Advertencia: Esta historia es BL, es decir Chico x Chico, si no te gusta este tipo de tramas por favor no lo leas. Futuro Lemon.

Nota: Esta historia está ambientada en época moderna sin hacer referencia al entorno del Anime/Manga.

Inspirada en la canción "Scream" de Thousand Foot Krutch


SCREAM

No puedo ocultarlo más

Me sigue a todas partes

Es como una máscara que no quiero usar nunca más

Creo que he encontrado una manera en que podre liberarme

Pero aún es demasiado pronto para saberlo con seguridad

Daría todo lo que soy para simplemente sentir algo

¿Puedes sentirlo?

¡Grito! Cuando la presión me rompe

Cuando es demasiado difícil ver

Cuando me siento como si estuviera al final de una cuerda

¡Grito! Cuando el fuego me quema

Cuando es difícil liberarme

Cuando me siento como si estuviera parado en el borde

En todo este tiempo

No puedo soportarlo más

Esto es como una inundación

Justo antes de llover, se derrama

No quiero nadar sobre esto nunca más

Creo que he encontrado una manera liberarme

No lo sé, nunca me he sentido así antes

Pero con todo lo que soy

Simplemente me dejo llevar

Quiero gritar, sólo quiero gritar

Esto no es un juego

Me he sentido arruinado como tú te sientes

He sentido los sentimientos que has estado sintiendo

He pasado por las mismas cosas que estás pasando

Y sé lo difícil que es sentir que estas solo

Todos merecen una segunda oportunidad

Pero la elección de tomarla es solo nuestra.


Seductor Insano capítulo I:

~ Cazador ~

-¿Quién podría querer a alguien como tú? No eres más que un miserable bastardo.-

Despertando con la respiración exaltada, aun con la voz de sus viejos recuerdos resonando en su cabeza, un joven de tez clara y cabellera rubia, se levantó apresurado abriendo el cajón del buro junto a su cama, para tomar alguno de los móviles que tenía guardados en él, sin parar de mover sus manos como un esquizofrénico hasta entrar a alguna de las redes sociales a las que pertenecía y observar un pequeño circulo verde que le devolvió el aliento.

La clase de sueños vagos que tenía, eran demasiado recurrentes. Ni siquiera el tratar de dormir cuando estaba cansado en exceso como para tomarse la molestia de cambiar de ropa, lo hacía caer rendido. Una ligera punzada en su pecho le recordaba el sabor amargo de la vida que trataba de disfrazar.

Echándose hacia atrás golpeando su cabeza en la comodidad de su almohada, iniciaría un par de conversaciones desde su teléfono móvil antes de dignarse a salir, ya que el insomnio evidentemente no lo dejaría en paz, como en todas sus noches. La tranquilidad solo era alcanzada hasta saciar aquella adicción enferma que se adueñaba de su cuerpo.

Debía contar corderos antes de ir a la cama.


Mika Vampire: Corderito, no sabes cuánto te extraño ¿Cuándo nos volveremos a ver?

Akane Hyakuya: No lo sé, no puedo estar escapando muy seguido de casa, si Yuu-nii se entera me llamaran la atención.

Mika Vampire: ¿Eh? Pero tu hermano no tiene ningún derecho sobre ti, vamos mi lindo cordero solo unos minutos, necesito verte.

Akane Hyakuya: Pero, si Yuu-nii se entera…

Mika Vampire: Yuu-nii, Yuu-nii ¿Acaso te importa más que yo? Creí que era a mí a quien querías.

Akane Hyakuya: ¡Yuu-nii es familia! Claro que a él no lo veo de la misma manera que a ti. Son muy diferentes.

Mika Vampire: Pero no son hermanos legítimos así que no puedo dejar de pensar en la posibilidad, tal vez debería dejar que seas feliz con él y no entrometerme entre ustedes.

Akane Hyakuya: ¡Te equivocas! No será mi hermano de sangre pero es como si lo fuera, además ¿Por qué te comparas con él? ¿Estas celoso? … Mika, sabes que te amo, no tienes por qué ponerte así.

Mika Vampire: Si me amas tanto, ven a verme. Estoy a 2 cuadras de tu casa esperándote ;)

Akane Hyakuya: ¡¿Ehhh?! ¡En seguida voy!

