1: Peter, Peter Stark

Tony caminaba por los pasillos de aquel Costco con el carrito de supermercado casi lleno, sostenía un libro con una mano y su mirada recorría rápidamente las líneas de la sinopsis, Tony Stark no era el tipo de hombre que iba al super, o a la plaza, o a algún establecimiento comercial público, no a menos que estuviera cerrado para su uso exclusivo. Sin embargo el Tony Stark de hace 4 años no era para nada el mismo de ahora.

"Papi podemos ir a la zona de galletas?" Un niño de 4 años, cabello castaño quebradizo y grandes ojos azules pregunto dócilmente procurando no interrumpir la lectura del ingeniero, el cual dejo inmediatamente lo que hacía y le dirigió una tierna mirada a través de sus lentes oscuros.

"Sí, sí podemos. Ya está todo lo de la lista?" Preguntó y vio como el pequeño niño genio leía la larga lista que Tony había hecho, el pequeño asintió y ambos se dirigieron al pasillo de las galletas. Tony tomo al pequeño de los brazos y lo bajo del carrito, el pequeño camino hasta la caja de galletas que quería y la tomo entre sus brazos, iba caminando de nuevo al carrito, Tony lo contemplaba con una amplia sonrisa hasta que una voz interrumpió la escena

"Tony, Peter! Que milagro verlos por acá" Era la voz de Pepper, y el ingeniero no pudo evitar en torcer los ojos exageradamente

"Tía Pepper!" Peter grito y corrió hacía ella casi tropezando con la caja que sostenía, Tony se la quito de los brazos y la metió al carrito, Pepper levanto al pequeño y lo sentó cómodamente en sus brazos.

"Coincidencias" Tony dijo entre dientes sarcástico dirigiéndole una mirada de odio, Pepper lo ignoro y fundió su mirada en el niño que sostenía en el brazo

"Peter estás muy grande ya, te extrañaba tanto" dijo y el pequeño la abrazo por el cuello dándole un tierno beso en la mejilla

"Yo también" dijo sonriente y Pepper le dio una mirada de desaprobación a Tony

"Deberías venir más a menudo" dijo en su característico tono de regaño y Tony de nuevo torció los ojos, ella sabía perfectamente la razón de su distancia, le molestaba mucho que lo presionara para volver, no quería… no podía.

"Tú sabes que no puedo" dijo cortante y amablemente le quito a Peter de los brazos, el pequeño no dijo nada, cruzo su brazo detrás del cuello de su papá y recargo su cabeza en la mejilla del mismo. Pepper intento no demostrarlo pero una sonrisa rota y temblorosa se formó en sus labios.

"Esta bien" dijo resignada y después se le iluminaron los ojos y sonriendo ampliamente comenzó "Peter…" Tony la conocía, la conocía perfectamente, sabía que esa mirada tan viva solo significaba un plan en su mente y sabía que uno de los intereses primordiales de Pepper era hacerlo volver a los Vengadores, y no era que no quisiera, sino que no podía.

No podía ponerse de pie frente a ellos después de todas las muertes y destrucción que había causado, no podía seguir arriesgando su vida en cada misión porque ahora tenía un hijo que dependía de él en todos los sentidos y aunque el apellido Stark lo salvaba de cualquier dificultad económica, no quería que creciera sin padre, no quería repetir la historia que Howard había empezado con él. Quería, de verdad quería volver a sacar el traje y hacerle mejoras, quería volver a volar y conocer esa información ultra-secreta intergaláctica, extrañaba a Bruce, a Thor, a Clint… inclusive a Natasha. Pero más que nada deseaba volver a ver esos ojos azules y esas mejillas sonrojadas, esa voz firme y esa sonrisa inocente, quería volver a verlo. Sentirlo cerca, pedirle perdón, arreglar todo, volver a tocarlo… su Steve.

El que había sido su Steve.

No. No podía volver.

Después de la guerra civil él no podría volver y seguir, después de haber destruido todo lo que tenía con sus amigos, con la gente, con el Capitán… No.

"¿Me dejas Papi?" Peter le pregunto animado sacándole de todos sus pensamientos, carraspeo la garganta y volteo a ver a Peter

"¿Qué?" preguntó distraído y Peter torció los ojos tal y como él lo hacía.

