¡Bonjour! ¡Ya seeeee algún día tendré un saludo decente!

Lamento el retrasooooooo ;;v;; Pero otra vez, me costo ordenar esta parte, ¡Pero finalmente me ordene! (Con mi cuaderno de anotaciones y el fic en general). Esta parte puede quedar media aburrida, pero la que sigue esta mil veces mejor. Verán, estos tres primeros capítulos, son mas para ambientarnos en el bar y en el proximo capitulo comienzan los verdaderos problemas de Karamatsu muajajajajaaj (Soy mala, lo se)

En fiiiiiiiiiiiii!

Muchas gracias a: ZombieCuak, hitomi79, TerriShang, blacksoulstar95, Izumi-nyu-FTW, Sushimatsu, lore-anime, jessicangel, NekoPro23, DYLANjoss, LaV3nus6, Knee socks123 y a vaiolethlaurie ¡No esperaba tener tantos comentarios ;v;! Les respondo a bajo, por que como saben...soy retrasa y actualizo a las...5 de la mañana... (A veces pienso en hacer oficial eso de contestar abajo...)

También muchas gracias por los fav y follow ¡Lo agradezco mucho en serio!

¡Muy bien, a lo que vamos!

Disclaimer: Osomatsu-san, no me pertenece, yo solo contribuyo al fandom.

Advertencia: Malas palabras, futuro yaoi. Posible Ooc, lamento las molestias.

Aclaraciones: Como saben Chris es el novio de navidad y Merry la novia. También he de aclarar que las estaciones del año van conforme a las de Japón.

¡Enjoy!


Rendezvous.

Capítulo 3: Trago caliente.

Había pasado un mes desde que Karamatsu entro a trabajar al Rendezvous. Saltando de un frio enero a un congelado y lluvioso febrero.

Muchas cosas pasaron en ese lapso de tiempo.

Y todavía no terminaba de comprenderlo.

— Karamatsu nii-san~

Es que no se hacia la idea de que a ese monstruo que se hacía pasar por su compañero de trabajo, de sangre fría y ojos en forma de navajas, estuviera perdidamente enamorado...de su mejor amigo.

Como una colegiala yandere que ama a su "senpai", pero reemplazando el "senpai" por su amigo de toda la vida.

— Karamatsuuuu nii-san~

Es decir, vale aceptaba que tuviera esos sentimientos, Jyushimatsu era un ángel en todo lo que hacía por lo que no era raro que se llegara a enamorar de él por su amabilidad y su sonrisa, pero ese no era su mayor problema…

— ¿Karamatsu nii-san?

Es que… ¿¡Cómo era posible sentir celos de él!? Por qué debían ser celos, no por algo cada cosa que le pasaba en ese bar, venía a acompañadas de las risas sarcásticas y demoniacas de Ichimatsu. Pero a final de cuenta ¿No él y Jyushimatsu eran mejores amigos? ¿No le salía más a cuenta ser su amigo y pedirle ayuda para que le contara cosas sobre él y conquistarlo?

— ¡Karaaaaamaaaaaaatsuuuu niiiiii-saaaaaaaan!

A no, pero así no funcionaba la mente de Nekomatsu, para él era blanco o negro,"aléjate de él o te mato", no hay punto medio con ese-

— ¡KARAMATSU TE ESTAS ECHANDO EL CAFÉ ENCIMA! —el grito de su mejor amigo lo saco de sus ensoñaciones.

— ¿Eh? —efectivamente se estaba quemando la mano al intentar echar café en una copa de vidrio.

No grito por su dolorosa, pero aun así, leve quemadura, aún seguía en el shock por darse cuenta de que estuvo perdido en su mente todo ese tiempo. Mientras Jyushimatsu corría hasta el baño en busca de unas vendas, el solo dejo la cafetera aun lado, mirando su mano enrojecida.

Hoy era un día frio y los clientes no querrían tomar cosas con hielo, pues aun que servían otras cosas sin alcohol a muchos esto les parecía aburrido. Así que busco en alguno de los libros que Atsushi le dio, algún trago caliente, encontrando en ellos el "Monte Cristo". Se veía innovador y quería practicar antes de ser llevado a los clientes, así que con Jyushimatsu habían decidido hacerlo en su apartamento.

