Hola a todos voy a ver si para hago los capítulos más largos, siento mucho la tardanza, me mantuve ocupada con la escuela y con otras historias lo siento mucho.

Muchas gracias a todos los que siguen y apoyan está historia, muchísimas gracias.

N.A: No soy dueña de Gormiti.

Capítulo 27:

El Viejo Sabio

Después de abandonar a Toby se dirigió a la biblioteca, pero está vez no para consultar en los libros, se sentó en un gran sillón que había en una de las esquinas y cerró los ojos por un instante, dormitando en el siguiente movimiento que iba a realizar, estaba ya tan cansado de todo aquello, parecía que cada vez que hacía algo se alejaba completamente del final de aquella historia, poco a poco el sueño lo fue venciendo y no sé despertó hasta que el pequeño dinosaurio entro haciendo un gran estruendo, posiblemente con la puerta habría derribado alguna que otra pila de libros.

-¿Cómo han ido las cosas?- preguntó.

El Viejo Sabio se incorporó y se frotó los ojos rápidamente.

-Han capturado a Nick y a Jessica, Lucas parece estar bajo el dominio de algún hechizo que no he llegado a distinguir y Toby, bueno está aquí, pero no nos será de gran ayuda parece que ha perdido todos y cada uno de sus recuerdos, lo único que conserva es una realidad creada por Magor.

-Oh, genial, y eso, ¿Dónde nos deja?- se hizo un silencio que Razzle aprovecho para sentarse en el suelo.- Yo solo he podido reunir a diez gormitis de entre los cuatro reinos.- su voz sonaba afectada.

El Viejo Sabio lo miró extrañado sin entender muy bien de lo que estaba hablando.

-¿De qué diablos estás hablando Razzle?

-Mientras hacías el antídoto decidí yo también hacer algo por mi cuenta, pero ha sido un total y absoluto fracaso.- Razzle se acercó las rodillas a la cara.- Pretendía reunir a un considerado número de Gormitis para hacerles frente…

-Le tienen demasiado miedo a Magor…- le cortó el Viejo Sabio.- Deberías habérmelo comentado, has perdido el tiempo y lo único que has hecho es hacer que cunda el pánico.

-Pero pensé que por una vez… ellos también intentarían ayudar a los señores de la naturaleza como siempre los han ayudado ellos.- Se notaba el cansancio y el agotamiento en su voz.

-Deberías ir a descansar Razzle, aunque sea una pequeña siesta la necesitas.

-No, gracias, iré a ver a Toby, ¿Dónde está?

-En la parte trasera del templo.- Y dicho esto el pequeño dinosaurio desapareció.

Razzle:

Por muy cansado que estuviese después de haber estado recorriendo Gorm en un abrir y cerrar de ojos se encontró en el lugar que le había indicado el Viejo Sabio, al ver a Toby, le sonrió y le saludo con la mano, puede que ahora mismo no recordase quien o quienes eran, pero estaba convencido de que pronto lo solucionarían, después de todo los buenos siempre han vencido a los malos, ¿No es así como ocurre siempre?

-¿Y tú quién eres?

-¿De verdad que no te acuerdas? ¿Ni siquiera un poco?- No es como si le sorprendiese la pregunta que le acababa de hacer, después de todo el Viejo Sabio ya lo había advertido y él nunca mentía.- Me llamo Razzle y no tengo intención de hacerte daño, era amigo tuyo, bueno y sigo siéndolo más o menos… Si sigues queriendo por supuesto.

Se hizo un gran silencio entre ambos, el chico rubio comenzó a mirar de un lado para otro, estaba nervioso y se notaba.

-Si quieres solo hablamos sobre cualquier cosa que tengas intención de saber…

-No, gracias, de verdad estoy bien con lo que sé, no hace falta que me mientan más.- Y dicho esto el chico rubio le dio la espalda y volvió a mirar su reflejo en el agua.

Razzle se entristeció.

-Está bien, supongo.- Claro que eso no estaba bien, pero no sé le ocurrió otra cosa que decir antes de volver a entrar por donde había salido.

Magor:

Una vez vuelto a preparar las pócimas para el señor del aire y de la Tierra, solo tenía que guardar un poco en unos frascos. Pensó por unos instantes la manera de hacérselas beber, tal vez usando a Lucas para conseguirlo, pero en último momento deshecho la idea como poco practica.

-¿Tal vez mediante una herida?- dijo pensando bajo la atenta mirada de Obscurio. - entraría muy poco puede que tan solo una gota o ¿tal vez mejor inyectándoselo con una jeringuilla?.-dio varias vueltas en círculos durante un par de minutos.- Tengo que conseguir una, pero necesitaría como tres o cuatro pinchazos… a no ser que concentre el líquido.- deshecho el líquido que acababa de crear echándolo a la lava del volcán y volvió de nuevo a las andadas.

-Después de todo este rompecabezas.- dijo Obscurio.- Y que consigamos controlar a los cuatro señores de la naturaleza.- Hipotéticamente hablando, pensó para sí Obscurio.- ¿Qué es lo que harás, mi señor?

-¿Dudas a caso de mí?- le preguntó levantando la vista de lo qué estaba haciendo.- Obviamente dominaré Gorm y la Tierra y seré el soberano de los dos mundos.