Visto 23:37

-¡¿Es en serio Akane?! – Los gritos de un joven moreno de cabellera negra resonaban como eco en una pequeña habitación mientras posaba frente al computador de su hermana.- ¡¿Por qué no me dijo que tenía novio?! ¡A-aún es muy chica...! y por dios ¿"Mika Vampire"? ¡¿Por qué carajos fijarse en alguien que no pude poner su puto nombre real en Face?!

- ¿Yuu-nii? – En esos momentos una pequeña de cabello corto castaño con media coleta se asomó por la puerta. Tallándose los ojos por lo adormecida que aun estaba.

- Oh…lo siento ¿Te desperté? – Pregunto dándose cuenta que sus gritos habían comenzado a elevarse y a ocasionar molestias.

- Sip, pero no te preocupes ¿Y Akane-neechan? ¿Dónde está?

- Ah… Sa-salió a la tienda, y… en realidad creo que se está tardando, iré por ella así que regresa a la cama.

- ¡Sí! - respondió la niña aun con voz soñolienta, siendo casi arrastrada por Yuuichirou hasta la habitación de al lado.

Fingiendo una sonrisa se retiró por el pasillo, mientras caminaba tratando de hacer el menor ruido posible y no despertar a nadie más, ni siquiera a alguna encargada para reportar la salida de uno de los niños del orfanato. O Adolescente si se podría decir, Akane era una de las jóvenes más grandes del lugar, teniendo su misma edad, 17 años.

Era increíble para Yuuichirou que a esa edad la muchacha ya tuviera interés en tener una relación amorosa. No es como si fuera algo anormal en las fechas, ya en el colegio había observado a varias parejas incluso menores. Pero en definitiva no podía permitir que alguien le pusiera las manos encima a su adorada hermana.

"Vivan las relaciones sexuales ilícitas" La frase típica de su mejor amiga Shinoa resonó como eco en su interior antes de salir a la calle.

-¿Relaciones sexuales? – Con cara de horror volteo a ver la hora, eran aproximadamente las 12 de la noche, y le resultaba obvio que no era la hora indicada para salir con novios fuera de casa.

Miles de escenas pasaron por su cabeza, tales como un depravado sexual llevando a Akane a un motel a esas horas ¿No la dejarían entrar, cierto? Ella aún era menor de edad. Tratando de calmarse salió a asomarse por las calles. Cuando otro pensamiento le entro a la cabeza.

17 es cerca de los 18, tal vez ni siquiera haya diferencia física entre esas edades ¿Y si consigue una identificación falsa? Sería creíble que es real, además un tipo que ande a media noche en las calles sin temor a los peligros debe tener auto, y si tiene auto debe tener dinero, el suficiente para conseguirle una identificación falsa a su hermana para llevarla a un motel.

No es que fuera paranoico pero la familia era algo que consideraba sagrado, y cuando de ella se trata siempre terminaba poniendo los peores escenarios en su cabeza.

¿Y si después de llevarla al motel y abusar sexualmente de ella la secuestra? Akane es lo suficientemente bonita como para que intenten raptarla, el tal Mika el vampiro podría conseguir mucho dinero si la vende a un tratante de blancas. Vendiendo chicas después de abusar sexualmente de ellas es como debía ganarse la vida, así es como era tan adinerado y se compraba un auto para vagar a estas horas.

Quedo paralizado unos momentos al racionar, un "a dos cuadras de tu casa" no le decía hacia qué dirección debía ir. Si Akane supo hacia donde caminar es porque no era la primera vez que se escapaba, es más debía ser costumbre ¿Cuántas veces se la habían llevado a un motel? Si los encontraba, cavaría la tumba del depravado sexual que abusaba de su hermana.

En definitiva, era momento de entrar en pánico. Sin pensarlo dos veces, salió corriendo a una dirección al azar hasta dar con las 2 cuadras donde dio un giro para comenzar a rodear el perímetro.

- Mika el vampiro, Mika el vampiro- repetía en tono bajo incansablemente mientras su cuerpo estaba demasiado acelerado. Más esto no le evitaba perder su objetivo, su hermana.

Tras girar nuevamente en una cuadra, bajo los reflectores del parque cercano, logro divisar la larga cabellera de Akane, sintiendo aún más el impulso de acelerar su paso. Pero se detuvo un poco al ver a su acompañante.

