Revelando el secreto de Gohan

Disclaimer: Todos los personajes de Dragón Ball Z pertenecen a su creador. Está historia fue hecha sin fines de lucro.

Capítulo 1

La mañana de un día de escuela, Videl revisaba sin interés los libros de su casillero, mientras pensaba en el tema que se negaba a abandonar su mente.

—Buenos días queridos estudiantes de la preparatoria estrella naranja —Resonaron los altoparlantes repartidos por los pasillos. —El siguiente anuncio esta dirigido a toda nuestra población estudiantil y docente. Sean tan amables de dirigirse al campo deportivo detrás de la escuela en este momento, ya que anunciaremos un hecho realmente sorprendente que estamos seguros les interesará.

—Videl es mi imaginación o la voz del alto parlante sonaba diferente a la del director, como demasiado empalagosa —preguntó Erasa que la esperaba recargada en los casilleros.

—Si tienes razón a mi también me resultó extraña. —Apoyó la morena de voz seria.

—Hey chicas ¿Por qué no vamos juntos a las canchas? —preguntó un chico de grandes lentes, gorra y cabello castaño.

—Son Sharpner y Kevin —dijo la rubia a Videl —que bien sólo nos falta Gohan para estar todos.

El comentario de Erasa obviamente molesto a Sharpner que hizo un gesto de desprecio e ignoró a su amiga.

—Si vayamos a ver para que nos reunió el fanfarrón del director, ojalá nos de el resto del día libre. —Deseó en voz alta el mas alto de los adolescentes, el de rubia y larga cabellera.

—¿No han visto a Gohan? —preguntó Videl. Ahora ignorando ella a Sharpner.

—De seguro el cerebrito ya está allá, vámonos o no alcanzaremos lugar en las gradas —apuró el rubio a todo el grupo.

De camino a la reunión Videl repasaba algo que no dejaba de darle vueltas en la cabeza, algunos días antes en medio de un robo un joven de cabello rubio había capturado a los ladrones y después desapareció. Uno de los testigos le había comentado que el tipo usaba pantalón café, playera blanca y chaleco negro, además de que traía un emblema de la escuela estrella naranja.

Pensando que el héroe desconocido podía ser un alumno de su misma escuela Videl investigó con sus compañeros, pero los alumnos rubios eran escasos y de todos el único que posiblemente podía haber logrado desarmar a bandidos tan peligrosos con las manos desnudas era Sharpner, él mismo que había negado rotundamente ser el recién nombrado Guerrero Dorado.

Así con resultados bastante desalentadores Videl había pasado del Guerrero Dorado a su nuevo compañero de clase, Son Gohan, el chico era todo un prodigio en el estudio y como todo un buen nerd mantenía una actitud bastante pasiva incluso un poco torpe, motivo demás que le hizo sospechoso. Bueno quizás no era tan buen motivo pero el que llevará el mismo tipo de ropa era demasiada coincidencia. Después añadió el increíble espectáculo que había dado cuando en clase de deportes saltó, por mucho más, lo humanamente posible. Y no podía pasar por alto que cuando llegó a encontrarse de frente a este nuevo héroe, hubo algo realmente familiar en el.

Si, ese chico Gohan era demasiado raro, lo que la llevó a pensar que después de todo si podría tratarse de la misma persona, especialmente cuando las apariciones del Guerrero Dorado se hicieron mas comunes y en otra casual coincidencia Gohan comenzó a desaparecer a menudo y por considerables momentos de las clases con las excusas mas imposibles de creer.

En un momento había llegado a preguntarle cara a cara, porque su ropa era igual y porque desaparecia de clases al mismo tiempo que la policía llamaba para avisar de los delitos, claro que, además de tartamudear cómo tonto su compañero no le había dado ninguna respuesta coherente.

Su amiga Erasa opinaba que era imposible que se tratara de la misma persona, al igual que Sharpner ambos decían que la apariencia física de Gohan era demasiado débil como para ser un héroe capaz de tantas proezas, además de que no tenía los mismos ojos azules o el pelo rubio.

