundo, algo que me concede, metiendo y sacando esa parte de mi cuerpo en su boca, enrollándolo con su lengua, saboreándolo

-Anh~ Kagami-kun, se siente muy bien- apenas y puedo concentrarme cuando ya siento sus manos apretando mis glúteos. Jugando con ellos y haciendo que el momento del clímax no tardará en llegarme, llame a mi novio para que se apartara, pero lejos de obedecerme aumento la velocidad de sus caricias, haciendo que me corriera en sus labios, bebiendo mi esencia

-Delicioso como siempre Tetsuya- solo le pude responde con unos cuantos jadeos, quería pagarle de igual manera pero esta vez está ansioso, no lograba aun recuperarme del rico orgasmo que me provoco y ya me había acostado boca abajo en la cama, llenando mi espalda de mordiscos, como si me devorase, algo que solo me incitaba a gemir y jadear su nombre, con mi cuerpo aun temblando un poco pero también deseoso de más, ya que, conforme bajaba por mi espalda mi cuerpo se levantaba, quedando apoyado en mis rodillas, con mi rostro jadeando en la almohada – Ngr Kuroko, tan lindo- conociendo a mi tigre no tarde en sentir un líquido frio sobre mi entrada, por eso amaba a Kagami, por más feroz que fuera, solo buscaba llenarme de placer y de amor, nunca de dolor, pretendía no lastimarme y en el sexo no era la excepción, así que antes de penetrarme me dilataba, aunque escuchar esos gruñidos de sus labios solo me aseguraban lo ansioso que estaba de mi así como yo de él. Cuando mi cuerpo ya se había acostumbrado a la intromisión y mi trasero ya se meneaba deseando algo gire mi rostro y entre jadeos provoque a Kagami

-Mgh~ Taiga ya Hazlo- esto fue suficiente para ver su mirada envuelta en deseo por mí y a movimientos torpes verlo colocarse el condón, ese era mi Kagami, sexy y torpe, feroz pero adorable y era todo mío, no solo al sentir como me penetraba y nos volvíamos uno, provocando que gimiera más fuerte y que él me mordiese gruñendo, no, el corazón de Kagami-kun me pertenecía y por derecho, el mío a él. Empujaba su pelvis contra mi cuerpo, creando un vaivén que cada vez se tornaba más frenéticos, sus testículos golpeaban los míos, sus manos me recorrían con ímpetu y yo al no poder tocar por la posición buscaba provocarlo gimiendo su nombre y moviendo mis caderas a su ritmo, nuestros movimientos era pasionales, desesperados, buscábamos llenar a la cúspide, haciéndonos temblar y derramar ese líquido sobre la cama, dentro de mi cuerpo, no importaba, solo ansiaba sentir a Kagami-kun, aferrarme a él como lo hacía a la sabana, levantarme rodeado de su olor, de sus sonrisas, lo amo, lo amo con locura

-¿Eh?, Kuroko, ¿estas llorando?¿te lastime?- su rostro de preocupación después de terminar y habernos acurrucado en la cama solo me hace sonreír un poco y envolverme mejor entre sus brazos

-Bakagami, te perdono…vuelve a vivir aquí, conmigo- alzo la mirada para ver su respuesta observando cómo pasa de sorpresa a un tierna sonrisa que me hace recordar porque adoro a ese hombre

-Gracias Kuroko! Te prometo que daré lo mejor de mí-

-Más te vale Kagami-kun y quiero un buen desayuno de compensación o dormirás con Nigou-

-¡¿Ha?! Eso si que no, yo no me salgo de esta cama- quiero molestarlo un poco más pero, por lo que resta de la noche prefiero disfrutar de este momento cursi y romántico con mi bobo jugador de básquet, bombero y ahora hasta baterista

