Hola chicos. Perdón por el retraso, la escuela me tiene muy ocupada. Además las clases extras me dejaron sin tiempo. Este capi es más de relleno, creo…

Gracias a las personas que comentaron. Perdonen que no les conteste.

Por ahora, va ganando Silas x Damon… ¡Pero aun tienen tiempo para votar!

Aclaración: Vampire Diaries no me pertenece, si lo fuera había Slash y Elena ni Katherine habrían hecho sufrir a Damon.


Sus ojos verdes veían con atención a los vampiros presentes, los Originales y al hibrido original, mientras Esther estaba parada atrás suyo. A simple vista, y más si eres mortal, parecían simples personas sin nada especial.

Pero si eras otro vampiro, un lobo o una bruja podrías sentir el aura poderosa que emanaban.

Casi sonríe, al ver las miradas que recibía. Sabía que cualquier ser sobrenatural sentiría la poderosa aura que emanaba. Le preocupaba que su amado niño no quisiera que se le acerque por temor a que lo lastimará, ya vería que hacer si eso sucedía.

-Madre -Rompió el silencio Klaus, observándolos -.

-Niklaus, hijo -Sonrió la bruja original, muy feliz de verlos -.

-Madre, pensamos que habías muerto -Susurro Rebekah -.

-Sí, pero he vuelto -Comento despreocupadamente, aunque interiormente estaba nerviosa -.

Sabía que no la atacaban por el aura perteneciente al de ojos verde.

-¿Quién es la persona que la acompaña, madre? –Pregunto Elías, muy serio -.

-Se llama…

-Silas, mi nombre es Silas -Interrumpió el inmortal a la bruja -.

Inmediatamente, los originales se tensaron.

-¿Silas, el inmortal? –No pudo evitar cuestionar Kol -.

-El mismo... pero no se preocupen -Sonrió de lado -. No los matare ni nada por el estilo, así como tampoco Esther les hará daño -Aseguro mirándola de reojo -.

Esther solo pudo asentir sin habla. Enmudecida por el frio que emanaba aquellos ojos verdes.


Casa de Huéspedes Salvatore

Reunidos en la sala estaban los hermanos Salvatore, Elena, Jeremy, Caroline, Alaric, Bonnie y Tyler. Aunque al menor de todos (Jeremy) le fastidiaba la reunión. ¡Justo tenían que hacer una reunión importante, el día que aprendería a hacer una tarta de queso!

Vale, por ahí estaba exagerando…pero le estaba tomando la mano a las preparaciones, ahora ya no se le quemaba, quedaba salado o se pasaba a las preparaciones. Además, quería que Damon este orgulloso de él.

Elena miro como en el rostro de su hermano florecía una sonrisa, algo habitual en esos días y su ceño se frunció. Ella apreciaba a Damon pero no le gustaba la cercanía con su hermano, más cuando este no le quería decir sus razones para visitar al de ojos azules durante las tardes.

Stefan, sentado al lado de su hermano, fulminaba con la mirada a su cuñado. Lo quería, sí, pero bien lejos de su hermano. ¡Dios, que en esos días se contuvo de matar a Jeremy! Damon era SUYO y de nadie más, y evitaría que cualquier persona se lo quiera quitar. Y no, Stefan no era celoso.

Bonnie y Caroline sentían la tensión en el aire, así que decidieron esperar a que alguno hable y rompa el silencio.

Tyler miraba a Jeremy con molestia y algo de confusión, pero también anhelo bien oculto. Hace algunos días atrás, había visto al menor conversando con Klaus y eso le hacía hervir su sangre. Recordó que su lobo aulló con furia y con ganas de alejar a Jeremy del original hibrido. No entendía las razones de su enojo, solo esperaba que se vayan rápido.

Alaric solo miraba a los menores verse entre ellos, con molestia, enojo, confusión y frustraciones. Que recordaba no había discutido ni nada, así que no encontraba una razón para ese ambiente tenso. Sus ojos se desviaron hacía el vampiro de ojos azules que miraban a los demás con fastidio, típico en él, y no pudo evitar sonreír al pensar en lo tierno que se veía. Rápidamente borro la sonrisa, para mantenerse un poco serio.

Siendo sinceros, la situación le tenía los pelos de punta. La tensión se cortaba con cuchillo y nadie hacía nada para cortarla. ¿Porque carajos hicieron una reunión si nadie hablaba? Se preguntaba mentalmente Damon. Si alguien no hablaba y cortaba la tensión, echaba a todo el mundo y se ponía a cocinar con Jeremy. Ese pensamiento fugaz, le hizo sonreír de lado.

-¿Comenzamos? –Interrumpió Jeremy el duelo de miradas -.

-Claro -Sonrió forzadamente su hermana -.

-¿Tienen alguna idea de quien podría pertenecer esa aura, tan poderosa y oscura? -Cuestiono la bruja, con seriedad -.

-De ningún Original -Comento Damon -, ya que esta aura es parecida al de una bruja o brujo.

-Alguien más poderoso que los Originales, debe de ser esta persona -Tomo la palabra Alaric, provocando en Elena y Caroline jadeo -.

-¡Alguien más detrás de la sangre de Elena! -Exclamo la rubia vampira, preocupada por su amiga -.

Damon y Jeremy casi se dan una palmada en la cara. ¿El mundo gira alrededor de Elena y ellos no lo sabían?

Los demás parecían preocupados, también, por Elena.

-Eso sería… peligroso -Susurro por lo bajo el vampiro de ojos azules, tratando de sonar preocupado y no fastidioso -.


