¡Hola! Aquí les traigo el capítulo final de este fic. Gracias a las personas que leyeron cada uno de los capítulos, que dejaron sus reviews, le dieron favorito al fic y también gracias a la página de Facebook "Fanfics de Gohan y Videl en español" por haber compartido mis capítulos.

La espera había terminado para las dos chicas. Después de la ausencia del joven azabache por fin tendrían una respuesta por parte de éste.

Se podía sentir tensión en el lugar, se podía sentir desesperación de las chicas por saber a quién había elegido y el miedo de éste por revelar su decisión.


Flashback

—He tomado mi decisión… Y estoy completamente seguro de quién estoy enamorado justo ahora. — Suspiró de manera aliviada y se quedó por unos segundos en silencio, pues no sabía cómo decirlo.

— ¿Y bien? ¿Por quién te decidiste? — Preguntó la pelinegra.

—Por ti, Videl. — Se sonrojó levemente y la miró fijamente.


Aquella decisión fue algo inesperado para la pelinegra pero obvio para la rubia. No le quedó de otra más que aceptar la decisión de Gohan, de verdad lo quería, así que aceptaría el que fuese feliz a lado de su enemiga.

—Tal vez debería dejarlos solos… — La rubia estaba decepcionada y bastante triste a pesar de que sabía que esa sería la respuesta del azabache.

La rubia decidió irse a casa. Aún no sabía qué era lo que sucedería, ni mucho menos el cómo le diría a su madre que éste se había decidido por Videl, su única rival.

Justo en la entrada de su casa escuchó dos voces, las cuales eran de su madre y de la madre de Gohan, que se encontraban hablando sobre una boda por la iglesia.

— ¿Escuché bien? ¿Boda por la iglesia? — La rubia se dijo a sí misma mientras se confundía aún más.

"Nuestros hijos estarán muy felices con la noticia. Sólo hay que esperar a que lleguen para darles la fabulosa noticia. ¡Estarán felizmente casados!".

—¿De qué hablan? — La rubia apareció de repente, asustando levemente a las dos madres.

—En dos días Gohan y tú tendrán su boda por la iglesia. ¿Apoco no es una buena noticia? ¡Avísale a Gohan! — Comentó la madre de éste, Milk.

—¿B-Boda por la iglesia? — Nuevamente esto la tomó por sorpresa. Como siempre las dos madres haciendo cosas sin su consentimiento.

—¡Así es! ¿No es sorprendente hija? — La rubia recibió un abrazo por parte de su madre.

Por primera vez la rubia no estaba feliz. Debía estarlo pero ya no tenía caso, después de todo, Gohan su marido se había decidido por Videl. ¿Cómo iba a detener esta situación? ¿Cómo iba a pedir el divorcio? El estrés de Iresa había aumentado excesivamente.

—Sí que lo es… Me tomó por sorpresa. Así que iré a cama a descansar — Se fue a su habitación sin decir más.

La rubia se recostó en su cama sin saber qué hacer. Se quedó en cama pensando durante horas hasta que se le ocurrió llamar a Gohan, no sin antes enviarle un mensaje de texto. "Tenemos que hablar. Responde este mensaje cuando estés solo."

Mientras tanto Gohan y Videl por fin habían declarado su amor y por fin podrían estar juntos. Pero había algo que hacer antes de comenzar su relación y era terminar lo que tenía con Iresa y arreglar la situación.

—Videl, deberías ir a casa. Hay algo que debo hacer para que podamos estar juntos… — Tomó del rostro a la pelinegra y besó su frente para después pegarla a su pecho. — Prometo que cuando terminé lo que debo hacer regresaré por ti y comenzaremos nuestra relación. Mientras tanto no nos volveremos a ver… — La pelinegra se retiró no sin antes besar a su amado Gohan.

El azabache recibió el mensaje y decidió responderle a la rubia. "¿Qué es lo que sucede Iresa? Ya sé que tenemos que terminar nuestro compromiso…" La rubia recibió el mensaje y decidió marcarle.

—Gohan, esto cada vez es más serio. Nuestras madres ya planearon la boda por la iglesia y es dentro de dos días. No hay modo de detener esta situación, necesitamos hacer algo ya — La rubia sonaba preocupada, lo suficiente como para angustiar al azabache.

—Justo cuando pensaba que esto ya estaba llegando a su fin… — El azabache suspiró exhausto.

