Buenas gente, me gustaría pedir disculpas por la tardanza, pero al parecer voy a tener que hacer exámenes de recuperación y he estado escribiendo en mi tiempo libre cuando no estoy estudiando. No voy a comentar mucho porque no tengo tiempo. Veré lo que puedo hacer para mi próximo capitulo muchas gracias.


Capitulo 26 : El día de la final.

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El día de la final había llegado y los ánimos en el pueblo estaban en su apogeo. Las calles estaban llenas de gente, tanto por turistas como locales. El flujo del dinero se movía rápidamente aportando grandes beneficios a las tiendas, restaurantes y puestos callejeros. Era una oportunidad de oro, no solo para promocionar a sus ninjas sino también la mercancía y cerrar varios tratos con los comerciantes y turistas extranjeros.

Sin embargo, el evento del día se iba a desarrollar en un estadio. Civiles y nobles por igual estaban llegando sin cesar y ocupando sus sitios a la espera de los combates venideros. Aun faltaba 30 minutos para el inicio de los exámenes, sin embargo, el estadio ya estaba medio lleno y algunas figuras notorias ya se encontraban presentes, tanto como espectadores como participantes.

Al contrario que en las gradas reservadas al publico humilde, en los palcos superiores había mucho más espacio y mejores servicios. Bastante normal teniendo en cuenta que estaban reservados para los nobles. Sin embargo, había un palco en concreto reservado para la máxima autoridad en el pueblo así como sus compañeros del mismo rango procedentes de otra aldea.

Fue en ese palco que Minato Namikaze, llevando su sombrero, se encontraba, a la espera del Raikage y el Kazekage.

El Hokage estaba muy tenso y nervioso, repasando todos sus esquemas mentalmente, haciendo un esfuerzos para encontrar alguna falla. Por suerte o desgracia, no fue capaz de encontrar nada, cosa que lo ponía aun más nervioso pues en su mente sentía que dichos planes no fueron suficientes para la tormenta que se avecinaba.

"Relájate Minato." dijo el hombre a su izquierda.

El rubio giro la cabeza para ver a su antecesor preparando su pipa con absoluta tranquilidad. Hiruzen iba vestido con las túnicas tradicionales de Hokage sin el sombrero característico. A pesar de que el viejo mono parecía vestido para la ocasión, Minato sabia que debajo de esas túnicas, Hiruzen llevaba su antigua armadura preparado para cuando se desencadenara la invasión.

"Como pretendes que lo haga. Entre la invasión, nuestra necesidad de demostrar nuestra valía en estos exámenes y mi apuesta con A siento que mi cabeza va a explotar." dijo entre dientes sin atreverse a mostrar su malestar en su cara con todos los testigos presentes.

Hiruzen suspiró. "Hemos planeado al dedo las contra-medidas, incluso ahora nuestros AMBU están buscando entre la multitud y eliminando a los invasores que logran identificar de forma discreta. Los exámenes ya están en marcha y solo te queda confiar en nuestros genin. En cuanto a Naruto …" Hiruzen se tomo un momento para darle una calada a su pipa recién encendida. "… voy a ser sincero, no veo como Menma va a ganar esto." admitió.

Minato endureció su expresión. "El ganara, Jiraya lo ha entrenado personalmente, creando contadores para luchar contra Naruto. Menma puede hacerlo." declaró.

El Hokage retirado negó con la cabeza. "¿No creerás que Naruto a demostrado todas sus bazas? Tu mismo has visto a tu hijo, casi no se puede considerar un genin, se mueve como un veterano de guerra. Exuda experiencia y poder por los poros, algo de lo que Menma carece crudamente." declaró con simpleza.

"Menma lo lograra." declaró en un tono tajante.

Hiruzen suspiro. "¿A quien tratas de convencer, a mi o a ti mismo?"

Detrás de los dos lideres se encontraban dos Jonin actuando como guardaespaldas, vestidos con el traje estándar Jonin de Konoha y sus Hitai-ate atados en la frente con parte de la tela cubriendo su pelo.

Uno de ellos tenia el pelo marrón, ojos oscuros y unas marcas de quemaduras en su mejilla izquierda.

El otro llevaba gafas de sol y tenia el pelo de color negro de punta.

Sus nombres eran Raido Namiashi y Aoba Yamashiro, ambos junto a su tercer compañero actuando como arbitro en la arena eran parte de la escuadra oficial de guardaespaldas del Hokage. Ambos estaban increíblemente nerviosos, no por el rol que iban a tener durante la invasión sino por el tema que estaban discutiendo en estos momentos.

Los sonidos de pasos aproximándose llamó la atención de los 4 y en unos segundos fueron capaces de ver la figura del Yondaime Raikage vestido con su atuendo habitual y su sombrero Kage subiendo las escaleras hasta el palco seguido por sus dos guardaespaldas.

"Habéis madrugado por lo que veo." murmuró.

Raido y Aoba se tensaron por la flagrante falta de respetó pero Minato no dijo nada y Hiruzen solo rió entre dientes. "Bueno Raikage-dono, somos los anfitriones, se vería bastante mal si no fuéramos los primeros en llegar." comentó sonriendo.

A-san gruño de acuerdo y se avanzó hacia su asiento colocado a la derecha de Minato mientras Darui y Atsui se colocaban detrás de su líder.

Minato miró brevemente a los dos jonin de Kumo antes de mirar a su homologo con los ojos estrechos. "¿Donde tus otras 3 guardaespaldas?" preguntó sospechoso.

"En las gradas, preparadas para disfrutar del espectáculo." contesto mirando a la arena.

