Título: Umbra

Autora: Clumsykitty

Fandom: MCU, Universo Alfa/Omega.

Parejas: Stony, principalmente.

Derechos: todo es de Marvel y Mr. Lee. Soy tan pobre.

Warnings: Bueno pues, este es un mundo paralelo llenito de Alfas, Betas y Omegas. Hay algunas variaciones respecto a las películas en orden de hacer esto provechoso y satisfactorio para la pervertida autora. Acción, sangre, peligro, etc., etc. Sobre aviso no hay engaño.

Muchas gracias por leerme.


PREÁMBULO

Edificio de las Naciones Unidas, Nueva York.

La junta administrativa de representantes de las Naciones Unidas terminaba la agenda del día con un saldo positivo después de los sucesos ocurridos en Sokovia. La iniciativa Vengadores había mostrado resultados favorables si bien había daños materiales y económicos a resolver pero que la mayoría de la junta lo consideró como parte del precio a pagar cuando se presentaban peligros como Ultrón o la invasión extraterrestre Chitauri. Despidieron al Director Fury como al Jefe de Operaciones de Shield, Coulson, para concluir el último punto que tenía que ver más con asuntos demográficos que con superhéroes.

-Como pueden observar en sus pantallas –decía una de las expertas de la organización, una doctora entrada en años- El ritmo de crecimiento demográfico se ha estabilizado, hemos al fin controlado el problema endémico de Omegas y su número ahora es lo suficientemente abundante para proveer de descendientes a Betas y Alfas como crear fuertes y estables Manadas.

-¿Cuál es la estadística por grupos? –pregunto un representante.

-Tenemos un 40% de Omegas Blanco, 25% de Omegas Rojo, 20% de Omegas Verde, 10% de Omegas Amarillo y 5% de Omegas Azul.

Los representantes intercambiaron una mirada entre ellos. Los Omegas, que habían estado lidiando con una discriminación y racismo durante siglos, comenzaban a ganar derechos ante los grupos dominantes de Alfas y Betas, sin embargo, dicha pelea por igualdad había dejado un saldo de números rojos en su población, que Naciones Unidas buscó proteger a toda costa puesto que no había mejor raza que los Omega para continuar la especie. Su capacidad para asimilar los mejores genes de sus Dominantes además de su alta fertilidad los hacían los candidatos idóneos para convertirse en los procreadores natos sin contar con su capacidad para mantener unidas Manadas no solo de familias de sangre sino grupos de trabajo, estudio, e incluso militares. Pero dada la crisis endémica, habían perdido al mejor grupo de ellos, los Omega Azul. Mientras que los Omega Blanco eran mayoritarios pero con una genética menos pura y altamente vulnerable a problemas hereditarios durante sus gestaciones, los Omega Azul poseían aminoácidos superiores que los convertían en el grupo de excelencia, pero habían sido los más perjudicados tras siglos de abuso. El resto de los grupos de Omega tenían variaciones, como los Omega Rojo que no poseían capacidad de Vínculo de Manada, o los Omega Verde cuyos períodos de Celo eran escasos o los Omega Amarillo cuyo sistema inmunológico era débil.

-¿Hay algún plan de rescate para los Omega Azul, doctora?

-Estamos tratando, Primer Ministro, como pueden leer en las pantallas, nuestro primer paso ha sido completado, tenemos al fin un censo completo y sin equivocaciones del número exacto de Omegas Azules en nuestro planeta. Requerimos ahora de su autorización para la toma de muestras con el fin de realizar un cultivo de sus genes y repoblar su grupo, utilizaremos clonación y fertilización in vitro como primeras opciones. Esperamos que en diez años obtengamos un mejor porcentaje.

-Es necesario –intervino otra representante- La Humanidad depende de ellos.

-Hagamos la votación, si la junta está de acuerdo.

Como era de esperarse, todos votaron a favor. Aún no tenían entre ellos a ningún Omega como representante porque el último había sido asesinado por las fuerzas de Hydra al revelar su plan de usurpación del grupo para su beneficio, buscando soldados mejorados que entrenar como armas mortales. Así que de momento la raza carecía de voz en las Naciones Unidas pero contaban con la protección y la simpatía de la junta como de otros miembros de la organización. Se dictaron los memorándums para canalizar recursos que apoyaran la salud, educación y protección de todos los grupos de Omegas como el plan de rescate para los Azul. Una vez acordados los puntos, los representantes se pusieron de pie, despidiéndose entre ellos como felicitando a la doctora a cargo de la vigilancia de aquel vulnerable grupo cuando una bomba estalló en el recinto, cobrando la vida de todos los ahí presentes. Las sirenas como gritos vinieron enseguida, con los bomberos llegando en cuestión de minutos para contener el incendio que abarcó pisos superiores e inferiores del alto edificio de las Naciones Unidas mientras reporteros se atropellaban entre sí buscando la primicia de aquel ataque terrorista cuya autoría nadie se adjudicó.

