Hola mis queridos lectores, aquí les traigo un regalo de año nuevo bastante atrasado. Lo hubiese publicado antes, pero ustedes saben, la fiesta, la cruda, el recalentado, la otra cruda y bueno, ustedes saben y no voy a hondar más.

Algunos de ustedes tal vez se pregunten por qué hago este crossover de pokémon con MLP. Créanme, cuando se lo comenté a un lector y en un grupo, todos se extrañaron y me criticaron; y hasta yo sé que los ponis son le mayor símbolo de feminidad que existe. Pero les explicaré por qué si es que tienen la duda. Bueno, cuando entré a este sitio hace como un año, quise hacer un crossover de pokémon que involucrase magia y lo primero que me vino a la mente fue Fairy Tail, pero como no tenía la experiencia de escritura como para aventarme algo así de complejo, decidí mejor empezar con algo más simple, y ahí es donde entra MLP.

Hace como 2 años, viendo algunos reviewers como inspector geek, CHAOS y el reviewer random (patrocínenme) hablaron de la serie y por curiosidad (y algo de morbo) la chequé; y déjenme decirles que me llevé una grata sorpresa. Una caricatura de trama simple pero bien escrita y unisex, con personajes carismáticos y bien definidos. No les diré que me la conozco de principio a fin, pero he visto varios episodios importantes y las personalidades de los personajes están muy bien definidas.

Bien, espero no haberlos aburrido con este cacho de biblia que me eché. Y antes de comenzar les aclarará que busco adaptar la lógica de ambos mundos para que converjan lo mejor que puedan.

Ya sin más que decir, entrémosle a la historia.

La región de Kalos, una región hermosa de clima templado, lo que le permitía mostrar una variedad de paisajes muy diferentes unos de otros. Y es en esta precisa región donde no encontraremos a nuestro protagonista Ash Ketchum, y tal vez se preguntarán por qué. Para responder a dicha pregunta, debemos retornar a una semana atrás.

Habia pasado poco tiempo después de la derrota del equipo flama a manos del grupo de entrenadores conformado por Ash, Serena, Clemont y Bonnie. Y durante eso, sucedieron muchas cosas. Entre las más importantes destacaban, el cambio de bando por parte de Alan al descubrir los malvados planes de Lisandre para destruir toda la vida en el planeta y crear una nueva civilización conformada por él, Malva y los miembros del equipo flama, Alan incluido.

Tambien, la valentía de Clemont al permanecer junto a Serena cuando Ash y Alan tuvieron que separarse del grupo para tener el duelo final contra Lisandre en pueblo Geosenge, mientras que los demás se dirigían a ciudad Lumiose para detener la maquinaria que robaba energía de los pokémon legendarios y la transportaba al arma definitiva en la base de Lisandre. Alli, Serena fue testigo de cómo Clemont había aprendido bien de Ash, tomando el mando de la situación y liderando al grupo de líderes de gimnasio, élite 4 y las fuerzas de la ley contra todas las fuerzas del equipo flama, logrando destruir el aparato. Y no solo eso, sino que también demostró las cualidades que ya tenía, como su amabilidad, inteligencia y preocupación por otros. Durante ese tiempo, Serena sirvió como su apoyo y entre los dos surgió una leve atracción, que ninguno se atrevía a decirle al otro, por el conflicto que generaba en la chica estos nuevos sentimientos contra los que ya tenía por Ash.

Pero el hecho más importante, fue que nuestro héroe, dentro de la base en pueblo Gosenge se encontró con que la persona que había restaurado la máquina había sido nada más y nada menos que Colress. Cuando Ash por fin encaró a Lisandre, le cuestionó acerca del paradero del científico. El líder de los villanos confesó haber sido él quien lo sacó de la cárcel, pero que en cuanto terminó con el aparato, se retiró junto con una copia de los datos obtenidos sobre los pokémon legendarios, alegando que tenía un nuevo empleador.

