¡Heyho fandom de Osomatsu-san!

Me presento, soy Aya y esta la primera vez que intento escribir algo sobre los Matsuno~

Te agradezco lector, de ante mano, por entrar a este fic.

¡La verdad les tenia ganas desde hacia mucho tiempo! Pero no sabia de que, quería hacerlo~ Tenia dos opciones uno de Religión Matsu y otro Mafia Matsu...pero debido a que me gusta la vida del barrio bajo, las mafias, las explosiones, el misterio, la sangre, la violencia y mi ludopatia no ayuda en nada de eso, pues aquí traigo esto!

Se que hay muchos fic's de Mafia Matsu ¡Pero de todas maneras quería probar! (Igual si a alguien le llega a gustar el de mafia, quizá algo de religión, esta medio escrito XD)

El yaoi en estos primeros cap's no es taaaaaan notable, pero me gusta ir a paso lento.

Disclaimer: Osomatsu-san, no me pertenece, yo solo contribuyo al fandom.

Advertencia: Malas palabras, futuro yaoi. Posible Ooc debido a que es mi primera vez escribiendo sobre ellos, lamento las molestias.

Aclaraciones: Los trajes de este fic están basados este el arte de una artista de pixiv (Id: 953838) Por si quieren hacerse la idea. También e de aclarar que aun no tengo parejas decididas para este fic y como soy multishipper, pues tratare de insinuar de todo un poco.

¡Enjoy!


Mr. Matsuno.

I-Todomatsu: Navaja de doble filo.

Los hombres armados no podían hacer nada más que mirar con rabia al chico sentado y amarrado frente a ellos. Porque si su jefe no les daba la orden de golpearlo, simplemente debían obedecer y esperar a que la tan deseada orden llegara. Aun cuando les doliera en el alma aquella sonrisa tan tierna y cínica que provenía de su "victima".

O como lo detestaban.

Y es que Todomatsu simplemente, no podía contenerse al ver esas caras llenas de odio hacia su persona y no sonreír al saber que no podían tocarle ni un solo cabello de su perfecta cabecita.

Les provocaba a que realizaran una locura. Más solo podían contenerse.

"Es como una bruja, con cara de muñeca"

Era el pensamiento que le venía a la mente a cada uno de los matones que se encontraban a su lado. Pronto los sujetos se tensaron al escuchar cierto ruidito de su víctima.

Todomatsu rió de manera suave, pero audible.

Fue el colmo.

— ¡Escúchame pedazo de mierda! ¡Si no es porque el gran líder no nos deja golpearte, tú ya estarías triturado en el suelo! ¿¡Entiendes!? —grito uno de los matones, completamente irritado por el comportamiento del oji-rosa.

Pero eso no le intimido. Solo se le hizo más divertido.

— Por supuesto que lo entiendo~ —contesto mientras hacía que sus ojos brillaran más, era bueno en eso. Esto solo irrito más al sujeto.

— ¡Deja de hacer eso! —le grito iracundo

— ¿Eh? ¿De que hablas? —se hizo el desentendido. Puso una cara aún más tierna.

— De esa, esa maldita cara ¡Quítala!

— No se dé qué cara me hablas~

— ¡QUITALA MIERDA, QUITALA! —soltó de golpe. Todomatsu puso una cara de asco.

— Evita escupirme en la cara, animal —el aludido solo se le deformo aún más el rostro — Y deberías conseguirte un buen enjuague bucal. Créeme, puedes ser parte del bajo mundo y tener todas las zorras que quieras, pero con ese aliento no conseguirás ninguna chica.

¡Al diablo las ordenes! Iba a matar a ese enano. Levanto el tubo de mental oxidado que tenía apretado en la mano desde hacía mucho rato y se dirigió a golpearle. Todomatsu cerró los ojos con fuerza a esperar el golpe, mas este, jamás llego.

Una voz resonó por el lugar.

Una orden.

— Jefferson detente —fue una voz calma la que detuvo el ataque hacia el menor. Este por otro lado, le miro entrecerrando los ojos, maldiciéndolo con todo su ser.