—Ni siquiera sé cómo podremos divorciarnos sin que nuestras madres se interpongan. — De igual manera suspiró y decidió colgar para después ir a dormir.

El tiempo cada vez era menos y las ideas se les acababan. ¿Qué era lo que pasaría? Sólo quedaba un día para la boda y Gohan no le había comentado nada a Videl, no tenían modo de detener nada de esto.

Mientras tanto las madres de estos lucían tranquilas y muy emocionadas por la boda. ¡Por fin sus hijos estarían juntos! Sin embargo no sabían que el triángulo amoroso había ido tan enserio, ni mucho menos de la decisión que el azabache había tomado. Parecía que aunque Gohan no quisiera y ahora Iresa tampoco tendrían que terminar juntos. ¿Pero qué era lo que sucedería?

Se había obligado a Iresa a ir a escoger el vestido al igual que a Gohan con su traje. Sin decir nada, aceptaron y fueron con sus respectivas madres a decidir, de ahí en fuera todo estaba ya arreglado. Se les podía ver la poca emoción que tenían, sin embargo, sus madres no se tomaron la molestia de preguntar puesto que tenían una idea de la respuesta que sus hijos les darían.

Y parecía que el final había llegado, de otro modo, pero terminaría el triángulo amoroso.

Gohan se sentía destrozado por dentro. Ahora que se había decidido sus planes cambiarían nuevamente. ¿Qué le diría a Videl una vez que se casara? Le ponía muy triste la idea de que definitivamente no estarían juntos jamás y aún más le deprimía el saber que la dañaría con esa noticia pero… ¿Estaría dispuesto a "traicionar" a su madre sólo por el amor que le tiene Videl? Eso se vería el día siguiente; el día de la boda.

Mientas tanto… Dos empleadas se encontraban caminando por la calle cuando vieron salir de una tienda Iresa junto con su mamá pero… ¡Llevaban un vestido de novia!

— ¿Qué? ¿Acaso Gohan y ella se van a casar? ¿Lo sabrá Videl? — Las dos compañeras de trabajo se preguntaban entre sí

No tardo mucho en difundirse el chisme entre los empleados de la empresa, sin embargo, la última en enterarse fue Videl. Y todo gracias al rival de Gohan, aquel chico que llegó a hacerle competencia pero que fue bateado por ésta.

— ¿Ya te enteraste que tu querido Gohan se casará? Ya todo el mundo lo sabe, deberías saberlo tú también. ¿No te lo comentó él o Iresa?, vaya amigos… — Se podía notar en su voz que lo hacía con intención de molestarla. No podía aceptar el hecho de que fuese rechazado y ahora que le estaba yendo mal a Videl tenía que aprovechar su oportunidad para vengarse.

— ¿Qué? ¿Se van a casar? ¡No, no, eso no es posible! Hace días me confesó su amor y dijo que tenía que terminar con algo para que pudiéramos estar juntos…

—Pues parece que te mintió. — Aquel chico sonrió cínicamente y se fue.

¿Pero qué haría Videl? ¿Acaso investigaría dónde se realizaría la boda? ¿Iría a detenerlos? ¿Llamaría a Gohan?

Rápidamente se quebró y comenzó a llorar. Gohan ya le había confesado sus sentimientos y ahora resulta que se iba a casar. No podía entender la situación, ¿por qué habrían tomado esa decisión? ¿Acaso sólo querían jugar con Videl?

— ¡No puedo creerlo, maldita sea! — Dio un golpe al escritorio y continuó llorando, atrayendo la atención de una de sus amigas más cercanas; su secretaria.

— ¿Videl? — Aquella amiga tocó la puerta de su oficina y entró para ver qué sucedía puesto que aquella reacción no era común en Videl.

La pelinegra le comentó lo sucedido con Gohan e Iresa y aquella chica como su amiga que es le aconsejó y la consoló, logrando tranquilizar a ésta para que pudiera pensar y decidir mejor.

—No te pongas así Videl. Quizá el fue obligado otra vez — Aquella chica abrazó a la pelinegra — Yo creo que ese chico en verdad te ama, pero debe tener sus motivos… Además si en verdad te ama, no aceptará casarse.