Tras una fiera batalla donde el bien prevaleció, las cosas regresarían poco a poco a la normalidad, teniendo que lidiar con las consecuencias y daños colaterales. Los pokémon de los líderes y la élite 4 quedaron sumamente dañados, así como toda ciudad Lumiose. Eso, sumado al hecho de que Malva fungía como agente encubierta para equipo flama, hicieron que el comité oficial de la liga pokémon anulase cualquier competición hasta que todo se normalizase. Aquello fue algo bueno, porque Ash no tenía cabeza en ese momento para quejarse (bueno, tal vez unos pocos… algunos… demasiados berrinches); su atención estaba más enfocada en descubrir a donde iría Colress.

Con ayuda de Looker, quien se unió a la lucha en sus momentos más críticos, Ash descubrió que Colress había sido ubicado en Sinnoh. Sin asuntos de la liga que lo obligaran a quedarse, el entrenador le pidió al oficial que lo llevase para averiguar que planeaba, pues bien sabia el mal del que era capaz. Sus amigos le insistieron en acompañarlo, pero él se los negó; después de todo, ellos tenían trabajo por hacer para reconstruir la devastada región de Kalos. La despedida fue triste, sobre todo para Serena que aún estaba fluctuada con sus emociones, pero ella tenía que quedarse para velar por su madre y sus amigos.

Regresando al tiempo en donde transcurre nuestra historia, Ash había llegado a Sinnoh y ahora seguía una pista del paradero de Colress. Looker no lo acompañaba, ya que se había quedado a investigar la veracidad de la pista; pero el joven, siendo tan impulsivo como siempre, no quiso esperar y se puso en marcha al Monte Corona. Antes de partir, el muchacho llamó al profesor Oak para traer a sus mejores pokémon y formar un equipo con el que pudiese detener a Colress. Lo ue no sabía era que, Al pasar de los años el joven justiciero había ayudado a salvar el mundo bastantes veces de muchas organizaciones criminales, lo que ocasionó que tuviese bastantes enemigos y entre ellos había algunos que orquestaban un plan para dominar todo el mundo y de paso vengarse del entrenador.

El científico se adentró en la montaña hasta aquel pasaje que llevaba a la columna lanza. Ash solo lo siguió lo mejor que pudo, tenía que averiguar sus planes; si algo había aprendido de la guerra en Kalos, era que vencer a un peón no significaría nada, lo que debía hacer era derrotar al líder, sea quien fuere. El lugar estaba algo destruido, principalmente por los sucesos ocurridos hacia un par de años y de los que Ash y sus amigos fueron en parte responsables. Gracias a eso, el moreno pudo esconderse tras una roca que le permitía ver a su objetivo.

Colress: Parece que todo está listo. – Habló con alguien, a quien Ash no podía divisar por su posición. – Los datos de la energía de los pokémon legendarios que se necesitan para crear la cadena roja perfecta, los especímenes necesarios para fabricarla. – La oír eso, el chico salió un poco de su escondite, lo suficiente para ver la horrible verdad. Junto a Colress había una computadora igual a la que usó para controlar a Reshiram. Y eso no era todo; frente a aquella máquina, tres enormes tubos transparentes tenían aprisionados, en un estado de estasis, al trio de pokémon élficos, Mesprit, Uxie y Azelf. – Y a tu invitado de honor. – Volteó a Señalar la roca donde se ocultaba Ash, sonriendo maquiavélicamente.

¿?: No te ocultes tonto, sabemos desde un principio que estabas ahí. – Habló una voz extrañamente familiar.

Ash dudó un momento en si era a el de quien se refería, pero era más que obvio que no había nadie más. Lentamente salió de su escondite para encarar a Colress y a su empleador. La figura con la que se encontró Ash no esperaba ver otra vez tras su último encuentro. Quien había contratado al científico era el mismísimo jefe del equipo rocket, Giovanni.

Ash: ¡Tu! – Dijo con furia, recordando las atrocidades que había cometido el villano.

Giovanni: Tan predecible. – Se ufanó. – Eres tan estúpido como pensaba. No te diste cuenta que Colress supo todo el tiempo que lo seguías y te atrajo directamente hasta mí.

