Capítulo 3.- Demonios, animales y máquinas.


Parte 1.- Preparación.


(Diciembre 25, 2005 [Calendario local] - 0212 Horas - Reloj de misión de Jack Skellington y Chronowort - Locación: Casa de Jack, Plaza de la Aldea, Aldea de Halloween, Mundos de las Fiestas, superficie de la Tierra)


Mientras el Rey Calabaza rebuscaba entre los cuartos y baúles de su hogar, Sally y Zero veían con preocupación al esqueleto, quien ahora se encontraba arrojando los objetos que estaban dentro de un baúl.
- ¿Qué está pasando, Jack? - Preguntó Sally.
- Entre menos sepas, será mejor para tí, Sally. - Dijo Jack antes de sonreír en victoria. - Por fin te encontré...
El esqueleto sacó una especie de cilindro alargado del baúl, lo hizo girar en su mano y presiónó un botón en él, creando una especie de cuchilla de luz de un intenso color azul.
- Excelente, aún funciona perfectamente. - Dijo Jack con una sonrisa mientras desactivaba la cuchilla de luz.
- ¿Es eso un sable de luz? - Preguntó Sally.
- Es similar, pero mucho más poderoso. A diferencia de los sables de luz, sólo ha habido un total de tres de éstos en toda la historia, y el mío es el más nuevo.
Con eso dicho, Jack guardó el cilindro alargado dentro de su torso y miró a Sally con una sonrisa.
- Volveré pronto, lo prometo, hasta entonces, díle al Alcalde que lo que temíamos, pasó, así que tendremos que posponer la planeación del siguiente Halloween hasta que regrese. - Dijo Jack antes de darle un rápido beso en los labios a su amada. - Por lo pronto, quiero que te quedes aquí, y si algo llega a pasar en la Aldea, en mi estudio, detrás de los libreros, escondí la caja que contiene las espadas de mis padres, quiero que tomes una y la uses para defenderte.
- ¡Pero yo jamás he usado una espada, y menos un sable de luz! - Dijo Sally.
- Entonces vé por ellas y practica con el sable de entrenamiento, no me preocupa que te lastimes, ya que esa cosa no puede cortar, aunque sí te recomiendo ser cuidadosa, si llegas a tocar la cuchilla, te dolerá bastante.
- ¿Cuál es el sable de entrenamiento?
- El que tiene un aro dorado cerca de la parte de donde sale la cuchilla. - Dijo Jack. - También, lee los libros que tengo sobre el tema.
- L-lo intentaré... - Dijo la muñeca de trapo. - Cuídate, por favor, Jack.
Con eso dicho, Sally besó a Jack de nuevo, esta vez por más tiempo. Y luego de romper el beso, Jack le sonrió a la muñeca de trapo y dijo:
- Bien, me tengo que ir, prometo que volveré pronto.
Con eso dicho, el esqueleto salió presuroso de su hogar, dirigiéndose a las Tierras Lejanas para encontrarse con Paradox y Chronowort.
Pocos momentos más tarde, Jack llegó a la entrada de las Tierras Lejanas, donde inmediatamente después notó un destello de luz detrás de él, lo que hizo que el Rey Calabaza se diera la vuelta y sonriera un poco al ver a Paradox y a un extraño hombre con un elegante atuendo de color azul grisáceo, un sombrero de copa del mismo color, una pequeña capa negra y roja, una máscara gris con una especie de engrane sobre su ojo izquierdo, quien tenía una especie de pequeño búho mecánico sobre su sombrero.
- Ah, Paradox, creí que llegarías tarde. - Soltó Jack.
- Los viajeros del tiempo nunca llegan tarde. - Dijo el hombre del búho en la cabeza.
- Chronowort está en lo correcto. - Dijo Paradox mientras revisaba su reloj. - Santo cielo, se me hace tarde. Disculpen, caballeros, pero me necesitan en otra parte.
En ese instante, Paradox desapareció en un destello cegador, haciendo que Jack y Chronowort suspiraran.
- Como sea, Chronowort, ¿sabes dónde está mi Gema del Infinito? - Preguntó Jack.
- También sé cuándo está. - Dijo Chronowort mientras le daba la espalda al esqueleto. - Toma mi hombro y no lo sueltes, tenemos que darnos prisa o tanto el futuro como el presente y el pasado estarán en un terrible peligro.
Jack no dijo nada más, sólo puso su mano sobre el hombro de Chronowort y juntos desaparecieron en un destello de luz.