"Entrar al grupo de Boy Scouts que hay por la casa" dijo y Tony le dirigió una mirada asesina a Pepper

"No creo que sea buena idea" Tony contrapuso y Peter agacho la cabeza, no dijo nada, Peter era un niño extremadamente dócil y obediente, jamás discutía acerca de nada, ni hacía berrinches, preguntaba una sola vez y aceptaba la respuesta que su padre le diera, eso le rompía el corazón a Tony, era tan noble. Suspiro pesadamente y con su dedo en la barbilla del pequeño levanto ligeramente su cara "Esta bien" dijo y Peter sonrió ampliamente, lo abrazo fuertemente dándole un cálido beso en la mejilla.

"Gracias" dijo sonriente y Pepper al haber conseguido lo que quería se despidió de ellos reiterando la agradable "casualidad" que había sido para ella encontrarlos, Tony sabía perfectamente que Jarvis los habías delatado.

Al volver al acristalado y lujoso pent-house de una de las más exclusivas torres de Manhattan acomodaron entre ambos las cosas en la alacena, Tony le sirvió un vaso de leche y le dio una de las galletas Mrs. Fields que Peter había escogido, ambos se sentaron calladamente mientras cenaban

"Papá" Peter dijo con la voz temblorosa, Tony lo vio sonriente, lo conocía tan bien, esa voz indicaba que quería preguntarle o pedirle algo pero le daba pena hacerlo.

"Dime"

"¿No te sientes solo a veces?" Preguntó cauteloso y Tony sintió como un nudo en la garganta lo asfixiaba.

"No, te tengo a ti" dijo y Peter sonrió ampliamente "¿Tú te sientes solo?" Tony pregunto nervioso y Peter inmediatamente negó con la cabeza.

"No, te tengo a ti y a Pelusa" dijo sonriendo mientras dirigía su mirada azul hacía el gato negro que dormía plácidamente sobre un sillón de la sala, Tony dejo escapar una risita.

Después de un momento de silencio el mayor se armó de valor e intentando sonar casual preguntó "Peter, por qué la pregunta?" el pequeño lo miro incrédulo, como si no fuese algo obvia la razón pero igual le contesto.

"Te acuerdas de Wade?" preguntó el pequeño y Tony sintió un ligero enojo creciendo en su interior, Wade era uno de los mejores amigos de Peter, y no, no le agradaba en lo absoluto. Wade le recordaba tanto a él mismo, un niño problema, solo, inteligente, sarcástico y tan perdido. Tan solo 5 años y era difícil de soportar. En cambio Peter era tan noble, tan dócil, un pequeño genio que a pesar de eso era humilde y gentil.

"Sí" contesto severamente intentando no sonar molesto para que Peter no perdiera la confianza en contarle, el pequeño prosiguió.

"Wade me dijo que su papá se veía igual que tú cuando su mamá se fue, poco antes de su-suicidarse" Tony abrió los ojos como platos e intento con todas sus fuerzas no salir de la torre y asesinar a ese pequeño delincuente, cerró los ojos y comenzó a respirar intentando calmarse.

"Tu amigo Wade está muy equivocado" contesto cortante y se levantó dejando los trastes adentro de la tarja y volvió dándole una sonrisa a Peter, lo tomo en brazos y camino hacía la escalera de cristal empotrada en la pared junto a un árbol amplio que tapizaba el pequeño jardín interior de flores rojas, subió las escaleras en silencio, cuando llegaron al cuarto de Peter el niño comenzó a desvestirse rápido y a buscar su pijama, Tony no dijo nada y lo observo callado hasta que vio que su pequeño se metía a la cama y se tapaba con una gruesa colcha de ironman. Camino hasta la cama y se sentó en el hueco que Peter siempre le dejaba para recibir su beso nocturno.

"¿Qué es suicidarse?" Preguntó con voz curiosa y Tony titubeo

"Es quitarse la vida por decisión" dijo con voz calmada y Peter se sentó alarmado en su cama

"! El papá de Wade se quitó la vida!" exclamo asustado y Tony lo abrazo

"Algunas personas no son lo suficientemente fuertes. Yo siempre estaré aquí para ti Peter" dijo y Peter asintió

"Yo sé que tú sí, tú eres fuerte y bueno y valiente" dijo buscando más adjetivos, Tony dejo escapar una risita mientras un látigo de culpa seguía martirizándolo en silencio "Pobre Wade" dijo en un suspiro y Tony torció los ojos

"Sí, sí, pobre. Anda a dormir" Tony dijo ya exasperado y le dio un cálido beso en la frente a Peter, después apago la luz y ya estando en el marco de la puerta escucho "Te amo" sonrió para sí mismo y contesto lo mismo que contestaba todas las noches "Yo más Peter"

El ingeniero dormía plácidamente en su cama King size cuando sintió que alguien lo agitaba, se quejo y se dio la vuelta molesto, cubriéndose la cara con la almohada, después sintió un peso sobre él y entreabrió los ojos. Peter estaba sentado sobre él e intentaba con todo su ánimo despertarlo.