Colress: Gracias, es parte de mi trabajo.

Ash: Colress, pensé que ibas a reformarte y buscar la comunicación con los pokémon. – Le reclamó al científico.

Colress: Bueno niño, debes de considerar que para financiar ese proyecto necesitaría una enorme cantidad de dinero. – Habló en un tono plano, restándole importancia a Ash. – Además, tas nuestro desafortunado último encuentro, mis títulos fueron revocados y cualquier credibilidad que tenía en la comunidad científica ya no existe. Ahora ningún laboratorio me aceptaría, ni ningún inversor se interesaría en mí… al menos no para fines tan altruistas.

Giovanni: Algo que yo aproveché para hacerle una pequeña oferta de trabajo. – Continuó él. – Verás, eres muy popular en ciertos círculos. – No fue difícil para nuestro héroe adivinar a que círculos se refería el jefe de los criminales.

Ash: ¿Y qué es lo que planeas? – Inquirió.

Giovanni: Bueno, gracias a que mis agentes te han seguido la pista, hemos descubierto los planes de varias otras organizaciones y hubo una que nos llamó la atención; así que puse todos mis recursos en marcha para triunfar donde ellos fracasaron. – Explicó.

Ash: Con todos los recursos que tienes, podrías hacer cosas buenas. – Intentó razón con él.

Giovanni: Hahahahahaha. – Se carcajeó a todo pulmón. – Eres un pobre iluso con ideas infantiles. Yo no quiero hacer cosas buenas, quiero hacer cosas grandes. Y ahora con todos los ingredientes reunidos, podré dar marcha a mi mayor plan de todos.

Ash: ¿Y ahora que tramas?

Giovanni: Es simple niño. Este mundo es muy pequeño para mí, así que reconstruiré la cadena roja y así no solo adueñarme de este mundo sino de todos los mundos del multiverso. – Al declarar sus planes, de algún lugar sonó un clásico "chan chan chan" de villano clicheado con plan aún más clicheado.

Ash: Eso es imposible. – Alegó. – Ya alguien quiso intentarlo y solamente provocó su propia destrucción.

Giovanni: Te haré una pregunta ¿sabes por qué razón falló el plan de Cyrus? – Cuestionó retóricamente. Ash solo guardó sorprendido porque el malhechor conociese la identidad del jefe del extinto equipo galáctico. – Te lo diré; su problema fue que no investigó lo suficiente. Dialga y Palkia no son los únicos pokémon necesarios en la ecuación. En realidad, ellos son solo partes de una llave que dirigen el verdadero premio.

Ash no entendía de qué hablaba el criminal pero temía que pronto lo averiguaría.

Giovanni: Para poder crear un nuevo universo, se necesita de un balance; así como la ley lo explica, "toda acción tiene una reacción igual y opuesta". – Citó. – Y se necesita un tercer pokémon para ejercerla.

Colress: Gracias a mis investigaciones, sabemos que el pokémon faltante es Giratina y con los datos que he reunido podremos invocarlo. – Completó.

Ash: ¿Pero cómo supiste acerca de los pokémon legendarios? – Señaló a los tubos donde estaba aprisionados los pokémon élficos.

¿?: Ahí es donde entro yo. – Hablo una tercera presencia, justo detrás de Ash.

El muchacho dio un salto instintivamente para alejarse del sujeto, lo que lo llevó a estar justo en medio del lugar. Volteando a ver el origen de la nueva voz, se encontró con el miembro del extinto equipo galáctico, Saturno. El hombre lucia muy diferente a antes; a pesar de que conservaba su peinado, ahora vestía un traje negro con una "R" roja del lado derecho del pecho, pantalones negros y zapatos del mismo color.

Ash: ¿Tú también? – Preguntó sorprendido. - ¿Por qué estás trabajando con el equipo rocket?

