Irresistible

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One-Shot / (+18)

NaruSaku

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Comestible.

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Y ahí estaba yo, tocando la puerta de un desconocido para ver si tenía la compasión suficiente como para prestarle un violín a una completa desconocida.

Sí, claro.

Después de todo, no había nada malo con intentarlo.

Y después de pensármelo mucho, entendí él porqué Shikamaru y Temari ya me conocían y hasta con nombre; yo era nueva, mi nombre había sido nombrado frente a toda la clase, y Hinata, Shikamaru y Temari compartían las mismas clases conmigo.

Sasuke me había conocido un día antes y afortunadamente papá había mencionado mi nombre frente al chico.

Ino pasaba lo mismo, mi padre me había presentado a ella.

Y bueno, Sai se había enterado de mi existencia hasta esa tarde en la cafetería.

Escuché pasos del otro lado de la puerta. Se escuchó el sonido del seguro quitándose. Entonces alguien abrió la puerta.

—¿Sí?

La primera impresión que tuve de él fue: Comestible.

Si Tenten se hubiera encontrado ahí, esa sería su perfecta descripción; Comestible.

Comestible tenía el cabello rubio y lo llevaba rebeldemente desordenado. Sus ojos eran de un zafiro intenso; tanto que me dieron ganas de cambiar mis ojos por los de él. Comestible era alto y tenía la tez bronceada. Llevaba puesta una camiseta gris que resaltaba su perfecto pecho y se divagaba ver un abdomen finamente marcado. También traía puesto unos jeans negros que hacían par con sus tenis negros de suela blanca.

¡Mierda, era jodidamente sexy! Comestible.

—Soy Sakura Haruno, Hinata Hyuga me dijo que aquí se encontraba Naruto Uzumaki.

Comestible me miró de pies a cabeza y sentí una tremenda vergüenza inundarme. Tan guapo que se veía él mientras que yo llevaba unos simples vaqueros y una playera holgada.

—Soy yo.

¡Re Mierda!

—¡Oh! Emm… ¿Puedo pasar?

Naruto ladeó la cabeza y después abrió la puerta por completo dándome una evidente invitación.

Entré a la habitación de Naruto seguida por él.

El cuarto tenía una sola cama, por lo que supuse que él tampoco compartía habitación. Todo el espacio estaba casi lleno de instrumentos de música y de igual manera cosas referentes. Sí un músico profesional se encontrara ahí, sería su paraíso. Encontré un Contrabajo en una pared, a un lado suyo se encontraba un Cello. Del otro lado vi el estuche de un Clarinete y de una Flauta Transversal. Divagué en el fondo a una Guitarra Eléctrica, a una Acústica y a una Electroacústica.

Más en el fondo habían otros instrumentos que no alcancé a ver bien y a otros que no pude reconocer. En la cama se encontraba un Oboe y un Saxofón.

—Bueno, quería hablar sobre la semana cultural.
—¿Qué con eso?
—No soporto la idea de hacerlo en equipo porque es todo un rollo. Y haciéndolo sola la única cosa que podía demostrar de lo que sé es tocar el violín. Pero lo he dejado en casa y no puedo ir a por él…
—¿Y piensas que yo tongo uno?
—Hinata me dijo que tú tenías un violín que tal vez podías prestar y que no lo fueras a ocupar para la presentación.
—Lo que no te dijo Hinata es de que yo no cargo con un violín eléctrico.
—¿A qué te refieres?
—La presentación será presentada para todo el campus, eso significa que estará a reventar el lugar. ¿Entiendes que yo cargo con un violín clásico y que no se escuchará para todo el campus? Y aparte no tengo aquel pequeño micrófono que se pone en los violines.
—Pero ahí nos van a dar micrófonos…
—Es diferente y no recomendable. Tienes que tener cuidado con el brazo para no tirar el micrófono, no te puedes mover a gusto y por ende ya no sientes la música por la concentración del jodido micrófono.

Y me sumé en mi silencio.

Era una jodida broma, ¿verdad? ¿Qué coño iba a presentar ahora? ¡No había nada!

—¿Sabes tocar algún otro instrumento? Claro, que implique no moverse demasiado para los micrófonos. Sí sabes tocar algo más, te lo puedo prestar.

¿Qué si sabía tocar algo más? ¡No! El estúpido violín era lo único que me quedaba para sobrevivir.