Pero a la mitad del experimento se quedaron en silencio, principalmente Karamatsu, quien al escuchar la animada conversación de Jyushimatsu, sobre lo mucho que ama tenerlo a él y a su amigo del bar juntos, recordó que hoy era Lunes nuevamente y que tendría que encontrarse con el "celoso compulsivo" de Ichimatsu. Y no era fácil encontrarse con el enemigo que te ha declarado la guerra y por el amor por tu mejor amigo.

¡Ni siquiera competía por ello!

— Karamatsu nii-san deberías tener más cuidado~ —ahora Jyushimatsu vendaba su mano luego de haber aplicado un gel especial. Karamatsu reprimió todos los quejidos de dolor, pues no quería preocupar más a su amigo.

— Eh…ah sí, i'm sorry little Jyushimats —rio de manera nerviosa. El contrario hizo una especie de mohín, inflando sus mejillas.

— Haz estado muy despistado últimamente ¿Pasa algo? ¡Sabes que puedes contarme todo! ¿Verdad? ¿¡Verdad!? —pregunta pegando su mejilla a la del contrario. Karamatsu soltó una pequeña risa.

Era tan amable e inocente. Un ángel.

No podía arruinarle su día con sus problemas.

— No es nada, es solo…que aun busco un lugar donde vivir, no quiero ser una carga para ti más tiempo —si bien era una excusa para no largarle que su "amigo de los gatos" era un demonio sanguinario que lo quería solo para él, en parte si era verdad lo que decía. Su paga la entregarían esa noche y pensaba juntarlo con sus pocos ahorros y por fin, dejar de ser una carga para Jyushi.

Este último se separó de él mirándolo con una mueca "enojada".

— ¡Ya te dije que no importa! Me agrada tenerte conmigo, es más, ¡Me hace muy feliz! —suelta con una sonrisa de esquina a esquina. Karamatsu baja la mirada, quería reclamarle de nuevo que no quería ser una molestia para él, pero Jyushimatsu fue más rápido y le agarro ambas mejillas, estirándolas— ¡No intentes contradecirme! ¡Nii-san malo!

— ¡D-duele! —Karamatsu también le tomo ambas mejillas, jalándolas suavemente, comenzando así una pequeña guerra entre ellos— En algún momento tendré que dejarte my brother…

— ¡Pero aun estás conmigo! Y eso es lo que me importa —le jalo con algo más de fuerza, sin contener las risas por aquel momento tan infantil pero a la vez tan divertido.

El "Monte Cristo*" quedo a medias, mientras el reloj de la pared indicaba las 5:00 PM.

En tres horas debían irse al trabajo.

Y aún estaban en pijama.


Se pasó una mano por sus cabellos claros, pensando en cómo debía proceder en ese minuto.

Llevaba media hora mirando a su compañero dormir como un oso en temporada de hibernación. No se atrevía a despertarlo, pues él tenía un muy mal despertar. Pero ya eran las cinco y media de la tarde y tenía que comer algo.

Se acomodó los lentes y sonrió.

Tenía una idea.

Salió de la habitación unos momentos para luego volver con una cubeta llena de agua fría. Seguido de eso se la lanzo sin ningún tipo de cuidado al chico que dormía en su cama.

— ¡Ichimatsu-kun, levántate! —grito el chico de anteojos con una sonrisa complaciente, viendo al bello durmiente, retorcerse entre las sabanas.

¡Felicidades Chris! Eres oficialmente suicida.

— ¿¡Coño, que se supone que haces Chris!? ¿¡Quieres morir!? —se sentó en su cama espantado como un gatito al meterlo en una bañera.

— Despertarte como el buen amigo que soy ¡Mira! ¡Hasta te has duchado antes! —rio suavemente, burlándose de la desgracia del contrario. Los ojos violetas se clavaron en su persona, pero esta no demostró ningún tipo de reacción. Estaba acostumbrado — Vamos apúrate, tienes que comer algo.

Salió de su habitación calmadamente, mientras el chico se volvía a meter a su cama, importándole una mierda que esta siguiera mojada.

Pero Chris volvió a la habitación esta vez con una olla y un cucharon de madera, golpeándolos como si fuera el "gong" de medio día, sabiendo de ante mano lo vago que podía ser su amigo. Ichimatsu quiso matarlo ahí mismo.

— ¡Agggg! ¡Ya voy mierda, ya voy! —fue el sonido gutural de su garganta, acompañado de unas buenas maldiciones.