Saturno: Es simple, después de que fuésemos capturados, pude liberarme y regresar con los remanentes de mi equipo. Como único ejecutivo quise hacer resurgir nuestra organización. Pero me di cuenta de que yo no soy un líder, sino un seguidor; ahí fue cuando el señor Giovanni vino y nos ofreció ser parte de su organización.

Mientras el chico escuchaba la explicación, Colress aprovechó para introducir un disco duro externo en la máquina y teclear algunos comandos. De inmediato, la máquina se encendió, activando las cápsulas que contenían al trio élfico. Estas provocaron un inmenso dolor en los pokémon mientras extraía y amplificaba su energía para activar la cadena roja.

El suelo retumbó mientras tres portales, dos de entre los pilares del altar y uno en el suelo. Del primero salió el pokémon dominante del espacio, Palkia; De la puerta contraria se manifestó el pokémon gobernante del tiempo, Dialga; por último, del portal en el suelo una sombra obscura comenzó a ascender lentamente. Aquella obscuridad comenzó a tomar forma, hasta adquirir la identidad el amo de las dimensiones, Giratina.

Ash tenia que impedor

Ash: No vamos a dejarlos. ¡Pikachu usa atactrueno y destruye la maquina! – Indicó a su compañero, quien dio un salto y lanzó su ataque contra el aparato.

Giovanni: Como si fuera a dejarte. ¡Persian, bloquéalo! – De detrás de él, el felino salió y de un salto se puso en la trayectoria del ataque para bloquearlo con

Mientras Pikachu y Persian se enfrascaban en su batalla, Ash quiso correr hacia la máquina para apagarla, pero fue detenido por Saturno, quien lo aprisionó con un candado al hombro.

Saturno: Quédate quieto, tu parte vendrá pronto. – Decía al aprisionar al entrenador.

Pikachu, al ver a su entrenador en problemas quiso ayudarlo, lo que lo convirtió en presa fácil para un híper rayo de Persian que lo mando volando hacia él.

En cuanto las 3 deidades salieron completamente, el poder de la cadena roja se manifestó. Unos anillos, iguales al que porta Arceus en su zona media, se formaron en sus cuerpos. Estos les provocaron un sufrimiento inmenso mientras ejercían su influencia. Los pokémon legendarios hicieron todo lo posible para escapar de esas cosas, pero sus esfuerzos fueron inútiles; al final, la cadena roja tomó el control de ellos, volviéndolos títeres sin mente.

Ash: ¡No te saldrás con la tuya! – Amenazó inútilmente.

Giovani: Ha ha ha ha ha. – Rio maléficamente. – No entiendes que ya lo hice desde el momento que caíste en mi trampa. Ahora solo mira mientras llamo al último eslabón. – diciendo eso, alzó su mano en dirección a los pokémon legendarios. La extremidad brilló de un rojo igual al de los anillos que rodeaban al trio de dragones. – Abran el portal y llamen al creador de todo. – Ordenó.

Las deidades hicieron brillar sus ojos y un aura del mismo color de sus cuerpos los rodeó, gris para Giratina, azul para Dialga y rosa en Palkia. Haciendo una formación triangular, las cadenas se unieron entre sí para cerrar la figura; y en medio de la figura, una columna de luz blanca se elevó al cielo. En cuanto el haz de luz traspasó las nubes, una figura descendió de este. Ash pudo reconocer perfectamente de quien se trataba. Frente a ellos descendía el pokémon de la creación y el más fuerte todos, Arceus. En cuanto la deidad mayor llegó a donde estaban todos, lo primero que notó fue la inverosímil escena y al chico conocido que estaba en el lugar.

Arceus: Ash, amigo mío. – Le habló con su etérea voz. - ¿Qué es lo que está pasando?

Ash: Arceus tienes que huir ahora. – Le advirtió.

El pokémon normal dedujo rápidamente lo que ocurría, y estuvo a punto de hacer caso a su amigo cuando sintió una presión en su cuerpo.

Giovanni: Ni creas que te dejaré. – Dijo mientras extendía su mano hacia el pokémon legendario, haciéndola brillar de rojo intenso.