Apenas si son las 10 de la mañana y ya me encuentro algo exhausto mentalmente, de verdad agradezco no haberme embriagado porque también mi cuerpo estaría cansado y no puedo permitirme esto, pero es inevitable. Después de volver de la rara aventura de mis ebrios compañeros volvimos al hotel a dormir, pero ya no pude, me la pase pensando en la cita que tendría con Himuro, de cómo me había olvidado de pensar en el amor, después de lo que viví con Midorima, si ya ni siquiera en mis pensamientos le tendré ese lindo apodo, eso ahora solo es nostálgico. Suspiro y le sonrió a Kuro-chan cuando pasamos un par de menús, me toca el turno de la mañana junto a él y aunque quisiera negarlo, se notaba lo resplandeciente que estaba, se contentó con Kagami y eso me tiene realmente feliz, ellos se ven felices, esa apareja a la que le llevo la cuenta están felices, yo, ¿podre ser feliz así con Himuro?, tengo miedo, demasiado…no quiero volver a ser lastimado así, estoy muy confundido no he dormido con tantos debates mentales que sufro, pero no puedo evitarlo, desde que me rompieron el corazón, debo ser prevenido en todas mis decisiones, solo sobre el escenario me permito desvivir, donde dejo fluir mis emociones, me permito gritar, cantar, decir lo que siento al mundo, es, la mejor sensación del universo y no quiero perderla por pensar en un amorío.

-Takao-kun, se está derramando la soda- la voz de mi peliceleste amigo me hace regresar a la normalidad notando el desastre que estaba creando

-Waaa, rayos- comienzo a limpiar todo soltando un suspiro

-Que te ocurre Takao-kun, ¿sigues tomado?-

-Ojala fuera eso Tetsu-chan pero no, ¿recuerdas que hace tiempo te comente que Himuro me propuso una cita?- mi compañero asiente con la cabeza por lo que sigo hablando- la tendré hoy con él y estoy muy nervioso

-Entiendo, así que tienes miedo de ver con otros ojos a uno de tus compañeros de banda, pero de igual forma te asusta la idea de comenzar a tener sentimientos más allá de la amistad por él y de igual forma sientes la desconfianza de recordar a Midorima-kun, entre otras cosas- cuando escuche a Kuroko me arroje a sus brazos

-¡Ah! Kuro-chan!- tu si me entiendes-

-Basta Takao-kun, el gerente nos está viendo- cuando siento la feroz mirada del jefe lo suelto y volvemos el trabajo –pienso que debes de dar una oportunidad sin presionarte, deja que las cosas sean naturales, si sientes algo por él, te darás cuenta- se va a una mesa y solo asiento y sonrió gradecido de tenerlo de amigo, sus palabras me han centrado, es cierto, debo de darme una oportunidad a lo que suceda

Termine mi turno y me encamine a mi departamento para tomar un baño y cambiarme encontrando a Miyagi sempai sentado bastante concentrado en sus estudios, se ve un poco estresado así que en silencio me acerco por detrás y soplo en su cuello haciendo que mi superior grite y brinque en su lugar

-Arg ¡Takao! condenado mocoso ¡ven aquí!- me levanto y rápido corro a mi cuarto, quizás parezca un insensible con mi compañero pero lo hice para relajarlo un poco, cuando vives tanto con una persona la comprendes, ahorita está matándome en su mente pero ya que salga y termine de arreglarme lo compensare.

Minutos después ya me había bañado y terminaba de vestirme, escogí unos jeans simples y cómodos, unos tenis junto con una playera y una camisa a cuadros, me pongo una cadena y una placas, bien, me siento cómodo, me veo guapo, vamos a esta nueva aventura. Como ya dije compense a mi Miyagi y cuando fui a la sala y lo encontré dormido sobre los libros lo cubrí con una cobija para que no se resfrié y dejo una merienda para cuando despierte, te estas esforzando mucho Sempai pronto te graduaras y todo dará sus frutos, beso su cabello que hace que maldiga entre sueños y con una sonrisa me retiro

El mensaje de Himuro decía que lo viera en la estación del tren así que ahí lo espero, veo el reloj y noto que llegue a tiempo, eso sí es sorpresa, cuando llegue podre presumi… ya está ahí, maldición, acomodo mi cabello y llego con él, evite llevar mi motocicleta ya que no se bien a qué lugares iremos.