— Aja, si, te creeré cuando te vea vestido y listo para ir a trabajar —sonrió con positivismo, dejando de tocar incesantemente sus artilugios de cocina.

El de cabello oscuro le dirigió una mirada escalofriante en cuanto se sentó nuevamente en su cama.

— Te odio.

— Me adoras.

Y es que lo medio odia y lo medio ama. Lo dejaba quedarse en su casa, porque él era bastante pobre, no sabía ahorrar y lo que ganaba o guardaba, se lo gastaba en comida para gatos y sardinas secas. Eran un punto a favor de Chris.

Pero era un completo monaguillo del diablo cuando se lo proponía.

En especial con él.

Puto Chris.

Puta vida.

Mira por la ventana con pereza al verse solo en la habitación, tomando sus pantalones negros de manera automática. El cielo se ve gris, el viento azotaba y suponía que llovería pronto.

Y el odia la lluvia*.


Camina bajo la lluvia con una mueca neutra, sosteniendo una sombrilla negra con parsimonia, pensando en trivialidades como de costumbre. Chris lo había dejado a mitad de camino por ir a buscar a su "no-novia", Merry, la mesera castaña del bar. Su amigo castaño está más que colado por ella y le parecía bien, era una chica linda y agradable.

Oh en lo que le cabía en su mente por "agradable".

Resoplo al ver que lluvia se volvía un poco mas fuerte.

Metió su mano en su bolsillo libre, tanteando para buscar su celular y ver la hora.

¡Ah! Bolsillo equivocado.

Saco la mano, encontrando entre ellas un papel con algunas direcciones. Direcciones que su compañero le había dado hacia algún tiempo. Arrugo la nariz, recordado algo que Chris le dijo hacia una hora mientras "desayuno-almorzaba".

"— Debes buscar un nuevo lugar para vivir."

Sabía que no lo estaba echando, lo mantenía hacía mucho tiempo, le aguantaba su humor de mierda y eran buenos amigos. Pero sabía que Chris tarde o temprano se le confesaría a Merry, y tanto el cómo todo el bar sabía que la castaña sentía lo mismo por su castaño amigo. Saldrían, se amarían y como Chris siempre quiso, le propondrían vivir juntos como una pareja romántica navideña.

Ese es su problema.

El odiaba ver parejas felices que no fueran él.

No le deseaba mal, pero era algo que llevaba en la sangre. Chris sabia de esto tanto como él. Suspiro, guardando el papel en su chaqueta negra. Quizá ya era el momento para buscarse un lugar para vivir.

— "Que molesto…me lo pensare luego…"—pensó algo hastiado con su situación actual— "Al menos hoy es día de paga" —dio una pequeña sonrisa. Pues todos aman el día de paga.

Llego sin darse cuenta al local. Subió las escaleras y abrió la puerta del servicio, sin detenerse en ningún momento.

Entro.

La tirita de su bolso negro se resbalo por su hombro al ver la escena frente a sus ojos.

— ¡Tsk! —chisto sin ser oído.

Corrió hasta los camerinos sin mirar hacia el lado ni saludar a los presentes, debía cambiarse y planear algo rápidamente para ese día.

¡Oh! ¡Lo iba a matar!


Choromatsu caminaba por el bar, mirando con curiosidad cuando Ichimatsu pasó a su lado con cara de querer cometer el peor de los crímenes. No le tomo importancia y continúo su caminata hasta llegar a la barra, encontrándose a Jyushimatsu y Karamatsu en una curiosa escena.

— ¿Estas seguroooo de que estarás bien nii-san? —sus ojos ámbar lo analizaban en busca de alguna reacción que no fuera esa sonrisa de galán ochentero, que siempre traía.

— Tranquilo Jyushi, estaré bien, fue mi culpa y me hare cargo de ello ¿Ok? —pronunciaba el oji-azul tratando de calmar a su amigo.

— ¿Qué se supone que hacen? —Choromatsu levanto una de sus cejas mirando a los dos con duda.

Ambos mejores amigos estaban tomados de las manos, más bien, Jyushimatsu tomaba con ambas manos la de Karamatsu, que aún permanecía vendada por la anterior quemadura.

Ahora entendía por qué Ichimatsu se había ido de esa manera. De alguna manera se enteró de los sentimientos del mesero por el guardia hacía tiempo. Maldijo en su mente a Osomatsu y Todomatsu por ser un par de chismosos y meterse en la vida de los demás.