La persona camino a paso tranquilo hasta ellos con un objeto en sus manos. Era bastante alto, con el cabello castaño y con los ojos algo caídos. Usaba un saco de color negro, era elegante, se veía como todo un millonario excéntrico.

¡Oh! Como lo odiaba…

— ¡Atsushi-sama! —gritaron todos los matones al mismo tiempo, reverenciándose ante "Atsushi", como le habían llamado.

"Son un montón de cerdos". Pensó Todomatsu.

Pero este, no se fijó en nadie que no fuera el chico de camisa rosada, amarrado en la silla.

— Mi querido Totty ¿Alguno de estos trogloditas te hizo algún tipo de daño? —pregunto con una falsa expresión de preocupación.

"No fíjate, este orangután no me escupió en mi hermosa cara de manipulador, ni trato de agredirme con un tubo oxidado, pero tranquilo estaré bien mientras el consigas enjuague bucal ¿Por qué no te costaría verdad? tú te bañas en tu sucio dinero"

Era buena respuesta, pero obviamente no se la diría. Quería vivir esa noche.

— Nada de eso, solo nos estábamos divirtiendo juntos ¿Verdad? —miro a "Jefferson" de re-ojo, mientras los demás matones solo asentían nerviosos.

El sujeto en cuestión puso el objeto que traía en sus manos, que no era nada más ni nada menos que, el sombrero de Todomatsu, en la cabeza de este mismo. Un sombrero de color negro con una cinta rosa, bonita y elegante como el mismo. Un regalo de su "jefe".

— Oh~ De acuerdo —sonrió como si nada. Obviamente no le creía, pero si su "victima" estaba bien, no había ningún problema.

¿Verdad?

Mientras Atsushi le ordenaba a sus seguidores que encendieran algunas luces, el trataba de sentir si es que su arma de emergencia estaba en su sombrero, una cuchilla, como de costumbre. Pero como se lo esperaba, estaba completamente limpio.

Tch… —fue el rudito que se le salió, llamando la atención del más alto, quien volvió a dirigirse a él.

— ¿Qué sucede Totty? ¿Estas incomodo? —fueron las cínicas preguntas que salieron de su boca.

Tenía ganas de rompérsela el mismo, pero al estar amarrado a esa mugrienta silla, no podía hacer nada. Se sentía más inútil que de costumbre.

Analizo un poco más a fondo su situación actual.

Todomatsu Matsuno pertenecía a una de las tantas mafias que había surgido hacía mucho tiempo en la ciudad. Una mafia familiar que sus padres les habían heredado a sus hijos, a sus sextillizos más bien, cuando la muerte les llego, estaba en la mafia Matsuno.

Él sabía desde un principio que pasaría por estas situaciones algún día, ya sea porque siempre atraía a hombres ricos altamente manipulables o porque sus hermanos lo iban a usar de sebo.

No esperaba que fuera la primera.

Pero se había preparado para este tipo de cosas. Aprendió el uso de las cuchillas, por seguridad más que nada, siendo todo un maestro a la hora de actuar con sus pequeñas y filosofas armas. Para estas situaciones, sabía cómo dejar un rastro con ellas.

Lo malo es que pensó que nadie actuaria de día y solo salió con su cuchilla de emergencia bajo el sombrero. Sin saberlo esa misma tarde iba a ser secuestrado, mientras iba de compras, por alguno de estos mastodontes que Atsushi, tenía por guardaespaldas. Menos mal se había asegurado de haber dejado una de sus cuchillas con GPS bajo su gorra, pues sabía que su teléfono no iba a sobrevivir ante cualquier tipo de ataque hacia su persona.

Ahora solo tenía que esperar a que sus hermanos se hubieran dado cuenta de su desaparición antes de que Atsushi quitara la maldita cuchilla de su sombrero.

— Estas muy callado ¿A caso tienes miedo Totty~?