"Peter son vacaciones, déjame dormir" dijo algo irritado y el pequeño siguió sacudiéndolo

"Dijiste que sí podía ir a los scouts, vamos, empieza a las 10" dijo aun agitándolo y Tony maldijo entre dientes, maldita sea Pepper y sus brillantes ideas.

"Ya voy" dijo resignado y sintió que el pequeño se bajó de su cama y corrió hacía las escaleras, después de unos minutos más convenciéndose en que debía levantarse exhalo resignado y se levantó de su cómoda cama, camino hacía el vestidor y se cambió. Después bajo a la cocina y encontró al pequeño Peter perfectamente vestido con su cabello revuelto intentando servirse cereal en su plato de leche, camino hacia él y lo ayudo.

Después de que ambos desayunaron subió al pequeño en su deportivo rojo y arranco hacía el bosque que se encontraba a no más de 15 minutos de su casa, caminaron de la mano hasta el punto de reunión donde una chica de unos 26 años y cabello castaño platicaba animadamente con un grupo de niños de entr años, Tony carraspeo la garganta y la chica al voltear a verlo dejo escapar un grito involuntario "Tony Stark!" dijo animada y el ingeniero intento sonreír, de verdad le molestaba ser identificado tan fácilmente, Peter ya estaba acostumbrado, él sabía que su papá era dueño de una enorme empresa y que era un inventor, sin embargo no sabía nada de Ironman ni de los Vengadores, solo los conocía de los comics que su papá le leía.

"Hola, mucho gusto" dijo y extendió la mano para saludarla, ella se acercó animada y tomo su mano

"Sofía, Sofía Syderthon" dijo sonriente y Tony sonrió también fijándose detenidamente en los grandes ojos verdes que la chica tenía, sentía sus palpitaciones a través de su mano y como sus mejillas comenzaban a teñirse de rojo, le encantaba darse cuenta que su naturaleza playboy no se había extinguido en lo absoluto.

"Él es Peter. Peter Stark" dijo apoyando sus manos en los hombros del pequeño, ella abrió los ojos impresionada y lo miro incrédula

"No sabía que fuera casado" pensó en voz alta y él sonrió de nuevo

"No soy casado, solo tengo un hijo"

Ella sonrió de nuevo y se acuclillo en frente del menor, intento por un momento encontrar similitud entre ambos sin embargo a pesar de tener cierto aire no tenían ninguna facción igual, tal vez el cabello… el cabello quebrado y oscuro.

"Mucho gusto" dijo el pequeño y ella sonrió aún más ampliamente, el pequeño Peter era de verdad hermoso, grandes ojos azules, y tez pálida.

"El gusto es mío, supongo que vienen a inscribirse en el grupo"

"¡Sí!"

"Llegan justo a tiempo para el inicio de los campamentos de verano, será muy divertido"

No, no era divertido. Al menos no para Tony, dejar a Peter a las 10 de la mañana y recogerlo a las 5 de la tarde era demasiado tiempo, simplemente no podía seguir sus actividades sin pensar que tal vez algún niño lo estaba peleando o molestando porque "no tenía mamá", o tal vez no tenía ningún amigo y Peter estaba solo y asustado. La angustia lo carcomía, volteaba a ver el reloj incontables veces esperando que la hora llegara. Era un martirio.

En cuanto dieron las 5 él ya estaba en el bosque esperando a Peter, el pequeño llego corriendo y Tony lo levanto fácilmente, pegando su cuerpo junto a él

"Qué tal tu primer día?" preguntó nervioso y Peter sonrió ampliamente

"Fue espectacular! Ya quiero que sea mañana, tengo tanto que contarte" sus palabras salían una sobre la otra, su voz más aguda debido a la exaltación, su pequeño corazón latiendo como aleteo de colibrí, Tony sonrió resignado.

"Qué tal si vamos por una hamburguesa mientras me cuentas?"

"Sí!"

Después de 2 semanas Tony comenzaba a acostumbrarse a tener que estar lejos de Peter, se sentía feliz de verlo socializar con diferentes personas, le gustaba que fuera tan sensible y que le encantara descubrir animales nuevos y adentrarse a pequeñas aventuras, además le daba tiempo libre para empezar a diseñar el nuevo starkphone, innovar las Starkpads y trabajar en un regalo especial que le estaba preparando a Peter, por un momento se vio tentado a re-diseñar el traje de ironman, pero no. Eso era pasado. Por más que le doliera, lo era.