— ¡Cuido al nii-san! —Jyushimatsu soltó sus manos, levantándolas para dar más énfasis. En tanto el otro solo tomaba el termo que tenía a un lado con café caliente y lo vertía en unas tazas de vidrio.

— ¿Cuidarlo…? —al principio no entendió hasta que el mencionado dejo una taza de vidrio frente a su mejor amigo, mostrando su mano derecha completamente vendada— ¿Karamatsu? ¿Qué te sucedió en la mano? ¿Estás bien? —pregunto el de ojos verdes, visiblemente preocupado.

Karamatsu rio disimuladamente ante aquella pregunta. No pudo evitar pensar que parecía una madre preocupada por uno de sus hijos.

Sus labios tiritaron un poco, no quería contestar. No quería preocupar a nadie más. Estuvo a punto de decirle que no se preocupara, pero fue interrumpido de golpe.

— Mientras planeaba un nuevo trago para esta fría noche, se distrajo y se quemó la mano —respondió Jyushimatsu antes de que el pudiera mediar alguna palabra.

— ¿En serio? ¿Pero estarás bien? —si bien Choromatsu no era muy cercano a Karamatsu en el bar, había logrado caerle bastante bien. Era responsable con su trabajo y buena persona, siempre que tenía unas migrañas horribles por las idioteces de Osomatsu, él le prepara un té de hierbas para reconfortarlo.

— ¡Je! Thank you Choromatsu-san ¡Pero estaré bien!—le sonríe de vuelta, a lo que el mencionado solo deja escapar un suspiro— Por cierto ¿No quieres probarlo? ¡Es mi nuevo coctel, se llama Monte cristo! —le dejo una copa sobre la mesa mientras le agregaba crema batida por encima.

La pregunta lo deja un tanto descolocado, no le gustaba beber mucho, es más, casi no lo hacía. Prefería tomar algún tipo de té, en especial él te verde con algún acompañamiento. Pero aquella taza de vidrio ya había sido puesta frente a él, instándole a probarla sin opción a negarse.

— ¡Vamos Choromatsu-san, antes de que se enfrié! —insistió Jyushimatsu, quien ya había bebido la mitad de su trago, quedando con algo de crema batida en sus labios y nariz.

— Bueno…podría intentarlo… —no muy seguro se lo lleva a la boca dándole un sorbo.

Abre los ojos sorprendido. Nada mal.

— ¿A que es muy bueno? ¡Karamatsu nii-san es el mejor en este tipo de cosas! —alaga el guardia, dándole otro trago a su taza.

— Jyushi…—el mayor de los tres se sonrojo un poco, no muy acostumbrado aun a esos halagos.

— Tengo que admitir…que tiene algo de razón, eres bueno en lo que haces —le regalo una sonrisa sincera. Karamatsu rio nerviosamente ante aquel alago, iba a agradecerle pero algo capto su atención antes.

— Espera…quédate quieto.

— ¿Eh?

El oji-azul toma un pañuelo blanco que estaba bajo la barra, se acerca al rostro de Choromatsu quien solo mira la escena algo anonado. Finalmente usa aquel pañuelo y lo pasa suavemente por la nariz del castaño. Este automáticamente se puso nervioso ante tal acto. Cuando retiro el pañuelo le sonrió algo avergonzado.

— Lo siento, tenías un poco de crema en tu nariz —en esa escena, Jyushimatsu ha sonreído maravillado. Karamatsu era tan bueno.

Casi colgándose con ambos brazos en la barra, le pide a su mejor amigo que lo limpie también, como si fueran niños nuevamente. Aún recuerda cuando Karamatsu era un obsesivo con la limpieza y le limpiaba la cara cada vez que lo veía con un mínimo rastro de comida o mugre. Él sonríe y accede a la petición de aquel hiperactivo chico.

Pero el de ojos azules, distraído con Jyushimatsu, no ha sido consciente de que ha apretado un pequeño interruptor invisible en el pianista del lugar.

Pues este mismo, tampoco sabe exactamente que es lo que sucede en su cabeza ahora.

— Ha-a…no importa…gracias —sabe que fue escuchando cuando el bar-man le dedica una pequeña sonrisa. Desvía la mirada de ellos dos, tocado su nariz con ambas manos, tratando de cubrir un pequeño e involuntario sonrojo que se ha formado en sus mejillas.