—Sé tocar la Flauta Transversal, pero es mala idea porque me equivoco demasiado —viré el rostro a todo el cuarto; mirando los instrumentos; dándome una idea. ¡Coño, no sabía tocar nada de lo que veía!—. ¿Puedo acercarme a ver tus instrumentos? —Naruto asintió y me dediqué a dar vueltas por el cuarto. Cuando me acerqué a las guitarras, vislumbré a una batería completa y fue como si luces doradas brotaran de ella y sirenas cantaran—. ¡Perfecto! ¡Una Batería! —me eché a correr por ella y comencé a tocarla con los dedos. Sus platillos, los pedales, la textura, las llaves. ¡Coño, todo!—. Préstame la batería.
—¿La sabes tocar?
—La comencé a tocar durante cuatro maravillosos años.
—¿Y solamente Batería? Es increíble la batería pero, necesita un acompañamiento.
—¿Qué propones?
—Yo también quería hacer la presentación solo. Se me ocurrió tocar algo, pero ninguna canción era muy buena. La única canción que me agradó lo suficiente era de Guitarra Eléctrica y voz, pero cuando la ensayé me pareció demasiado simple. Sí tocas conmigo en la Batería sería la combinación perfecta.
—¿Crees que funcione?
—Estoy seguro de que sí.

Lo miré un instante y ladeé la cabeza momentáneamente. La razón por la que yo no quería hacerlo con alguien más era porque los desacuerdos no faltarían y las peleas sobre cómo hacerlo bien siempre se presentaban. Pero le daba el punto al Uzumaki en cuanto a lo que había dicho; la Batería sola sería muy simple. Sí quería tener una presentación increíble y no recorrer burlas por hacerlo mal, la compañía de una voz y de una Guitarra Eléctrica sería escéptica; lo que necesitaba.

Volví a ladear la cabeza antes de alzar mi mano.

—Trato, Naruto Uzumaki.
—Trato, Sakura Haruno.

Y ambos estrechamos la mano.

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—¿Quieres volver a almorzar con nosotros, Sakura? —escuché lejanamente la voz de Hinata mientras que me quitaba un audífono de recién escuchar la canción que Naruto quería que tocáramos.
—¿No sería una molestia para tus amigos?
—En lo absoluto —negó con la cabeza—. A Temari y ha Shikamaru les agradaste, Ino ya te conocía y le caes bien, Sasuke disfruta molestarte y Sai apenas te conoce pero estoy segura de que no serás problema para él.
—De acuerdo, vamos.

Me levanté de mi asiento y fuimos directo a la cafetería.

—¿Siempre se reúnen aquí? —pregunté en cuanto Hinata se sentó en su lugar de un día antes.
—Sí.
—Bien, vendré a almorzar diario aquí —y me senté en el mismo lugar de antes.
—Hola chicas, ¿y Sasuke? Me debe dinero de los materiales —dijo Shikamaru sentándose a un lado mío; como un día antes.
—No le he visto, pero supongo que no tarda en venir —pronunció Hinata.
—¡Hola, vago! —gritó Ino, dejando un asiento vació junto a Hinata, como un día antes.
—Mierda, no vengas a molar, Ino.
—Siempre me molestas a mí Shikamaru; yo también deseó hacer lo mismo.
—¡Mierda! Sí preguntan, yo estuve todo éste tiempo sentado con ustedes —dijo Sai mientras que se sentaba presuroso junto a Ino.
—¡Coño! ¡Ven aquí, Sai! —se escuchó el grito de Temari—. ¡¿Dónde mierda traes el maldito condón?! —gritó azotando las manos en la mesa.

Shikamaru se comenzó a atragantar con el jugo y comencé a darle palmaditas en la espalda.

—¡¿De qué te traes de con un condón?! —exclamó Shikamaru en cuanto se recuperó.
—Hmp. Sai metió un condón en la mochila de Temari, cambiándolo por un globo transparente; Temari no se dio cuenta de que era un condón porqué ni atención le ponía. Lo infló y todos se dieron cuenta, en cuanto Temari fue por una maestra para acusar al culpable, Sai ya se había llevado el condón para no sufrir castigos —dijo Sasuke mientras que se acercaba y se sentaba junto a Hinata e Ino.
—Jajaja, ¡buscan a Sai porqué el gato de la maestra Kurenai se tragó el condón! —se escuchó la voz de un chico rubio que comenzó a caminar hacia Hinata y a mí.
—¿Has hecho que te persiguiera cuando el condón se quedó en el laboratorio? —gruñó Temari.
—Es… Una coincidencia… —dijo Sai levantándose de su asiento.