Circe observaba con cigarrillo encendido en los labios las pantallas puestas en fila del local comercial de electrónicos por donde iba pasando, atraída por el grupo de curiosos que se habían amontonado frente al cristal para ver aquella tragedia ocurrida en Nueva York. Vestida en una sudadera negra cuya capucha le cubría hasta las cejas, con unos pantalones de piel negra como sus botas militares tachonadas con picos de metal gris y una cadena colgando de un lado de su cadera, era un personaje que hacía a los demás evitarle en la calle, cosa que le tenía sin cuidado. Arqueó una ceja al leer la cintilla sobre el número de muertos y sus identidades. La junta administrativa general de las Naciones Unidas, se habían cargado a los peces más gordos.

Dejó todo aquel bullicio para cruzar la calle recibiendo uno que otro claxon airado al pasar sin fijarse, caminando hacia el puesto ambulante que vendía un café cargado que compró junto con un par de donas, llevándose su paquete envuelto en una bolsa de papel reciclado en un brazo. Caminó hasta la parada del autobús, tomando asiento hasta la parte trasera que tenía ventanales claros que le permitieron ver el paisaje urbano de la ciudad de Fredericia, Dinamarca. Bajó en la penúltima parada que le dejó junto a unas vías de tren que siguió hasta perderse en una zona departamental humilde, semi abandonada con muros grafiteados como a medio caer. Sacando sus llaves, entró a un edificio que gritaba por pintura, subiendo al tercer piso con pasos desganados hasta llegar al fin a la puerta de su departamento, siendo recibida por un obeso y peludo gato noruego que se talló contra su pierna.

-Ya, tengo tus donas.

La mujer abrió la bolsa de donde sacó las donas que puso sobre la mesita de madera vieja para el felino se las comiera, lamiendo primero su azúcar al tiempo que ella sacaba una laptop de una mochila con forma del perro Jake de Hora de Aventura para encenderla y comenzar a teclear con furia, encendiendo otro cigarrillo con el gato quejándose.

-Trágate tus donas que por eso te las compré.

Tomó un control remoto para encender el reproductor que dejó escuchar música clásica, la Serenata de Schubert a todo volumen mientras sus dedos se movían a una velocidad impresionante sobre el teclado de la portátil, dando un golpe final para tumbarse sobre el roído sofá remendado con parches sobre el cual resbaló con el café en una mano. Una pantalla holográfica se desplegó a un lado con una conversación. Ella se colocó un dispositivo auricular en una oreja llena de piercings.

=Jabberwocky en línea

=Qué pasa, Circe? No puedes dormir?

-¿Viste lo que pasó en Nueva York?

=Era tu trabajo, no es así?

-Era.

=Te dije que había perro muerto ahí

-¿La lista?

=Qué más sino eso?

-Hackearon el sistema mientras estaban en la junta, solo así dieron con la lista.

=Para qué quieren a los Omega Azul?

-Serás idiota, ¿sabes cuánto pagan por uno de ellos en el mercado negro?

=Pero no van a venderla ahí

-No, será peor.

=Tienes la lista, verdad?

Circe rió, soplando humo de cigarro. -¿Tú qué crees?

=Que solamente les dejaste una lista de nombres con iniciales, sin dirección ni referencia genética.

-Si quieren el resto deberán pagar

=Recuerda que te ayudé

-Te mandaré un recuerdo.

=Ja Ja Ja

-Nos vemos mañana.

=Duerme, Circe. Y COME DECENTEMENTE

=Jabberwocky fuera de línea.

Ella rodó sus ojos, apagando su cigarro contra uno de los brazos del sofá cuyas marcas de quemadura hablaban de los años que había estado soportando aquellos maltratos. Terminó su café para levantarse, tronando sus huesos mientras su gato le maulló, relamiéndose los labios al terminar sus donas.

-Vamos, Mefistófeles, tenemos trabajo que hacer.