Los personajes de Rurouni Kenshin son propiedad de Nobuhiro Watsuki

Este drabble está dedicado a Blankaoru por su participación en "Los amigos invisibles de Yahiko" del foro Sakabattō.

1. Eternidad

Sayo Amakusa

353palabras

Todas las personas, al estar al borde de la muerte, repasan en pocos segundos las partes más importantes de su vida; sus aciertos y sus errores, alegrías y tristezas. Al menos eso era lo que siempre le habían dicho a Sayo. Sin embargo, para ella no fue así.

Sayo sólo quería disfrutar de ese último instante en los brazos de Sanosuke. Si lo hubiese conocido antes, en otras circunstancias, estaba segura de que podrían haber sido felices juntos. No obstante, ya de nada valía imaginarse historias alternativas o hacerse preguntas innecesarias. En ese instante sólo podía dejarse embelesar por lo efímero de aquel precioso momento.

El rostro afligido de Sanosuke le decía que los sentimientos que comenzaban a germinar en su interior eran mutuos y las tímidas lágrimas que se derramaban por el rostro masculino le provocaban un sentimiento parecido al de la felicidad. El haber sido capaz de despertar esa clase de sentimientos en un hombre como Sanosuke, noble y leal, le provocaba una especie de satisfacción que se entrelazaba con la tristeza que le suscitaba el saber que lo dejaría incluso antes de comenzar a escribir su historia.

Sayo no temía a la muerte, siempre supo que su paso por el mundo sería breve y llevaba tiempo preparándose para la partida. Nunca se apegó a la vida, pero ahora que llegaba el momento y por primera vez en mucho tiempo realmente deseaba vivir. Le costaba separarse del hombre que llegó a su vida sin buscarlo; tan molesto y provocativo, tan amable y protector.

Realmente desearía poder conocerlo un poco mejor, realmente desearía poder quedarse a su lado un tiempo más.

Y quiso soñar que ese momento era un inicio.

Acarició suavemente el rostro de Sanosuke mientras le revelaba su nombre, y luego se deleitó con su fragancia masculina al ser apegada por él con fuerza a su cuerpo mientras repetía su nombre con desesperación. Poco a poco, la debilidad que se apoderaba de su cuerpo comenzó a apagar su conciencia. Sólo es un sueño – se decía Sayo – me dormiré en sus brazos y me quedaré entre ellos para siempre.

...

Con mucho cariño para Blankaoru, espero sea de tu agrado :)