Y el puño de Temari dio justo en la nariz de Sai.

—Es lo justo —dijo Sai con los ojos cerrados mientras que levantaba el pulgar. Entonces volvió a sentarse junto a Ino.
—¿Me extrañaron ayer?

El tipo se sentó en la orilla de la mesa; junto a Hinata y a mí; como había hecho Sai un día antes.

—Ni de loco. Hmp, ojala tu Saxofón hubiera seguido mal. —exclamó Sasuke.

Y el tipo a mi lado me miró.

—Hola, Sakura-chan —me sonrió dulcemente.
—Hola, Naruto —murmuré.
—Hola, Naruto-kun —dijo Hinata mientras se sonrojaba y jugaba con sus dedos nerviosa.
—Hola, Hina-chan —extendió su sonrisa Naruto.
—¿Saben que se me ha ocurrido? —dijo Ino.
—¡No! Sea lo que sea que se te haya ocurrido, no cuentes conmigo —exclamó Shikamaru fastidiado.
—¡Ni conmigo! —le siguió Naruto.
—Esperen; sé que a veces me excedo, pero les aseguro que ésta vez es una buena idea. ¿Vamos hoy en la noche a un billar?
—¿Hoy? Pero si hoy es jueves; no quiero amanecer crudo para el viernes —dijo Naruto—. Mejor mañana.
—¡¿Entonces tú si crees que es buena idea ir, Naruto?! —gritó Ino emocionada.
—Claro, siempre hay que tener un día solo para nosotros.
—Está bien, vamos —habló Temari mientras que masticaba su ensalada.
—¿A qué hora? —dijo Shikamaru.
—Nada mejor que a las siete. Nos vemos en las canchas de básquet —murmuró Sai.
—¡Estupendo!
—¿Quieres acompañarnos, Sakura? —me preguntó Hinata.
Los demás solo se limitaron a verme sin ningún disimulo.

Sí, que me jodieran.

—Cla-claro…
—Naruto, ¿qué vas a presentar para el festival? —preguntó Sai.

Naruto me miró de inmediato y se recargó en la silla mientras que cerraba los ojos.

—Voy a tocar una canción… Con Sakura.
—¿Cuál?
—Tal vez la de Forty Six & 2 de Tool.
—¡Esa es estupenda! —chilló Temari y todos la miramos—. Digo… Está bien… Solo fue… Un comentario —vaciló.

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—¿Qué quieres, Ino?
—Arreglarme contigo.
—¿Por qué?
—Quiero ponerte guapa. ¡Es tu primera salida con amigos!

Alcé una ceja, ofendida.

—¿Me estás diciendo antisocial?
—No exactamente.
—¿Ah no?
—¿Me vas a dejar pasar, o qué?

Abrí más la puerta y ella entró.

—Todavía faltan tres horas para el encuentro.
—Lo suficiente como para ponernos guapas las tres.
—¿Las tres?

Entonces alguien golpeó la puerta.

—¡Hinata! —dijo Ino en cuanto entró.

¡Válgame señora! ¡Denme un vaso de leche bien caliente! Mierda.

—¿Qué está sucediendo aquí?
—Invite a Hinata y a Temari a venir a arreglarse con nosotras y así irnos todas juntas.
—¡¿Temari también?!
—Sí, pero no quiso. Así que solo seremos nosotras tres.
—Bien.

Y se hizo una fila enorme; primero Hinata se sentó frente al tocador mientras que Ino le alaciaba aún más el cabello, luego le aplicó una base sencilla de maquillaje. Bien, Hinata ya era muy bonita, con más maquillaje, se veía preciosa.

—Te toca, frentona.
—¿Cómo… me has dicho?
Fren-to-na.
—Debes de estar bromeando. Yo no me maquillo.
—Pues hoy lo harás.

Me jaló del brazo mientras que me obligaba sentarme. Me rizó el cabello mientras que le echaba a éste mismo una especie de agua que olía muy bien. Después me maquillo la cara.

—¿Quién es esa? —dije mirándome a los ojos—. Haces magia, Ino.
—Lo sé, soy increíble. Bien, me toca arreglarme. Sakura, Hinata y yo te compramos un vestido, está en la bolsa negra.
—¿Por qué?
—Acéptalo como un regalo de bienvenida por ser nueva alumna —dijo Hinata a mis espaldas.

Me encaminé hacia la cama y saqué el vestido de la bolsa negra.

¡Mierda!

El vestido era jodidamente hermoso.

