Red de mentiras

- De-detective Taro- Nuevamente aquel hombre recibía una extraña llamada de un número desconocido.

- ¿Eh? ¿Eres el chico de la otra vez? – Pregunto desganado, no tenia ánimos de atender a jóvenes desorientados.

- L-lamento molestarlo, yo solo... estoy harto.- La voz del chico sonaba temblorosa.- Él siempre me esta molestando, cada vez es mas frecuente y no se que hacer, realmente no se que hacer. Estoy desesperado, no quiero que esto sea peor.

- Tranquilo muchacho, te digo que solo debe tratarse de una broma, no es nada serio.

-¡Claro que es serio! ¡¿Acaso no me cree?!- Grito el chico alzando la voz, más no muy fuerte, como si temiese ser escuchado.

- Lo siento niño, pero creo que deberías buscar ayuda de alguien más.

-¿Cree que no lo intento? Nadie me cree, me tratan como si estuviese loco. Por favor señor, se lo suplico, no se que es lo que este chico es capaz de hacerme o a mi familia.

- De acuerdo, de acuerdo. Te daré una oportunidad, solo tienes que.- Antes de poder terminar de hablar, escucho como la llamada fue cortada de inmediato.- ¿Pero que carajo...?

...

- ¿Mika? – Por otro lado, una chica semi desnuda se levantaba de la cama, asomándose al balcón donde la voz extraña de su amante provoco que despertara.

- Lo siento Sakura ¿Te desperté? – El chico dejo el móvil al lado para ir a atenderla, dejando atrás también un cigarrillo que llevaba buen rato fumando.

- ¿Con quien estabas hablando? – Pregunto desorientada.

- No es nada, sabes que cuando me aburro termino jugando bromas pesadas. Solo estaba haciendo una broma al número de la policía.- Rio disimuladamente.

- Huh, deberías tener mas cuidado con eso.- Simplemente le creyó dirigiéndole una sonrisa.- Creí que ya me estabas siendo infiel.

- Oh ¿Qué te hace pensar en algo así? Es bastante cruel.

- No es nada Mika, solo que...últimamente estas algo distante, es como si no fueras el mismo y yo...

- Sakura.- el chico la detuvo.- Creo que... tenemos que hablar de algo importante.

La mirada triste del muchacho no fue una buena señal.

...

Temprano por la mañana el sonido molesto de su celular hizo que Yuuichirou despertara, sintiendo flojera de revisarlo, pero instintivamente saco el teléfono de su almohada.

- ¿Quién habla? – Sin importarle el sonido que hiciera, dio un gran y audible bostezo.

- Yuu... ¿Yuuichirou? – Una voz fémina que apenas podia reconocer se hizo audible, haciéndolo que tratara de recordar de quien se trataba.- Soy Mitsuba Sangu, estoy en tu misma clase. Lamento interrumpirte si estabas haciendo algo importante.

- ¿Mitsuba? Eh, no, no estaba haciendo nada... ¿Cómo es que conseguiste mi numero de teléfono.

- Un chico de la clase me lo paso ¿Te molesta?

- No realmente, pero dime ¿Qué es lo que necesitabas?

- Crees que podamos hablar en persona... es algo privado.

- ¿Huh? Esta bien, solo dime a que hora y en que lugar.

- De acuerdo.

...

- Hey, Yuu.- Mitsuba trato de hacer una pregunta, mientras se arrepentía internamente de hacerlo a la vez que la inquietud no la dejaba en paz.- Yo... te vi besándote con un chico.

- ¡¿Eh?! – Yuuichiro giro de inmediato a verla asustado. – ¡P-pero que dices! – Esto era demasiado vergonzoso como para que lo citaran por eso.

- No te preocupes, no le diré a nadie de eso, es solo que...- Trataba de tomarse valor para decirlo, pero no sabía como empezar. – Creo que ese chico se parece a cierta persona... Yuu ¿Dónde lo conociste?