Minato hizo una mueca. "Podrían estar fuera haciendo algo productivo." se quejo. "Como ayudar a mis AMBU a identificar al enemigo." comentó mentalmente.

A-san miró al rubio molestó. "Kumo ya te ha dado más que suficiente ayuda Namikaze." gruñó.

Minato devolvió la mirada. "MI hijo a ayudado a su pueblo." contrarrestó.

El Raikage sonrió sarcásticamente. "¿En serio? Su hitai-ate y sus palabras sugieren lo contrario."

Minato apretó los puños con furia intentando matar al Kage musculoso con los ojos. Pero una ligera tos lo distrajo y miró de reojo a su antecesor. "Sugiero que dejéis caer el tema, ya esta aquí." murmuró antes de mirar hacia las escaleras cambiando su expresión seria por una sonrisa.

Desde la entrada del palco apareció un hombre vistiendo una túnica blanca, con un velo del mismo color cubriendo su boca y el sombrero tradicional Kage con el kanji de 'Viento'.

El rubio decidió seguir con lo planeado y sonrió de forma convincente y educada. "Bienvenido a nuestro pueblo Kazekage-dono." dijo.

"Espero que no estáis muy cansado por el viaje." añadió Hiruzen.

El Kazekage se acercó a su asiento seguido de cerca por sus guardaespaldas enmascarados. "En absoluto, en realidad ha sido muy agradable. Para mi no es tan duro como lo seria para usted, por algo fue que decidisteis retiraros." contestó.

A-san y Minato estrecharon los ojos ligeramente antes de volver a sus semblantes estoicos. Ambos se habían reunido con el Kazekage anteriormente y siempre había sido alguien cortes a la par que distante. Este pequeño desliz en su comportamiento, el día de la invasión (aunque el Kazekage no sabia que estaban al tanto) parecía fuera de lugar para un hombre calculador como Rasa.

Obviamente, Hiruzen también se había dado cuenta pero no comentó nada. "La nueva generación debe superar a la anterior, yo ya hice mi tiempo, ahora solo quiero disfrutar del resto de mis días en paz." dijo sonriendo.

El Raikage resoplo. "¿Superar al Shinobi no Kami? Estas poniendo la barra muy alta Sandaime-dono."

Mientras que en el palco de los Kages estaban conversando con cierta tensión sutil en el aire, en el palco de los nobles, diferentes dirigentes de los otros países y miembros de su corte estaban conversando con total tranquilidad … al menos en su mayoría.

Había uno que se destacó por encima de los demás, mientras que sus compañeros Daimio estaban haciendo apuestas, comentando el posible resultado de los partidos y riéndose sin preocupaciones, esta persona en concreto tenia una expresión estoica plasmada en la cara.

Iba vestido con un yukata de seda finamente elaborado de color negro por fuera y rojo por dentro que se apreciaba por los dobladillos de la vestimenta, un obi de color rojo estaba atado a su cintura manteniendo todo el atuendo en su lugar. Finalmente, sobre su cabeza, llevaba un velo encima de la cabeza sobre el cual estaba enganchada un abanico desplegado con símbolos de llamas y algunos hilos de oro cayendo libre por los bordes del abanico abierto.

Este hombre con bastantes arrugas, ojos negros y ligeramente caídos era Roku Hiraka, Daimio de Hi no Kuni.

A primera vista algunos podrían pensar que tenia cara de bobo, pero los realmente inteligentes sabían lo peligroso que era este hombre. Debajo de la fachada de un hombre sin preocupaciones se escondía un animal político muy calculador, si la política pudiera ser comparada a un agujero de serpientes, este hombre seria sin duda la cobra real por excelencia. Por ello, ahora mismo estaba en absoluta alerta pues no sabia que esperar, tanto en la arena como con en el ámbito político. Hoy en día había venido por varias razones, todas girando en torno a la misma persona.

Naruto Uzumaki.

Desde que había llegado ayer y se había reunido con los demás Daimios no había dejado de escuchar maravillas sobre el pelirrojo perdido. Los lideres de 7 países diferentes desde todos los lugares de las Naciones Elementales habían contado una y otra vez como Naruto había salvado sus países, defendido sus gentes y salvado sus propias vidas.

Aunque iba a admitir que no se esperaba la pelea entre las Daimios de Na no Kuni y Haru no Kuni, aun menos se esperaba que el origen de dicha pelea fuera el propio Naruto. Al pobre Roku casi se le salen los ojos de las cuencas cuando se enteró que ambas mujeres querían casarse con el pelirrojo.

El recuerdo le sacó una pequeña risa al anciano que logro cubrir gracias a su abanico. "Parece estar contento Daimio-sama."

Roku giro la cabeza y miro de reojo a uno de sus dos guardaespaldas. Era calvo, con varias arrugas y ojos negros, vistiendo un atuendo de monje del Templo de Fuego.

"¿Porque no iba a estarlo Chiriku? Después de años de desaparición, el joven Naruto a aparecido por fin." empezó pero su sonrisa feliz decayó un poco. "Aunque me entristece el saber que se a unido a otra aldea Shinobi."

El samurái de pie al lado de Chiriku decidió tomar la palabra. "¿Si me lo permite Daimio-sama, cree usted que el joven Naruto a sido obligado a servir a Kumo? Teniendo en cuenta los actos del difunto Sandaime Raikage y sus intentos de secuestro para obtener la linea de sangre Uzumaki me cuesta mucho creer que se uniría de buena gana." preguntó de forma tentativa.

Roku frunció el ceño pensando en sus palabras, pero ni siquiera tuvo tiempo de responder. "Espero que no estés acusando a A-dono de chantaje y secuestro."