Y de nuevo, casualmente después de su pregunta, la ropa que usaba el Guerrero Dorado cambió de un momento a otro, en lugar de camisa blanca manga larga y chaleco ahora usaba una variedad de camisetas negras o de colores oscuros casi negros, ajustadas y sin mangas que dejaba ver sus fuertes brazos, lo que a Videl le pareció desconcertante pues las prendas eran todo lo contrario a lo que su callado nuevo amigo usaría. Aunque el dato fue muy bien aprovechado por la prensa que ya comenzaba a llamarlo el nuevo Gran Héroe y a perseguirlo con cámaras de gran alcance.

Obviamente las comparaciones entre este y su padre Mister Satán, se habían dando desde las primeras imágenes que los medios lograron sacarle. Los grupos de admiradoras se habían formado nada mas ver la primera portada con su atractivo rostro o las incontables fotos de su trabajado y marcado cuerpo.

Videl había ignorado las fotos que la hacían ruborizar, para dedicarse a repasar las grabaciones de las cámaras de seguridad donde se veía al Guerrero en acción, y era incapaz de negar la realidad, su padre no era, fue o sería un luchador al nivel del Guerrero Dorado.

Durante mucho tiempo estuvo insistiendo a su padre, hasta que logró que le permitiera ver los vídeos de las batallas en el torneo del monstruo Cell, no sin que antes le asegurara reiteradamente que lo único que vería serían trucos baratos.

Pero no lo eran y eso fue evidente para Videl, las habilidades que demostraba el Guerrero Dorado eran las mismas que usaban los participantes del torneo de Cell.

Decidida a saber la verdad de lo que pasó en ese torneo confrontó a su padre, su padre se mostró renuente a hablar, pero eso cambió cuando Videl le aseguró que no tenía ninguna duda de que él no había sido quien derrotó a un monstruo tan poderoso como Cell. Así una tarde lluviosa Mister Satán confesó a su hija todo lo que vió ese día ya tan lejano, le contó sobre los guerreros que cambiaban el color de su cabello, la energía que eran capaces de lanzar con sus manos, la sorprendente fuerza que poseían y su habilidad para volar. También le contó como habían desaparecido después de la pelea, dejándolo solo en el mismo lugar donde todos los reporteros y sus antiguos pupilos lo habían encontrado, los mismos que asumieron la victoria que se le adjudicó a él y no a ese chiquillo que de verdad la había conseguido.

Cuando Videl le preguntó por qué no le contó la verdad a todo el mundo, Mister Satán dijo que incluso a él que había visto todo con sus propios ojos, le resultaba difícil creer que alguien tan joven, por no decir todavía un niño, hubiera logrado vencer al temible y poderoso Cell.

—Te imaginas lo que hubiera pasado si les digo que un pequeño niño desaparecido era él verdadero héroe, seguro me mandaban a un manicomio —contestó Satán —además de que asumir la gloria nos dejó muchos beneficios a largo plazo.

Tenía razón todo lo que poseían venía de la gloria que le dio ser el héroe de la humanidad.

—Y sí algún día se supiera la verdad ¿Qué harías papá?

Míster Satan no dudó en reponder, no era la primera vez que esa pregunta pasaba por su mente.

—Bueno supongo que contaría la verdad, después de todo este tiempo creo que ya estoy cansado de ser el Gran Héroe.

Justo al otro día de la charla con su padre, Videl estaba dispuesta a preguntar de nuevo a Gohan si él y el Guerrero Dorado eran la misma persona. Después de todo su padre le había contado que los guerreros del torneo cambiaban el color de su cabello de negro a dorado en segundos. Pero el anuncio que se escuchó por toda la escuela cambió sus planes.

Hacia días que Gohan se esforzaba por evitar a Videl, más aún desde que ella le había pedido la dejara tomarle una foto, para comprarla con la ultima del Guerrero Dorado que aparecía en una revista y que Erasa prometió enmarcaría en un gran marco dorado dentro de su habitación.