Un joven un poco más alto que el, cabellera rubia a un tono muy bajo, y de piel extremadamente clara, portando algo que claramente reconocía como uniforme escolar. Bueno, tal vez no era un depravado sexual sino un simple estudiante calenturiento. Un poco más calmado alentó su paso para terminar entre arbustos cercanos donde los vería un poco más de cerca analizándolos.

A distancia más corta pudo tener una mejor vista, el muchacho tenía ojos azules bastante llamativos, el par de zafiros relucían a distancia. Para nada sería un japonés, tenía toda la fachada de extranjero. Y no podía negarlo, era bastante atractivo, incluso el collar negro en su cuello lo hacía resaltar más. Siendo del poco contraste que observaba en su apariencia, puesto que aparte de las claras tonadas de piel y cabellera, portaba uniforme blanco.

¿Quién aun traía puesto el uniforme a estas horas? Ahora comenzaba a verse sospechoso, pronto reconoció a que Instituto pertenecía, alguna vez Yoichi le había mostrado un video de las últimas competencias de atletismo de varias escuelas donde participaron la mayoría en Japón. Y bien aunque no recordaba el nombre exacto del instituto, sabía que era de ricachones.

Un apuesto ricachón extranjero, vaya que Akane no tenía mala puntería. El chico se veía buen partido.

Sintiendo como el temor se esfumaba de su cuerpo, Yuuichirou estuvo a punto de regresar a casa y dejar a Akane sola con su novio, de no ser porque sus nervios se alteraron enormemente cuando el rubio se acercó lentamente al rostro de la muchacha castaña, para darle un ligero rozón de labios.

Un beso.

Un ligero escalofrió recorrió por completo el cuerpo del pelinegro, sintiendo ganas de salir corriendo, pero sus piernas no reaccionaban. Consecuencias de ser un entrometido.

- Akane-chan, di que me amas – las palabras de la pareja eran apenas audibles a la distancia.

- Te amo Mika- respondía la joven en tono acaramelado mientras seguía jugueteando con los labios del rubio.

- Dilo otra vez.- esta vez reconoció la tonada amable de la voz del rubio.

- Te amo Mika.- El rubio se estaba empezando a dejar llevar, uniendo sus labios con más fuerza a los de la muchacha. Donde un ligero gemido fue la gota que derramo el vaso para Yuuichirou antes de finalmente salir lentamente temblando.

No se volvería a meter en asuntos de su hermana.


Bueno eso había pensado recién salió del parque. Ya recobrando el aliento y sintiendo el pesar de que palabras usaría con ella la próxima vez que la encontrara, no pudo evitar volver a ir a la habitación de Akane a revisar el perfil de Mika, pensando lo descuidada que esta fue al dejar su cuenta abierta. Tan rápido como pudo copio el enlace de la dirección de perfil y se la mando por correo desde la cuenta de Akane hasta el suyo, para luego borrar el mensaje y hacer como que no paso.

Ya en su habitación, termino de igual manera encendiendo la computadora que tenía para revisar el mensaje y enviarle solicitud al rubio, aunque por unos momentos le pareció estúpido hacerlo desde su cuenta. No estaría mal jugar un poco. Ya que estaba igual desvelándose y no sentía apuro por llegar temprano mañana a clase. Termino creándose una cuenta falsa para responder y enviar solicitud.

Mika Vampire, Huh…

Con un poco de humor, decidió que su nueva cuenta en Facebook tendría como nombre "Black Hunter" y ¿por qué no? Iniciar con un lindo mensaje.

Black Hunter:Hey, te vi besando a mi hermana, pero no creas que eso significa que haya aceptado del todo su relación, voy a cazarte vampiro.

Guardando su nueva dirección en el móvil, finalmente Yuuichirou opto por dormir tranquilo, o por lo menos cerrar los ojos hasta escuchar el sonar de la puerta de Akane llegando a casa. Fue hasta entonces que finalmente logro dormir.


La mañana siguiente despertó tarde, como era costumbre, pero no le tomo importancia, bien no le veía el problema a saltarse la primer hora de clase si igual detestaba al profesor Guren y sabía que el sentimiento era recíproco.

Un par de horas después, ya estaba en la hora de desayuno con sus compañeros evitando ser visto por su profesor, aunque su móvil tenía más atención que el resto a su alrededor. Diría que no tenía interés en el tal Mika, pero en definitiva lo tenía, era el primer novio de Akane después de todo.

- Maldición…- gruñía por aun no tener respuesta.