- B...bueno...- No sabía que razones dar, pero habiendo sido descubierto, no quedaba mas remedio que seguir el juego de ser el novio de Mika.- L-lo conocí por internet y... de una manera u otra acabamos así.

- Entiendo... - La chica seguía aun algo pensativa.- Él es... - Tratando de detenerse, se mordió los labios de ansiedad, mientras presionaba los puños de sus manos contra su falda.- Raro.

- Pero, dices que se parece a alguien ¿Lo conoces?- Pronto la idea de que conociera a una victima de Mika salió a flote.

- Su nombre... ¿Cuál es su nombre? – Yuuichirou se empezó a extrañar de las reacciones de la rubia.

- Mika... Mikaela

- Tepes – Termino la muchacha, mientras tembló un poco.

- Entonces ¿Si lo conoces? – La muchacha negó con la cabeza.

- Él me da miedo, Yuu... no se como es tu relación con él pero ten cuidado.-Trato de tragar hondo.-

- Realmente lo conoces...- Volvió a negar. – Se que Mika es algo extraño, así que si tienes que decirme algo, por favor dímelo.

- Ya te dije que no lo conozco, nunca he hablado con él o siquiera me he acercado mucho... pero vengo del mismo colegio al que asiste. Yuu, no creo que sea buena idea relacionarte con personas así...

- Mitsuba ¿Que es lo que sabes de Mika?

- Nada realmente, solo rumores. – Esta vez Yuu fue quien trago hondo, si alguien mas sabia las tramas de Mika podia ser peligroso.- Tal vez no sea cierto.

- ¿Qué clase de rumores?

- Mikaela Tepes... nadie en el colegio quiere hablar con él, solo se le ve apartado del resto con el móvil todo el tiempo. Normalmente los brabucones suelen ir tras chicos así, pero incluso ellos prefieren evitarlo, pero no siempre fue así. Yo he sabido de él desde hace tres años, ingreso en la clase en seguida de la mía, parece que algunos ya lo conocían... siempre lo llamaban el idiota bastardo o cosas así y él no respondía nunca, hasta que un día trataron de emboscarlo y darle una paliza... M-Mikaela golpeo a uno de los chicos hasta romperle la nariz y una costilla, los otros chicos huyeron cuando vieron que por nada se detenía... creían que lo mataría así que fueron a reportarlo de inmediato. Cuando lo encontraron seguía dándole puñetazos a la cara mientras cantaba "Sonríe, sonríe". Todos dicen que ese chico esta loco... Por eso, Yuu...No creo q sea buena idea que te relaciones con alguien así... No es que quiera ofenderte o algo por el estilo, no me gusta entrometerme en los asuntos personales de otras personas, tan solo desde que te vi el otro día con él... No para de darme vueltas en la cabeza. En cuanto recordé quien era creí que lo correcto seria decirte.

- Supongo que debo agradecerte.- Diferente a la reacción que esperaba, Yuuichirou le sonrió, como si saber algo así lo tranquilizara.

- No es nada que agradecer...

- Yo digo que si, la verdad Mika no me habla mucho de él, es bueno tener como amiga a una persona que lo conozca un poco mejor.

- Dije que no lo conozco mucho y además, lo único que te dije es que es raro y puede ser peligroso.

- Bueno... La verdad eso ya lo sabia, desde el primer día que lo conocí lo catalogue como un demente, luego comprobé que lo era.

- No entiendo como es que aun así salgas con él. Supongo que los gay no tienen mucho de donde escoger y terminan con lo que sea.- Suspiro.

- ¡Hey! – Esta vez Yuu si reacciono molesto.- ¿Acaso parezco la clase de persona que sale con alguien así porque no tiene de donde mas escoger?

- No quise ofenderte- Mitsuba tardo en notar que hizo un comentario desagradable.

- Para tu información Mika es mas apuesto de lo que una chica promedio podría conseguir.- Bufo.- Además es inteligente y con dinero...No es que quiera decir que salgo con él por su dinero.