-Hola Tatsu-chan- hago un saludo con mi mano y él me sonríe de forma sutil

-Hola, ¿Qué tal el trabajo?-

- Meh, no me quejo, más importante, Tetsu y Kagami ya volvieron ¿no es genial?-

-Of course, mi departamento estará libre- niego con mi cabeza ante su comentario, sin embargo no deja que las cosas queden ahí, ya que se acerca a mi oído, hablando con esa sutil voz que se carga- para cuando quieras visitarme- me sonrojo un poco pero tienda a soltar una risa nerviosa y a golpearle el hombro varias veces

-Hahaha, si si, hehe que gracioso- es raro recibir coqueteos y el no tarda en notarlo así que solo sonríe y comenzó a caminar, rayos, espero que sea un lugar en el que nos podamos entretener, meto mis manos en mis bolsillos nervioso, vamos Takao, es tu amigo, lo conoces desde hace años, ¡arg! Pero se supone que es una cita, aunque cuando salía con Midorima parecíamos más a mi… ¡no! Eso sí que no!, no los compares, no pienses en él, disfruta la situación

-Bien, entonces ¿a dónde iremos primero?-

-¿Qué tal el cine? Una película para empezar me parece buena opción para comenzar-

-Oh excelente hay varias de terror-

-¿Estás seguro Takao? Tú sueles asustarte con ellas, aunque pensándolo bien, podre tomar esa oportunidad para abrazarte-

-Nada de eso, ya verás que ni siquiera temblare- 30 minutos después me lamente de mi horrible decisión, justo como Tatsuya dijo ya me encontraba cubriendo mis ojos con las palomitas, esperando que la horrible criatura de la pantalla no salga y me devore, sin embargo cuando sale un screamer no puedo evitar dar un grito y ocultarme en el hombro de mi acompañante, huele bien debo de admitir, pero a pesar de sentir como su brazo me rodea y su corazón se acelera no logro cautivarme del todo con la atmosfera, me siento a gusto, pero no se diferencia de abrazar a Miyagi en los maratones de videos que hacemos en casa, bueno, no le daré muchas vueltas, aún es temprano para juzgar, así que me acomodo mejor y aun alerta espero terminar la película sin problemas para dormir

-Yo te proteger incluso en la noche Takao- me sonrojo apenado de ser tan miedoso

-Tranquilo, el gran Takao no se deja tan fácil-

-Hehe de acuerdo, pero por si acaso mi propuesta sigue en pie

-Ay si, Murochin se aprovecha de la situación, solo deberían de ir al grano y besarse, no, mejor no- los pequeños berrinches de Murasakibara son callados por un nuevo boche de palomitas que mete su boca, su ceño esta fruncido como si estuviese molesto pero sus labios ligeramente temblorosos demuestran que más que enojo, siente un dolor en su pecho por el forzarse a ver al chico que le gusta con otro. La situación no es muy difícil de entender, El alto ex jugador de Yosen estaba al tanto de la cita que Tatsuya tendría, como su buen amigo le había deseado suerte, pero contra el corazón no se puede y ahora se encontraba ahí, separado por unas 5 filas de asientos, y la oscuridad de una sala de cine, siguiendo a su amor no correspondido tener una cita ¿masoquista? Un poco, pero era necesario para que su corazón entendiese y renunciara, no era tan malo, así que no intervendría y mucho menos arruinaría su cita, aunque, en el fondo, aun lucía una esperanza de que esto no terminara bien, un sentimiento egoísta que chocaba con la resignación de ver a su pelinegro feliz, aunque no fuese a su lado

Después de salir del cine tomamos el tren, Tatsuya me informa que encontró un lindo restaurante al aire libre al que me quiera llevar, me siento halagado y motivado ya que el recorrido es muy cómodo, me siento a gusto junto a él y eso me pone feliz

-¿No me preguntaras que es lo que me gusta de ti?- dudo un poco al escuchar su preguntar pero al final le respondo con un acertado si, ya que de verdad tengo curiosidad – Bueno no es muy difícil, eres apuesto, eres divertido, tu voz es encantadora y tenemos demasiadas cosas en común, además, no dudo para nada que sea un buen besador