- Yuu-san no deberías ser tan entrometido con tu hermana- sonreía una joven bajita de cabello lila.- Es su primer novio, y ya sabes ¡Vivan las relaciones sex-

- ¡No lo digas! – La interrumpió al momento.- Es su primer novio, no tiene por qué tocarla de alguna manera indebida, Akane aún es una niña.

- ¿De qué siglo eres? – Pregunto más pícara.- En estos días las cosas no funcionan así, nadie llega a los 18 siendo virgen.

- ¡Cállate!

- ¡Oh! Aguarda, será que… ¡Yuu-san aún es virgen! – grito, aunque estando en la azotea los únicos que lograron escucharla fueron sus mismos amigos.

- P-pero eso no está mal- respondió Yoichi, el joven castaño de ojos grandes a su lado.

- Por dios, ¿acaso aquí todos son vírgenes? Solo falta que Kimizuki también lo sea.

- A mí no me metas.- respondió el chico de lentes sonrojado.- N-no tiene nada que ver contigo.

- Así que salgo con un trío de vírgenes.- La muchacha se soltó a carcajadas.

- ¿Y qué hay de ti…? ¿Acaso tú ya…? – Yuuichirou se abstuvo de terminar las preguntas, aún tenía la cara sonrojada por lo anterior.

- Se-cre-to – Sonrió de manera sospechosa.

- Eres una ra- No termino de hablar cuando llego notificación de mensaje a su móvil - ¡¿Mika?! – No podía ser nadie más, la cuenta que dejo abierta en su móvil fue la que acababa de hacer la noche anterior.

Mika Vampire:Lo siento por la escena, pero prometo que no le haré nada malo a Mary, sé que es una chica bastante especial.

- ¿Mary…? – Un hueco se formó en su estómago al instante - ¿Quién es esa? - y la paranoia volvía.- Hijo de puta

Black Hunter:¿Mary?

Respondió apresurado, notando luego lo estúpido que fue.

Mika Vampire:Oh, lo siento ¿No eres el hermano de mi exnovia Mary? Haha creo que es el único que me entere que me vio besando a su hermana.

Black Hunter:Muy gracioso, con esta quedaste totalmente desaprobado, así que no te atrevas a acercarte a mi hermana.

Mika Vampire:Pero eso es decisión de Clare no tuya ;)

Black Hunter:¿Clare?

En definitiva debía pensar 2 veces antes de enviar un mensaje, per sus dedos se movían más rápido de la cuenta antes de reaccionar.

Después de un visto lo próximo que apareció fue un "No puedes responder a los mensajes de esta conversación" y el nombre donde anteriormente observaba Mika Vampire tenía marcado Usuario de Facebook.

-¡Ese bastardo! – Grito alterado, con ganas de arrojar el móvil desde la azotea.

-¿Yuu-kun? ¿Pasó algo malo? – se acercó Yoichi tratando de calmarlo.

-¿Algo malo? ¡¿Algo malo?! ¡Ese bastardo confundió a Akane con una tal Mary y luego con una Clare!

- Vaya…Así que Mika-san es un pillo-

-¿Pillo? ¡Es un bastardo en toda la extensión de la palabra! ¡Ni crean que lo dejaré que se vuelva a acercar a Akane!

No había peor desesperación en ese momento, su hermana era engañada por una alimaña de lo peor y eso jamás lo podría perdonar, tendría que darle la cara a la muchacha para contarle la verdad, ¿cómo reaccionaría ella? Iría como un ave de mal agüero a destrozarle el corazón, tal vez así como fue su primer novio, seguramente era su primer amor.

Ya se sentía culpable al respecto, tal vez Mika luego se aburriría y buscaría otra así que no habría necesidad de decirle. Pero mientras tanto…

No.

No permitiría que jugaran con su hermana, si lo bloqueaba en Facebook igual lo podía buscar en persona, después de todo ya lo había visto, fácilmente lo volvería a reconocer, además aún recordaba el uniforme de este, solo tenía que dirigirse al instituto y asunto arreglado, le daría una paliza que jamás podría olvidar.

- Kimizuki… ¿viniste en el auto de tu padre?


Antes de la salida ya iba en camino hacia el instituto como el busca problemas que siempre resulto ser. Y de alguna manera u otra había convencido a Kimizuki con la excusa de "si se tratase de tu hermana me entenderías" mientras que Yoichi fue el sacrificio para no dejar que Shinoa los siguiera. Sería más problemático con ella cerca... o tendrían menos libertad de actuar, una de dos.