Mentiría si dijera que no tenía miedo. Al de cabellos castaños solía aterrarle la obscuridad, aun con las pocas luces del lugar, no era suficiente luz para él y aun que se hubiera estado burlado de los matones de Atsushi anteriormente, también tenía miedo a ser herido de gravedad.

Pero debía aguantar y ganar todo el tiempo que pudiese.

— En lo absoluto, pero tus mastodontes me ponen algo nervioso —sonrió de manera creíble.

Debía usar sus mejores caras, sus mejores facetas y esperar a que funcionaran.

— Lo siento tanto, es solo que cuando quieres buena seguridad, solo debes tener a los sujetos más rudos que se puedan encontrar, o en su caso, los más feos —rio el castaño como su hubiera dicho el mejor chiste de la noche. Todomatsu rió, no sabía si por pena o por necesidad— Entonces… Matsuno-kun ¿Sabes por qué estás aquí?

Todomatsu miro al techo en busca de inspiración.

— ¿Porque tienes una enferma obsesión conmigo desde la primera vez que salimos y por eso tratas de secuestrarme desde que te rechace y humille en medio del centro comercial?

"Pero que sincero", pensaron todos.

A Atsushi no se le movió la sonrisa en ningún segundo. Se esperaba esa respuesta, no tan directa, pero la esperaba.

— Exactamente, y por eso te vengo a pedir nuevamente que abandones tu "mafia" y te unas a la mía —Todomatsu puso una cara neutra ante el ofrecimiento.

Por dentro estaba gritando como una fan-girl viendo a su ídolo sin camisa y bañado en oro. Debía admitirlo, estar del lado del sujeto millonario, posible proxeneta y sugar daddy…era tentador.

— ¿Por qué debería unirme? —solo esperaba a seguir ganando tiempo y quizá de paso, sacarle una que otra cosa. Podía ser el más pequeño, pero de inocente, no tenia nada.

— Vamos Totty, no te hagas —el castaño se puso tras de él, poniendo sus brazos alrededor de sus hombros— La vida a mi lado podría ser tu sueño hecho realidad.

— ¿P-Por qué dices eso? —pregunto tratando de que su voz sonara como siempre.

— Porque conozco tus gustos caros, mi pequeño Totty —le acaricio la cara.

Se tensó.

Este era el momento donde debía comenzar a tragarse sus malditos gustos.

Si sus hermanos no llegaban, se haría con el poder de Atsushi y los iba a matar el mismo.

— Podrías tener autos lujosos y buenas joyas —comenzó a decirle al oído, seduciéndolo con cosas caras. Era una buena jugada.

Miro hacia otro lado, no queriendo escuchar, debía ser fuerte.

— Tendrías toda la ropa que quisieras.

Se comenzó a morder los labios de manera insistente.

— Podrías tener grandes fiestas todos los días y conseguir…no sé ¿Citas quizá? —se mordió los labios más fuerte, un hilo de sangre comenzó a salir desde su boca— ¿Te he convencido?

Si, si lo había hecho.

Una vida con lujos, sin tener que mancharse las manos por ello, no le sonaba nada mal, incluso eso de dejar de ser un patético mafioso virgen no estaba para nada mal. Pero aun así, era traición y el sabor metálico en su boca le hacía caer de lleno en esa realidad. Podía ser un completo demonio, pero no era un traidor por completo.

Miro hacia arriba al techo de vidrio buscando alguna ayuda divina o algo por el estilo, mas solo distinguió un pequeño brillo proveniente de algo metálico.

Entrecerró los ojos.

Sonrió.

La espera había terminado.

— ¿Por qué sonríes? ¿Has considerado mi oferta? —Todomatsu formo una sonrisa gatuna en su rostro.

— Mira, es muy tentador, pero si para eso debo ser tu perra y ver tu cara todos los días, paso —escupió la sangre de su boca al piso, en un gesto de rechazo al castaño.

La sonrisa tranquila que tuvo Atsushi todo este tiempo, desapareció, haciendo paso a una mirada sombría.

