Título: Descansar.

Summary: •Drabble• ¿Por qué le preocupaba lo que Inuyasha pensará? Merecía un buen descanso en su época después de todo. •Fic para la Unión Oficial del foro La aldea entre las hojas•

Extensión del drabble: 494 palabras.

Disclaimer: Inuyasha y sus personajes no me pertenecen.

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Kagome suspiro desganada mientras se ponía su pijama.

Había ido a su época sin que Inuyasha se diera cuenta y sin avisarles a los demás.

Había sido inevitable para ella: quería descansar en su cómoda cama, disfrutar de las comodidades de la época actual, además ya llevaba demasiadas semanas allá y según había escuchado de parte de sus amigas que la época de exámenes se estaba acercando y debía ponerse al tanto.

Sin decir nada su recostó en su cama suspirando aliviada. Ya extrañaba su suave colchón y las frazadas que calentaban su frágil cuerpo.

Además, últimamente no se han enfrentado a criaturas extrañas. Creo que lo mejor para ella era dejar que su cuerpo reposara un poco para recuperar energías, ir a la secundaria y prepararse para los exámenes ya que gracias a cierto hanyou no podía concentrarse bien y sus calificaciones eras las afectadas, y no de una manera positiva.

Deja de pensar en eso Higurashi.

Los ojos chocolate de Kagome comenzaron a cerrarse hasta que lograron su cometido y la mencionada anteriormente espero caer en los brazos de Morfeo rápidamente ya que había hecho mucho en todo el día, además de tolerar la bipolaridad de su amigo mitad perro. Prácticamente su deseo se vio cumplido antes de que ella misma se diera cuenta.

Pero en el templo de la familia, cierto pozo comenzó a brillar y tan pronto como este apareció, salió un cierto peli-plateado de ojos dorados llenos de molestia. Inuyasha comenzó a olfatear el aire que le rodeaba detectando rápidamente el aroma de la joven miko.

Lo sabía. Esa torpe estaba aquí.

El hanyou bajo del pozo cuando sus sensibles orejas reaccionaron. Sus pies descalzos lo llevaron de puntillas a la puerta del templo y salió de él sin ninguna dificultad. Cuidando no hacer ruido y que se le descubriera husmeando, el joven híbrido se acerco a la residencia que le correspondía a la humana de melena azabache. Las luces estaban apagadas, dando a entender que ya toda la familia descansaba, pero la única excepción era la que salía por la ventana de la habitación de Kagome.

Sin saber si fue suerte o destino, y pensando que su acompañante de viajes seguía despierta, Inuyasha comenzó a trepar su árbol hasta llegar al tronco que le permitía entrar a la habitación de la joven Higurashi y abrió la ventana.

Listo para quejarse con ella, entró a la habitación, siendo sorprendido al descubrir que la persona a la que buscaba dormitaba plácidamente. Comenzó a acercarse a una lentitud que hasta podría ser tétrica y se arrodillo junto a la humana.

Se veía tan calmada, tan pasiva. De una manera que solo él conocía de ella cuando ésta dormía.

Inuyasha suspiro en sus adentros y cuidando que alguien entrara al cuarto o que Kagome despertara, la cubrió con sus frazadas y apago las luces para después salir por la ventana.

Está bien. Solo por esta vez le dejaría estar en su época.