La misma influencia que controlaba a Dialga, Palkia y Giratina intento hacer lo mismo con Arceus, el cual se resistía enérgicamente.

Ash: No te rindas. Tienes que liberarte.

Nuestro heroe, al ver como Saturno perdió fuerza en su agarre al quedarse pasmado ante la magnificencia de los pokémon legendarios, se liberó del agarre y le propinó un codazo en el estómago para, acto seguido, tomar a Pikachu y correr en dirección a Arceus.

Arceus: No puedo detener el poder de los 3 en mi estado actual, pero con la energía que tengo, puedo retrasar mucho tiempo sus planes. – Al decir esas palabras, hizo girar sus tablillas como las uniones de un átomo, con lo que generó una gran cantidad de energía en su cuerpo. Sus ojos brillaron en un tono rojo intenso mientras que oleadas de poder salían de su cuerpo, haciendo vibrar la cadena roja y a los pokémon usados para formarla.

Giovanni: ¿¡Qué es lo que está pasando!? – Se dirigió a Colress, quien desesperadamente presionaba botones en su máquina.

Colress: ¡Es Arceus! – Contestó alterado. – Está resistiéndose. Su poder es más grande de lo que imaginamos.

Giovanni: ¡AREEGLALO EN ESTE INSTANTE! – Le gritó furioso.

El científico obedeció y aumentó la intensidad de su máquina, ejerciendo aún más presión en los controlados pokémon. Arceus por su parte, no se rindió y generó un orbe de energía que creció, envolviendo su cuerpo y aún más hasta introducir al trio de legendarios. Ash se detuvo frente a la esfera con Pikachu en sus brazos.

Arceus: Rápido, entra. – Llamó al chico telepáticamente. Este, sin muchas opciones que tomar se aventuró al interior del orbe.

En cuanto Ash traspasó el perímetro de la esfera, se encontró en lo que parecía la nada. Todo el lugar estaba en blanco hasta donde alcanzaba la vista; no había cielo o suelo, arriba o abajo, derecha o izquierda. Todo parecía vacío. Cuando el joven estaba de lo más desorientado, ante él la figura de Arceus se manifestó.

Ash: ¡Arceus! – Exclamó con alegría al verlo. – Que bien, estas a salvo. Ahora no podrán hacerte daño. – Dijo aliviado.

Arceus: No. Ellos llegarán hasta mí en algún momento… y completarán su plan. – Terminó en un tono depresivo.

Ash: Debemos detenerlos.

Arceus: No podemos. – Contestó. – Siento como el poder de la cadena roja se fortalece y cuando eso pase, no seré capaz de desobedecer sus órdenes.

Ash: Entonces, ellos ganaron. – Dijo en tono sombrío.

Arceus: Aun no, al menos no del todo. – Al oir esas palabras, Ash alzó la vista. – Puedo hacerles creer que moriste enviándote a otro mundo. – Ash no sabía que decir. Talvez había un rayo de esperanza. – Pero eso es solo una solución temporal. Cuando su control sobre mi este completo, es probable que descubran a donde te mandé. – De nuevo, el semblante del muchacho se volvió sombrío. Arceus, usó su poder para hacerlo que lo voltease a ver una última vez. – Pero eso no quiere decir que todo este perdido. Aunque no puedo saber en qué sitio del multiverso terminarás, debes asegurarte de hallar la forma de regresar y así detener el plan de ese hombre.

Usando lo último que podía permitirse de su poder, abrió un portal a los pies de Ash, por el cual este entró lentamente. Mirando al pokémon creación con determinación, Ash asintió con una expresión de determinación en su rostro antes de ser absorbido completamente. Del otro lado de la puerta, se hallaba un espacio tan grande como infinito, con varias esferas enormes y cristalinas flotando alrededor.