- No me malinterpretes, solo decía que...

- ¡Nada! – Yuuichirou comenzó a hacer berrinches. Y justo en ese momento una llamada mas en su teléfono capto su atención.- Oh... ¿Mika? – No dudo en aprovechar el momento.

- Yuu-chan ¿Estas libre?

- Obvio ¿Cómo amaneciste amor?

- ... ¿Acaso estas ebrio?

- Hahaha, pero que gracioso amaneciste. – Dijo en tono exagerado solo espantando a la rubia.- Oye Mika-Mi ¿Qué te parece si salimos hoy por la tarde?

- ¿Mika-Mi...? Lo que sea, de hecho te hablaba precisamente para eso. Estoy libre.

- ¿Qué te parece si vamos al centro comercial a medio día?

- D-de acuerdo.- El chico rubio no dejaba de extrañarse.

- Entonces nos vemos allá.- Sin esperar un segundo, colgó de inmediato el teléfono.- Lo siento Mitsuba, tengo una cita con mi novio, así que si me disculpas me retiro.

- Yuu ¿Por qué actúas tan idiota? Te dije que no trataba de ofenderte, solo no estoy acostumbrada a ver una pareja Gay.

- Somos tan funcionales como una pareja heterosexual.

No es que realmente se hubiera ofendido tan fácil por un comentario como ese. Solo no quería profundizar las razones por las que salía con Mikaela. Recientemente le desagradaba mas saber el motivo por el que estaba amarrado al muchacho. Estaba inquieto. Demasiado a decir verdad.

Deseando que se tratase solo de un juego, y que Mikaela solo estuviera bromeando con él. Luego ignorarían lo que paso y serian buenos amigos, o novios tal vez, novios de verdad. Pero al paso del tiempo, solo presentía que estaba lejos de tratarse de algo simple.

Mika es un sociópata, no tenia la menor duda.

¿Cuál es la manera correcta de relacionarse con alguien así?

Mentiroso, mentiroso, maldito mentiroso.

...

Las horas pasaron, mientras Yuuichiro estuvo ese tiempo frente al móvil jugando Pacman, sin importar cual viejo fuese ese juego. Era lo mas absorbente que encontraba de momento como para perderse horas y olvidar que estaba estresado. Era bastante efectivo. Sin darse cuenta la alarma que había colocado sonó indicándole que era la hora de ir al centro comercial.

Dudo por unos momentos, no se había puesto muy bien de acuerdo con Mika sobre en que lugar se encontrarían. Sin embargo al asomarse por la ventana, pudo observar al muchacho rubio esperándolo afuera. Tan presentable como siempre.

El aura de finura jamás se escapaba de Mika, observándose como un impecable muñeco de porcelana. Trayéndole nuevos recuerdos a Yuu.

Portaba Jeans oscuros rasgados de las piernas, como se usaban recientemente, playera blanca y chaleco de color igualmente oscuro con lineamientos rojos. Todas las prendas pulcras como si estuvieran nuevas.

Seria perfecto de no estar tan loco.

Y Yuuichiro como siempre, también Jeans y playeras viejas poco llamativas, la diferencia entre ambos era notoria. Aun si antes Yuuichiro pretendía vestirse poco presentable para Mikaela, ahora resultaba incomodo, pero aun si buscaba entre su ropa algo mas adecuado no encontraba nada. Toda su ropa era vieja, al fin y al cabo la mayoría de ropa de los chicos del orfanato era donada por personas ajenas que difícilmente llevaban ropa nueva.

Pensar en cosas tan tontas solo lo hacia notar que en efecto, estaba deprimido. Solo restaba seguir el juego hasta aburrir a Mika y volver a la vieja rutina, donde nada ni nadie le importaban demasiado como para estresarlo de esa manera. Su pequeña burbuja.

