N/a: Bueno primero que nada subo el primer capítulo, advierto que aquí casi no saldrá Pan, será la historia de Rapunzel para entender un poco el contexto en donde se irá desarrollando la historia. Habrá presente, pasado y un poco de eventos futuros. Parecido a lo que sucede en la serie. Hice un trailer, o algo por el estilo, espero que se puedan pasar (: watch?v=JDWhNQUwgAU


-¿Cómo se encuentra?

Una voz femenina, que se escuchaba demasiado lejana en aquella oscuridad, sonaba como eco una y otra vez. Luego, silencio.

-Despertará- afirmó otra voz de mujer, firme, convencida de lo que decía.

-¿Cómo lo sabes?- cuestionó la primera voz.

-Él me lo dijo- contestó la segunda.

Un dolor agudo entonces azotó mi cuerpo, más seguía rodeada de aquella oscuridad que parecía querer arrastrarme a algún lugar más profundo si se podía.

-¿Un árbol te lo dijo?- cuestionó con sarcasmo y burla aquella mujer.

Silencio.

De nuevo otro pinchazo de dolor que me jalaba hacia algún lado, no sabía donde, pero estaba segura que si me dejaba llevar podría resultar peor. Más era tan tentador, por mucho que luchara permanecer en aquel lugar provocaba que los latigazos aumentaran su frecuencia y el grado de fuerza con los que me iban azotando.

Lucha. Lucha contra esto, Rapunzel.

Ah, con que ese era mi nombre. Aquella voz que resonó y alejo la conversación de aquellas mujeres hizo que se nitigara el dolor por unos segundos. Pero, ¿quién?

Rapunzel, pronto estaré contigo, pero tienes que luchar. No dejes que gane la oscuridad.

Bien merecido lo tenía, había jugado con la oscuridad por décadas. Siempre a raya, pero algo provocó que rompiera las reglas... o más bien dicho, alguien.

Él se ha ido, tu batalla con él terminó hace meses.

Eso no era del todo cierto... Pero tras esas palabras descubrí al autor de ellas.

Oh, Dios, ¿Qué has hecho Rapunzel?

No lo sé, padre... no lo sé.

Un pinchazo de dolor atravesó mi ser. Si estuviese consciente del resto de mi cuerpo estaría segura que me habría hecho quebrarme del dolor.

-...¡Ya casi la tenemos!, una vez más Regina- alentó.

¿Qué?, ¿qué me había perdido?, esperen...¡no!

El dolor entonces se transformó en agonía. Fue entonces que mis sentidos dejaron de estar nublados y todo se fue aclarando. Fue como despertar de un sueño abrumador, donde tu cuerpo se siente pesado y dificil de controlar. Como si hubiese estado bajo el mar por siglos y por arte de magia regresara a la superficie. Todo parecía... estar amplificado. Incluso el dolor.

Un grito se escuchó, provocando que en mi cabeza se escuchara un pitido que atenuaba las voces de aquellos que me rodeaban.

Una oleada golpeó mi cuerpo, tirándome hacia la superficie que me sostenía. Mis poderes habían regresado, junto con algo más.

Abrí mis ojos, con cierta dificultad. Todo se veía borroso, como si acabase de nacer, apenas podía distinguir colores y siluetas. El silencio era impecable.

Pude distinguir una mancha rubia, el cabello de ella, de Emma.

-¿Rapunzel?

El susurro de un hombre, el cual se encontraba al lado de Emma, sonó como si hubiese gritado para mi. Solté un leve quejido. Tenía seca la garganta, igual que los labios.

-Oh Dios, David- soltó la segunda voz femenina que había escuchado. -Ten, cariño- la mujer se acercó a mi, con un vaso de agua, me lo acercó a los labios y yo bebí como si mi vida dependiera de ello.

Solo podía sentir el alivio tras beber algo después de haber pasado...¿días, semanas, meses?

Mi visión se aclaró un poco más. Mi salvadora había sido Regina. Le sonreí con cierto esfuerzo. -Gracias- solté, sintiendo aún mi garganta irritada. Ahora era más consciente de lo incómoda que era aquella cama y de lo entumecida que me sentía, tenía el cuerpo cortado e imaginaba que mi apariencia no era de lo más grata.

-Finalmente despertaste, nos tenías preocupados- soltó entonces un niño, de unos catorce años de edad. ¡Ah, Henry!

-Hola pequeñajo- reí, mi voz sonaba patosa por haber parecido muerto viviente durante tiempo.

El ambiente entonces pareció relajarse. -Nos recuerda

La voz de Mary Margaret hizo que me enfocara en ella. Ahora podía ver con claridad. David, Blanca, Emma, Regina, Henry y Robin. -Claro que lo hago, ¿cómo iba a olvidar a mi familia?

Emma abrió la boca pero no dio tiempo de decirme lo que tenía en mente. El doctor entonces entró apresurado junto con la enfermera pisándole los talones.

Merlìn estaba muerto.

Fue el pensamiento que bombardeó mi cabeza tras mi comentario. Diversos sentimientos invadieron mi ser en esos momentos, una mezcla tan variada que provocó que los instrumentos del hospital se atrofiaran y las luces se fundieran.

¿Quién?

Esa era la pregunta que se repetía una y otra vez en mi cabeza. Mi visión se volvió roja, el enojo empezó a tomar mando de mi cuerpo. La oscuridad...

Esperen, ¿entonces con quién había hablado?, ¿quién...?

¿Me extañaste, lady?

Aquella voz resonó en mi cabeza y nubló mis sentidos. Él. Esa persona... ¡me había engañado, mentido!

Piénsalo como... motivación. Si no estuvieras, ¡que aburrido juego sería!

Pan.

-¡Rapunzel, cálmate!

La voz de varias personas sacó a aquella otra de mi cabeza. Mi visión se enfocó de nuevo, encontrándome con los ojos consternados de Emma.

Mi respiración era rápida. No habìa sido consciente de cuando mi cuerpo se había tensado tanto y me había puesto de pie en aquella habitación en penumbras, la cual apenas era alumbrada por el fuego de Regina.

-Lo siento- murmuré, respirando hondo. Sentí como mis ojos se empañaban. En un impulso abracé a Emma lo más fuerte que me permitía mi cuerpo en aquel estado. Mis sollozos se escucharon por la habitación, pronto otros brazos se me unieron y me quebré en ese mismo instante.

Lo que no había logrado Pan hacer en Nunca Jamás lo había conseguido hacer incluso en la muerte.