Después de buscar en la red la dirección del instituto lograron dar con el lugar, complicándose un poco ya que vivían en una de las ciudades más grandes del mundo, buen territorio para que el tal vampiro Mika buscara presas que acechar. Pero en definitiva lo atraparía.

Mientras continuaba con toda la angustia del mundo preguntándose si llegaría a tiempo antes de que se retirara del colegio, si no era saliendo de aquí, difícilmente encontraría la manera de ubicarlo. Para fortuna o desgracia, cuando llegaron al lugar ya había estudiantes retirándose.

De antemano se notaba la clase social a la que pertenecían, todos actuando de manera más refinada en su caminar, algunos eran recibidos por choferes y quienes iban en auto propio.

Auto.

Pronto Yuuichirou comenzó a hacer memoria de los autos que había en el parque en la noche, aunque claro su atención había sido prestada a otro asunto, y sinceramente todos hasta ahora se parecían. De momento solo se mantenían estacionados cerca de la puerta de salida observando a cada estudiante salir. Hasta que les llamaron la atención.

- Hey, ese lugar de estacionamiento está reservado.- Comento una joven de apariencia mucho menor de enormes coletas rozadas mientras fruncía el ceño molesta y se cruzaba de brazos.

- L-lo sentimos, en realidad estábamos esperando a alguien- Comento Kimizuki tratando de mantener un tono regular de voz sin sonar sospechoso.

- ¡Tú! ¿Conoces a Mika? – Sin embargo Yuuichirou no tardo en asomarse con expresión más molesta que la de la joven.

- ¿Mika? ¿Te refieres a Mikaela?

- Si es el güero desabrido, si –

- Ohh… parece que otra vez hizo enojar a alguien – Rió la jovencita.- Claro, pero si quieren verlo tendrás que esperar a que termine las clases de piano.

- ¿Huh? ¿Piano? – Maldito ricachón de clase.

- Si, solo les advierto que si se meten con Mika terminaran perdiendo, aunque si gustan arriesgarse, ¡Adelante! Será entretenido saber cómo terminan. – La niña se retiró con una enorme sonrisa en el rostro.

- Hey Yuuichirou ¿Estás seguro que no terminaremos en algo malo?

- Nada puede ser peor, así que tranquilo, igual el afectado seria yo.

- Si así lo dices…


Paso cerca de una hora aproximadamente hasta que finalmente un último auto salió del estacionamiento del colegio privado, conducido por el joven rubio que estaban esperando. Para desgracia de Yuuichirou no había momento para darle la cara, tendría que esperar a que bajara. Mientras tanto, tendría que hacer gastar un poco más de gasolina a su compañero.

Dar con la casa de Mikaela sería provechoso, así no habría problemas para ubicarlo próximamente en caso de no tener oportunidad en esta ocasión. Para molestia de Kimizuki parecía que Mika no tenía el interés de hacer una parada, hasta recorrer casi un cuarto de ciudad cuando terminó en un café donde finalmente se estacionaron cerca.

- ¡Finalmente...! –

- Yuu ¡detente! – Kimizuki lo jalo antes de que este saliera del auto disparado por Mika

- ¡¿Qué te pasa?! - volvió a gritar alterado al ser detenido.

- La chica…-el chico de lentes señalo hasta una mesa en las afueras del café donde yacía una chica entusiasmada. Mientras ambos chicos se silenciaron para observar la escena.

- ¡Mika! – Grito la joven de cabellos azulados al verlo - ¡Estaba desesperada por verte!

- ¡Yo igual Sakura! – el joven rubio reacciono igual acelerando su paso para ser recibido por los brazos de esta.

- Me hacías tanta falta – la joven empezó a hacer pucheros.

- ¿Por qué será? – respondía el chico juguetón dedicándole una mirada tierna.

- Sera que… me tienes loca amor – finalmente ambos terminaron sellando sus labios con un beso.

- ¡Ese hijo de p…! - Yuu intento gritar y salir con más coraje. Mas una mano sobre su boca le impidió hacer escándalo.

- Silencio Yuuichirou, no es el momento –

- ¿Ha? ¿Por qué? – dijo en voz baja.

- Dijo Sakura.

- ¿Y? - No lograba comprender

- La otras que te mencionó fueron Clare y Mary ¿Qué no?