Los 3 miraron hacia la entrada del palco y vieron a un hombre de piel oscura, barba corta de color negro, gafas y ojos dorados llevando un atuendo muy parecido al de Roku, la única diferencia era que en vez de rojo era amarillo y el abanico sobre su cabeza tenia rayos en vez de llamas.

El samurái empezó a sudar la gorda. "Da-Daimio-sama, no pretendía ofen …"

El hombre de piel oscura sacudió la mano con ligereza. "Ahoratelo soldado, soy muy consciente que el Sandaime Raikage era una persona menos que honorable. Sin embargo recomiendo que cuides tus palabras y las uses a la ligera." dijo mientras se dirigió a su asiento justo a la derecha del de Roku seguido por sus samuráis.

El Daimio del fuego saludo al gobernante de Kaminari no Kuni con una sonrisa educada. "Es bueno verle de nuevo Raiju-dono."

El hombre de piel oscura devolvió el saludo. "Lo mismo digo, aunque creo que vuestras palabras no son del todo sinceras."

Roku perdió su sonrisa y mantuvo una expresión neutra. "Podéis culparme, uno de los últimos miembros del Clan Uzumaki, un Clan que mi familia y yo mismo a lo largo de las generaciones hemos visto como grandes aliados, se a unido a tu país y a Kumo." dijo en un tono plano, a pesar de que el brillo en sus ojos delataba su molestia.

Raiju suspiro. "No acepté al joven Naruto para molestarle o antagonizar a su persona, el vino a nosotros y nos pidió reconstruir su Clan en mi país. Si hay alguien con quien deberíais estar enfadado es con vuestros ciudadanos aquí en Konoha. Las historias del maltrato de Naruto siguen muy frescas en la mente de muchos, incluso después de varios años."

Roku suspiro mientras asentía, el Daimio de Hi no Kuni era muy consciente de que el pueblo había querido usar esta oportunidad para demostrar su valía y mostrar el poder de la próxima generación de Konoha. Por desgracia había habido varios factores que habían arrastrado el plan por el desagüe.

Naruto y su equipo.

La aparición súbita del Uzumaki perdido había captado toda la atención de los altos cargos extranjeros así como los potenciales clientes. Añadiendo el hecho de que Naruto formaba parte del único equipo que Kumo había enviado para estos exámenes, un equipo de los cuales todos habían calificado para los exámenes, solo aumentó la atención sobre ellos. El golpe de gracia que había quitado cualquier oportunidad al pueblo de llamar la atención vino en realidad con el primer combate del torneo.

La lucha entre hermanos.

Uno entrenado bajo su padre, el otro entrenado por Kumo.

El simple drama que este enfrentamiento traía consigo había cautivado hasta el ultimo de los espectadores. Claro, estaban también interesados en los otros combates pero el enfrentamiento Uzumaki/Namikaze iba a ser la atracción principal del torneo y todo el mundo lo sabia.

"Parece ser que Konoha estará en grandes dificultades en los próximos meses. Si lo que me han contado mis informantes sobre las habilidades del joven Naruto y su equipo son verdad, los genin de Konoha tendrán pocas esperanzas de ganar este torneo." comentó con una mueca. Eso significaba que este pueblo iba a tener menos fondos y que iba a tener que tirar más dinero para mantenerlos.

Parecía que Raiju había adivinado lo que estaba pensando y decidió tirarle una rama de olivo. "En realidad, quizá Konoha tenga problemas monetarios pero Hi no Kuni no tiene porque tenerlos también." la declaración llamó enseguida la atención de Roku.

Mientras el Daimio de Kaminari no Kuni discutía las posibilidades con su homologo para unirse a su alianza comercial, en las gradas, asuntos mucho más mundanos, pero no menos complicados se estaban discutiendo.

"Esta prometido."

Mikoto Uchiha suspiro. "Sí Kushina, nos lo has repetido mil veces."

"Tiene 15 años." siguió la peliblanca con una cara estoica y los ojos muertos.

Tsume, que se encontraba al otro lado de la peliblanca junto a su hija resoplo. "Quizá aun te parezca un crio pero no lo es."

"2 chicas y una 3era que esta intentando entrar en una relación con él."

Hana Inuzuka se sonrojó hasta las raíces. "4 si contamos a Anko." pensó al recordar como una de sus mejores amigas le habían descrito con todo lujo de detalles la maquina sexual que era el joven Uzumaki.

Mikoto puso una mano sobre el hombro de su amiga. "Kushina, no puedes hacer nada sobre esto, apenas has empezado a construir una relación con tu hijo. Si intentas entrometerte en su vida vas a hacer que se aleje de ti."

La peliblanca hizo una mueca. "Pero es demasiado joven."

"¡Nadie dijo que se vaya a casar dentro de unos días! Joder Kushina, primero habla con las chicas y tu hijo antes de montar un drama." exclamo Tsume cansada del tema.

Kushina estuvo a punto de contestar hasta que alguien la interrumpió. "¡Kaa-chan, mira a quien he encontrado!"

La voz aguda y reconocible llamó la atención no solo de Kushina sino de también las demás mujeres y se congelaron ante lo que vieron.

La pequeña Mito, vestida con su Kimono rosa estaba arrastrando de la mano a una chica que parecía tener 17 años de pelo oscuro largo vestida con un kimono de batalla azul y un hitai-ate de Kumo en la frente. Detrás de ellas, siguieron una Yamato Nadeshiko de ojos purpura y pelo negro atado en una cola de caballo que parecía estar en sus 20 años junto con otra mujer, un poco más joven, de pelo rubio corto.