— ¿Qué debería hacer?, ¿debería hacerme presente en la boda? — La pelinegra bajó la mirada y comenzó a pensar

Después de cierto rato de estar pensando decidió que se haría presente en la boda, pero para eso tendría que ir por la mañana a espiar a Iresa y a Gohan para poder seguirlos y llegar al lugar. Sólo ahí se sabría qué sucedería, si a pesar de que a ésta le había dicho que la quería, aceptaría casarse o lo rechazaría.

Por otra parte, ni Iresa ni su madre se habían percatado de que las habían visto ni mucho menos de que ya se había difundido el chisme. ¿Qué haría cuando se diera cuenta de que Videl se enteró? Y lo más importante… ¿Qué haría Gohan?

Ni ella ni él se habían enterado de que la gran parte de los empleados de la empresa ya estaban enterados de aquella noticia, pero, ¿también asistirían a la boda así no hayan sido invitados? Ninguno sabía que Videl y su amiga irían.

Y el día de la boda había llegado…

Tanto Videl como su amiga se arreglaron por la mañana para después espiar a la familia de Iresa y ver hacía qué lugar se dirigían, así podrían seguirlos y asistir a la boda.

— ¿Detendrás la boda una vez que el padre diga las palabras? — Miró fijamente a la pelinegra, que se veía dispuesta a recuperar al amor de su vida; Gohan.

—Aún no lo sé, si Gohan de verdad me ama no aceptará… ¿Cierto? — La pelinegra observó a su amiga y fijó nuevamente su mirada hacía la familia de Iresa, quienes ya estaban por salir de su hogar.

Videl y su amiga decidieron espiar a Iresa y a su familia debido a que Gohan es mucho más observador que ésta, así que él podría haberse dado cuenta y no era algo que quería. Aunque no lo quisiera admitir estaba dudando un poco de Gohan, es decir, lo estaba espiando y todavía se haría presente para ver si sí aceptaría…

Al poco tiempo la familia de Iresa salió de la casa para subir al carro, y al final, salió una hermosa chica rubia que vestía un largo, hermoso y brillante vestido blanco. ¿Podría Gohan aceptar al ver lo hermosa que lucía Iresa? De por sí, ya era una chica bastante atractiva, sólo que ahora estaba un poco más arreglada. Sin embargo podía notarse la incomodidad y tristeza de Iresa, no lucía para nada feliz ya que sabía que Gohan a quien en realidad quería era a Videl, no a ella. Podía notarse que fueron obligados, no que fue decisión propia. Pero si así lucía Iresa, ¿cómo luciría Gohan? Que fue quien le había prometido a Videl que volvería por ella una vez que arreglara sus problemas.

Videl junto su compañera subieron al carro y decidieron seguir al carro donde iba Iresa. Sin ser tan obvias, bajaron la velocidad del auto y continuaron siguiéndolos hasta que llegaron a la iglesia. Se podía notar muchísima gente fuera de la iglesia y ahí también estaba Gohan así que se quedaron en el carro esperando a que la gran mayoría de la gente entrara, incluyendo a los novios.

Después de un buen rato de espera, la pelinegra decidió salir del carro acompañada de su amiga.

—Ha llegado la hora… — Salió decidida a recuperar al amor que le habían arrebatado.

¡Y el momento ya había llegado! Podían escucharse las palabras del padre aún fuera de la iglesia así que la pelinegra se pudo percatar de que era el momento de entrar a la iglesia y hacerse notar, por lo tanto, entró y sin decir nada se quedó observando a lo que sucedía. Quería saber qué era lo que haría Gohan.

— ¿Acepta a Son Gohan como su esposo? — Preguntó el padre, obteniendo como respuesta "sí".

— ¿Acepta a Iresa como su esposa? — El padre preguntó, observando fijamente al azabache que lucía dudoso.

—Lo siento Iresa, no puedo aceptarte como mi esposa… Y también espero que mi madre me perdone, pero mi corazón le pertenece a Videl. — Respondió el azabache para después girar y ver en la entrada a la mujer que le había robado el corazón; Videl.

La pelinegra sonrió levemente al ver que Gohan había rechazado a Iresa como su esposa. Sin embargo, ¿qué pensaría la gente sobre Gohan por lo que hizo? Y ¿qué haría su mamá al respecto? Eso le tenía preocupada a Videl.

El azabache caminó hacía Videl y se acercó a ella para después llevársela a un lugar más apartado.