A pesar de haber tenido toda la mañana para arreglarse, no creyó que estaría mal seguir jugando el papel del mal novio y hacer esperar a Mika afuera del lugar, mientras se lavaba los dientes y buscaba chicles de menta. Luego de acomodarse un poco el cabello, bajo para encontrarse con Mikaela, sintiendo como su piel se erizaba al contacto de su mirada.

- ¿Pasa algo? – Pregunto el rubio extrañado.

- Nada, solo apúrate ¿Quieres? No estoy de humor.

Pasándolo de lado, Yuuichiro comenzó a caminar tratando de evitar contacto con Mika, mas luego de unos segundos fue detenido.

- Yuu-chan, hoy vine en auto.- Índico el muchacho haciendo que el moreno retornara con mal gesto. Sin decir una sola palabra, solo siguió a su pareja hasta entrar al auto donde de igual manera no quiso decir ninguna palabra.

Segundos mas tarde ya se sentía incomodo y mareado dentro del auto, sumido en el asiento como un niño al que obligan a ir al dentista. Mientras Mikaela opto por quedarse en silencio, observando por segundos el rostro de su acompañante sin desviarse tanto del camino. A decir verdad, resultaba obvia la depresión de Yuuichiro, pero aun teniendo cien bromas diferentes para romper el hielo, prefirió solo tratar con un tema menos llamativo.

- ¿Quieres que encienda el aire? Creo que hace un poco de calor. – Pregunto al momento en que ya la estaba encendiendo.

- No tengo calor, no soy tan calenturiento como tu.- Bufo de malas.

- ¿Qué te hace creer que soy un calenturiento? – Pregunto Mikaela mientras mostraba una leve sonrisa, dejando que aun se mantuviera su semblante serio.

- Puedo apostar que te has cogido mas chicas en este auto de las que yo me he cogido en toda mi vida.

- Tú eres virgen.

- Y tu no.- Quisiera o no esto le causo gracia a Mikaela, mas evito reírse de ello, al contrario, también comenzó a inquietarse. Yuuichiro estaba celoso, podia notarlo con facilidad.

- Pues... si te tranquiliza saberlo, al menos nunca lo he hecho con alguien tan bonito como tu.

- ¿A cuantas chicas les has dicho eso? – Su molestia aumentaba.

Mikaela solo llego al límite, acelerando al instante y cambiando de dirección para encontrar un lugar donde estacionarse. Mientras Yuuichiro dudo si eso debería molestarlo o asustarlo. Teniendo poca oportunidad de reacción para cuando Mika retiro su cinturón y se había colocado frente a él, tomándolo de la barbilla molesto, haciendo que lo vieran de frente.

- Si te tranquiliza puedo cogerte en el puto auto mas veces de las que me he cogido a cualquier otra chica en él ¿Eso te tranquiliza?- Escupió molesto, por mas que tratara de tener paciencia, mentalmente ya había definido que cualquier escenario que se propusiese crear en la cita, seria arruinado por la mala cara de Yuu.

- Te reto...- Los orbes esmeralda solo lo observaron directamente y sin dudar. No era la respuesta que esperaba, creyó que obtendría una respuesta tímida o violenta. Contrario a eso, Yuu mostraba seguridad, tanta que le erizo la piel al instante.

Sin rendirse dirigió sus labios a los de Yuuichiro, siendo bien recibido. La lengua de Yuuichirou fue la primera en introducirse a la boca ajena, de manera lenta pero precisa, moviéndose a buen ritmo sin ser aborazado y lejos de actuar torpe.

¿Cuándo es que Yuuichiro había aprendido a besar? No lo recordaba, pero le provocaba escalofríos. Se estaba adaptando, con tanta facilidad que lo hacia dudar que debería hacer a partir de ahora, si se descuidaba lo aburriría y sus planes serian un fracaso, necesitaba conservar la ingenuidad de Yuu.

Cerrando sus ojos por unos segundos, trato de encontrar la respuesta ante ese momento, decidiendo entonces, abrazar al azabache.