Las 3 mujeres eran autenticas bellezas y llamaron fácilmente la atención de todos los hombres en su proximidad así como de ciertas mujeres, pero por motivos diferentes (#Celos). Kushina, a pesar de no haberlas visto antes, supo en seguida quienes eran, Minato había descrito a las chicas que se habían involucrado tan profundamente en la vida de su hija de forma muy precisa. Mikoto y las 2 Inuzuka también supieron reconocerlas pero no dijeron nada, prefiriendo ver la reacción de la peliblanca.

Kushina se quedo observando en silencio a las recién llegadas mientras en su interior, una tormenta emocional estaba teniendo lugar.

Furia materna clamando por las cabezas de esas 3 roba hijos .

Los celos en cierta medida por que dichas mujeres tenían la atención de su hijo más de lo que ella tenia.

Dolor al darse cuenta por fin de lo mayor que era en realidad su hijo.

Tristeza, por haber podido podido ver crecer a su hijo hasta llegar a este punto.

Fue sobre todo debido a este ultimo sentimiento en concreto que la memoria de una persona le permitió reconocer a una de las 3 chicas. La peliblanca se quedo mirando a la chica de pelo negro y ojos purpura con una expresión neutra. "¿Tu eres Akeno, verdad?"

Las Kunoichis se sorprendieron momentáneamente por la pregunta pero se recuperaron rápidamente y Akeno dio un paso hacia delante. "Si, así es. ¿Como me ha reconocido Kushina-san?"

La mujer Namikaze sonrió un poco incomoda, dándose cuenta de lo contundente que había sonado hace un momento. "Oh, em … es complicado …" respondió dubitativa. ¿Como debía explicarle que había intentado matar a su madre solo para acabar llorando en sus brazos y luego tener una larga charla de corazón a corazón?

Mikoto suspiró cansada a sabiendas de que en cualquier momento podría estallar un conflicto entre Kushina y las recién llegadas. Los ojos de la Uchiha se dirigieron hacia abajo en la arena y sintió una pizca de preocupación por su hijo que aun no había llegado.

Unas filas más arriba, situados mucho más a la izquierda, se encontraba otro grupo a la espera de que empezaran las finales y algunas personas en el grupo estaban teniendo los mismos pensamientos que la matriarca Uchiha.

Una chica de pelo rosa estaba mirando fijamente la arena sumida en sus pensamientos. La unica chica del equipo 7 había pasado el ultimo mes sin noticias de su compañero de equipo y temía la posibilidad de que él junto con su sensei hubieran sido atacados por Orochimaru.

"¡Sakura!" la chica se sobresaltó y giro la cabeza al lado para ver a su mejor amiga mirándola con reproche. "Ya sé que estas preocupado por Sasuke pero los combates de nuestros amigos están a punto de empezar, deberíamos concentrarnos en animarlos." dijo Ino.

La chica hizo una mueca. "¿Como puedes estar tan tranquila cuando Sasuke podría estar en peligro?"

"Tsk." el ruido llamó la atención de Sakura y miró hacia su otro lado donde se encontraba Kiba, con Akamaru sentado frente a él. "¿Te crees que Hinata, Shio y Menma no están en peligro? ¿Te has olvidado de lo que paso en las preliminares?" preguntó mordazmente el Inuzuka.

Sakura se encogió sobre si misma. ¡Pues claro que no lo había olvidado!

Neji había sido completamente superado.

Yakumo con Ido liberado había perdido.

Lee, incluso después de la brutal paliza que le había propinado al albino había perdido.

Desde que se graduó de la academia, Sakura había creído que era una kunoichi decente para su edad y siempre había visto a Sasuke como el shinobi con mayor fuerza y potencial de su edad, incluidas de todas las aldeas de todo el continente.

O al menos así había sido hasta que había presenciado la fuerza del equipo Darui.

Fríos.

Coordinados.

Poderosos.

Todo lo contrario del equipo 7. Si bien Sasuke y Menma eran bastante fuertes, después de ver a los Kumo-nin enfrentarse a Orochimaru, el poder de Naruto y sus compañeros los eclipsaban por completo, los 3 ni siquiera sabían como trabajar en equipo y se amedrantaron frente a un adversario superior.

Después de pensarlo, Sakura empezó a preocuparse seriamente por sus otros amigos.

"¿Tan malo fue?" preguntó Choji desde el otro lado de Ino parando de comer por un momento.

Kiba iba a responder, pero alguien sentado detrás de él se le adelantó. "Durante todo el combate fui totalmente superado, Naruto-sama podría haberme derrotado cuando quería. La única razón por la que no lo hizo fue porque quería confirmar algunas dudas." explicó Neji. El Hyuga sabia perfectamente que Naruto había querido confirmar si era realmente el hijo de Hiashi, de lo contrario, abría usado su velocidad superior para colarse detrás de el y dejarlo inconsciente.

"¡Yosh, aun tiemblo de emoción al recordar el duelo juvenil que tuvimos Kimimaro-san y yo!" grito emocionado con una enorme sonrisa haciendo que sus dos compañeros de equipo, sentados a cada uno de sus lados, suspiraran con cansancio.

Yakumo que se encontraba al lado de Tenten miró al cejudo con curiosidad. "¿No estas enfadado con Kimimaro-san? Casi tuviste que renunciar a tu carrera como shinobi debido a tus lesiones."

