Título: CUATRO ELEMENTOS

Autora: Clumsykitty

Fandom: Universo Marvel entre Thor y un poco de Avengers, muy poco.

Parejas: muchas pero siempre Thorki.

Disclaimer: Nada me pertenece aunque muera por ellos, todo es de Marvel y Mr. Lee entre otros, lo único mío es esta idea mía convertida en historia. Dicho está.

Warnings: De nuevo tomándome licencias y aportando más ideas atropelladas pero creadas con el más sincero cariño. Los nombres que aquí aparecen están retomados de sus originales históricos sin relación alguna con éstos. Como siempre, habrá situaciones agridulces o desagradables. Sobre aviso no hay engaño.

Basado en esa poderosa pregunta, "¿qué pasaría si…?"

Gracias por leerme.


CAPÍTULO CERO.

Mucho antes del nacimiento de la luz, hubo oscuridad. Y con la aparición de esas tinieblas, nacieron los Elfos Oscuros. Hace milenios, el más despiadado de ellos, Malekith, buscó transformar este universo en uno de la noche eterna. Tal plan solamente era posible a través del poder del Éter; una fuerza antigua de destrucción infinita. Los ejércitos de Asgard, dirigido por el rey Bor, libraron una guerra sangrienta en contra de estas malvadas criaturas. Cuando los Nueve Reinos cayeron sobre él, Malekith liberó por completo el poder del Éter, justo cuando Asgard arrancó el arma de sus manos. Sin ella, los Elfos Oscuros cayeron. Con la batalla casi perdida, Malekith sacrificó a su propio pueblo en un intento desesperado por escapar del ejército de Asgard, huyendo de Svartalfheim, la cual quedó a merced de sus captores. Malekith había sido vencido y el Éter quedó prisionero en una cárcel mágica dimensional que los poderosos hechiceros de Asgard crearon para mantener la sustancia por siempre inerte.

Pero los Elfos Oscuros no fueron el único reino que apareciera en la oscuridad. Ajenos a los Nueve Reinos, existieron tierras con civilizaciones que por sus características salvajes o la falta de estructura social no fueron incluidas dentro de los nueve poderosos territorios bajo el abrigo del sagrado Yggdrasill. Sin embargo, eso no implicó que estos pueblos libres fuesen seres que carecieron de las cualidades propias de los Aesir o de los Vanes, por mencionar un ejemplo, todo lo contrario, estas tierras florecieron sin la necesidad del poder del árbol sagrado y se convirtieron en extensos reinos con ejércitos temibles. Puede concederse la razón a los historiadores de palacio real de Asgard cuando hablan de la falta de evidencia de tales civilizaciones ya que los ataques de enemigos sobre esos lejanos mundos perdidos barrieron con la mayoría de ellos, dejando en tiempos actuales solamente tribus nómadas herederas de tan desconocidos ancestros.

Una de esas tribus es el Pueblo de los Cuatro, como se les conoce entre ellos, en el mundo siempre congelado al que estudiosos nombraron como Alvjortaim, cuyo lejano y viejo sol apenas si da el calor suficiente para días con cielos rojizos y nublados con períodos de oscuridad que oscilan de un par de días hasta un mes completo. El Pueblo de los Cuatro, en honor a los cuatro elementos esenciales de la vida: Tierra, Aire, Agua y fuego, fue creciendo hasta ramificarse en diferentes clanes familiares que se extendieron por todo el planeta haciendo de sus integrantes dignos guerreros que los Nueve Reinos estaban por conocer, porque serían protagonistas en una de las peores guerras a ser registradas en los anales de la historia, la Guerra del Mundo Oscuro.