Por otro lado Gohan tenía un mal presentimiento, días atrás cuando entraba por el techo de la escuela después de salvar a Videl y a un autobús lleno de adultos mayores que había sido secuestrado, había tenido que escapar de los curiosos ojos azules de la morena, ya que parecía querer examinar cada centímetro de su rostro y acribillarlo a preguntas que no quería responder.

Esa mañana casi sale de clase volando por la ventana, para revisar toda la ciudad en busca del ki que hacía tantos años lo había aterrado.

Por una fracción de segundo estuvo seguro de percibir la presencia del monstruo que terminó con la vida de su padre.

Con los sentidos alerta, pasó el resto de la tarde revisando los alrededores, faltó a las clases que tenía por la tarde y al final voló a casa de Bulma.

Nada mas verlo llegar Bulma olvidó el saludo de siempre y desde lejos gritó refiriéndose a su oscura y reveladora ropa.

—¡Pero Gohan! ¿Qué forma de vestir es esa?

Sonrojado, pero sin traer en su mochila nada más que sus libros, Gohan ofreció su pobre escusa.

—Oh lo siento Bulma, había olvidado que no me cambié de ropa, disculpa me si te sorprendí —dijo avergonzado el mayor de los hijos de Milk.

—Vaya, entonces sí eras tú el que trae de cabeza a todos en la ciudad Satán. Bueno es decir a todas las jovencitas. ¿Dime no has pensado en usar algún tipo de máscara o disfraz? Andar por ahí salvando a la ciudad podría exponer tu reciente vida escolar a un gran ajetreo —preguntó la genio al tiempo que caminaba dentro del edificio.

—La verdad al principio si lo pensé, tengo bastantes problemas con una chica que no cesa de hacer me preguntas, pero sería demasiado problemático tener que tapar y destapar mi rostro —dijo con su clásica pose de un brazo tras la cabeza —Además la transformación de super saiyajin altera bastante mi aspecto diferenciandome mucho de mi yo original ¿No crees Bulma?

—Si tienes razón ya después hablaremos también de tu nuevo gusto en ropa, dime ¿Qué te trae por aquí? hace mucho tiempo que no venías.

—Si bueno, quería hablar con Vegeta sobre algo.

—Ya veo, espero que no se trate de algún enemigo. Bien, ya conoces el camino Vegeta esta entrenando en la nueva cámara de gravedad, adelantate seguro sigue ahí. Y saluda a tu madre de mi parte por favor —dijo alejándose caminando por otro de los cientos de pasillos.

Al llegar con Vegeta, Gohan fue directo al grano y le preguntó si no había sentido nada raro, algún Ki o presencia extraña.

—La distancia entre las dos ciudades es grande, pero si hubiera alguna forma de que Cell o alguien tan fuerte como él estuviera vivo, me sería muy fácil percibirlo, tantos estudios humanos te estan volviendo torpe Gohan mejor deberías dedicarte a entrenar como hacia tu padre, se nota que tu Ki esta bajando —Le había dicho el antiguo príncipe, tal vez no lo decía claramente pero era fácil de notar para Gohan, que Vegeta extrañaba a su padre, al menos para entrenar y enfrentarse de vez en cuando.

De camino a casa Gohan había decidido que posiblemente Vegeta tenía razón, en unas clase anteriores habían estudiado los hechos del torneo de Cell y quizás el recordar los momentos tan difíciles en que había luchado y perdido a su padre, le hacían imaginar cosas.

A la mañana siguiente cuando estaba a punto de ir a sus clases la sensación regresó, pero muy diferente pues ahora pasó de haber creído notar el Ki del terrible Freezer a estar seguro de haberlo sentido por unos pocos segundos antes de desaparecer.