Lee perdió de golpe su sonrisa. "No, no estoy enfadado. Por primera vez en mi vida, alguien se enfrentó a mi reconociéndome como un digno oponente. A pesar de que acabe muy herido, no se lo tengo en cuenta. Ademas, Naruto-san me curo." dijo con una enorme sonrisa al final.

Neji bajo ligeramente la cabeza avergonzado por como se había comportado con su compañero de equipo todos esos años mientras los demás lo miraron incrédulos.

"¡Espera, yo creía que Tsunade-sama fue la que te curó!" grito Sakura sorprendida.

"No." negó Tenten con una cara seria. "Cuando le dio el diagnostico a Lee, dijo que nunca más podría ser un shinobi de nuevo. Realmente nos lo creímos, al menos hasta que Kimimaro trajo a Naruto y logro arreglar a Lee." explicó recordando lo ocurrido. Cuando Tsunade volvió y vio a Lee completamente curado, casi le da un infarto.

De vuelta en la arena, Genma Shiranui, el ultimo de los guardaespaldas del Hokage, estaba esperando la llegada de los participantes faltantes.

Los ojos del peliplata cayeron sobre los genin presentes alineados frente a él.

Los hermanos Sabaku, Temari y Gaara estaban lado a lado, con el resto de los genin de Konoha alineados juntos … excepto uno.

Sasuke Uchiha seguía sin aparecer, algo muy preocupante teniendo en cuenta la invasión que se avecinaba y el hecho de que Orochimaru, el principal celebro detrás del próximo ataque estaba obsesionado con el chico.

Genma hizo una mueca al recordar la reunión tardía que tuvieron ayer la mayoría de las fuerzas de Konoha. Chunin, Jonin y AMBU habían sido asignados a varias zonas del pueblo con ordenes especificas para cuando empezara la invasión. Shikaku había montado un plan para cuando empezara el conflicto y al parecer Kumo había decidido ayudarles. El Raikage había aceptado ayudar a cambio de una alianza que seria discutida en el futuro y había mandado a varios agentes dentro del pueblo para ayudar en la defensa … bueno, más bien, Naruto había enviado a sus agentes para ayudar. Genma no tenia ni idea de quienes eran o como el hijo perdido del Hokage tenia soldados bajo su mando pero parecían muy eficientes, mientras venia hacia aquí se había cruzado con varios de sus compañeros y le habían contado como varias personas, que sospechaban eran agentes infiltrados, se habían esfumado de golpe solo dejando un rastro de plumas negras a su paso.

Genma no sabia quienes eran, pero vaya si no eran eficientes.

"Tsk, donde están." gruñó Menma impaciente.

Shikamaru suspiró. "¿Quienes, Sasuke o tu hermano?"

"¡Ambos! Como se supone que voy a patearles el culo si no vienen." grito impaciente.

Shino, sin girar la cabeza decidió darle un consejo al rubio impulsivo. "No deberías confiarte tanto Menma-san. Naruto-san a demostrado ser un oponente temible y aunque lograras derrotarlo, no seria sin consecuencias."

Por desgracia, sus palabras cayeron en oídos sordos. "¡Ja! Eso fue antes del mes de entrenamiento que he tenido. Jiraya me ha entrenado y me ha ayudado a hacer un plan. Voy a destrozar a Aniki y asegurarme de que vuelve a casa." declaró lleno de confianza.

Shio se quedo mirando a su hermano con una mueca. "Idiota, tu y Tou-chan seguís sin entender nada." pensó enfadada. Este ultimo mes había sido muy difícil para la chica. La rubia se había centrado en su mayoría en entrenar con su madre para prepararse para el examen, sin embargo Shio no pudo evitar pensar en Naruto repetidas veces.

El pelirrojo Uzumaki no quería estar aquí, no quería volver a Konoha, una conclusión que hasta el más idiota de los genin podría llegar, aunque parecía ser que Menma no entraba en esta categoría.

Mito había querido ver a su hermano durante todo el mes, pero el recuerdo de lo ocurrido en el bosque de la muerte aun la perseguía. Naruto había estado tan furioso al oír las palabras de Menma, al ser asociado con Konoha era algo que lo repugnaba hasta el alma. Debido a ese incidente, la chica había tenido miedo de como seria tratada si intentaba ver al pelirrojo por lo que no se atrevió a visitarle, conformándose con los relatos de Mio que iba a verle casi todos los días.

Ahora Menma iba a enfrentarse a Naruto y no estaba seguro de como iba a acabar la cosa. No porque dudaba de la victoria de su hermano, en la mente de Shio, el resultado del combate ya estaba decidido, la incógnita era el estado en el que se encontraría Menma al final del combate.

De pronto, un shunshin de viento llamó la atención de todo el mundo en la arena y en las gradas.

Cuando los vientos se calmaron, el equipo Darui se encontraba de pie con caras serias y su atuendo habitual.

Genma movió su senbon a un lado de la boca con la lengua para poder hablar. "¿Nombre?"

"Naruto Uzumaki."

"Kimimaro Kaguya."

"Jugo."

El jonin asintió. "Alinearos con los demás, no tardaremos en comenzar."

Los obedecieron y se fueron hacia el lado de los dos Suna-nin, Naruto colocándose junto a Gaara con Kimimaro a su lado seguido de Jugo. Naruto vio de reojo la sonrisa psicótica de Gaara mientras lo estaba mirando pero no comentó nada.

En su lugar, cogió su calabaza y descorchó el tapón antes de darle un trago para relajarse, ignorando las miradas que le estaban mandando los otros genin.

De vuelta en el palco de los Kage, el Kazekage observo al pelirrojo recién llegado. "Así que ese es el famoso Naruto Uzumaki. Debo admitir que nunca le abría imaginado llevando un hitai-ate de Kumo." dijo en un tono neutro.