— Así que lo rechazas eh~—el castaño se acercó con una mirada aterradora— Pensaba convencerte por la buenas, pero veo que tendrás que probar el dolor antes y así poder doblegarte.

Sonrió de manera macabra y chasqueo los dedos.

— Chicos, hagan que cambie de opinión.

Todomatsu vio como aquel matón que intentó agredirlo antes se relamía los labios al saber que ya tenía todo el derecho a partirle el ser.

— Ahora sí, pequeña escoria, vas probar lo que es un buen golpe —le soltó todo su putrefacto aliento en la cara. Quería vomitar del asco— ¡MUERE BASURA!

Se sobrecogió en la silla por acto de reflejo, esperando un golpe.

Golpe que jamás se oyó.

Las luces se cortaron de golpe. Se escuchó el ruido de una explosión en la entrada, seguido de un sonido hueco que se oyó por todo el lugar.

Cerro los ojos con fuerza mientras tosía, debido al humo toxico que salía de la entrada. Al abrir uno de sus ojos se dio cuenta de que su atacante estaba en el suelo inconsciente y junto a él…

Un bate de Beisbol.

Miro al frente y pudo ver cuatro figuras saliendo de entre el humo.

Sus hermanos al fin habían llegado.

— Jyushi, mama nos enseñó que primero se saluda, después se golpea —le reprendió falsamente un sujeto de ojos rojos. El chico de gran sonrisa junto a él, solo recogió su bate y se dirigió al mayor.

— Lo siento Osomatsu nii-san~ —lo miro de manera inocente. Osomatsu le revolvió los cabellos y el de ojos ámbar se quedó junto a su otro hermano, quien llevaba una máscara de gas sobre su boca.

— Choromatsu, libera a Todomatsu. Debemos hacer esto rápido, Karamatsu nos espera en el auto~—se dirigió al resto con una sonrisa burlona. Y comenzó a caminar hasta Atsushi.

Choromatsu, el chico de ojos verdes, se dirigió a paso rápido hasta su hermano menor, esquivando a todos esos matones. Pero uno en particular se presentó frente a él. El tal "Jefferson" aun tenía sed de venganza y ver cuatro rostros iguales al de Todomatsu le hacía enojar más.

— ¿Crees que voy a dejarte pasar para que liberes a este mal nacido? ¡Tú hermanito nos estuvo molestando todo este tiempo! ¡Lo mínimo que merece es que le entierre este tubo por donde el sol no brilla! —Todomatsu tembló en su lugar.

El oji-verde miro al castaño quien aún temblaba en la silla por sus amenazas. Suspiro con pesadez, rascándose la nuca.

— Mira, me importa una mierda si quieres o no quieres golpearlo, pero mi deber el liberarlo así que…—rápidamente y sin que nadie lo viera venir, el de camisa verde saco una pistola de su pantalón y le dio un tiro en la cabeza— No interfieras, escoria.

Los demás se quedaron de piedra al ver tal acto, como si la muerte no le pesara ni un poco.

— Choromatsu es tan agresivo~ —se rió mientras quedaba frente a frente con el castaño— Así que tu secuestraste a mi pequeño demonio, quieres golpearlo y le ofreces unirte a tu bando ¿Te piensas que no vendríamos por él?

— ¡Ja! La verdad pensé que jamas vendrían por el, por como se tratan entre ustedes era algo inevitable… Osomatsu Matsuno —se encogió de hombros— Lamentablemente esta será tu última noche, Totty vendrá conmigo lo quieran o no.

Osomatsu sonrió mientras se tocaba la nariz.

— Escúchame, nuestro demonio rosado puede ser puta, más fácil que la tabla del cero, una perra sin corazón, un interesado y calculador... Pero es nuestro hermano... ¡Y nunca llegara a ser un millonario con un sujeto tan bajo como tú! Y menos sin nosotros, me niego a que este mocoso tenga dinero antes que yo—le apunto Osomatsu con la mano que traía unas esposas colgando de un lado.

