Disclaimer: Ni la historia ni los personajes me pertenecen, esto es puramente ficción. Este fic participa en el mini-reto navideño: "Una Navidad Mágica" del foro "El Valle Encantado: Dónde la magia comienza".

N/A: Hi.. Bueno, esto es lo que tengo. A decir verdad me basé en lo que sé de la historia original, en la que Esmeralda es capturada y criada por los gitanos. No es muy buena, pero espero que les guste. Feliz Navidad! Dios los bendiga nwn

No recuerdo mucho de ese día. Llovía. Eran normales en esa época las constantes lloviznas, acompañadas de un frío que se abría paso entre las sábanas y helaba los huesos. Pero ese día, y los tres días siguientes, la lluvia se acrecentó. Recuerdo el frío. Llevaba un abrigo, Djali a mi lado. Tan solo era una criaturita, una bola de pelo que se mantenía tibia e intentaba dormir junto a mí en esa inmensa carreta. No era grande en verdad, pero para una niña todo es inmenso. No sé que edad tenía entonces, pero sé que era bien podía ser cuatro o cinco años. El cochero tarareaba con algo de desprecio en su voz, aunque en ese momento no lo distinguí; Acudid, fieles, alegres, triunfantes..

Fue el día que llegué con los gitanos.

Me salvaron. Me rescataron de la horca, pero no pudieron hacer lo mismo por mi madre. No entendí nunca porqué nos deparaba ese destino, solo me han dicho que tenían una deuda pendiente con mi familia. Me hubiese gustado conocerla, pero sé que es lo mejor.

Desde aquel día he vivido con los gitanos.

Venid, venid a Belén.

Me enseñaron a bailar, los trucos 'mágicos' prohibidos, me enseñaron a escapar. A tomar lo justo, ni más ni menos. Serían ladrones, vagabundos, unos dementes y lo que sea que cualquier juez de la ciudad diga. Pero tienen buen corazón. Son mi familia.

Venid adoremos, Venid adoremos

Ese día, como no había otro indicio que dijera lo contrario, pasó a ser mi cumpleaños. Esas heladas noches, en las que quizá el frío o la lluvia o las voces de cientos entonando villancicos, daban una razón hasta a los más sucios malechores de sonreír. Aún los gitanos aman esta época. Aún el Juez Frollo ama esta época.

Y también una niña asustada por el frío aprendió a amarla.

Venid adoremos al Señor.

Respecto a mí, no me desagrada mi vida. Me gusta esta época, el frío incluido. Pero más que nada, contar historias a los más pequeños, a los recién llegados, de como una niña y una cabra terminaron en Notre Dame..

*El villancico es Adeste Fideles, que se cantaba por esa época con algunos cambios.