Minato hizo una mueca y A se rió entre dientes. "La perdida de unos es la ganancia de otros. Si Konoha hubiera seguido el ejemplo de mi pueblo esto no habría pasado."

El rubió apretó los dientes de pura rabia, estaba harto de que el Raikage le reprochara sus errores y los de su pueblo. Por suerte Hiruzen decidió intervenir para evitar que Minato hiciera una tontería. "Seria mejor empezar, es casi la hora." propuso el anciano.

Minato asintió con rigidez y tomó aire antes de levantarse y acercarse al borde de su palco.

El rubio canalizó chakra a sus cuerdas vocales para aumentar el volumen de su voz antes de empezar."Damas y Caballeros, os doy la bienvenida a las finales de los exámenes Chunin …"

"Ya esta empezando." advirtió Kiba llamando la atención de todos.

Kushina observó a su marido y, a pesar de la sonrisa que llevaba en su cara, pudo ver con claridad que estaba enfadado. "Minato …"

"Seguiremos discutiendo los términos más tarde." declaro Raiju y Roku asintió de acuerdo.

"Estos son los 12 finalistas que superaron las preliminares y hoy se enfrentaran en combate para demostrar sus habilidades. ¡Disfrutad del espectáculo!" el discurso de apertura fue acompañado por un auge de aplausos y gritos de emoción.

Minato volvió a su asiento y el Kazekage no tardo e tomar la palabra. "¿12 finalistas? ¿No os falta uno?"

A entrecerró los ojos. "¿Cierto, donde esta el mocoso Uchiha?" preguntó. A pesar de que no sabia cuando iba a iniciar la invasión, esperaba que les diera tiempo a sus genin para arrasar la competencia y demostrar al publico un buen espectáculo.

Minato se encogió de hombros. "Teniendo en cuenta quien es su sensei lo más seguro es que llegue tarde."

El Raikage miro a su homologo incrédulo mientras que el Kazekage se mantuvo impasible. Sarutobi solo pudo suspirar ante el ejemplo que estaban dando a los dos lideres.

Abajo, Genma había acabado su explicación sobre las reglas, que al parecer seguían siendo las mismas que durante las preliminares. "Muy bien todos debéis iros a los banquillos excepto Naruto Uzumaki y Menma Namikaze." anunció indicando con el dedo un pequeño palco por debajo de las gradas donde los participantes podrían esperar su turno.

Naruto asintió a sus dos compañeros y se colocó hacia el centro de la arena mientras Menma hacia lo mismo con sus amigos. Shio miró con tristeza a su hermano pelirrojo que ni siquiera había reconocido su presencia antes de seguir al resto de los participantes a la zona de espera.

Menma se puso de pie a unos cuantos metros frente a su hermano con Genma situado a un lado a punto de anunciar el inició del partido. Los pensamientos del rubio se dirigieron hacia el día de ayer y la oportunidad que le había dado su padre para traer de vuelta a Naruto a Konoha.

(Flashback)

Menma corrió hacia la torre Hokage con el sol poniente en la espalda. El padre del chico o había llamado a su despacho para discutir un asunto con él y el chico, que había estado descansando para guardar fuerzas para mañana, no tardó en apresurarse para ir a su destino.

A pesar de que Menma sabia que su hermano mayor no iba a ser presa fácil, después de un mes de entrenamiento y planificación con Jiraya, el chico creía que podría ganar. El Namikaze solo esperaba que no tuviera que mostrar todas sus cartas porque aun quería vencer a Sasuke y ganar en torneo y eso lo dejaría en desventaja.

Menma entro en la torre y corrió por los pasillos, subiendo escaleras sin aminorar la marcha. Cuando llegó por fin a la planta donde se encontraba el despacho de su padre, fue directamente hacia hay, ignorando de plano la secretaria y abrió la puerta sin anunciarse. "¡Ya he llegado! ¿Tou-chan, porque me has … llamado?" preguntó, las ultimas palabras saliendo como un susurró debido a su confusión.

Minato estaba sentado en su silla con Jiraya apoyado contra la ventana detrás del rubio y al otro lado de su escritorio se encontraba un hombre enorme de piel oscura con músculos enormes que no había visto nunca con Naruto ssituado detrás de este junto con su jonin-sensei y un tipo rubio de piel clara que no había visto nunca.

De pronto, el hombre de piel oscura resopló. "¿De verdad permites a tu hijo semejante falta de respetó? Deberías disciplinarlo mejor." amonesto A.

"Lo que le permito o no a mis shinobi y sobretodo a mi hijo no es de tu incumbencia." replicó Minato entrecerrando los ojos.

El hombre de piel oscura resopló. "Cierto, si su fuerza es cimilar a sus modales supongo que mi genin obtendrá una victoria facil." dijo señalando a Naruto justo detrás de el con su pulgar.

Naruto y Cee resoplaron divertidos y la cara de Darui formó una pequeña sonrisa.

Detrás en la entrada Menma que estaba temblando de pura rabia acabó estallando. "Quien coño te crees que eres para menospreciarme bolsa de esteroides.!" grito señalando a A de forma acusadora.

A se le quedo mirando con cara sorprendida antes de girar ligeramente la cabeza para mirar a su genin. "Me habías dicho que el niño era idiota pero no me esperaba esto." dijo sorprendido. Naruto se encogió de hombros con indiferencia.

Menma estuvo a punto de atacar pero fue rápidamente detenido. "¡Menma! ¡Ya basta!"