Quiso decirle algo más, pero una presencia le corta las palabras.

— Chicos los clientes comienzan a llegar y necesito a mi pianista listo ahora —es Atsushi quien ha llegado a dar las órdenes del día— Osomatsu llego y esta reclamando por ti allá atrás —suelta una pequeña risa al ver la expresión del de camisa blanca.

— Demonios…—el oji-verde se maldice, se pone de pie y suspira. Toma la taza de vidrio aun caliente en sus mano, preguntando con la mirada si podía llevársela, a lo que solo recibe una afirmación con la cabeza de parte del bar-man— De acuerdo, nos vemos luego, supongo.

Atsushi les saluda con la cabeza, para irse más adelante del el pianista del lugar, quien se marcha para otra noche llena de música.

— ¡Bye-Bye Choromatsu-san! ¡Esperamos verte tocar esta noche! —Jyushimatsu agita su brazo con su usual energía de siempre.

— Vuelve pronto, siempre es bueno tener más compañía en la barra —se ha girado para ver la sonrisa genuina del oji-azul.

Sonríe de vuelta con timidez y se marcha hacia la parte de atrás del escenario.

Jyushimatsu y Karamatsu vuelven a quedar solos, conversando amenamente hasta que lleguen los clientes, pues estos no tardaran en venir, ya que la mayoría salía de sus trabajos a estas horas. Aun así, el lunes nunca sería un día pesado para ellos.

Todo parecía estar bien ahora.

.

.

.

Excepto por él.

Ichimatsu había estado mirando toda la escena con recelo desde que había salido de los camerinos.

Arruga el entrecejo, mientras se oculta detrás de una de las paredes.

Lo odiaba.

Lo odiaba de todas la manera posibles.

Sabía desde el momento en que Jyushimatsu le contó que tenía un "mejor amigo" en el extranjero, este se volvería su peor enemigo. No creyó que tuviera que preocuparse por el al principio, solo le mandaba cartas y alguno que otro regalo, le hacía enfadar pero estaba lejos del alcance de su ángel, por lo que era suficiente para él.

Pero no, a él dios lo odiaba y se lo había traído derechito a su dirección. Interfiriendo entre él y su esfuerzo por permanecer cerca del oji-miel. Y ahora tenía que presenciar como Jyushimatsu lo tomaba de las manos, pasaba de él y se iba directo con su mejor amigo a contarle quien sabe que cosas.

¡Vivian juntos! ¿¡Por qué debían estar aún más cerca en el bar!?

Se quería matar.

¿Cómo se atrevía ese pedazo de mierda, ha si quiera, respirar cerca de su ángel?

Una mueca molesta se forma en su pálido rostro. Ha escuchado las risas del fondo sonar aún más estridentes que antes. Jyushimatsu le había contado una anécdota graciosa del bar y ahora Karamatsu se estaba destornillando de la risa sobre la barra.

¿Dijo que se quería matar? Corrección. Se iba a matar, luego de cometer un homicidio.

Ichimatsu apretar el palo de la escoba con fuerza, pensado en mil y un maneras de sacar a ese bastardo de la vida de su amado.

— Ichimatsu-kun~ El odio no es bueno para ti, te arrugaras más luego —escucho una voz femenina desde atrás.

Se dio media vuelta con una mueca estoica.

Ahí estaba Yowai Totoko, con un balde y unos carteles enrollados en sus brazos. Ichimatsu levanto una ceja al ver a la chica detrás de él.

— Lo dice quien está por pedirle al "cielo" que a Hashimoto le caiga un reflector justo en la cabeza —sonrió de medio lado, viendo a la castaña recoger una brocha con un pegamento especial, para luego dispersarlo en la pared junto a él.

La castaña se gira con una falsa mueca ofendida.

— ¡Hummmm! Al menos no me están quitando a mi platónico de la manos —le saca la lengua de manera infantil. Ichimatsu niega con la cabeza, esa chica lo único que deseaba era tener la fama y gloria de una de las cantantes del lugar, cosa que en un bar-gay no conseguiría.

Pega un cartel en la pared, revelando al fin su contenido.

"No se pierda esta próxima semana, el show de nuestro dios del canto

Nuestra estrella fugaz

Divine Shine"

Sus ojos violetas recorren todo el cartel con cierto interés.

Oh, se había tardado en venir.