No era nada fuera del otro mundo, pero separando sus labios Yuu de inmediato abrió los ojos, extrañando el ser sujetado con fuerza de la nada. Y así como se altero al instante, poco a poco su cuerpo bajo la guardia, al cabo de unos treinta segundos mas tarde aun si intentara resistirse no podia.

Era demasiado extraño, sintiéndose prisionero a la vez que relajado, no se estaba asfixiando mas sin embargo su corazón palpitaba con fuerza. Y lejos de tener miedo, el estar tan unido a Mika lo ayudaba a escuchar el ritmo al cual el corazón opuesto sonaba, y era tan... cómodo.

Lo suficiente como para que en poco tiempo cambiara de temperamento. Sintiendo entonces un nudo en la garganta y ganas de llorar. Claro que no lloraría, no se rebajaría tanto en un momento como este, solo trago hondo mientras trataba de entender que le pasaba.

Luego de sentir como el aroma de Mikaela comenzaba a impregnarse en su ropa, lo empujo levemente. No era cómodo que la misma razón que lo aturdía, lo tranquilizara, era ilógico. Más no sabía que era peor entre estar en los brazos del muchacho o sentirse observado atentamente.

Era intimidado, el silencio de su amante solo lo hacia imaginar las mil y un maneras en que Mikaela podría estar tratando de descifrar que pasaba con él. Tenía miedo de que este encontrara la respuesta antes.

- Yuu-chan, si en este momento dijera que te amo ¿Me creerías? – Pregunto mientras observaba atento la reacción.

- No – Era obvio, era demasiado mentiroso como para creerle y tenía demasiada facilidad para decir esa clase de palabras naturalmente. - ¿Me crees tan estúpido como para creer eso?

- Te amo.- Dijo en tono fuerte, notando como el par de esmeraldas brillaron con fuerza, tras ver esto, Mikaela solo cerro los ojos dando un gran suspiro y volviendo a su lugar en el auto. – Yuu, hagamos esto más fácil. Suelo salir con personas mientras deduzco por mi cuenta que es lo que quieren, no se... tal vez a alguien rudo o a un cursi, lo que sea por mi no hay problema, solo tengo que volverme su ideal. Eso facilita todo, las citas, conversaciones, cualquier situación. Así que por favor, dímelo, si pudieses elegir de que clase de persona te enamorarías ¿Cómo seria?

- Yo... nunca lo había pensado. Además, no es como si fuese a permitirte que me enamores, no quiero eso...-

Mikaela solo volvió a verlo directamente sonriendo, y sin esperar mas tiempo, volvió a arrancar el auto para continuar con su destino. Las reacciones de Yuu le decían más que mil palabras, y dijera lo que dijera, mas que cada frase que dijera, lo único que le importaba era su expresión y el tono en que hablaba, las palabras salían sobrando.

- Pues te diré que eres un chico honesto, puedes hacer los berrinches que quieras, pero de todas formas tu mismo estilo de vida define que es lo que buscas, inconscientemente, la clase de persona que seria tu ideal es una persona que fuese honesta como tu, igual de expresiva, con quien coincidas en varios aspectos y te contradiga en uno que otro, pero con quien de una manera u otra puedas convivir en paz. – Yuu solo se quedo escuchando atento.- Pero veras... algo con lo que tengo que enfrentarme frecuentemente es que los ideales y la realidad no son lo mismo, y cuando la realidad no es ideal, las personas tienden a luchar contra esto como si fuesen demonios, hasta que son derrotados y logran comprender que su mundo no es tan perfecto.

- No entiendo que quieres decir...- Y sin embargo, aun así quería seguir escuchando mas.

- Lo que quiero decir es que... - Que se estaba enamorando de él aunque fuese la persona equivocada y estuviese consciente de ello. - Que quiero ser solo tu ideal, no precisamente la persona de la que te enamores de verdad.

- Este juego es odioso.