(Septiembre 3, 2005 [Calendario local] - 1456 Horas [Tiempo local] - Reloj de misión de Bentley Wiseturtle - Locación: Laboratorio, escondite de la Banda Cooper, París, Francia, superficie de la Tierra)


Luego de trabajar por casi siete meses, Bentley pudo suspirar en alivio y detenerse a descansar un momento, pues finalmente había terminado el prototipo de híperimpulsor que había diseñado con Penélope un par de años atrás, y con la ayuda de Murray, logró construir una nave bastante modesta, basada en los planos de la camioneta del equipo.
Y aunque no habían tenido oportunidad de probarla, Bentley estaba casi seguro de que no estallarían en llamas durante su primer viaje.
Mientras tanto, el científico rodó su silla de ruedas hasta la puerta del hangar que habían improvisado y vio a Murray y Carmelita caminando hacia él con lo que parecían ser bolsas de papel de un restaurante de comida china.
- Oh, Bentley, lamento haberte hecho esperar, pero ya tenemos tu teriyaki. - Dijo Murray mientras le mostraba una de las bolsas.
- Comeremos luego, la nave está lista. - Dijo Bentley. - Tomen sus cosas y vámonos.
Carmelita no dijo nada, sólo corrió dentro del hangar para tomar su equipo.
Sin embargo, Murray sólo suspiró y miró a Bentley con preocupación.
- ¿Estás seguro que estás haciendo lo correcto? - Preguntó Murray.
- No puedo saberlo, Grandote, pero es mejor no arriesgarnos. - Dijo Bentley con un suspiro. - Tenemos que detener a Penélope a como dé lugar, tú viste lo que le hizo a París y por lo que noté, ella ni se esforzó.
- Entiendo pero, ¿crees que sea bueno que hagas esto en tu estado actual?
- ¿A qué te refieres?
- Bentley, puedo sentir que tu mente está dispersa. Estás muy distraído y eso no es usual contigo.
- Estaré bien, Murray, sólo ve por tus cosas, tenemos que ir tras Penélope ahora mismo.
- ¿Cómo planeas encontrarla? El universo es bastante grande y dudo que ella te haya dicho exactamente dónde está.
- Por fortuna, mi silla de ruedas tomó una lectura de la energía que ella usó para crear el pulso electromagnético que lanzó contra París, así que usé los datos esa lectura para crear un radar que nos guiará directo hacia ella.
- No entendí nada, pero por lo visto, tienes todo bajo control.
- Como siempre, ahora, ve por tu equipo mientras comienzo la secuencia de ignición... Con algo de suerte, no estallaremos antes, ni durante, ni después del viaje.
Murray suspiró profundamente y fue por su mochila, la cual ya tenía lista con todo lo que pudiera necesitar.
- Espera, ¿no deberíamos empacar más comida? - Preguntó Murray mientras Bentley preparaba su equipo.
- No tenemos mucho espacio, Murray, pero con algo de suerte, no necesitaremos más de lo que ya hemos preparado. - Dijo Bentley mientras tomaba su propio equipaje.
Murray suspiró y se echó su mochila al hombro, luego fue por la maleta de provisiones que Carmelita y Bentley habían armado desde hacía algún tiempo y finalmente se dirigió a la nave, siendo seguido de cerca por Bentley.
Mientras tanto dentro de la nave, Carmelita Montoya Fox estaba esperando a los demás, impacientándose más por cada segundo que ellos tardaban en abordar la pequeña y modesta nave espacial.
Rápidamente, Murray se sentó en el asiento del piloto y Bentley aseguró su silla de ruedas frente a la consola del copiloto, e inmediatamente después, la tortuga y el hipopótamo comenzaron la secuencia de ignición de los motores, mientras la oficial de la Interpol se aseguraba al asiento en el que estaba.
- La conducción de energía va acorde a lo esperado, el generador trabaja al 100% de su capacidad y se ha vuelto oficialmente autosustentable. Murray, corta el flujo de combustible. - Dijo Bentley.
- Estoy en eso, amigo. - Dijo Murray mientras presionaba algunos botones y jalaba una palanca. - Listo, prepárense para el despegue.
La pequeña nave comenzó a vibrar mientras los motores se encendían, luego el techo del hangar comenzó a abrirse lentamente mientras la nave levantaba el vuelo.
Pocos momentos después, la nave comenzó a alejarse del pequeño hangar mientras el techo de éste volvía a cerrarse, y comenzó a dirigirse fuera de la atmósfera del planeta.
Una vez que estuvieron fuera de la órbita gravitacional de la Tierra, Bentley comenzó a accionar algunos comandos en la navicomputadora mientras revisaba constantemente el estado de la nave.
- Prepárense para el salto a la velocidad de la luz... - Dijo Bentley mientras ponía una mano sobre una palanca.
Bentley volteó a mirar a Murray y Carmelita, quienes asintieron levemente mientras fruncían el ceño con decisión.
Bentley suspiró y empujó la palanca poco a poco, haciendo que la nave fuera más y más rápido, y una vez que la tortuga genio ya no pudo empujar más la palanca, la nave tuvo un brusco y repentino aumento de velocidad que la lanzó hacia adelante, haciendo que la negrura del espacio se convirtiera en una especie de túnel luminoso de múltiples colores.
- ¡Funcionó! - Gritó Bentley con júbilo.
- ¡Voy a vomitar! - Gritó Murray mientras se quitaba los múltiples cinturones de seguridad que lo mantenían aferrado a su asiento.
- ¡También yo! - Dijo Carmelita mientras imitaba a Murray.
Bentley rió entre dientes y siguió revisando el estado de la nave mientras sus compañeros vaciaban sus estómagos en un pequeño cesto de basura.
Pero internamente, Bentley rogaba que pudieran detener a Penélope pacíficamente y sin que nadie saliera herido.