-Hehe no me considero el mejor pero sí, soy bastante bueno-

-Oh, bueno puedes demostrármelo para no tener muchas dudas- mi rostro no tarda en ponerse rojo, soltando una risa nerviosa

-Haha Tatsu, estamos en público, no digas esas cosas

-No me molesta, no tengo ningún problema en hacer demostraciones de afecto si la persona me gusta, ya sea hombre o mujer- escucharlo hablar con tal seguridad solo me hace sonrojarme un poco más y negar con mi cabeza

-Si si, anda señor extranjero, con un poco más de calma-

-De acuerdo- no duda en responderme y sonreírme de forma sutil, me siento un poco abrumado, no me logro acostumbrar tan fácil a sus coqueteos, me siento más oxidado de lo que creía, aunque también me siento, alegre de oír que algo así, cuando te cierras tanto tiempo te cuesta volver a creer que hay alguien ahí que le importes de una forma romántica

Después de recorrer un poco las concurridas calles de Tokio nos instalamos en un restaurante bar, tiene un estilo sutil y tranquilo, aunque también moderno y hasta cierto punto poético, podemos sentarnos a comer algo mientras la banda de jazz toca, la luz es tenue, podremos conversar con intimidad, un lugar bastante acertado. Supongo que mi cara de asombro es muy obvia ya que mi acompañante no duda en sonreír triunfal

-¿Impresionado?-

-Solo un poco-

Comienzo a acostumbrarme a ese ambiente entre nosotros, la comida es deliciosa y nuestra química es muy grande, me siento a gusto con Tatsuya, es un poco cómico verlo nervioso ya que en ciertos momentos se le nota, pero también lo hace adorable, llevamos ya un par de horas conversando y aun parece que tendremos temas para un día entero, bebemos un poco de vino el cual está realmente delicioso, es una atmosfera muy cómoda, bromeamos, jugueteamos, no voy a negar que tengo cierta conexión con Tatsuya, no es amor eso es seguro, pero, ¿si me gusta?, ¿puedo verlo con otros ojos?, sé que no pierdo nada con intentarlo pero tampoco quiero ocasionarle falsas esperanzas, para ser sincero, no quiero lastimar ni resultar lastimado

La última parada de ese lindo día es en una feria local, miramos en los diferentes puestos buscando algo de que reírnos, quizás algún buen libro o disco, nunca se sabe, hay que aprovechar cada lugar donde se está, las riquezas siempre están escondidas, cierro mis ojos recordando la persona que me llego a decir esas palabras, un chico bastante obsesionado con el horóscopo y que alguna vez significo mucho en mi corazón

-Takao, no te separes- la mano de Tatsuya sobre la mía me hace dar un respingo que me trae de nuevo a la realidad, ahora no es tiempo de pensar en esto, si no de disfrutar esta cálida compañía que mi amigo me proporciona.

La noche nos alcanza en ese colorido lugar, ahora nos encontramos sentados descansando un poco alejados del alboroto mientras devoro una manzana acaramelada, mi mano aún se encuentra rozando ligeramente la de Himuro, no me molesta, pero tampoco hace que mi corazón brinque de alegría, ¿abrazarlo? Por qué no?, me gusta ser cariñoso con mis amigos pero ahora mismo estamos en una cita, tiene que haber una chispa, algo más allá de un simple sentimiento de comodidad, tal vez lo estoy pensando demasiado, tal vez solo tengo que dejarme llevar por la corriente, miro a mi acompañante el cual dedica otra sonrisa a mi persona, tomando mi mejilla y limpiando restos de caramelo que ahí se encontraban, su tacto es suave, lo veo acercarse y se lo que sucederá a continuación, algo que realmente admiro de él es lo directo que es, un hombre de pocas palabras y muchas acciones.