- Pues al menos trata de disfrutarlo porque no sera eterno.-

Yuuichiro sólo se agachó tratando se no ser visto, también le revolvía la cabeza imaginarse un mundo en el que Mika se alejara de él. Pero era el trato, noviazgo hasta aburrirse y luego fingir que no paso nada.

- Bien Yuu, como compensación a este mal rato que pareces estar pasando te daré un regalo, puedes escoger lo que quieras. Además te otorgare el derecho a hacerme preguntas, si trataré de ser tu ideal así que supongo que seré más abierto contigo, haré la apuesta a chico honesto.

- ¿De casualidad puedes ser honesto? – Yuu solo lo observo molesto.

- Bueno, hasta el momento eres una de las personas que mas me conocen.- Suspiro Mikaela.- Aun si no ha pasado mucho desde que iniciamos con esto.

- Si tengo derecho a preguntar, entonces... ¿Por qué estas tan loco?- El rubio ya lo había visto venir.

- Es un mal hereditario Yuu-chan.- Mika sonrió mientras Yuuichirou frunció el ceño.

- No estas siendo honesto... dijiste que lo serias...

- Creo que esa pregunta es como preguntarme porque mis ojos son azules, cada quien tiene una propia naturaleza.

- Entonces hacerte preguntas es inútil.

- Prueba una vez más...

...

- Entonces... Si puedes notar cuando le gustas a una chica solo con verla a los ojos ¿Por qué la gente se mortifica tanto por no saber si le gusta a alguien o no? – Ya en el centro comercial, Yuuichirou solo se había mantenido insistente preguntando todo lo que se le ocurriera.

- No a todas las personas se les facilita ver al resto a los ojos, o es mi perspectiva, en mi vida he observado a parejas que no son realmente pareja y sin embargo se les nota a distancia que se atraen.

- Ehh... Parece muy complicado. Mmm... Dices que tuviste novias desde hace años ¿Desde el principio las analizabas como ratas de laboratorio?

- Esa comparación es desagradable... y no, mi primer novia resulto por una situación mas natural, creo que solo le guste por mi aspecto.

- Y si fue natural ¿Por qué la botaste? – El moreno se detuvo frente a un puesto de helados.- Hey, quiero uno.

Mikaela suspiro por milésima vez, cansándose de las preguntas.

- De acuerdo, y me remordió la conciencia, Ferid me reto a conseguirme a otra chica, por estúpido acepte y fue incomodo tener dos novias a la vez.

- Osea que por culpa de ese tal Ferid empezaste a salir con varias chicas.

- Si... algo así... Al final de cuenta me deje llevar hasta que no sabia que hacer para atender a tantas.-

Ambos chicos se dirigieron con el cajero para comprar un par de helados, ambos del mismo sabor, luego se sentaron en una banca del área de comidas del centro comercial mientras continuaban.

- ¿Y quien es Ferid? – En este punto, Yuuichiro se estaba aburriendo de preguntar, y sin embargo permanecía haciéndolo.

- Es mi tutor.- Con tal aburrimiento Mika solo comenzó a coquetear con Yuu mientras lamia el helado, haciéndolo de manera obscena y provocando que a Yuuichirou se le subiera la temperatura.

- Y... ¿Esta igual de loco que tu? – El moreno solo volteo a un lado por la vergüenza, todo para acabar de darse cuenta que había un par de chicas observándolos atrás, sonriéndole a Mika.

Tal vez ni siquiera estaba coqueteando con él y en cambio, disfrutaba el panorama de féminas alrededor.

- Creo que su locura es de otro tipo, suelo creer que es un pedófilo y después recuerdo como acosa sexualmente a su asistente, no se si sea pedófilo o homosexual, tal vez ambos...

- Que desagradable...

- Lo es.

Después de guiñar el ojo con una sonrisa, Yuu comprobó que Mikaela no le coqueteaba a él.

