Capítulo 1: Besos de plan C.

Comenzaron las clases otra vez, era primavera y las flores de los cerezos pintaban de rosa todo alrededor de Sakurasou. Mashiro estaba en su cuarto intentando vestirse de la mejor manera posible, aunque se puso un calcetín en el brazo y todavía no se había puesto el resto de la ropa, e inesperadamente entró Sorata porque creía que ella estaba durmiendo y quería despertarla.

-Pe-pe-perdón Shiina, no sabía...

-Ya te dije que me digas Mashiro cuando estamos solos –interrumpió ella sin sentir vergüenza.

-E-este, Mashiro... ese calcetín no va ahí- dijo el sonrojado –déjame ayudarte.

Se acercó a ella y le sacó el calcetín, comenzó a buscarle algo para ponerse en una gran pila desordenada de ropa.

-¿Por qué te sonrojas Sorata? –dijo ella sin entender.

-E-es que no tienes nada puesto Shii... Mashiro –respondió él.

-Si te sacas lo que traes puesto estaríamos iguales –agregó ella.

-No digas esas cosas, se pueden malinterpretar –dijo él avergonzado.

-Quiero que estemos iguales Sorata –comentó ella acercándose a él.

-Ma-ma-ma-ma-mashiro, n-no –dijo él.

-Quítate la ropa Sorata –respondió Mashiro.

Sorata se sacó la remera lentamente sonrojado mientras miraba de reojo a Mashiro.

-¿Qué rayos están haciendo? E-eso no es algo que deban hacer con la puerta abierta –dijo Nanami a los gritos.

-E-este, no es lo que parece Aoyama, ella y yo solo...

-Queríamos desvestirnos juntos –interrumpió Mashiro.

-¿Ah? ¡Kanda pervertido! –agregó Nanami y se volteó.

-De todos modos nosotros somos novios. ¿Verdad Sorata? –dijo Mashiro.

-Este... S-si Shiina, es verdad -respondió Sorata sonrojado.

-Dije que me digas Mashi...

-Como sea, cierren la puerta –interrumpió Nanami y se fue rápidamente cubriéndose rostro.

Sorata vistió velozmente a Mashiro, se cambió y salieron para la escuela. Aunque eran novios no habían dado indicios de serlo, por más que Mashiro siempre daba miles de pasos hacia adelante, Sorata parecía ignorarlo.

-Sorata, Nanami tenía unos boletos para el cine y dijo que los usáramos, nunca fui a un cine... ¿Puedes llevarme?- dijo Mashiro.

-S-sí, Shiina –dijo él.

-Dime Mashiro –respondió ella acercándose a él.

-E-es-está bien Ma-mashiro –él bajó cabeza sonrojado.

Unos días después ya era sábado y Mashiro salió con Sorata al cine. Ambos estaban pasando un buen rato. Y al finalizar iban de regreso a Sakurasou, pero ella lo detuvo.

-Sorata, hagamos el plan C –dijo Mashiro.

-¿Eh? ¿Plan C? –preguntó él.

-Sí Sorata, quiero que nos besemos –respondió ella.

-¿Be-be-be-beso? ¿Por qué? –dijo con vergüenza.

-Porque me dijiste que me amabas esa vez en la estación, quiero que me beses –dijo ella sonrojada.

-Este... está bien Ma-mashiro, voy a besarte –agregó él.

-Le da un beso en la mejilla-.

-No Sorata, beso de novios –dijo ella.

Mashiro se acercó a Sorata y lo beso lentamente, mientras lo abrazaba con suavidad.

-Mashiro... Tu-tu-tu… Ese beso…

-Me gustas Sorata, yo quiero ser tuya –interrumpió ella.

-¿Eh? L-lo eres Mashiro- dijo él.

-Quiero ser más tuya –agregó ella.

Sorata la besó aún más intensamente que ella a él. De este modo volvieron juntos a Sakurasou y comenzó la domesticación de su amor.

Continuara...