Título: NEFILIM

Autora: Clumsykitty

Fandom: MCU

Parejas: Repunteando Stony, Thorki

Derechos: Marvel amor y señor de todo.

Advertencias: tomándome de nuevo licencias con situaciones, personajes y nombres. Ju. Lo de siempre, angustia, romance, acción y muchas locas ideas que han brotado desde lo más oscuro de la perversa mente de esta minina.

Gracias por leerme.


Promesas.

Si fuera yo el dueño de las telas del cielo,

Bordadas con luz dorada y plateada,

Los azules y los tenues y los oscuros mantos

De la noche y la luz y la penumbra,

Extendería esas ropas bajo tus pies:

Pero, siendo pobre, solo soy dueño de mis sueños;

He extendido mis sueños bajo tus pies;

Pisa suavemente, porque pisas mis sueños.

Él desea las telas del cielo, W.B. Yeats.


Las últimas notas del piano sonaron tímidas y suaves, dejando un silencio contemplativo que solamente una risa traviesa rompió, con brincoteos dejando la sala de música, dirigiéndose felices hacia el cuarto de juegos. Darcy Lewis corrió tras el pequeño, riendo junto con él para cargarle con un sonoro beso en su mejilla, despeinando sus cabellos castaños antes de dejarle sobre un mullido tapete tapizado con la forma de un escudo con estrella en su centro. Fue hacia el estante cercano para tomar el grueso libro de cuentos y abrir en la página donde se habían quedado días anteriores cuando la joven le había cuidado mientras sus padres estaban lejos, en una misión.

-Okay, Peter, un solo cuento y luego la comida, ¿entendido? Y nada sobre árboles maléficos colados en la ensalada.

-¡Sí había malosos álboles!

-Sshh, vamos a leer.

El hijo del matrimonio Stark-Rogers había sido rescatado de un ataque perpetrado por uno de los tantos villanos que combatían los Vengadores, aparentemente perseguido junto con sus padres al haber nacido con una mutación en sus genes. Sin embargo, durante la explosión que barrió con la vida de sus progenitores como de otros inocentes, el pequeño Peter terminó en tal condición que se le diagnosticó un estado terminal. Había sido la intervención del Dios de las Mentiras que lo había salvado, pidiendo la sangre del Capitán América dadas sus cualidades angelicales para reparar el dañado ADN del infante. El milagro se hizo y tiempo más adelante, el travieso niño de cabellos castaños y ojos azules terminó siendo adoptado por aquellos singulares esposos, en una fiesta doble, pues celebraron también el más que tardado compromiso –como dijera Clint- entre el Dios del Trueno y Loki, luego de un enfrentamiento sin muchos percances contra Odín. Todavía quedaban muchos cabos sueltos por resolver pero después de casi morir en un apocalipsis Nefilim, lo demás era pan comido para todos ellos.

Darcy había terminado convirtiéndose en una más que voluntaria niñera del sonriente Peter, a quien solía llevarse de vez en cuando a visitar a Jane Foster en su laboratorio o a la granja Barton donde perdían la noción del tiempo. Tal vez por la transfusión de sangre, o la propia naturaleza del niño, estaba mostrando habilidades extraordinarias para su edad, motivo por el cual los Stark-Rogers habían recibido una invitación de cierta escuela especial a la que Tony tajantemente se negó. No iba a enviar lejos a su hijo con desconocidos ni tampoco permitir que le llenaran con ideas "extrañas" como le dijo a su pareja. Suficiente tenía con un Embustero enseñándole trucos impropios o a la propia Viernes consintiéndole pese a sus reclamos. Cuando Peter tuviese la edad suficiente para tomar la decisión de ir a esa escuela de mutantes, lo haría. Steve solamente rió cuando el hechicero comentó que eso sucedería cuando aquel niño tuviera dos mil años con un millonario siendo tan sobreprotector.

-Dalcy, ¿voie a tenel un pimo?

-¿Primo? –rió la joven- ¿De quién, exactamente, Peter? Tienes más tíos que una familia rusa.

-Papa Stef me dijo que tío Thol ponto tendía un hijo.

-Eso lo tengo que averiguar. Anda, termina de comer.

Los juegos siguieron hasta caer la noche, cuando Peter al fin cayó dormido luego de escuchar por milésima vez la historia sobre cómo su padre y héroe nacional, Steve Rogers, había conseguido sus increíbles alas que ya le habían llevado a un paseo por las nubes –luego de terminarse todas las verduras, claro- acompañado de su armadura favorita. Después del evento de los Nefilim, ya no volvieron a saber del Reino de los Cielos ni de otro ser angelical, respetándose la decisión del capitán como las órdenes del Tribunal viviente de no intervenir en la vida de Midgard. Darcy le dejó bien abrigado con sus dos muñecos preferidos en azul y rojo en cada costado, dándole un beso, apagando las luces al salir de su habitación. Cuando los pasos de la joven se alejaron, Peter se levantó con una risa traviesa, juntando sus manos extendidas frente a su pecho, diciendo una oración.

-"Ángel de mi gualda, dushe companía, no me desampales ni de noshe ni de día poke soy muy pekeito y me peldelía."

Sonrió ampliamente al ver aparecer a su ángel de la guarda. Mamá Tony decía que no existían los ángeles guardianes pero es que jamás había tenido uno como el de Peter, quien le conoció cuando los hombres malos llenaron todo de fuego, lastimándole. Ella le dijo que todo estaría bien, que no habría que llorar porque tendría otros padres que por siempre estarían con él, un nuevo hogar. Su ángel de la guarda era muy sabia, y si él se lo pedía, a veces protegía a sus papás o a los otros Vengadores cuando los malos trataban de hacerles daño. Peter estiró sus pequeños brazos, siendo envuelto entre los delgados, elegantes como envueltos en mantos perlados de su ángel sonriente, de larguísimos cabellos blancos como sus ojos, labios carmesí igual que sus uñas y las más increíbles alas que hubiera visto, seis enormes y esponjadas alas relucientes que le acariciaron, haciéndole reír, cubriendo su boca para que no le escuchara Darcy ni Viernes. Cuando su ángel aparecía, era como si lanzara un hechizo en su habitación, el tiempo se detenía, y las alarmas de Viernes dejaban de funcionar. Así eran los ángeles como ella.

-Oi apendí a tocal piano –asintió orgulloso Peter mirándole, sentado en su regazo- Um…. Dalcy dijo algo de… um… Pala Elisa, sip. ¿Sabes de que me acoldó? De mi magia… la que me dijiste tengo… um, ¡ah, sí! Poltal del Chielo. ¿Es lo mismo?

Ferinos sonrió, asintiendo.

F I N


Gracias muchas infinitas por haberme leído durante este tiempo, por sus comentarios como buenos deseos, espero sigamos leyéndonos en otra aventura de la imaginación.

Miau!