Era un vestido de escote negro con pequeños diamantitos incrustados y con la falda más arriba de la rodilla color verde jade, lo que me hacía resaltar los ojos. Ino se puso una sexy falda violeta y Hinata se acomodó un vestido fresco blanco.

Cuando llegamos al parque, nos encontramos con Temari, cuatro minutos después llegaron Shikamaru y Sai.

—Mujer —saludó Shikamaru a Temari.
—Vago.
—¡Será mejor que muevan esos traseros! —escuché la voz urgente de Sasuke—. ¡Ahí viene Naruto!
—Corran —murmuró Ino.
—¿Qué…?
—¡Sakura, corre! —Sasuke me tomó de la muñeca y tiró de ella. Viendo que no obtuvo ningún resultado, me soltó y se fue.

En cinco segundos me quedé sola, y eso bastó para que un segundo después llegara Naruto trotando.

—¡Esperen! —gritó a mis espaldas—. ¡Traidores!

Le volteé a ver, cuando me miró, solo se molestó en enarcar las cejas y burlarse sutilmente.

—¿Qué?
—Ambos pagaremos las cervezas.
—¿Qué?
—Es una regla que nos pusimos "El último en llegar, paga"

Enarqué las cejas y sonreí burlonamente.

Infantil.

—Ya sé que eso es juego de niños, pero esa regla la puso Sai, Ino amenazó con tal de seguirla.
—¿Ambos?
—No quiero echarme a correr para que llegues al final y tú pagues; sería descortés por tú primera salida.
—Otro. —rodeé los ojos, recordando a Ino y su discusión de antisocial.
—Avanza, Sakurita.

Empezó a andar y tuve que seguirle, como niña pequeña y perdida, como idiota. El sol se estaba escondiendo y hacía mucho frío, Naruto avanzaba a grandes zancadas y pareciese como si hubiera estado tratando de huir de mí, quizá eso sucedía. Al llegar al billar, Sasuke nos hizo sacar a Naruto y a mí nuestro dinero para pagar las jodidas cervezas.

Sí, exacto; qué me jodieran.

Mientras que esperábamos a que nos asignaran una mesa de billar, Ino y yo nos sentamos en una mesa, Sasuke y Hinata se sentaron del otro lado de la mesa, mientras que Sai, Shikamaru y Temari se sentaron en la barra.

Pusieron una canción muy movida y Naruto, parado a mi lado, empezó a bailar haciendo exageraciones con las manos y moviendo las cejas. No pude evitara las carcajadas e Ino me imitó. Del otro lado, en la barra, pude ver a Sai recargado como una chica deseosa de sexo, comiéndose con la mirada a Naruto.

—Oye, Naruto.
—¿Qué sucede?
—¿Sai es gay?
—No lo sé; ¿por qué?
—Es que ya lleva un buen rato mirándote con cara de deseo.
—Haber, deja te investigo —dijo mientras carcajeaba.

Se acercó mucho a mí y me bailó de manera graciosa, después se elevó a Ino y le sonrió coquetamente. Comenzó a caminar hacia Hinata, aun bailando, y casi restriega su cara frente a la suya. Hinata se coloró en exceso y ocultó su rosto en el hombro de Sasuke, mientras que éste sonreía con los dientes enseñándolos y acariciaba el hombro de Hinata. Naruto siguió caminando y bailando hasta llegar a donde estaba Sai, se acercó a él y se arrimó con mucha sutileza, después siguió bailando de igual manera. Sai dio media vuelta, dándole la espalda.

—No Naruto, no me bailes, no —decía Sai mientras empujaba su trasero hacía Naruto. Éste seguía bailando, pero no resistió y comenzó a reír.
—¡Basta! —empezó a carcajear—. No puedo seguir…

Y se cubrió el estómago con una mano para aguantar las risas. Naruto se acercó y sentó a mi lado, Sai lo siguió y se sentó entre él e Ino, por lo cual, la rubia fulminó con la mirada a Naruto, celosa. Naruto levantó ambas manos, en son de paz, pero Ino aún lo miraba con el ceño fruncido, por lo que el muy idiota decidió abrazarme, Ino solo sonrió sutilmente.

Cuando al fin nos asignaron una mesa de billar, todos nos levantamos y nos dirigimos a jugar casi volando. Jugamos de colores, y todos nos dimos cuenta de lo buenos que eran Temari y Sai jugando. Cada vez que Sai metía una bola, se inclinaba de lado, su mano la ponía en su cintura y le sonreía coquetamente a Naruto, lo que hacía echar humo a Ino.