Mansión Mikaelson, por la tarde-noche

-Tienes que tener cuidado, Silas -Comento la bruja rubia mirando al inmortal -.

-No te preocupes, Esther, no cometeré errores para enamorar a Damon -Sonrió mirándose en el espejo, había cambiado de apariencia -.

-No solo por eso -Frunce el ceño -. Damon es muy querido por Klaus, o por lo menos por su lado lobo.

-Eso me sorprendió, sinceramente. Después de todo, Niklaus esta detrás de la sangre de los descendientes de aquella traicionera mujer y Damon debe ser su enemigo -Suspiro -. Se pondrá molesto si se entera de que estoy tras de Damon…

-¿No lo lastimaras, verdad? Porque sé que tanto tu como yo podemos sentir ese lazo. Si dañas a Niklaus, Damon te odiaría.

Silas volvió a suspirar, la rubia tenia razón. Si directamente o indirectamente dañaba al hibrido Original, su niño de lindos ojos lo odiaría.

Por su lado, Esther decidió dejarlo solo. Sabía que el inmortal necesitaba tiempo para pensar, porque estaba segura que Damon no tendría los mismos gustos que Narke, así que la tendría un poco difícil.

Al verse solo, el de ojos verde bosque se mira al espejo. Su pelo ya no era de ese tono castaño, ahora lo tenía rojo y corto. La piel acanelada. Sonrió, mostrando sus perfectos dientes blancos. Con era apariencia se mostraría frente a Damon.

Cerró sus ojos, mientras un recuerdo aparecía en su mente.


Antes de abrir sus ojos, a causa de la molesta luz del sol, sintió un peso sobre su pecho junto con un agradable calor. Sus brazos instintivamente se aferraron al pequeño cuerpo contrario, enterrando su rostro el los cabellos del menor.

Esperen…

Abrió sus ojos verdes, sentándose levemente sobre el lecho y molestando al pequeño que solo gimió para seguir durmiendo, acurrucándose.

Una sonrisa boba apareció sobre la boca del mayor, maravillado por la imagen de su amado dormido y desnudo. Una imagen con la cual le gustaría despertar toda su vida.

Lo abrazo con delicadeza, no quería era imagen se terminara rápidamente.

-Para siempre y por siempre… Te amare, mi pequeño Narke -Murmuro besando los cabellos negros del otro -.


-Para siempre y por siempre… Te amaré… -Repitió Silas, aun con sus ojos cerrados -. Haré todo lo necesario para que me ames como en el pasado, Damon –Prometió -.


Ojos azules se abrieron soñolientos, un bostezo se escapo de sus rosados y sensuales labios mientras se acurrucaba más entre aquellos protectores brazos. Escucho una risa conocida pero la ignoro, estaba cansado y dolorido… Deseaba dormir.

Nuevamente, aquellos ojos inocentes azules se cerraron. Se iba durmiendo al compás de los latidos calmados del corazón del otro.

-Narke… -Escucho su nombre, pero decidió dejarlo pasar -. Pequeño, despierta –Sintió una mano acariciar su cabello y otra su espalda, frunciendo las cejas, se negó abrir sus ojos -.

Nuevamente escucho aquella conocida risa, sonrió satisfecho pensando que la persona que le hablaba se había cansado de llamarle. Sintió algunos movimientos que le molestaron, luego la calma… ante de la tormenta.

-¡AY! -Exclamo dolido Narke, sentándose rápidamente y masajeando su clavícula. Le habían mordido muy fuerte -.

-Buen día, amor mío -Sonrió divertido Silas, besándole con cariño -.

-¡Silas! -Hizo un puchero el menor, mirándolo con enojo -.

-Perdóname, pero no despertabas -Se excusó -.

El de ojos azules abrió su boca para decir algo pero la cerró, mientras su rostro se ponía rojo furioso. Silas lo miro confundido.

-¡Tapate! -Chillo Narke, cuando encontró su voz, cubriéndose con las sabanas del lecho -.

Silas lo miro, bueno solo vio el bulto enterrado bajo las sabanas, y no pudo evitar reír. Su niño se había avergonzado. No podía avergonzarse más…

¿O sí?

-¿Pero, amor mío, de que te avergüenzas? -Pregunto como si nada, abrazándole -. Si ayer, durante nuestro acto de amor, me viste des…

-¡Cállate! –Le grito, sonrojándose mucho más bajo la sabana -.

-¿Te arrepientes? -Pregunto el mayor, luego de momentos de silencio -.

-No… -Musito, descubriéndose los ojos -.

Notando la sinceridad de aquellas lagunas azules, no pudo evitar besarle con dulzura siendo correspondido de inmediato.

-Te amo, mi pequeño Narke…Temo que algún podría perderte…Que algún día me dejes de amar -Confesó -.

-Siempre mi corazón te pertenecerá -Prometió -. En esta vida… Y en todas mis vidas


Pensión Salvatore. Durante la noche.

¿A quien mato en su otra vida? Era lo que rondaba en la mente del mayor de los hermanos Salvatore. Se había quedado dormido luego de que la pandilla Scooby Doo y Jeremy se marcharon, y tuvo un buen rato durmiendo sin sueños…

…Hasta que soñó, con lo que parecía, la continuación de la entrega del niño llamado Narke con el asaltacunas de Silas.

Sonrió sin saber porque…

Capaz…

Porque deseaba que alguien lo amase como Silas amaba o amo a Narke.

Rápidamente negó con la cabeza.


Como dije arribe, este capitulo es mas de relleno… Espero publicar pronto, aunque no lo crea posible.

Nos leemos…