- ¿Y porque es tu tutor? ¿Qué hay de tus padres? – Mikaela se detuvo unos segundos. Enfocándose solo en observar su helado

- Mis padres... no están disponibles nunca. Ambos están demasiado sumidos en sus asuntos y no me prestan atención, por eso me asignaron un tutor.- Luego de terminar volvió a dirigir su mirada a Yuu.- Oye, por cierto quería venir al centro comercial por un asunto, si no te incomoda...

- ¿Eh? Debiste haberlo mencionado antes ¿A que venias? – Yuu prefirió levantarse de su lugar y estirar nuevamente las piernas, le incomodaban las chicas atrás.

- Hay un libro que quería comprar desde hace tiempo y no había tenido oportunidad.

- ¿Te gusta leer? – Pregunto extrañado.

- No leo muy seguido, pero si tengo oportunidad es bueno distraerme con un poco de buena lectura.

- No pareces ser la clase de persona que lea...-

- Pues lo hago.- Mikaela se levanto también de su lugar.

- ¿Cuál es el libro que estabas buscando?

- En realidad es la quinta parte de una saga, buscaba Danza de Dragones.- Yuuichiro se emociono al escuchar el titulo

- ¿Valar Morghulis? – Dijo atento.

- Valar Dohaeris.- Mikaela respondió de inmediato.

- ¡Oh por Dios! ¡También lees canción de hielo y fuego! – Exclamo emocionado.

- Aguarda ¿También lo lees? – Mika reacciono con la misma expresión.

- Por un carajo, creo que siento ganas de besarte.- Luego de decirlo se arrepintió.

- ¿Vamos a lo oscurito? – Pregunto Mika coqueto.

- S-solo bromeaba.- Las mejillas de Yuu se tornaron rojizas, pero de hecho le emocionaba esto. Por más extraño que pareciera, a Yuu le gustaba leer y esa saga era una de sus favoritas, a la fecha nadie de sus conocidos parecía compartir su gusto por la lectura.

- Me extraña que leas, creí que solo eras un busca problemas.

- ¡Obvio que leo! ¿Si no como se supone que apruebe los cursos si falto tanto a clases? – Comento orgulloso.- Tengo excelente comprensión lectora.

- Ehh... así que no eras un cabeza hueca. – Después de ver como el ánimo del azabache se había levantado, Mikaela procedió a adelantarse. – Oh espera ¿Me permites un momento? Olvide decirle al idiota de Ferid donde estaría.

- E-esta bien.-

Después de adelantarse a una distancia considerable, Mikaela marco de inmediato al susodicho.

- ¿Mika-kun? ¿Surgió algo? Me parece extraño que marques a esta hora del día-

- Ferid, tenías razón. Los lectores de ese puto libro son Frikis, necesito que me pases más datos o frases.- Mikaela se sobo la frente.

- Entendido corazón ¿Algo mas? Espero que te haya servido la información que recabe de Yuuichiro-chan.

- Si, no tengo problemas. Es demasiado ingenuo... realmente demasiado...

- Ah, aprovechando que llamas creo que se me había olvidado mencionar algo, mi gatito me informo que hay alguien rondando recientemente el orfanato Hyakuya, un castaño de cabello algo largo, te enviare fotografía mas tarde.

- Por un carajo... ¿Es demasiado sospechoso?

- No, gatito consiguió también la información del chico, Narumi-chan no parece ser amenaza de momento, o quien sabe, es un lindo estudiante universitario. Puedo asustarlo si gustas...

- Espera, tratare de averiguar que carajos quiere. – La cabeza comenzaba a dolerle a Mika en este punto de la situación.- Solo... debo colgar, estoy tardando demasiado, Yuu puede sospechar.

- Ehh... y yo que apenas me estaba alegrando de tener una llamada tuya.

- Ya, eso es todo.

Antes de obtener una respuesta más, Mikaela colgó. Pretendiendo nuevamente, seguir con aquella cita.

...

N/A: Holis :') aprovecho para actualizar antes de que se me acaben mis vacaciones.