-No lo hare sin tu aprobación- mis ojos se entreabren al escuchar su declaración, me trata con tanta delicadeza que me avergüenzo de mí mismo, dudo por unos instantes pero, creo que es una forma de poder descubrir si esto puede llegar más allá de un bonita amistad

-Hehe puedes hacerlo Tatsuya…- mi compañero asiente y acaba con la distancia que existe entre ambos uniendo nuestros labios, es cómodo, es un beso sutil pero romántico, sus labios apresan los míos acariciándolos mientras sus manos toman mis mejillas, yo simplemente me quedo quieto, dejándome embriagar por el momento, se siente bien, me gusta, pero… hay algo que falta, ni yo me lo se explicar, solo... no fluye el romance dentro de mí. Apenas si pasan unos segundos cuando el contacto termina, supongo que mis mejillas están un poco rojas, Himuro también esta avergonzado pero su mirada dolida me hace preocuparme

-¿Qué ocurre?-

-Tu no quieres esto, ¿cierto Takao?-

-¿Qué? No no es eso Tatsuya, es solo que…mira, ha sido un día maravilloso, me he divierto mucho pero…

-No me quieres de esa forma- Bajo la mirada sin poder enfrentarlo, me siento mal por la resolución de este día, mas no lo puedo evitar, esto es algo dentro de mí, decidí dejarme guiar por lo que siento sin engaños y ahora mismo, no creo poder tener una relación con el

-Lo siento…-

-Está bien, No había compromisos ni nada, así que tranquilo Takao- Tatsuya rasca su nuca y desvía la mirada, no quería lastimarlo, pero peor sería engañarnos a ambos con algo que, por ahora no puedo ser

-Yo, creo que lo mejor es que vuelva a mi casa-

-Lo entiendo aunque esa invitación a mi departamento aún sigue en pie- sonrió un poco ante su intento por mejorar el ambiente, quizás me veo un poco cobarde huyendo así, pero pienso que es lo mejor por ahora, ya me siento demasiado abrumado y necesito ordenar las cosas en mi cabeza

-Hehe quizás luego- me despido con la mano y me retiro de ahí, no hay mucho que pueda hacerle en estos momentos, decidí ser sincero conmigo mismo y mi cabeza ahora dicta que debo estar solo un poco para pensar.

-Diablos…el rechazo duele- el chico del lunar seguía sentado en el mismo lugar desde ya hace un rato, estaba confundido y decepcionado, la cita había sido más que perfecta, todo había salido de acuerdo al plan, bueno, casi todo, lo único que no logro fue llegar hasta el corazón de Takao. Seguía sentado dejando que su mente divagara en lo ocurrido cuando un algodón de azúcar se puso frente a él, lo que le obliga a alzar la irada notando a una botarga de uno oso gigante y rozado ofrecerle el dulce

-Creo que ya comí suficiente por hoy gracias- el pelinegro prefiere negarse y volver a su soledad, pero la persona dentro de ese traje no se dará por vencido tan fácilmente, sentándose junto a él y ofreciéndole esta vez un globo, a situación es infantil y tonta, pero Himuro esboza una sonrisa dolida tomando las cosas que ese personaje le ofrecía, comiendo el algodón mientras sus labios tiemblan al contener el llanto que hacía rato y se veía venir en el

-Este rico-

Mientras un Murasakibara dentro de una botarga consolaba a su amigo en esos momentos, no sabía si hablar, si decirle alguna palabra de consuelo o algo, había notado una parte de la situación sin embargo en vez de estar brindando de alegría s pecho de oprimía al ver a su amigo sufrir de esa manera, el más que nadie sabía lo que era tener un amor no correspondido, así que solo pudo hacer lo que mejor sabia, ofrecerle algo dulce, por algo dicen que las penas con pan son buenas. No era muy bueno consolando pero ahora, sin decir nada y con ese ridículo disfraz, sentía que ahí, al lado de Himuro, era el lugar perfecto, donde se debía encontrar.

Continuara…

Bueno, espero y les halla gustado el lemon, siento que me atore un poco en la cita y que es algo confusa me disculpo de ante mano pero bueno, prometo que ya meteré mas personajes mas situaciones y claro, lo principal de este fic, un reencuentro entre Midorima y Takao ¿Qué creen que pasara cuando se vuelvan a ver? Hehe gracias por seguir mi historia y nos vemos en el siguiente capitulo