Disclaimer: Los personajes son propiedad de Stephenie Meyer, solo la trama es mía.

Aviso: Este fic participa en el reto especial "Romance en navidad" del foro Sol de Medianoche.


-Capítulo 25-

Un año después

Aquel veinticuatro de diciembre mis padres y mi hermana vinieron a cenar a casa para celebrar con nosotros la Nochebuena. Había temido que a Jasper no le hiciera gracia celebrarla, pero la idea de invitarlos a los tres fue suya, así que no pude estar más contenta ante su iniciativa. Mi marido pasó una parte del día algo triste, pues se cumplían once años del suicidio de su padre, y yo era consciente de que, por más que quisiera, jamás podría olvidarlo. Por eso le di su espacio para que estuviera solo el tiempo que necesitara, y después volvió a reunirse conmigo en la cocina para ayudarme con la cena.

Mis padres y Cynthia llegaron temprano, cargados con varias bolsas llenas de regalos, a pesar de que estaba casi segura de que la noticia que Jasper y yo íbamos a darles aquella noche sería el mejor de todos. Mis padres se sorprendieron tanto o más que mi hermana cuando, un año antes, encontraron a Jasper en mi casa. Al principio les costó un poco aceptar lo nuestro, pero no tardaron en darse cuenta de que lo que sentíamos el uno por el otro era real y que lo que de verdad deseábamos era estar juntos. Por eso no le pusieron ninguna traba a nuestra relación.

La cena transcurrió entre risas y alegría, y yo sentía que no podía ser más feliz rodeada de todas las personas a las que quería. Por eso me emocioné en más de una ocasión y me arrepentí de haberme maquillado, pues tras tanto secarme los ojos ya no me quedaba ni rímel. Sin embargo, aquella sensibilidad también se debía a…

—Alice, nena, ¿otra vez llorando? —me preguntó mi madre preocupada al ver que volvía a secarme los ojos con la servilleta.

—Sí, no pasa nada. Estoy más sensible de lo normal.

—Ya lo veo, hija.

Jasper me acarició el brazo con sus dedos, también inquieto.

— ¿Estás bien? —me preguntó en voz baja.

—Sí, sí. Solo que estoy muy feliz de teneros a todos aquí. Ya sabes que últimamente no hago más que llorar.

Él se rio entre dientes y asintió justo antes de darme un beso en la mejilla.

—Bueno, papá, ¿me vas a dejar ir al baile después? —insistió Cynthia por enésima vez aquella noche, consiguiendo que mi padre pusiera los ojos en blanco.

—Sí que tienes ganas de perdernos de vista.

—No es eso, es que…

—Es que va a ir Eric —intervine yo con una sonrisita traviesa, consiguiendo que mi hermana se sonrojara.

—Le he dicho que iba a ir —musitó ella mirando fijamente el mantel que cubría la mesa.

Mi padre me guiñó un ojo y yo me eché a reír, sabiendo por dónde iban los tiros. Claro que le iba a dar permiso para ir.

—Bueno, familia. Es hora de brindar —declaró mi madre poniéndose en pie y alzando su copa de champán. Todos los demás la imitamos y yo alcé la mía, de la que no había bebido ni una gota en toda la noche—. Porque todos tengamos salud y sigamos siendo tan felices como hasta ahora. ¡Salud!

— ¡Salud! —exclamamos todos chocando nuestras copas. Yo dejé la mía en la mesa y esperé hasta que todos dejaron de beber.

—Alice, cariño, no has bebido nada en toda la noche —se percató mi madre, y yo le dediqué a Jasper una mirada cómplice. Él asintió en silencio, indicándome que había llegado el momento de dar la noticia—. ¿Te encuentras bien?

—Sí, perfectamente. Es solo que no puedo beber alcohol, y no podré hacerlo hasta dentro de unos meses porque… estoy embarazada.

Sonreí al ver que tanto mis padres como mi hermana contenían la respiración, y después mi madre se levantó como una exhalación de su silla para abrazarme.

— ¡Dios mío! Dios mío, ¿de verdad?

—Sí —le respondió Jasper con una sonrisa de oreja a oreja—. Vamos a tener un bebé.

Mi hermana casi gritó antes de abrazarnos a los dos, feliz, y yo volví a emocionarme tras dar y recibir abrazos de parte de todos.

—Dios mío, vamos a ser abuelos —musitó mi madre, tan emocionada como yo—. ¿Desde cuándo lo sabéis?

—Desde hace poco más de una semana. Hemos esperado hasta hoy porque queríamos que ese fuera nuestro regalo de Navidad.

—Y tanto que lo es, el mejor regalo del mundo —intervino mi padre con los ojos brillantes.

Sonriente miré a Jasper, que estaba más que feliz, y le di un beso en la mejilla. El sonido del timbre nos sorprendió a todos, y cuando fui a abrir me encontré a Eric al otro lado.

—Buenas noches, ¿está Cynthia?

—Claro, pasa.

Me di la vuelta y le dediqué a mi hermana un movimiento sugerente de cejas que pasó inadvertido por el muchacho. El rostro de Cyn se tornó rojo, pues al parecer no se esperaba que Eric fuera capaz de venir a buscarla.

—He ido a tu casa, y como no había nadie he supuesto que estabas aquí —le explicó el chico algo cohibido.

—Papá… —empezó a hablar ella, y mi padre suspiró haciéndonos reír a todos:

—Ve al baile, si quieres. Pero antes de las dos te quiero en casa.

—Descuide, señor, la acompañaré a casa antes de esa hora —le aseguró Eric, nervioso.

Mi hermana, con las mejillas todavía sonrojadas, nos abrazó a todos, nos deseó una feliz Navidad adelantada y volvió a felicitarme antes de separarse de mí.

—Pásatelo bien —le pedí tras darle un sonoro beso en la mejilla.

Ella sonrió, asintió y después se marchó con Eric al baile. Nosotros nos quedamos un rato más sentados a la mesa, charlando animadamente con mis padres. A las doce en punto, cuando el reloj nos indicó que ya era Navidad, me incliné hacia Jasper y le susurré en el oído:

—Feliz Navidad, futuro papá.

Él sonrió ampliamente, y antes de darme un suave beso en los labios me respondió:

—Feliz Navidad, futura mamá.

-Fin-


Bueno, ahora sí que sí, señoras y señores. Tenemos happy ending navideño, así que ya no merezco tomatazos, ¿verdad? Jajajajaja. En serio, espero que os haya gustado mucho la historia y os agradezco de todo corazón que me hayáis acompañado de nuevo en este fic :3 Además, aprovecho para desearos a todos una muy, muy feliz Navidad, y de paso una magnífica entrada al año 2016. Ojalá que el año próximo venga cargado de felicidad, amor y mucha salud para todos.

De nuevo gracias por todo, y espero que nos leamos pronto. ¡Adiosito! Xo