Esposas de origen completamente desconocido para sus hermanos.

— ¡OYEME! —grito Totty, siendo olímpicamente ignorado. El chico de ojos verdes a su lado solo suspiro, ya habiendo desatado a su hermano menor y dirigiéndose a su posición junto al "líder".

— Pero yo tengo más dinero que tú —enarco una ceja el castaño.

A Osomatsu le tirito un ojo.

— ¡Calla basura! ¡Jyushimatsu, una llave! —ordeno el mayor.

— ¡OK! —el de ojos ámbar quien estuvo todo el tiempo junto a su cuarto hermano de ojos violeta, salto de la emoción.

Corrió hasta Atsushi y trato de aplicarle una llave, pero en su camino aparecieron dos sujetos de apariencia musculosa quienes le bloquearon el paso por completo.

— Y al ser un hombre tan rico y poderoso, contrate a los hombres más fuertes de la ciudad, solos para esta ocasión…—dijo con un aire de completo des-interés.

Muchos hombres se agruparon alrededor de ellos. Todomatsu se escondió detrás de hermano mayor, ya había tenido suficiente emociones por un día, prefería dejarle el trabajo pesado a los "profesionales".

— ¿Entonces Osomatsu-san? Está claro que no puedes ganar ahora~ —Su sonrisa se volvió una mirada seria— Dame al chico y los dejamos ir a todos, vamos, podemos evitar teñir el lugar de color rojo~

Pero la única respuesta que obtuvo fueron las risas de Osomatsu.

— ¿Pero qué dices? —dijo entre risas, que pararon en seco dejando ver una sonrisa bastante sádica en su rostro. Parecía que sus ojos carmesíes brillaban más en la obscuridad— Mi color favorito es el rojo…

— Tch, como quieras… ¡Hombres a ellos! —dio la orden mientras escapaba del lugar y al instante todos estaban corriendo hacia ellos.

Pero el mayor de los Matsuno seguía tranquilo.

Dio media vuelta, tomado a Todomatsu por los hombros, ante la vista de sus demás hermanos y comenzó a caminar tranquilamente hasta la salida.

— Choromatsu, tu vienes conmigo y Totty. Jyushimatsu e Ichimatsu, les dejo el resto. No voy a dejar que el bastardo de Atsushi obtenga lo que quiere~—el de ojos violetas, quien había estado recargado en la pared de la entrada todo este tiempo solo dio una sonrisa sádica ante la petición del oji-rojo.

— Hasta que alfin hacemos algo divertido —camino a paso lento junto a su hermano menor, quien no borraba en ningún instante su gran sonrisa.

— ¡Ahí voy! ¡Hustle Hustle! ¡Muscle Muscle! —gritaba el menos con energía mientras corría hacia uno de los sujeto— ¡TOKUDAI SAYONARA HOME RUN!

En un abrir y cerrar de ojos le había partido la cabeza a uno de ellos con su bate y ahora repartía golpes a cada alma indefensa que se le cruzara en el camino. El de cabellos desordenados miraba todo con una expresión sádica, se abrió el chaleco, revelando así varios fósforos, dos botellas de queroseno y unas cuantas granadas.

— Esto será emociónate.


Los tres salieron del lugar, el cual era un depósito que seguramente Atsushi había rentado para esa noche. Se alejaron un poco de aquel deposito, buscando al segundo hermano.

— ¿Está bien dejar a esos dos con todos esos sujetos? —pregunto Choromatsu, siendo la conciencia de Osomatsu, como siempre.

— No te preocupes, ellos saben desenvolverse en ese ambiente, estarán muy bien—justo en ese momento se escuchó el ruido de una explosión.

— En realidad me preocupan más sus víctimas que sus propias vidas —dijo mientras le mandaba una mirada aburrida al mayor, quien le saco la lengua con burla. Ni que fuera un maldito niño.

Los tres llegaron hasta donde había un auto, un volvo negro, bastante elegante.