(Octubre 23, 2058 [Calendario militar] - 1800 Horas [Tiempo local] - Reloj de misión del Equipo Azul - Locación: Abordo del UNSC Argent Moon, sistema desconocido)


- Celdas de combustible al 100%, lanzamiento preparado. - Reportó la voz mecánica del Argent Moon.
- ¡Prowler listo! - Indicó Kelly.
- ¡Abordo, Equipo Azul! - Ordenó John mientras abatía al último Elite de la zona.
Rápidamente, los Spartans del Equipo Azul se acercaron al Prowler, manteniendo sus guardias en alto, buscando algún enemigo que ellos hubieran pasado por alto.
Una vez que vieron que la zona estaba libre de tropas del Covenant, Linda reportó:
- Despejado.
- ¿Tiempo, Linda? - Preguntó el Jefe.
- 89 segundos.
Inmediatamente después, el Jefe Maestro se dirigió a una consola de control, donde se deshizo de un Grunt muerto que estaba encima de la consola, presionó algunos botones, lo cual hizo que la compuerta del Prowler se abriera. Mientras la compuerta se abría, el Jefe abrió un canal com y dijo:
- Sierra-117 a Infinity, Argent Moon destruido, designando el Equipo Azul. Destino: Meridian. Contacto potencial con Cortana.
- Negativo, Sierra-117, ya están preparando otro equipo para ocuparse de ella... - Replicó una voz masculina a través del canal com.
- ¿Qué demonios? - Dijo Frederic.
- Deben regresar al Infinity inmediatamente.
- Negativo, Infinity. - Dijo el Jefe con severidad mientras cerraba el canal com. - No me gusta.
Con eso dicho, John suspiró dentro de su casco mientras cerraba los ojos y trataba de pensar en una forma de llegar a Meridian, sin tener que arrastrar a sus compañeros con él.
Sin embargo, Kelly simplemente comenzó a caminar hacia el Prowler.
- Sean quienes sean, llegaremos a Meridian antes que ellos. - Dijo Kelly mientras entraba al Prowler.
- Kelly, no. - Dijo John.
- No tienes que hacerlo solo, Jefe. - Dijo Linda mientras imitaba a Kelly.
De repente, la nave se sacudió fuertemente, lo que hizo que John mirara hacia arriba y viera cómo la estructura lentamente comenzaba a colapsar, luego fue sacado de su estupor cuando Fred tocó su brazo en señal de hermandad.
- No van a llevarnos a todos a juicio, ¿o sí? - Dijo Fred con una sonrisa bajo el casco.
Frederic entró al Prowler mientras John miraba al Argent Moon, luego siguió a sus compañeros con rapidez mientras cerraba la compuerta de la nave.
Pocos momentos después, el Prowler levantó el vuelo mientras el reactor del Argent Moon comenzaba su detonación.
Por muy poco, el Prowler logró escapar de la detonación de la nave, y mientras la pequeña nave del UNSC desaparecía, el Jefe sólo podía pensar en sus dos encuentros con Cortana.
"¿Qué estás haciendo, Cortana? Y aún más importante, ¿por qué?" Se preguntó John internamente.