En una ocasión, Hinata lanzó la bola y salió disparada al suelo, lo que la hizo enrojecer en exceso, no supo en donde esconder su rostro, y cuando Sasuke se acercó a ella, Hinata de inmediato escondió su rostro en su pecho, Sasuke sonrió con triunfo en su rostro y la abrazó suavemente. Todos nos quedamos callados, después Sasuke intentó enseñarle a jugar a Hinata, algo que me pareció muy lindo, ya que la tomaba de las manos para enseñarle a jugar.

La primera ronda ganó Sai, por lo que Temari salió del juego hecha una furia, se dirigió a la barra y pidió un vodka bien frío, un tipo se le acercó, lo que causo que Shikamaru también saliera del juego hecho una furia, haciendo a un lado a aquel tipo de Temari.

Para la segunda ronda ganó Sasuke, lo que hizo que Sai digiera que iba al baño y no saliera de él durante casi 20 minutos, Naruto fue por él al baño y Sai dijo que ya se iba, lo que provoco que Ino también se fuera; obviando que fue a consolar a Sai de su humillante derrota contra Sasuke.

A la tercera ronda solo quedábamos Naruto, Sasuke, Hinata y yo.

Naruto ganó, algo que fue gracias a Hinata, ya que el muy bruto hizo que la bola saliera y rebotara en la frente de ésta, cayendo justo en el hoyo, aunque Hinata salió llorando, Sasuke la acompañó a la barra a beber algo y a consolarla.

—¿Quieres una cuarta ronda? —me preguntó Naruto sonriendo ampliamente.
—¿Contigo?
—Ooh nena, Hinata me ayudó en ésta ronda, pero realmente soy muy bueno.
—¿Cuánto apuestas?
—Cuatro rondas de vodka a que pierdo, una nueva baterista a que gano.

Ooh cariño, no debiste de haber dicho eso.

—Hecho —"Maldito traidor"
—Hecho.

Cuando el metió las primeras 5 bolas y yo ninguna, supe que estaría muerta, pero el bendito santo de la misericordia tuvo compasión de mí y gané, el metió 6 y yo 4, pero cuando las sumamos, mi resultado fue mayor.

—Vamos, quiero mi vodka —expresé con énfasis mientras me dirigía a la barra a sentarme junto a Sasuke y Hinata.
—¿No quieres algo menos caro? —dijo Naruto mientras se sentaba a mi lado.
—¡Vamos! No es tan caro, además tú lo prometiste.
—Y por ello me arrepiento.
—Ya sé, que sean 2 rondas, te regalo dos de mis vodkas.
—Como tú no tienes que pagar…
—¡Anda que…! ¡Mesero, dos vodkas!

Escuché la risa de Sasuke y lo miré a los ojos.

—¿Qué resulta tan gracioso? —pregunté.
—¡Exacto! —me siguió Naruto con una exclamación.

Rodeé los ojos.

—¿Te la estás pasando bien en tu primera salida con amigos?

¡Ooh, vamos, tenía que estar bromeando!

—¡No soy una antisocial!
—Nunca dije eso —pronunció antes de darle un trago a su bebida—. Y aún en eso, sé que te divertiste, ¿me equivoco?

—De acuerdo, no estuvo mal.
—Sí, es porque estos son mis amigos. Deberías salir con nosotros más seguido.
—¿Tú crees? ¡Porque no creo que tu grupo me acepte! —expresé con humor negro.
—Muy graciosa.

Llegaron nuestras bebidas y enseguida le di un trago a la mía.

—De acuerdo, ustedes son increíbles, nunca conocí a personas como ustedes.
—¿Ni como Sai?
—¿Quijote de la mancha? Ni siquiera a alguien como su Sancho Panza.
—Ino no es como su mugre… Es más como… como si…
—Como si estuviera enamorada —murmuró suavemente Hinata al lado de Sasuke, que no había hablado.
—Ino no está enamorada, si no es más bien como si se le hubiera zafado un tornillo con Sai —mencionó Naruto a mi lado.
—Es muy tonto, llegando al hecho de que Sai es gay —dije mientras le daba un nuevo trago a mi bebida.
—Sai no es gay… Es su… Su metabolismo… —intervino Sasuke.
—¿Perdón?
—Es que Sai… Sai es rarito. —dijo Naruto antes de beber su vodka.
—Pero no es gay.
—¡Ja! ¿Seguro? Me dijo que yo tenía las uñas muy maltratadas y que me recomendaba ir a hacerme una manicura, que su vecina se la hacía a él cada dos días y que sus uñas quedaban D-I-V-I-N-A-S.
—Bueno… Dije que no era gay, pero nunca mencione que tal vez era metrosexual —murmuró Sasuke.
—E Ino está enamorada de él —afirmé.
—No, solo le gusta demasiado, pero no está enamorada de él.
—¿Y quién quiere con quién? ¿Shikamaru quiere con Temari, o es al revés?
—Shikamaru y Temari son novios —habló Naruto.
—¿Hablas enserio?
—Sí, míralo tú misma —me señaló Sasuke con el dedo índice a los baños.

