Hola! :D

Samurai X y sus personajes no me pertenencen. La fic, sí. Y no gano nada con escribir. :D

Ese capitulo era muy largo, pero como no tuve ningune tiempo de acabar la traducion, mi querida beta Pajarito Azul, me sugirió que publicará sólo lo que ya tenía para poder empezar el especial de Halloween.

Es la primera vez que publico algo tan corto. jajajajaja

Pero, espero que les guste y siganme, ya que la historia que empezó como una oneshot, tendrá algunos capitulos. u.u jijijiji

No es nada tan largo, es corto pero no acaba en el siguiente. ¿Vale?


01. El viaje

— Aoshi… Esto no tiene nada que ver con el camino del mapa

— ¿Cómo que no?

Él condujo su coche hacia la berma de la autopista desierta y lo detuvo, le quitó el mapa de las mano a su hermana menor y lo observó. Lo miró de un lado y del otro, al revés, lo giró nuevamente a como estaba originalmente y finalmente le regresó el papel a ella.

Fue entonces que el más pequeño de ellos, Yahiko, un chico de diez años se enderezó en el asiento trasero y se aproximó ubicándose en medio de los asientos delanteros del coche.

— ¿Entonces? — preguntó el chico.

— Estamos perdidos.

Declaró de forma sucinta el mayor de los hermanos y conductor de la vez. Kaoru retuvo el impulso de reír y miró por la ventana asintiendo.

— Pero… Vamos a encontrar el camino correcto.

Y con esa declaración directa, Aoshi soltó el freno de mano y siguiendo por el camino en que ya se encontraba comenzó a entrar en un camino de tierra. En su mente, y de acuerdo con lo que pensó al haber visto en el mapa, debería haber algún retorno en ese camino.

Sin embargo, el camino se tornaba cada kilómetro más extraño; una sencilla carretera de tierra se acabó convirtiendo en un lugar rodeado de árboles, que de tan densos, ocultaban el sol del atardecer.

— ¿Dónde estamos?

Kaoru de repente comenzó a sentirse inquieta. El lugar era tan tranquilo que ni siquiera el ruido del viento podía oír.

— En la carretera que nos lleva hasta Crystal Lake.

Habló Yahiko, haciendo que el mayor esbozará una pequeña sonrisa, sin apartar la mirada de la carretera, a la vez que su hermana hacía una mueca de disgusto.

— Eso no ha sido gracioso… ¿Sólo consigue pensar en cuentos de terror?

— No. Pero es divertido verte con miedo

— ¿Y quién te ha dicho que tengo miedo?

— Ah no… ¿Entonces, que tienes que decir sobre...

— Kaoru, ¿Estas segura de casarte?

La discusión entre Yahiko y Kaoru fue interrumpida por el mayor de los tres, que sabiendo hacia donde se dirigía aquella provocación, decidió enfocarse en algo que, para él, realmente valía la pena discutir.

La dueña de los ojos zarcos suspiró cansada. Sabía a lo que su hermano se refería; ellos estaban de camino a la ciudad donde vivía Enishi, su prometido, donde en tres días sería celebrado su matrimonio. Una unión que no era aceptada ni bien vista por sus hermanos. Kaoru era la única hermana que tenían y sentían el deber de protegerla. Desde que sus padres fallecieron los tres siempre habían estado muy unidos y Aoshi siempre deseó llevar a su hermana hacia el altar, feliz... y él no veía esa felicidad en ella.

— ¿Una vez más este tema?

Cuestionó.

— Sólo queremos estar seguros de que estas tomando la decisión correcta.

Dijo él mayor.

— No te veo nada contenta con el de cabello de viejo.

Agregó el hermano menor. El comentario la hizo sonreír, ella no podía negar que encontraba divertido el apodo que el chico había creado para su novio.

— Enishi es… bueno para mi. Y todo acabará bien, ya verán.

— Tú no estás haciendo esto por la ayuda que él nos dio después de la muerte de nuestros padres, ¿Cierto?

Insistió Aoshi; ella no supo que contestar. Esa era la verdad, pero no podía confesarlo y si intentaba mentir la descubrirían.

Un fuerte ruido hizo que el automóvil se saliera de control, y por un segundo ella no estuvo segura de si dar gracias o comenzar a rezar. La segunda opción ganó y el asunto murió. Aoshi, con maestría, aparcó el coche y bajó acompañado del hermano menor para averiguar que había pasado. Desde el interior del automóvil ella los observaba expectante.

Viendo la cara de los hombres, se atrevió a preguntar:

— No me digas que se pinchó el neumático.

Los muchachos cambiaron miradas y luego la miraron, contestando al unísono.

— ¡Se pinchó el neumático!

— Les dije que no me dijeran

Susurró disgustada. Yahiko dio una vuelta alrededor del coche y halló que en realidad fueron dos los neumáticos pinchados, dos. Si no fuera por el hecho de que conducían a baja velocidad, por culpa del camino pedregoso, podrían haber sufrido un accidente.

— ¿Cuántos neumáticos extras tenemos en el coche?

Preguntó ella al bajar, uniéndose a ellos. El de ojos zarcos y mirada de hielo contestó levantando un dedo como respuesta.

— ¿Por qué? — la pregunta fue retórica, pero prontamente contestada.

— Pregunte al fabricante.

Ella entrecerró los ojos mirando al menor y él sonrió altivo.

— ¿Y ahora? ¿Qué haremos?

— Tenemos dos alternativas: nos sentamos a esperar que alguien aparezca, cosa que dudo. O caminamos en busca de auxilio — indicó el más alto de ellos

— ¿Esperamos?

Preguntó temerosa. Yahiko contestó.

— Tú puedes quedarte y esperar… Quién sabe, tal vez alguien viene, alguien tipo ¿Freddy Krueger?

— No estoy dormida, idiota… - contestó retándolo

— Entonces, tal vez Michael Myers…

— Ataca en la ciudad.

Informó el mayor y ella volvió la atención al pequeño. Esperando el próximo nombre

— Entonces…

— Jason Voorhees — intervino Aoshi en la charla — es el único que ataca en lugares así. Acabas de hablar de su hábitat y ¿olvidaste nombrarlo?

Provocó al más pequeño, Kaoru entonces se burló

— Si quieres asustarme con los monstruos de terror, haz la tarea bien hecha.

El chico se cruzó de brazos, enfadado.

— Bien… Andando.

Ella volvió a hablar mientras tomaba la bolsa con aperitivos para el viaje junto a sus cosas personales desde el interior del automóvil. Aoshi al imitó sacando y fue seguido por el más pequeño. Después de cerrar el automóvil, siguieron por la carretera, a pie: Debía haber alguien en alguna parte que estuviera dispuesto a ayudarlos.

Continuará...


Para quien no conoce las referencias de las peliculas de terror:

Crystal Lake: Es donde murió y vive Jason Voorhees el asesino de la película Friday the 13th.

Freddy Krueger: Es el asesino de la película Nightmare on Elm Street.

Michael Myers: Es el asesino de la película Halloween.

Son clasicos del terror y las películas son optimas. :3

Bueno, espero que les guste y continuen conmigo. :D

Gracias a todos que me acompañan, no olviadaré nada que escribo, por eso, esperen actualizaciones. :D

¡Happy Halloween!

31/10/2015