"Pero Tou-chan …"

"Menma, no es bueno idea atacar a ciegas, sobretodo al Raikage de Kumo de todas las personas." explicó Jiraya con total seriedad.

El chico iba a decir algo pero se atragantó al oír la identidad del hombre de piel oscura. "¿¡El Rai-Raikage!? ¡Mierda!" maldijo en su mente, había estado a punto de provocar un incidente internacional con solo faltarle el respeto al líder de otra aldea Shinobi.

"Discúlpenme, pero quizá deberíamos proseguir con las negociaciones." comentó Darui.

La tensión que se había construido debido a la situación se diluyo un poco. Minato le hizo un gesto de cabeza a su hijo rubio y este se acercó al grupo, colocándose detrás de su padre junto a Jiraya.

El Hokage asintió antes de centrarse en su homologo. "Bien, ya hemos discutido los puntos más finos de la alianza, sin embargo me gustaría añadir una condición."

A estrechó los ojos. "Creo que se lo que me vas a pedir y la respuesta es un rotundo ¡NO!"

Naruto, Darui y Cee imitaron a su Kage y miraron con molestia al Namikaze.

"No es negociable, quiero a mi hijo de vuelta." dijo con sus ojos mirando intensamente al Raikage.

A apretó los dientes de pura furia. "¡Pues en ese caso no hay trato!" declaró antes de levantarse de golpe y dirigirse hacia la puerta.

Minato se levantó entonces. "¡Realmente vas a rechazar una alianza con nosotros solo por un genin!"

"No es solo un genin." dijo antes de darse la vuelta. "Naruto es el actual líder del Clan Uzumaki en Kumo. El chico nos a dado una nueva barrera para proteger el pueblo, reforzado nuestras murallas con nuevos sellos de refuerzo. Todas las alianzas que Kumo a obtenido hasta ahora han sido el fruto del esfuerzo de este genin como tu lo llamas y por encima de todo es uno de mis Jinchuriki." declaró.

Los 3 Shinobi de Konoha se quedaron mirando con incredulidad al Raikage antes de cambiar su mirada al pelirrojo y de vuelta a A.

"Ademas …" empezó despertando de su estupor a los 3. " … no estas en posición de negociar." declaró mientras una sonrisa empezó a formarse en su cara. "Si lo que me ha contado Naruto es cierto y si mis suposiciones son correctas, Konoha esta a punto de sufrir un ataque."

Minato y Jiraya se tensaron mientras Menma miró a su padre confundido.

El peliblanco dio un paso adelante. "¿En que basa sus suposiciones Raikage-dono?" preguntó en un tono neutro que no concordaba con el nerviosismo que sentía.

"Kumo y Kaminari no Kuni tienen una alianza con Kawa no Kuni (Pais de los Rios) que convenientemente esta situado entre Hi no Kuni y Kaze no Kuni. El Daimio de Kawa tuvo a bien informarnos de que varios shinobi de Suna fueron avistados cruzando sus fronteras, dirigiéndose hacia este país. Al principio no pensé nada sobre el tema, sobretodo cuando vuestras aldeas son aliadas … al menos hasta que Naruto me informó que el Jinchuriki de Suna estaba participando en estos exámenes y que su Jonin sensei había intentado eliminar a uno de vuestros jonin cuando fue descubierto hablando con un genin bajo el mando de Orochimaru." dijo para horor de Jiraya y Minato. Menma se quedo en shock al oír que el peliplata que había ayudado a su equipo a pasar la segunda parte del examen era un traidor.

Minato se sentó de golpe sobre su silla y miró enfurecido al Raikage. "¿¡Como has sabido lo de Kabuto Yakushi!?" exigió.

Sorprendentemente, fue Naruto el que contestó. "Al principio solo me pareció un genin, pero al parecer Kimimaro lo reconoció. Era uno de los ayudantes de Orochimaru en sus experimentos y lo a sido desde hace como mínimo 3 años." explicó. Minato ya conocía una parte del pasado de Kimimaro y Jugo por lo que no tuvo que añadir nada mas.

"Como veras, tenemos bastantes evidencias para suponer que Suna os va a apuñalar por la espalda y con la ayuda de Orochimaru. Kumo no tiene ninguna necesidad de ninguna alianza, sin embargo, Konoha es una historia diferente. Aun no os habéis recuperado del ataque del Kyubi hace 15 años y si fuerais a ser atacados de nuevo, serias lo bastantes vulnerables para que otra aldea Shinobi como Iwa decidiera atacaros en vuestro momento de debilidad. ¡No tienes derecho a exigir nada!" declaró de forma tajante.

Minato apretó los dientes de rabia mientras Jiraya empezó a sudar de los nervios. "Esto es malo, se suponía que seria fácil obtener una alianza pero nos han descubierto por completo y no tenemos nada que ofrecer … a menos que …" una idea empezó a formarse en su cabeza.

Antes de que Minato pudiera abrir la boca Jiraya se le adelantó. "Raikage-dono, a pesar de que todo esto es cierto, sigue siendo muy beneficioso para Kumo hacer una alianza con nosotros." empezó sonriendo.

A giró la cabeza para mirarlo con suspicacia. "Explícate."

"Por lo que sé, Kumo tiene varias alianzas con diferentes países, todos repartidos por todo el continente. Algunos de esos países, incluso están muy cerca de Hi no Kuni."

A miró con furia al Sannin. "Es eso una amenaza."

El peliblanco levantó las manos mostrando sus palmas. "En absoluto, solo quería decir que con una alianza, dichos países podrían usar Hi no Kuni como punto intermedio para el comercio. Dicha situación reduciría en gran medida los impuestos del comercio. No solo eso, en caso de que no podáis realizar las misiones asignadas, nosotros podríamos encargarnos en vuestro lugar." explicó.