Y ahí estaban, Shikamaru detrás de Temari abrazando su cintura. Con su rostro enterrado en el cuello de ella, algo que me pareció súper extraño.

—¿Debería de sentirme mal? —murmuré bajito.
—¿Por qué? —me miró Naruto.
—Porque no tengo novio.

La carcajada de Naruto resonó en mi cabeza y Sasuke lo mandó a callar.

Hinata se levantó de su banco, haciendo que Sasuke se levantara de inmediato, Hinata estiró los brazos y le esbozó una sonrisa tímida.

—Bueno, tengo que retirarme, chicos. Hanabi debe de estar preocupada por mí.
—¿Quién es Hanabi? —pregunté.
—Su hermana —murmuró Sasuke.
—¿Duermen en el mismo dormitorio? Qué suerte la tuya.

Hinata me regaló una sonrisa simpática y se acercó a Naruto y a mí.

—Buenas noches, Sakura-san. Buenas noches…. Naruto-kun… —tímidamente se inclinó a él y le beso la mejilla con dulzura sobrante, algo que molesto visiblemente a Sasuke.
—Bueno, vámonos ya —gruñó Sasuke con los brazos cruzados.
—¿Qu-que…? —tartamudeo Hinata.
—Que nos vayamos ya.
—Pero si yo…
—Ya es tarde, muévete Hinata.
—Yo puedo irme…
—Ya es de noche, Hinata, es muy, muy noche…
—Pero si solo estamos en el campus, no hay rateros.
—¿Nunca has visto como muchos de los chicos de aquí te comen con la mirada solo con verte incluso en pijama?
—No seas… Exagerado…
—No vamos a volver a discutir por esto, Hinata, me preocupa que te vayas sola, no quiero que te pase nada.
—Sasuke… -kun…

De un movimiento brusco, la jaló de la cintura y, tomándola de la mano, se alejó con ella hasta la salida del bar.

—Vaya, vaya… ¿Cuándo hizo acto cupido de hacer presencia entre amigos?
—¿Qué?
—No me digas que no te has dado cuenta, Naruto —él negó con la cabeza—. ¡Por favor! Es tan obvio. Shikamaru y Temari. Ino y Sai. Hinata, Sasuke y tú.
—¿Y yo…? ¿De qué mierda hablas? Sakura; yo no ando de trio con Sasuke y Hinata.
—No me refiero a eso, es un triángulo amoroso, Hinata está enamorada de ti, pero Sasuke está en medio.
—No Sakura, la que no se ha dado cuenta de lo obvio, has sido tú.
—¿Qué? —me tocó a mí hablar.
—En primer lugar, acerca de lo de Temari y Shikamaru; todo es mentira. ¡Sí! Incluso el enamoramiento de Ino a Sai —yo me quedé quieta; sin jota de entender. Puso los ojos en blanco—. ¡Por favor! Es tan obvio —repitió mis palabras, en teoría, burlón—. Ino y Shikamaru. Sasuke y Hinata. Sai, Temari y yo, solos.

¡Joder! ¡¿Pero qué mierda trataba de decirme al estúpido que estaba frente mío!?

Naruto suspiró fuertemente y recargó sus brazos y su cabeza en la barra, mientras que cerraba los ojos con suavidad.

¿¡Qué, me estaba considerando una idiota al respecto?!