El aura del emperador era menos fuerte de lo que recordaba, pero después de todo habían pasado tantos años desde su viaje a Namekuseijin cuando apenas era un niño, que apenas podía recordar como era su propio Ki de aquellos años. Se tranquilizó pensando que está vez iría a hablar con Dende, al fin y al cabo él era el Dios de la tierra y si algo extraño estaba pasando su amigo tenía que saber de que se trataba.

Poco después había escuchando el anuncio y de inmediato el extraño tono de voz llamó su atención. Pensando que solo era paranoico se dirigió junto con sus demás compañeros a donde los reunirán.

Cuando Gohan llegó al pequeño estadio donde practicaban deportes Erasa lo llamó desde en medio de las gradas, estaba sentada junto a Videl, Kevin y Sharpner. Kevin también lo saludó desde lejos invitándolo a sentarse con ellos. Gohan no tenía muchas ganas de estar cerca de Videl y sus preguntas, además de que se sentía incómodo y torpe cada vez que su mirada se cruzaba con los fríos ojos azules de la chica de coletas. Eso y que por lo visto no le agradaba nada a Sharpner lo hicieron dudar, pero igual fue con ellos y se sentó junto a las dos chicas.

—¡Miren todos, el gran héroe viene! Jajaja —se burló Sharpner frente a él —Videl todavía no entiendo como puedes pensar que este debilucho es el Guerrero Dorado.

—Si yo tampoco entiendo porque Videl piensa eso —dijo Gohan sonriente siguendo su juego.

—Pero Gohan ¿No me contaste una vez que tu papá fue campeón del Torneo de las Artes Marciales, antes de Mister Satán? —preguntó Kevin.

—Eh, si... bueno... —Gohan no podía mentir cuando se trataba de su padre, no le parecía justo negar el buen peleador que había sido —Pero fue hace mucho tiempo, antes de que yo naciera.

—¿Eso quiere decir que has practicado artes marciales? —preguntó Erasa sorprendida por el nuevo dato.

—Pues un poco si, pero mi madre jamás estuvo de acuerdo.

—Que curioso, que nunca me contaste nada sobre eso, Gohan —dijo Videl ya con el ceño fruncido.

—Es porque no es gran cosa, Videl —respondió Gohan haciendo énfasis en su nombre.

Videl tuvo que contener un suspiro Gohan nunca la había llamado por su nombre con ese tono, sí no tuviera tanto autocontrol seguro se hubiera ruborizado. Lo que era una completa tontería pensó, no debía importarle como decía Gohan su nombre o si lo decía...

—¿Videl, estas sonrojada? —Preguntó Erasa exponiendola.

—¡No me digas que te gusta este perdedor Videl! —gritó Sharpner de manera dramática y sin vergüenza de todas las personas a su alrededor. —¡Si piensas enamorarte de alguien, que sea de mi! ¡Yo sí estoy a tu altura!

Gohan sonrió al ver a Videl tan roja de vergüenza por las explosivas declaraciones de Sharpner.

—No digas tonterías, Sharpner —Corto tajante Videl, mientras se cruzaba de brazos aún con un leve sonrojo en sus mejillas.

Cuando todos los pertenecientes a la escuela tomaron asiento, unos enormes muros motorizados empezaron a subir desde la tierra, hasta cerrarse juntos formado las paredes y un techo alto, que durante un segundo los dejo a oscuras. Eso era lo conveniente de los muros plegables podían convertir una cancha al aire libre a un auditorio cerrado en un momento.

Las luces eran muy bajas por lo que apenas y se podía ver, de pronto todas las luces se encendieron juntas, dejándolos apreciar tanto a alumnos como a profesores, dos seres en el centro de los reflectores.

Una exclamación y algunos gritos se escucharon cuando todos pudieron mirar el cuerpo inconsciente del director, colgando de la espalda de su propio traje, sujeto por una pequeña mano de color blanco y morado.

Gohan no hizo ningun sonido, sentado tenso no podía creer lo que veía, sus manos se cerraron en puños cuando reconoció frente a él a Freezer.