Steve iba caminando por el bosque mientras platicaba calmadamente con Sofía, semanalmente iba uno o dos días con los niños, y todos morían por tener una foto o un autógrafo con él, les enseñaba una que otra táctica de "combate" para defensa propia o a veces les enseñaba a armar una tienda de acampar, o a aprender a diferenciar los frutos buenos de los venenosos. Le gustaba estar entre ellos, le daba poquita esperanza en el mundo y Pepper, Pepper lo sabía. Conocía perfectamente sus rutinas y detrás de todo eso esta había sido siempre su intención.

Steve estaba recargado en un árbol mientras veía a todos los niños tomando su lunch en el descanso, todo se veía tranquilo hasta que a lo lejos en el claro del bosque vio como dos niños empujaban a uno más pequeño, su instinto natural contra los bulleadores lo hizo caminar rápidamente hasta ellos, cuando los dos más grandes lo vieron ir hacía ahí salieron corriendo, cuando Steve llego ya habían logrado huir, maldijo entre dientes y dirigió su mirada al niño de cabello castaño que estaba tirado en el pasto, abrazando fuertemente algo entre sus brazos, como protegiéndolo.

"¿Estas bien?" preguntó amistoso y el pequeño niño no levanto la mirada.

"¿Ya se fueron?" preguntó cauteloso y Steve sonrió

"Sí"

El pequeño se levantó dejando a la vista aquello que protegía con su cuerpo, una gran tortuga comenzó a caminar lentamente hacía el río que corría cerca de ahí, Steve lo miro impresionado

"Esos niños se divierten aventando tortugas. No creo que sea placentero para ellas, debe dar miedo" dijo el pequeño y Steve sintió un calor abrazar su corazón, se acuclillo delante del pequeño de grandes ojos azules.

"Hiciste muy bien en protegerla" dijo orgulloso y el pequeño asintió

"Mi papá me dice que siempre debemos proteger a quién no puede hacerlo" dijo sonriendo y Steve sonrió ampliamente

"¿No te dice que no hables con extraños?" Steve preguntó molestándolo y el pequeño Peter sonrió ampliamente

"Sí, pero tú eres amigo de Sofía, te he visto platicar con ella" Steve lo miro perplejo, era un niño de no más de 5 años y era demasiado observador, sonrió.

"Eres muy listo, ¿Cómo te llamas?" preguntó Steve curioso

"Peter, Peter Stark" dijo inocentemente y Steve sintió como un rayo lo sacaba de su cuerpo, su corazón acelerándose, su vista nublosa. Stark. Peter Stark.

Intento tomar aire y no asustar al pequeño que lo miraba con las cejas fruncidas y ojos analíticos, Stark. No conocía a mucha gente con ese apellido, realmente solo había conocido a dos hombres con ese apellido en su vida, y uno de ellos estaba muerto. No, no podía ser cierto.

"¿Cómo se llama tu papá?" pregunto con un nudo en la garganta y la voz temblorosa, intentando no soltar un grito ahogado, intentando no llorar.

"Tony, Tony Stark ¿Lo conoces?" preguntó el pequeño curioso y Steve se fue para atrás, cayó sentado en el pasto y comenzó a respirar con dificultad. Sí, claro que lo conocía. Conocía cada centímetro de su piel, conocía su voz cuando estaba al borde del llanto y en mero éxtasis de placer, conocía sus ojos vívidos castaños indomables, su cabello quebrado y su sonrisa seductora. Conocía su manera de pensar, sus miedos y sus sueños. Conocía todo del hombre que había amado, del hombre que aún amaba.

Conocía a Tony Stark mejor que a él mismo, no podía evitar ser cazado diariamente con los recuerdos de un pasado que se vino abajo por su maldita culpa, no podía despojarse de la ilusa esperanza de volverlo a encontrar, de volverlo a sentir. Sintió sus ojos húmedos y se mordió el labio enojado, había reprimido el llanto tantas veces. El pequeño Peter camino hasta él y puso su mano en su mejilla, el cálido contacto lo hizo estremecerse.

"Todo está bien" dijo limpiando sus lágrimas y Steve recordó la primera vez que se soltó llorando y como Tony había reaccionado de la misma manera, había caminado hacía él y con una mano en la mejilla le había dicho que todo estaba bien, después lo había besado gentilmente.

"Perdón" dijo con una sonrisa avergonzada e intento limpiar sus lágrimas.

"¿Lo conoces?" Peter repitió la pregunta y Steve le dio una mirada rota

"No" mintió.