—Sakura… —suspiró—. Hace un año se armó un problemón. Todos éramos unos felices amigos —ironizó mientras que hacía una pequeña mueca en los labios—. Pero en una noche de ebriedad, Shikamaru e Ino tuvieron… Sexo. Y de ahí comenzó todo. Tan grande fueron sus discusiones que un día, por defender a Ino, Sai golpeó a Shikamaru. Aunque yo sigo creyendo que fue más que un acto de valentía, un acto de estupidez. Ya que el imbécil desde un principio sabía en primera que no tenía oportunidad contra Shikamaru, y en segunda, que la razón la tenía Shikamaru y no Ino. Pero era muy estúpido como para comprender que aquél golpe había sido un detonante entre la amistad de todos. Ino y Shikamaru nos obligaron a elegir entre ellos. Lo cual fue muy idiota e inmaduro para nuestra edad. Sí Ino y Shikamaru habían tenido sexo por un descuido, pues allá ellos, era su vida y simplemente había sido un pequeño error, tampoco era como para que meternos a nosotros en sus problemas o como para qué aquél pequeño accidente se lo tomarán tan a pecho, es decir, ¡Sólo había sido sexo! ¡Todo el mundo tiene sexo! Nadie iba a morir por tener sexo. Es más, aún se les ve en la cara de que les gustó, de que les maravilló y que los llevó a un viaje a las galaxias.

—Ósea que...

—¡Sí! Qué se la habían pasado malditamente bien, ¡Qué había sido un jodidamente exquisito y delicioso sexo! Pero los muy bastardos tomaron esa situación como la excusa de las peleas para no pensar en los sentimientos encontrados que en ese momento los inundaba. Mandaron a volar sus sentimientos y nos arruinaron nuestros lazos amistosos a los demás. Sasuke dijo que era una estupidez y que se podían ir ambos al carajo si creían que él iba a arruinar una parte de su vida eligiendo a uno de ellos. Temari acusó a Shikamaru diciendo que era muy estúpido de su parte, siendo el más responsable de todos y comportándose cómo un niño tan estúpidamente inmaduro para una situación como esa. Así que le dijo que se podía ir a la grandísima mierda. Sai me contó que en un libro había leído que las mujeres eran muy sensibles para cualquier situación que las implicara con un hombre, por lo mismo que había decidido apoyar a Ino. Hinata se puso a lloriquear por la situación tan horriblemente comprometedora que nos ataba a todos a romper nuestros lazos de amistad. Así que fue cuando Sasuke y ella se acercaron más y congeniaron de manera extraña pero perfecta. Así que Sasuke le lavó el cerebro y Hinata también... Bueno, no los mandó exactamente al carajo, pero si los mandó muy lejos. Entonces, cuando la ignoración de todos presentó, pensamos que jamás nos volveríamos a hablar. Fue después de Navidad; al regresar a la escuela Hinata y Sasuke se sentaron juntos a almorzar; como siempre. Sai se acercó a pedirle unos apuntes a Hinata, y de paso almorzó ahí con ellos mientras que recibía los apuntes. Yo, al notar que Sai se había sentado con ellos a almorzar, me senté de igual manera con ellos porque yo solía almorzar con Sai. Supongo que aquello Temari lo tomó como un indicio, ya que los cuatro almorzábamos juntos y ya no hacíamos eso. Así que ella nos saludó amablemente y se sentó junto a nosotros. Shikamaru llegó en dos minutos y se sentó junto a Temari, ya que estos dos habían comenzado a congeniar más. Ignoramos por completo la presencia de Shikamaru y todos sólo nos dedicamos a comer y no hablar. Fue cuando Ino llegó corriendo y se sentó con una enorme sonrisa en los labios junto a Shikamaru. Lo comenzó a molestar y a decirle por primera vez "Vago" y" Holgazán". Comenzó a hablar como si nunca hubiera pasado nada y sólo le seguimos la corriente. Después de eso todo volvió a ser como antes, omitiendo que ahora Ino molestaba con frecuencia a Shikamaru y viceversa. Hinata y Sasuke estaban más cercanos. Shikamaru comenzó a salir con Temari, lo cual fue bastante extraño, ya que fue tan de repente y sin explicaciones. Y justo cuando eso sucedió, Ino dijo que estaba enamorada de Sai, algo que ninguno de nosotros se lo cree, más que Hinata. Sólo Sasuke y yo sabemos que lo finge, al igual que Shikamaru esté enamorado de Temari. Y que ambos babosos sienten algo el uno por el otro.