El Raikage se tomo un momento para considerar sus palabras antes de contestar. "Si bien es cierto en cierto nivel, eso os beneficia más a vosotros que a mi aldea y encima exigís que os entregue uno de mis Shinobi. Estoy dispuesto a negociar, pero la situación de Naruto se queda fuera de la mesa."

"El Kyubi pertenece a Konoha, puedo pedir la intervención de Tetsu no Kuni (Pais del Hierro) y hacer una demanda ante los Daimios." amenazó Minato.

A resopló. "Demanda lo que quieras, vosotros tratasteis a Naruto como una mierda y a pesar de que algunos Daimios no les importa, creo que al mio y al vuestro sí. En el peor de los casos, que me impide dejaros a merced de Suna y Iwa para luego acabaros nosotros mismos, si estáis muertos no tengo que temer ninguna repercusión política. No tenéis aliados confiables, ya no sois la aldea más fuerte y Kumo es vuestra única esperanza de sobrevivir." El Raikage sonrió con malicia. "El Karma es una putada."

Jiraya estaba aterrado, A conocía perfectamente la situación y si no conseguían su ayuda iban a estaban perdidos. Todo se reducía actualmente a la cuestión de Naruto, necesitaban que se lo entregaran ahora antes de hacer la alianza porque si intentaban secuestrarlo después, las repercusiones políticas y militares, tanto externas como internas iban a destruir Konoha. El Daimio de Hi no Kuni dejaría a Konoha a merced de sus atacantes y sin financiación si alguien le tocaba un solo pelo a Naruto.

No era solo el hecho de que Konoha necesitaba a un Jinchuriki, Jiraya tenia sentimientos personales sobre el tema. Sabia que Minato lo mataría si proponía que el Kyubi fuera extraído de Naruto para sellarlo en Menma o Shio pero su chakra era una historia diferente. Había funcionado hace 15 años y Jiraya quería volver a repetir el proceso. Todavía estaba convencido de que Menma y Shio eran los niños de la profecía y quería darles una ventaja contra las amenazas futuras. Pero eso solo seria posible si Naruto regresaba bajo el mando de Konoha.

Quizá el pelirrojo no seria feliz pero era un sacrificio razonable a ojos de Jiraya.

En un ultimo acto de desesperación, Jiraya dijo lo primero que se le ocurrió. "¡Una apuesta!"

Todos en la habitación (incluso Menma que hasta ahora se había sentido conmocionado por todas las revelaciones) miraron al Sanin confundidos. "¿Qué?/¿Que?" preguntaron los Kages.

"Una apuesta. El partido entre Menma y Naruto. Si Menma gana, Naruto vuelve y si Naruto gana, se queda con Kumo. Esto no tendrá ninguna influencia sobre nuestra alianza futura." se apresuró a explicar.

Todos se le quedaron mirando durante unos segundos hasta que alguien por fin reaccionó. "¡Es una gran idea!" dijo Minato emocionado.

A resopló. "¿Por qué iba siquiera a considerar aceptar esto? Naruto ya esta bajo mi mando, Kumo no tiene nada que ganar en esto."

Jiraya hizo una mueca. "¿Bueno … qu-que podría interesarle?" preguntó. El peliblanco estaba sin ideas.

A se paró un momento a reflexionar sobre sus opciones, la verdad era que no tenia ni idea de que podría interesarle. La única razón por la que estaba considerando siquiera la idea era porque tenia la certeza de que Naruto ganaría. ¿Pero que podía sacar de todo esto?

"... quiero un favor pendiente con respecto a nuestra alianza."

Minato y Jiraya lo miraron con recelo. "¿Un favor?"

El hombre de piel oscura asintió. "Si, hasta ahora hemos negociado los términos de una alianza, sin embargo, no hemos llevado esto ante vuestro consejo de la aldea. Estoy seguro que van a montar un alboroto y intentar cambiar los términos de nuestro acuerdo por lo que me reservo el derecho a pedir un favor para más tarde." explicó.

Ambos adultos intercambiaron miradas antes de asentir. "Esta bien, eso solo pasara si Naruto gana."

El Raikage sonrió de oreja a oreja. "Claro."

Minato siguió mirando a A por unos instantes más antes de mirar a su hijo rubio. "Bien Menma, parece que si queremos recuperar a Naruto vas a tener que ganar."

Menma en realidad no había entendido ni la mitad de lo que habían dicho. Sin embargo, las ultimas palabras de su padre fueron lo suficientemente claras para que el lo entendiera.

Tenia que patearle el culo a su Aniki para que volviera a casa. ¡Pan Comido!"

(Fin Flashback)

Ahora que estaba frente a su hermano, se dio cuenta de lo tonto que había sido el día anterior al pensar que seria fácil.

Sí, tenia un plan.

Sí, se sentía confiado.

Pero desde luego no iba a ser fácil. No era el genin más listo de su promoción y lo sabia pero fue lo suficientemente listo como para darse cuenta de que su hermano aun tenia muchos secretos, técnicas y trucos que no había mostrado. Es decir, muchas variables y situaciones sobre las que no tenia ninguna contramedida.

La única esperanza que tenia Menma era que Naruto lo subestimara y él mismo fuera lo suficientemente rápido como para neutralizarlo.

En resumen, iba a ser la pelea más dura de su vida.

"Naruto Uzumaki contra Menma Namikaze. ¡Que empiece el combate!"

XENDX