-¿Y qué haremos con el Viejo Sabio?

-Encontraremos la entrada del templo como lo hicimos una vez y lo destruiremos, ahora mismo no tiene la posibilidad de invocar al señor de la luz, pero quién sabe, tal vez si le damos tiempo tal vez encuentre una manera entre esos viejos libros polvorientos donde se puede hallar cualquier cosa escondida.- Hizo una pausa, como indicando ese tema se cerraba.- Y ahora dejame trabajar, una vez que tres de los cuatro señores de la naturaleza estén bajo mi poder atacaremos Gorm.

Obscurio abandonó la habitación, cada vez dudaba más de que Magor fuese a cumplir con lo que prometía, puede que todo aquel poder en sus manos lo estuviese haciendo descuidado o puede que tan solo estuviese jugando con su enemigos y eso le divertía, estar arrinconando cada vez más al Viejo Sabio como en un juego de ajedrez cuando la única pieza que queda del jugador contrario es el rey y algún que otro peón y se lo va arrinconando cada vez más hasta que el que tiene todas las de ganar dice jaque mate. Ese era un grave error, en algún que otro mal movimiento ese peón abandonado podría convertirse en una dama, no se pueden desperdiciar jamás las oportunidades, se dirigió a las mazmorras donde se encontró a Magnion sentado en una silla de piedra contemplando con aburrimiento a los dos señores de la naturaleza que le sostenían la mirada.

-Nos toca cambiar de turno…

-Ni siquiera sé porqué hacemos esto, cualquiera de nuestros subordinados podría hacerlo por nosotros…

-Aunque no lo parezca ellos son los señores de la naturaleza y no deberías bajar la guardia, toda precaución es poca.

Toby;

Estaba seguro de que la única forma de escapar de ese sitio era por esa puerta, lo único que le había detenido por el momento era el hecho de que no sabía que encontraría detrás, pero eso solo lo retrasaba, nunca sabría que habría detrás hasta que no la cruzase y así lo hizo, espero un par de minutos después de que aquel lagarto verde parlante se marchase y se acercó a la puerta, le puso la mano encima y está se abrió con un gran resplandor, cerró los ojos y entró en su interior.

"Lo bueno de caer en el fondo, es que no sé puede caer más bajo"- pensó.

Descubriera lo que descubriera podría ayudarle en un futuro intento de fuga si lo pillaban en este, volvió a abrir los ojos y se encontró ante un par de pasadizos muchos menos que en la guarida de Magor y más iluminados.

Se adentró en uno y sin saber muy bien como acabó enfrente de un mapa de Gorm, señalo la tierra de los gormitis del fuego, no le cabía duda de que él había estado allí o si no al menos había estado con los gormitis pertenecientes a ese pueblo. Después vio la zona de los gormitis del mar, su sitio, ¿Debía ir allí? Entrecerró los ojos e intentó en vano evocar algún recuerdo, nada, tal vez debería olvidarse ya de una vez de todo ello, de sus recuerdos, estaba claro que así no los recuperaría… De repente una idea cruzó su mente como una estrella fugaz, ¿Y con algún objecto mágico capaz de conceder deseos? Si sin duda, ¿Y dónde lo encontraba? Se cruzó de brazos y apoyo una mano en la barbilla, tal vez el Viejo Sabio y el lagarto parlante sabrían donde encontrar alguno, volvió a recorrer el camino de vuelta y se adentro por otro pasadizo.

-¡Ey, Viejo Sabio, lagarto parlante, ey, ¿Me oís?!-Recorrió los pasillos gritando, no tardo mucho en aparecer el Viejo Sabio.

-¿Y ahora qué paso?

-Ya sé como solucionar esto, con una lámpara de los deseos.- sonrío.

El Viejo Sabio lo miró extrañado de la nada había recuperado toda la esperanza que había perdido cuando lo trajo aquí.

-¿Con una lámpara de los deseos?- pregunto extrañado el Viejo Sabio.

-Si solo tengo que desear que mis recuerdos vuelvan y volverán.

El Viejo Sabio se mordió el labio y miro a Toby a los ojos.

-Sí que sé de la existencia de algunos de esos objectos, pero no creo que funcionen si el hechizo que pesa sobre ti es demasiado fuerte, no es por ser pesimista, pero hasta las lámparas mágicas y los amuletos tienen sus limitaciones.

-Entonces no funcionaría…

-No exactamente, podemos probar, si quieres, creo que todavía se conservan alguno que otro en este templo, pero creo que sería más útil que descubrieses la forma de romper el hechizo que pesa sobre ti.

Razzle apareció de repente, parece que él también ha escuchado los gritos de Toby.

-¿Y por qué no reiniciarlo todo?- pregunto Razzle.- Y evitar que Nick haga lo que hizo.

El Viejo Sabio hizo una mueca.

-No es una broma eso de que los deseos hay que pedirlos con cuidado, se debe pensar muy bien lo que se va a decir, midiendo el significado de cada palabra, tú pides eso y es muy probable que crees un bucle temporal del que sea muy difícil salir.

-Entiendo.- dijo Razzle.

Toby agarró por una de las mangas de la túnica al Viejo Sabio y tiró de él.

-Venga, vamos, ¿Dónde están esos dichosos amuletos?