Karamatsu Matsuno, el segundo hermano, estaba sentado sobre el techo del auto, observando el horizonte, con unas gafas negras puestas sobre sus ojos. A Todomatsu le dio un tic en su ceja izquierda. Conociendo la naturaleza de su hermano mayor.

— Karamatsu nii-san, no trates de hacerte el "cool" por la luz de la luna ¡Y quítate esas gafas! ¡Es doloroso mirarte! —reclamo el más pequeño. Pero este solo ignoro sus palabras y le sonrió, soltando un brillo especialmente doloroso

Aniki, el sujeto hizo exactamente lo que tú dijiste —quitándose sus gafas y dejando ver sus ojos azules, le señalo un lugar a Osomatsu, quien solo se tocó la nariz, como un gesto característico en él— Nuestro bad guy, esta en una encrucijada.

— ¡De acuerdo! —se acercó al auto y saco una maleta grisácea. Se acercó a Todomatsu y se la dio.

Este la miro confundido, pero ante la mirada de sus tres hermanos mayores, no le quedó más que abrirla.

Sus ojos se abrieron como platos.

Un juego de cuchillas nuevas.

— Osomatsu nii-san…—el de sombrero le miro con todo el asombro aun contenido en sus ojos

— ¡No vuelvas a salir de casa sin una de estas! ¡Me da pereza salvarte el trasero todo el tiempo sin recibir nada a cambio! —dijo el castaño mirando su hermanito, quien solo puso ojos de cachorrito a medio morir.

— Gracias Osomatsu nii-san ¡Eres el mejor! —el oji-rosa le salto encima al de ojos rojos, aun cuando sabía que sus lágrimas de felicidad eran de las más cínicas.

— Lo sé, soy el mejor de todo —presumió sin vergüenza alguna— ¡Ahora ve tras Atsushi y véngate como corresponde! ¡Se escondió a unas calles de aquí, aun puedes atraparlo!

El oji-rosa parpadeo varias veces.

— ¿Cómo sabes que se escondió a una calles de aquí? —pregunto desconcertado.

— ¿Crees que dejaría a Karamatsu afuera, cuando no trae sus horribles pantalones con lentejuelas? —su hermano hizo una trompita con sus labios mientras Karamatsu soltaba un "¡Hey!" Era un buen punto, su segundo hermano mayor era muy fuerte como para que lo dejaran fuera— Ahora ve y apúrate, que no me hago millonario esperando a que me traigas sus testículos —le guiño un ojo, mientras el mas pequeño le hacía un seña militar y corría a la dirección que le habían dado.

Choromatsu miro unos minutos a su hermano mayor, analizando todo lo que había dicho antes.

— Karamatsu hace un rato que ya no escucho explosiones desde depósito, ve a buscar ese par asesinos seriales y tráelos. Dudo que alguna parte de ellos no está cubierta de sangre ajena —soltó despreocupadamente.

— Ok brother~— el oji-azul se subió al auto y dio marcha hasta el deposito.

— Osomatsu nii-san ¿En qué estás pensando al hacer esto? —pregunto el de ojos verdes, sintiendo otra explosión a lo lejos. El mayor de los dos solo saco un cigarrillo de su bolsillo y lo encendió, dándole una calada profunda.

— La verdad…solo espero que Totty pueda descargarse y actuar por el mismo al menos una vez, tiene que aprender a que no siempre podremos llegar a tiempo —soltó con mucha sabiduría ante la atenta mirada de su hermano.

— Quieres la billetera de Atsushi ¿verdad?

— Sep~


Atsushi corría por uno de los callejones, debía comunicarle al jefe todo lo que había pasado. Pero antes de sacar su celular, una cuchilla le rozo la mejilla, haciéndole soltar el aparato de la impresión. Se tocó la mejilla y pudo aprecia la sangre que salía de la pequeña herida.

— ¿Piensas escapar, luego de haberme deseado tanto? —Atsushi retrocedió, sin hombres que lo protegiesen estaba completamente indefenso.