—¿Y por qué no haces algo al respecto?
—¿De Ino y Shikamaru? ¡Bah! Es muy su asunto. No me gusta meterme en la vida de los demás.
—Pero son tus amigos, Naruto —exclamé.
—Me peleé con Sasuke por la jodida culpa de ese par de imbéciles; claro, por defenderles y tratar de calmar el ambiente. Me di de golpes con él y no quiero volver a hacerlo; él es muy importante para mí.
—Es… ¿Es porque eres gay? —murmuré y lo vi ponerse rojo y abrir bien grande sus ojos.
—¡NO, SAKURA; NO ES POR ESO! —me gritó todo rojo y me dio risa por lo sumamente tierno que se veía—. Es… Es porque es mi mejor amigo. Ha estado conmigo desde muy pequeños; bueno, no tenía a nadie más que a él…
—¿A… A nadie?
—Sakura…—s e pasó la mano por el cuello—… Soy huérfano.

Fue como si un horrible balde de agua helada me cayera encima.

—Ohh… Yo… Lo siento mucho, Naruto.
—No necesito tú lastima, ya lo he superado. ¡Bah..! Un accidente en un zoológico. Un hijo estúpido e imbécil que quiere ver a los leones, y para fregar, quiere alimentarlos. Pero como los padres lo consienten mucho, cometen el error de conceder su estúpido capricho, entonces se suben a unas escaleras del personal. Él imbécil niño se espanta por el grujir de los leones, entonces mueve las escaleras y los padres caen del lado de los leones. Lo demás es historia —comentó aburrido mientras le da un nuevo trago a su Whisky.
—Ohh…
—Está bien, fue hace mucho tiempo. De hecho he olvidado aquellos recuerdos. Solo tenía 4 años.
—¿Y Sasuke?
—Yo estuve en un Orfanato, pero nadie me adoptó, así que decidí irme por mi cuenta de ese espantoso lugar los nueve. Viví un año en las calles, y después mi padrino me encontró y se hizo cargo de mí. Cuando entré a la escuela elemental, fui el alumno nuevo, y conocí a un detestable y estúpido Sasuke Uchiha de 10 años. Él era muy popular entre las chicas, pero siempre las ignoraba. Competíamos constantemente por todo, pero poco a poco comenzamos a formar una amistad. Después se abrió a mí y me reveló que acababa de perder a toda su familia; también era huérfano.

Tapé mi boca ante la sorpresa.

—Así que se forjó un fuerte lazo entre ambos, y desde entonces casi siempre se quedaba a dormir en mi casa o yo llegaba como un Don Juan a la suya. Por eso cuando nos dimos de golpes por lo de los imbéciles, me preocupe bastante por muestra amistad. No quiero que vuelva a ocurrir algo como eso.

Me quedé callada y sin palabras, así que decidí seguir bebiendo hasta la última gota.

—¿Quieres bailar? —escuché decir a Naruto.
—¿Qué?! —me sorprendí—. Ah..! No, no, no, no, no. Ya es tardé y será mejor que regrese a los dormitorios.
—Te acompaño.
—¡No, para nada! Ya es tarde y tú también deberías de regresar.
—Por el mismo hecho de que ya es tarde quiero acompañarte. No. Reitero; te 'necesito' acompañar.
—No es necesario…
—Sakura, no quiero obligarte así como lo hizo Sasuke a Hinata.
—¡Ya! De acuerdo, vamos.

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—Vendré mañana a las 2 de la tarde a recogerte, así que estate lista a buena hora.
—¿Qué? ¿De qué hablas?
—Debemos de practicar la canción; ¿lo recuerdas?
—Ohh!, claro. Lo olvide —murmuré desviando la mirada y rezando para que la oscuridad ocultara mi evidente sonrojo.
—Entonces… Te veo mañana…
—Claro… —susurré elevando la mirada a su rostro. Vi sus ojos azules alumbrados por la luna. Mi cara ardió y sentí que ahora sí tenía cara de jitomate. Se acercó a mí y colocó su mano sobre mi mejilla. Acercó su rostro al mío y observó mis labios, después a mis ojos y nuevamente a mis labios. Por ultimo sentí sus labios sobre mi mejilla, y sentí que moriría.
—Nos vemos mañana, Sakurita —se separó de mí y se acercó a la puerta, volteó la cabeza y murmuró—. Te ves hermosa con ese sonrojo en el rostro —me sonrió coquetamente y me guiñó el ojo.

Y me quedé toda atontada y babosa a mitad del pasillo de los dormitorios.

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Se que necesito ser matada, así que matenme.

La verdad es que lleva casi medio año en casi terminar el capitulo, pero se me quemó el coco y hasta ahorita que revisaba mis documentos me apareció éste y decidí terminarlo de una vez por todas.

Deseenme suerte en continuar el siguiente capitulo en no tanto tiempo.

Gracias y vuelvan a matarme.

Gracias y dejen Reviews

Aly :3