DISCLAIMER: Sólo la historia es mía, los personajes son de Tite Kubo.


"INTRODUCCIÓN."

Cuando cumples los doce, te dicen que va a haber un cambio.

Pero no te dicen qué cambio va a ser ése. Te dicen que eres un puberto. Si eres niña, tienes la regla. Si eres niño, las hormonas te despiertan. Y tanto a uno como a otro, las ganas de tener una pareja te invaden hasta quitarte el sueño.

Inicias la secundaria. Y de pronto ya no es tan sencillo llevarse con los niños. La ropa que te quedaba bien antes, ahora te ha declarado la guerra. La cara se te empieza a llenar de a poco, de acné. Y si bien esto no te espanta, tus padres se ríen diciéndote que apenas es el comienzo.

El cuerpo te cambia. A veces no quieres y llega. A veces lo añoras y sigues igual de plana o igual de flaco o incluso igual de enano. Hay otros que se estiran y hay niños con voz extraña.

Y la música...

¡Oh! ¡La música!

...

Ambos se conocieron entonces. Bajo la misma sala en la que tomaron el examen de acceso a la secundaria. Dos vidas separadas comenzaron a desarrollarse paralelas la una a la otra, sin nunca cruzarse. Coexistían bajo un mismo ambiente, pero en salones diferentes, con amigos distintos y personalidades que hasta cierto punto se repelían.

...

Cuando llegas a los quince y sales de la secundaria... a veces se te concede una fiesta sin supervisión con tus amigos. Y mientras te ríes sintiéndote grande, te das cuenta de que en realidad estás asustado.

Si eres hombre y la voz sigue sin cambiarte o en un estado intermedio entre aguda y grave; si tu cara sigue suave y calva como pompas de bebé, si tu cuerpo sigue flaco, si eres todavía un enano y el acné te ha poblado el rostro... Bueno, intentas compensarlo con otra cosa.

Si eres mujer y sigues plana, si aún no te llega la regla; si tu rostro sigue siendo el de una beba, si ni las piernas están torneadas, si el maquillaje no te queda y las espinillas hacen que se te vea más grande la nariz... Digamos que es difícil compensarlo con otra cosa.

...

Ambos bailaron en aquella fiesta. Ambos fueron abandonados de pronto por sus supuestos amigos de entonces y sin saber cómo, mientras caminaban incómodos en aquella casa ajena, de a poco terminaron el uno cerca del otro.

Fue la primera vez que hablaron. Y fue la primera vez que las mariposas despertaron en el vientre de ambos.

...

Entonces entras en la preparatoria.

Las chicas se maquillan y los chicos hacen deporte.

Y ya seas uno u otro, te das cuenta... estás más despierto, más al pendiente de las cosas que te rodean; lo que te define como tú mismo y las líneas que te separan del resto del mundo. De pronto todo duele. Te dicen que ya estás en la adolescencia y de pronto tener pareja ha adquirido un significado totalmente distinto.

Las hormonas atacan por igual, seas hombre o mujer.

Y el mundo es un lugar horrible. Y tus padres no te entienden.

Y la música...

¡Oh! ¡La música!

Te encierras en otro mundo, tu mundo interno al fin está definido. Y buscas conocerte de verdad. Saber quién eres. Saber qué quieres. Saber a quién quieres. Intentas no reprobar las materias y a veces realmente no te importa. El alcohol se mete en las fiestas. Y el póker de pronto está involucrado con la cantidad de ropa que llevas puesta.

Y la maldita detención.

...

Su tercer encuentro fue en la sal de detención. Se vieron y sonrieron. Él hizo gestos y ella rió con ganas. Ella dibujo un horrible conejo de cabello naranja. El cual, él aún guarda en su locker como un tesoro preciado. Ella se fue antes de que él pudiera pedirle su número.

A mitad del semestre. Debido a problemas... Él fue movido al salón de ella.

Pero entonces las cosas no iban bien para ninguno y estallaron en la cara del otro.

Se odiaron desde entonces. Sin realmente hacerlo. Eran pareja en química y siempre tenían accidentes. En deportes, siempre que ella tenía una pelota en las manos ésta terminaba en la cabeza de él. Él siempre le robaba el almuerzo. Ella siempre le golpeaba la espinilla.

Así que fue toda una sorpresa cuando en el viaje de prácticas, su beso en el autobús (mientras jugaban semana inglesa) había sido el más intenso.

Y entonces comenzó otro tipo de guerra.

Él la intimidaba. Ella lo avergonzaba. Ganaba quien tuviera la última palabra. Ganaba quien robara el primer beso.

...

Y luego viene el cambio a la edad adulta.

Cuando cumples los 18. Y las cosas, ahora sí se complican.

Es el inicio de tu vida. De esa que forjas con "tus propias manos". Al mismo tiempo en que quieres mantenerte en contacto. Conoces nuevas personas y se descubre qué amistades serán realmente de por vida.

Qué amores arderán como fuegos intensos para luego extinguirse.

...

Sus caminos se separan. Viviendo de nuevo en un plano paralelo...

¿O no fue así?

...

La clásica historia del chico conoce chica.


A/N: So far, this 'd been the longer chapter!