— V-Vamos Totty, solo tienes que venir a mi lado ¿No es tan difícil? ¿Verdad? —Todomatsu negó con una sonrisa viendo el comportamiento desesperado del millonario.

— Tu sabes, soy un manipulador experto, me gusta sacar cosas de los demás y obtener atención —y es que lo ojos tiernos que parecía tener, no eran más que una de sus mil mascara— Pero no me gusta estar atado a una sola persona, lo siento mucho~

— ¡Pero yo podría darte todo eso! ¡Puedes tener todo lo que quieras de mí! —grito en un acto desesperado.

El oji-rosa afilo la mirada.

— De acuerdo, si insistes~

Salto sobre el con una agilidad impresiónate, tirándolo al suelo. Enterró rápidamente, varios cuchillos en sus ropas para que no se escapara.

Él era un Matsuno. Sabía intimidar a las personas con solo una mirada, quizá no tan bien como sus hermanos.

Pero la mirada de pánico puro que le dirigía, era suficiente para decirle que lo estaba haciendo bien.

— ¿No querías darme tus cosas? Pues veamos que puedo sacarte~

Un grito de dolor de escucho a lo lejos.


— ¡Como que no sabes dónde dejaste la billetera, puto mentiroso!

— ¡Osomatsu nii-san detente, duele, duele! —gritaba el oji-rosa con lagrimitas en sus ojos, mientras el mayor de los Matsuno le aplicaba una llave— ¡Te juro que no se!

Cuando volvieron a la mansión de los Matsuno, Todomatsu aseguro que no sabía dónde había dejado la billetera de Atsushi. Pero como ninguno en esa familia era tan tonto como para creerle algo a Todomatsu, Osomatsu decidió sacarle la información a la fuerza.

Choromatsu leía una revista sentado en uno de los sillones de cuero negro, ignorado completamente el ruido que formaban sus hermanos; Karamatsu estaba mirándose en un espejo de mano, arreglando su peinado cool.

Mientras Jyushimatsu e Ichimatsu estaban en el baño, tratando de limpiarse aun la sangre. Cuando el segundo hermano les encontró estos estaban sentados sobre una pila de "cadáveres", bañados en sangre y hollín.

— ¡Que lo sueltes! ¡Donde dejaste el dinero putomatsu! —el primero hacia más fuerza en la llave, mientras el menor aun lloriqueaba.

— ¿¡A quien llamabas putomatsu, tontomatsu!? —respondió el oji-rosa con furia.

— ¡Dejen de pelear, ya no son unos niños!

— ¡Cállate pajamatsu! —le respondieron los dos al mismo tiempo. Karamatsu del otro lado de la sala estaba conteniendo la risa.

Al de camisa verde le comenzó a tiritar una ceja.

— ¿¡A quien llaman pajamatsu!?

Una noche tranquila en la mafia Matsuno.


En un lugar alejado, Atsushi aun podía moverse, tenía cortes por todos lados y ahora luchaba por poder llegar hasta su teléfono. Este, sonaba constantemente desde hacía un minuto.

Llego hasta él y pudo contestar por fin.

— ¿H-Hola?... —contesto apenas— Si…Si ellos ya se fueron…Si señor todo va de acuerdo al plan…Ahora comenzaremos la fase dos…De acuerdo, no se p-preocupe, Osomatsu-san será suyo tal y como quiere…nos vemos…Tougo-san.

La llamada se cortó.


Atencion: Cualquier cosa que ustedes no entiendan ahora, la entenderán mas adelante.


¡Y bueno, este es el primer capitulo! ¡Espero les haya gustado!

Todos sabemos quien es Atsushi~ Y si no lo conocen, vayan a ver el cap 22 de Osomatsu XD Gusto de sacar a cada personaje de las series de las que escribo~

Como ven, cuento de atras hacia adelante en la escala matsuno (?) por lo que sigue Jyushi.

¡Si quieren ver de su otp o algo por el estilo, pueden decirme! No tengo problemas para escribir de otras parejas hehehe~

¡Gracias por leer! Nos vemos~