- ¿y eso que tiene que ver?

- Akane, Mary, Clare, Sakura ¡Van 4! - Exclamó en voz baja.

- Lo sé ¡es un puto! ¡Ahora déjame salir a darle una paliza! – continuaba con su pequeño escándalo a tono bajo.

- No seas idiota, sería más conveniente si tienes pruebas, tómale fotos, lo amenazas con que no se acerque a Akane y listo.

- Bueno... tal vez eso funcione, pero igual lo golpearé.

- Como quieras, pero de momento trata de usar la cabeza y saca tu maldito teléfono.

- D-de acuerdo – finalmente el pelinegro trato de calmarse un poco mientras sacaba su móvil y tomaba algunas imágenes disimuladamente.

A final de cuentas solo tomo unas 10 fotos que parecían bastante comprometedoras, y al cabo de aproximadamente una hora ya el rubio parecía retirarse. Más aún seguía en pie lo de averiguar la dirección de Mika, no quedó de otra para Kimizuki que acceder nuevamente a seguirlo. Aunque esta vez terminaron dando en un centro comercial al otro extremo de la ciudad donde esta vez el rubio se encontró con una pelirroja, igualmente muy atractiva, un par de fotos igual extras no sobrarían.

A la salida, igualmente fue despedida con una chica, para luego encontrarse con otra en una calle un tanto solitaria, donde para no hacerse llamativos, terminaron estacionándose a un par de cuadras, así el moreno solo se bajaría para tomar alguna foto disimuladamente, aunque le parecía estúpido que Kimizuki lo dejara avanzar solo, sin nadie para detenerlo probablemente si terminaría lanzándose contra el rubio.

Con esa idea en mente, avanzo por la calle donde recordaba haberlo visto estacionarse y en efecto estaba el auto pero no había nadie alrededor, un tanto extrañado se medio asomó a la ventana del auto, donde finalmente observo que estaban.

Y en cuestión de segundos regreso al auto de Kimizuki con la cara roja a un color extremo sin decir ninguna palabra.

- Hey, ¿qué paso? ¿Tomaste las fotografías? – El pelinegro solo negó con la cabeza. - ¿Ha? ¿Qué no se supone que buscaríamos como alejarlo de tu hermana?

- T-te…

- ¿Te…?

- ¡Tetas! ¡Le vi las tetas a la otra! – finalmente expulsó de su boca mientras no cabía en la expresión, en realidad era la primera vez que veía algo así.

- ¡¿Cómo que le viste las tetas?! – el otro chico reaccionó con cara de vergüenza.

- ¡Se está cogiendo a otra en el auto! ¿Cómo quieres que explique eso?

- Y-yo tomaré las fotografías.- el chico casi sale apresurado.

- ¿Estás loco? Suficiente por hoy ¡Nos largamos!


Uno de los más grandes traumas de Yuuichirou había surgido en esa noche, después de perseguir al novio de Akane ni siquiera sabía que cara poner. ¿No le habría hecho algo así a ella? Lo colgaría de las bolas de haber sido así.

Ahora tenía más cosas en mente, realmente la juventud de estos días si hacia ese tipo de vulgaridades ¿Por qué en el auto? Pudo haberla llevado a un motel.

Bien Mika el vampiro no sería un violador que vendería a Akane pero era algo similar, un depravado sexual. Era obligatorio encontrar la manera d alejarlo de su hermana, era su preciada familia y nadie debía meterse con ella, menos un degenerado de ese tipo.

De momento igual la frustración no lo hacía perder cierta escena de sus recuerdos. Ni siquiera fue notado cuando se acercó al auto. La muchacha retorciéndose incómodamente en el auto con la blusa abajo, sudorosa, sonrojada y evidentemente gimiendo de placer seguía ahí cada que cerraba los ojos. Ni siquiera escucho bien por los vidrios cerrados, pero casi alucinaba el sonido.

Pronto comenzó a entender un poco, "vampiro", realmente lo parecía, pues acechaba a la joven como si se tratase de uno, dándole ligeras mordidas en el cuello mientras parecía estar saboreando. Aferrándola fuertemente a su cuerpo mientras contorneaba las piernas que salían de la corta falda.

Fueron solo unos segundos los que lo observó y en plena noche su cuerpo ardía, sintiendo algo que jamás había sentido, hasta que todo se hizo evidente al notar una erección en sus pantalones. Por primera vez se había excitado, y a pesar de lo repulsivo que parecía masturbarse, tenía la necesidad de tocar su miembro.