Mientras el chico viajaba por las paredes del tiempo, el espacio y la realidad, podía ver decenas de universos y dimensiones a lo lejos. Durante su recorrido, algunas ventanas se manifestaban, permitiéndole ver en los diversos mundos, cosas nunca antes imaginadas; Humanos conviviendo con criaturas parecidas a pokémon prehistóricos, diminutos seres azules que huían de un anciano con túnica negra, autos que se transformaban en robots, mujeres multicolor que sacaban armas desde piedras en sus cuerpos, gemelos que luchaban contralo que parecía un triángulo dorado gigante e infinidad de demás cosas.

Tras un rato de flotar sin rumbo, su cuerpo fue atraído hacia una de las esferas. Mientras se acercaba, fue ganado velocidad cada vez más y más.

Ash: AAAAAAAAAAHHHHHHHHHHH. – Gritaba mientras esperaba hacer contacto con cualquier universo que lo esperara. Lo último que vio fue el momento en que entraba en la burbuja y de ahí, todo se puso negro.

El joven no supo cuánto tiempo permaneció en la inconsciencia antes de despertar. Su cuerpo se sentía muy adolorido, como si lo hubiese arrollado una estampida. Lentamente abrió sus ojos, esperando que todo lo vivido fuese solo un sueño, pero la realidad era otra.

Ash: ¿Dónde estoy? – Se preguntaba desorientado.

Cuando sus ojos pudieron enfocar, se dio cuenta que estaba rodeado por árboles, lo que hacía suponer que había caído en algún tipo de bosque. La poca luz que había en el lugar indicaba que, o era de noche, o los arboles eran tan densos que no dejaba pasar la luz del sol. De inmediato trató de levantarse, solo para caer por su propio peso.

Ash: ¿Qué pasa? ¿Por qué no puedo levantarme? – Se preguntaba mientras intentaba ponerse de pie, solo para terminar exactamente como la última vez.

La duda del por qué no podía ponerse erguido, lo hizo bajar la mirada hacia su manos, solo para encontrarse con la aterradora verdad.

Ash: ¡NO ESTAAAAAAAAAAAAN! – Gritó con horror al ver sus manos, que se habían transformado y ahora tenían forma de cascos. – ¿¡Qué me está pasando!? – Se puso histérico, siguiendo con sus inútiles intentos de levantarse. – ¡Pikachu! ¡Pikachuuuuuu! – Llamó a su compañero, pero este no respondía; es más, el pokémon amarillo no se divisaba por ningún lado.

Una última vez intentó pararse, y esta vez tu caída lo llevó a rodar colina abajo. El impacto en las rocas durante su rodada le provocaba raspones y heridas menores. Su descenso terminó cuando se estrelló estrepitosamente con un árbol. Nuestro confundido, y ahora adolorido, protagonista logró recobrarse y nuevamente investigo sus alrededores con la mirada. A lo lejos, logró divisar un estanque, y en vista de que no podía caminar, tuvo que arrastrarse hasta el.

Lo primero que hizo cuando llegó al cuerpo de agua fue hundir la cabeza y beber un poco, esperando que eso lo hiciese despertar en caso de que todo hubiese sido un mal sueño. Al salir y ver que todo estaba igual, no le quedó más que resignarse. El muchacho esperó a que el agua se calmase para ver su reflejo en el líquido. Cuando al fin pudo ver la imagen en el agua, se quedó impactado. Ya no era el mismo; su cuerpo se había transformado y ahora era un…un…

Y hasta aquí este primer capítulo que inicia con este nuevo proyecto. Yo sé que ustedes ya saben en que se convierte, pero pues… cliffhanger barato.

Para los que ya me conocen, saben que me gusta que los lectores se involucren en parte de la historia, así que para comenzar con el pie derecho, díganme ¿qué les gustaría ver? Y ¿en qué momento de la cronología quieren que se ubique la historia?.

También les advierto que tal vez este fic no se actualice tan rápido como mi otra historia (y eso que lo hago cada tres semanas), así que ya saben.

Ya con eso me despido, recordándoles que cualquier duda, sugerencia, crítica o petición serán bien recibidas. Feliz año nuevo a todos ustedes, les mando un abrazo y nos leemos pronto.