Disclaimer: Potterverso de Jotaká.

Este fic participa en el minireto de noviembre para "La Copa de las Casas 2015-16" del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black.


Todo había sido culpa de Nott. Él y sus estúpidas apuestas.

Y culpa suya, también, por haber sucumbido a la terrible necesidad de reafirmar su hombría. "Claro que me atrevo a beberme eso, Nott, ¿por quién me has tomado?"

La poción tenía un aspecto denso y burbujeante que hacía pensar en barro hirviendo. Su color amarillento no ayudaba, y Zabini tuvo que cerrar los ojos y contar hasta tres antes de bebérsela de un trago.

Después miró a sus amigos y sonrió con socarronería al ver sus expresiones perplejas. "¿Veis? Totalmente inocua. Panda de mariposones…" Pero, ni bien hubo terminado de hablar, sintió un poderoso tirón en la base del estómago, y la verticalidad de la Sala Común de Slytherin se volvió difusa y temblorosa durante unos segundos.

Cuando volvió a enfocar la vista se encontró con un Draco que se mordía los labios para no estallar en carcajadas. Theo, por el contrario, parecía seriamente preocupado.

—Mierda…


Aquella fue, con diferencia, la semana más larga de la vida de Zabini. Seis días y siete noches fue lo que tardó Madame Pomfrey en hallar un brebaje para revertir los efectos de la poción Multijugos que, nadie sabía cómo, había acabado en manos de Theodore Nott.

Y mientras tanto, Blaise vivía una existencia paralela de paredes inmateriales, tuberías repugnantes y una irritante tendencia al llanto compulsivo.

Nott insistió una y otra vez en que había encontrado esa poción en un maletín polvoriento en el fondo de un armario, pero esto no hizo más que aumentar el escándalo entre los profesores. Y es que, de ser eso cierto, la poción que Zabini había bebido tenía más de cincuenta años de antigüedad. De otra forma, ¿cómo podría nadie haber conseguido pelos de Myrtle la Llorona?