- Yuuichirou ¿Volveremos a perseguir a Mika? – La voz de Kimizuki lo perturbaba.

- ¿Eh? – el moreno aún estaba un tanto aturdido aparte de tener falta de sueño.

- Bueno…podemos conseguir más fotos para cuando lo encares ¡Hazlo por tu hermana! – dio un último grito con la cara roja.

- ¿Mi hermana? ¿No será que en realidad quieres tomar alguna foto guarra?

- ¡Que a ti no te importe! ¿Lo haremos?

- B-bueno... creo que debemos… aún no sabemos con cuantas mujeres sale Mika…

- ¡Bien! Traje mi cámara.

- ¡¿Ha?!


Perseguir a Mika pareció volverse rutina, al paso de una semana lo habían seguido hasta cerca de las 10 de la noche antes de que le llamaran la atención a Kimizuki por estar tan tarde fuera de casa. Pero aún en esas horas de persecución diarias habían recabado suficiente material.

9 días hábiles de clase y ya tenían fotografías de Mika con alrededor de 26 chicas, y pasara el tiempo que pasara el par acosador no paraba de sorprenderse, cayendo en la conclusión de que Mikaela debía tener un ligero problema mental si se atrevía a hacer lo que hacía. Era un acto irresponsable y demasiado atrevido, sumándole que habían observado una doble fachada en el chico.

Si no estaba con alguna de sus tantas novias, se encontraba simplemente solitario con cara de agobio malhumorado, de antemano ni siquiera parecía tener amigos, simplemente frío y rígido. Cualquiera a que viera esa parte de él y le contaran de su otra cara no lo creería.

Para las 2 semanas incluso Yuuichirou y Kimizuki se habían desviado del tema principal de alejarlo de Akane para terminar como si fuesen una especie de detectives averiguando todo lo que pudieran. Claro, hasta donde el límite de la hora llegaba, era notorio que Mika nunca regresaba temprano a casa, ni siquiera a cambiarse antes de iniciar con sus citas.

Todo parecía volverse bastante normal, hasta que el cumpleaños de la hermana de Kimizuki llegó y no pudo llevar a Yuuichirou a perseguir a Mikaela, pero no sería impedimento. Una bicicleta puede ser igual a un auto ¿No es así? Además estaba el bus para regresar a casa.

El pelinegro se saltó las dos últimas horas de clase para llegar a tiempo y apenas lo alcanzó, era una suerte que el rubio fuese el último en salir del colegio, al paso de seguirlo algunas 3 cuadras. El auto se detuvo.

¿Tendría una cita cerca?

Realmente lo dudaba, siempre salía con chicas de lugares dispersos donde difícilmente una se encontrara con otra y ninguna a la fecha vivía cerca del colegio. Extrañado igualmente se detuvo ocultándose, mientras dejaba la bicicleta oculta en un callejón. Pero al volver aún no había rastro de Mika, el auto seguía estacionado pero volteara a donde volteara no lo podía encontrar.

Luego de unos minutos el moreno comenzó a exaltarse, mirando la calle solitaria donde habían terminado. Trato de buscarlo, pero por más que corriera no lo ubicaba, el único punto de referencia era el automóvil estacionado.

Sin dejarse intimidar, Yuuichirou siguió girando por un par de calles ¿Cómo es que había terminado en un lugar tan abandonado? Ni siquiera lo notó.

El nerviosismo se comenzó a apoderar de él al paso de una hora, donde por más que buscara seguía sin tener rastro, estaba comenzando a cansarse, pero el auto seguía ahí. ¿Tal vez Mika había entrado a algún edificio?

Resignado a volver y ya con pocas energías, se dispuso a volver al callejón donde tenía oculta la bicicleta, más al girar hacia esa dirección, fue recibido por un fuerte golpe al estómago que incluso le nublo la vista y lo tiró al suelo.

-¿Eh? – No supo cómo reaccionar al ver los brillantes ojos azulados del mismo rubio que estaba buscando.

-¿Quién eres? – pregunto el rubio de mala gana, mostrando un tono serio a comparación de cómo había escuchado su voz antes. Bajando lentamente hasta acercarse al joven en el suelo.

- E-eso no te importa- gimoteo al sentir como casi lo ahorcaban contra el suelo.