— ¿Cómo te enteraste Videl? — Lucía un poco sorprendido porque no le habían comentado a nadie del trabajo.

—Pues al parecer alguien vio salir a Iresa y a su mamá de la tienda donde compraron el vestido de novia y el chisme se esparció por toda la empresa…— Lo miró fijamente, aunque lucía algo disgustada.

—No pensaba casarme con ella, pero otra vez nuestras madres decidieron hacer algo sin nuestro consentimiento y nos estaban obligando — El azabache suspiró exhausto — Sin embargo, no sé qué pasara con mi mamá… — Nuevamente suspiró.

Por otro lado, la gente decepcionada se fue no sin antes consolar a Iresa por lo sucedido.

—¡Ese niño es un sin vergüenza! ¿Cómo se atreve a hacerle esto a mi hermosa hija? — Gritaba de enojo la mamá de Iresa.

—¡Ya verá Gohan! ¿Cómo pudo? — Milk, la mamá del azabache estaba muy apenada con la familia de Iresa.

—Verán, Gohan, Videl y yo teníamos un trato…Un triángulo amoroso. Que trataba de que él conviviera con las dos durante cien días, es por eso que Gohan no estaba siempre conmigo. Y al fin de eso el tendría que decidir por una de las dos, y terminó enamorándose de Videl. Así que por primera vez les pido que no se metan en mi decisión; Gohan y yo nos divorciaremos. — Sin decir más, la rubia se fue a casa.

Y después de todo el alboroto, cada quien regresó a casa. Después de unas horas Gohan regresó a casa y decidió arreglar la situación con su madre, pidiéndole que entendiera su decisión y todo lo que había sucedido. Y después de un buen rato hablando, la madre del azabache logró entender todo y aceptó que su hijo no amaba a Iresa. Ahora el problema era que la madre de ésta lograra entender, y aunque no fuera así, prometió no involucrarse en lo que decidiera su hija. Y al día siguiente Iresa buscó a Gohan para darle fin al triángulo amoroso y así poder divorciarse, lo cual sucedió. Ahora sí, sin nadie que se entrometiera, Gohan y Videl podrían estar juntos.

—Aquí termina nuestro triángulo amoroso, Gohan. — Firmó el divorcio y miró fijamente al azabache para después abrazarlo — Sé feliz con Videl, lo mereces… — Se separó y sin decir más, se retiró. Y aunque no quisiera, tenía que dejarlo ir, después de todo, ella lo quería, pero él no. Y la felicidad de Gohan de verdad le importaba

—Por fin podré estar con la persona que de verdad amo… — Susurró para después ser abrazado por su madre

—Deberías ir a buscar a Videl hijo… — Lo giró y acarició el rostro de su hijo preciado — Al fin pude entender que no debo obligarte y que tienes el derecho de estar con quien tú quieras… Perdóname. — Dijo con la voz entrecortada y con lágrimas que caían por sus mejillas.

—Gracias… — El azabache limpió las lágrimas de su mamá y decidió ir en busca de su amada.

Después de tanto tiempo, Gohan pudo librarse de la presión que tenía, del estrés, de la negatividad y demás cosas que le estaban afectando. Por fin podía estar en paz, a lado de las personas que más quiere.

Al llegar a casa de Videl tocó la puerta y fue recibido por ésta.

—Te dije que regresaría por ti una vez que solucionara mis problemas, y por eso estoy aquí. Por fin logré divorciarme y logré que mi mamá aceptara y comprendiera lo nuestro — Sonrió con emoción tanto él como la pelinegra.

— ¡Por fin estaremos juntos! — La pelinegra abrazó con todas sus fuerzas a su amado, por fin podrían estar juntos sin ningún impedimento.

—Al fin, el triángulo amoroso ha terminado y tú y yo podremos estar juntos. — Tomó con delicadeza el rostro de la pelinegra y la besó dulcemente, dejándole en claro que en verdad quería estar con ella por el resto de su vida.

¡Y así concluye este fic! Muchísimas gracias a toda la gente que leyó, dejó sus reviews, marcó como favorito y demás. También gracias a la página de "Fanfics de Gohan y Videl en español" por haber compartido los capítulos de este fic. Y una disculpa por la tardanza, la escuela no me había permitido terminar esto, pero aquí está. ¡Gracias! Próximamente tendré una nueva historia para ustedes.