- ¿Tu amigo no te acompaña hoy?

-¡Q-que eso no te incumbe!

- Claro que me incumbe, son el par de raros que llevan días siguiéndome – Dijo como si realmente eso no le importara.

- ¿Eh...? ¿Desde cuándo lo sabes? –Incluso si liberaban su garganta la sorpresa no lo hacía reaccionar.

- Desde el primer día ¿Tuviste una buena vista? Supongo que eres Black Hunter ¿o me equivoco?

- Mika Vampire…

- ¿Quién de todas es tu hermana?

-Maldito…

- Vamos, solo dilo…

- Mirya, Ángela, Nadeshiko, Sofía, Dayana, Shirano, Hime, Akane…

- ¡Te voy a hundir desgraciado! – La rabia se reflejó en sus ojos

- Oh… así que es Akane – Respondió frío en su tonada de cinismo.

- Ni siquiera son hermanos de sangre.

-¡Es mi familia! – Pronto trató de liberarse, hasta lograr quitarse al rubio de encima, girando bruscamente y cambiándolo de posición para darle un puñetazo a la cara. Sin embargo, este no se opuso. – ¡No te vas a defender bastardo!

- Si me haces algo el único perjudicado serás tú.

- ¿Perjudicado yo? ¿Acaso estás jugando? ¡Tengo cientos de fotos de ti con muchas mujeres! ¡Puedo hacer que tu farsa caiga y todos se den cuenta de lo que haces!

- Insisto en lo mismo – Finalmente el rubio le dedico una sonrisa, tan hipócrita como la que le dedicaba a cada una de las mujeres con las que salía.

-¡Solo tratas de confundirme! Pero haré que te arrepientas de haberte metido con mi hermana ¡Haré que nunca la vuelvas a ver en tu vida! ¡Maldito Mika!

- Mikaela Tepes –

- ¿Eh? – al momento de escuchar el nombre completo, sintió un ligero escalofrió, ciertamente el apellido le sonaba bastante familiar.

- Akane, es del orfanato Hyakuya ¿no es así? Creo que sería una lástima que alguien de la familia que dona más fondos a ese orfanato se moleste y simplemente deje de hacerlo.

- T-tú…-Toda fuerza se esfumo de su cuerpo, e incluso retrocedió un poco.

- ¿Acaso creías que era idiota? No escojo chicas al azar – Finalmente se volvió a levantar poniéndose de pie y sacudiéndose el uniforme.- Por si tu cerebro es muy lento como para entenderlo, en definitiva me gusta tener mujeres a mis pies y hacer lo que me plazca, puedo ser un romántico si me lo propongo, pero no soy conformista ¿Por qué solo una? Claro, que si se enteraran de que salgo con más se molestarían, por eso es más fácil si escojo adecuadamente, y bueno... creo que mucha gente percibe dinero gracias a mi familia, así que ¿Por qué no empezar con chicas así?

- Realmente eres un desgraciado...- La ira comenzó a acumularse dentro de Yuu, en definitiva lo podía calificar igual que a un violador.

- No lo niego, pero deberías tomarlo en cuenta. Y así que… ¿Akane? Bueno es bastante linda, pero es molesto que tenga un hermano como tú.

-¡No quiero que le vuelvas a poner una mano encima! – Ni siquiera sabía que decir realmente, en ningún momento pensó que los fondos que se otorgaban al orfanato estarían en juego, y si los perdieran por su culpa no podría perdonárselo. Al igual que apreciaba a Akane como para dejarla en manos de un rufián como Mika. Ahora entendía la frase de entre la espada y la pared.

- Así que de todas formas no quedaste satisfecho… ¿Que deberíamos hacer? … Yuu-chan.

-Podemos solucionar esto de alguna manera, pero por favor deja a Akane en paz.

- ¿Y las donaciones?

- Y-yo…

- Creo que deberías pensarlo bien, tal vez haya manera de que hagamos un acuerdo. De momento solo apártate de mi camino y deja de espiarme, mañana te enviaré un mensaje ofreciéndote un trato. Solo te aclaro una cosa, siempre salgo ganando.

-¿Qué clase de trato?

- No lo sé, pero voy tarde a una cita, así que hasta la próxima, Yuu-chan - finalmente aquel rubio se despidió dedicándole nuevamente una dulce sonrisa.

¿Y ahora que iba a pasar?


Próximo capítulo: Cordero


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