Totoko se gira otra vez para ver al chico despeinado mirar el cartel con algo de impresión. Una sonrisa malévola se forma en su rostro, casi como la de una pequeña demonio.

Parece haber encontrado su próxima fuente de diversión.

— Sabes, no apoyo lo que le haces a Karamatsu-kun —sin disimular su sonrisa espera a una reacción del contrario. Ichimatsu se gira, mirándola con desinterés— Pero si yo fuera tú, utilizaría la venida de nuestro mejor cantante para vengarte —suelta una risita tierna e infantil.

Él no es tan idiota, no puede fiarse de lo que salga de esa mujer.

Bonita por fuera, pero muy venenosa por dentro.

— ¿De qué hablas Yowai? —pregunta con desconfianza. Ella no se inmuta ante eso, está acostumbrada a las miradas frívolas de ese chico en particular.

Pero no le importa pues tiene suficiente con tener a sus pies a la mayor parte del personal masculino del bar. Algún día se encargaría de tenerlos a todos, pero aun no llegaría ese día.

— Ya sabes, tienes una mente malévola, algo se te ocurrirá, yo solo te di un pequeño empujón —rio la castaña, llevándose el balde y los demás carteles. Sonríe con suficiencia antes de girarse nuevamente a Ichimatsu— Y te recomiendo "llevarte bien" con Karamatsu-kun, es mejor tener a tu enemigo cerca ¿no?

Ichimatsu la vio irse tambaleando sus caderas.

Nunca comprendería a esa chica.

Los primeros clientes comienzan a llegar, los meseros comienzan a aparecer, la música a sonar, la cocina vuelve a estará activa, comenzando así, una nueva jornada en el Rendezvous.


La jornada había acabado a eso de las cuatro de la mañana, por lo que Atsushi al cerrar el bar comenzó a repartir la paga entre los empleados. Algunos se habían ido antes y otros se habían quedado, solo porque querían presenciar la expresión que pondría el recién contratado bar-man.

Algunos para esperar con más calma habían optado por tomar del nuevo cóctel de Karamatsu.

Y ahora, ya pagados y con menos frio, celebraban con sus copas de vidrio llenas de su nuevo néctar.

— N-No…no me lo creo…—Karamatsu sostenía entre sus manos temblorosas, un cheque con un numero bastante elevado.

Quizá no era lo suficiente para mudarse y vivir por su cuenta aun, pero aquello era más de lo que habían pagado en otros lugares, de eso está seguro.

— ¡Bien hecho Karamatsu-kun! ¡Te has ganado tu primer sueldo en el bar! —Osomatsu está en una mesa un poco más alejado de la barra junto a Choromatsu. El bar-man al escuchar esos gritos de júbilo rio apenado, por alguna razón los halagos de Osomatsu seguía afectándole más que los demás.

Y eso que ya habia pasado todo un mes desde que se conocieron.

— ¡Deja de ser tan ruidoso! ¡Luego te desgastas la voz y te quejas por que no te llaman para que cantes! —el castaño a su lado comenzó reclamarle, en sus manos tenía el mismo cóctel que Karamatsu le sirvió esa noche. Al parecer si le había gustado lo suficiente como para pedirlo de nuevo.

— ¡Es una ocasión especial Chororice! Además no te afectan en nada mis quejas~ —le respondió el cantante con tranquilidad.

— ¿Cómo qué no? ¿¡Quién es entonces, el idiota que me llama a las tres de la mañana agonizando por que duele la garganta!? —lo miro con furia en sus ojos, ignorando uno de los miles de apodos que el oji-rojo le tenia.

— ¿Y quién es el que me contesta? —sonrió tajante, tomando del contenido de su taza, ante la mirada molesta de su pianista.

— Te detesto…—Osomatsu le guiño un ojo, y miro hacia el frente, riendo sin disimular.

Mientras ellos discutían como de costumbre, el resto de los trabajadores conversaban animadamente con Karamatsu, felicitándolo por haber sobrevivido el primer mes de trabajo. No muchos lo hacían, como había pasado con Hijirisawa Shonosuke.

En paz descanse donde quiera que estuviera.

— ¡Felicidades Karamatsu-san! —Hana, la compositora, estaba sentada en una de la esquinas de la barra, bebiendo un café normal, pues ella no tomaba como el resto de los presentes— Estoy segura de que los cocineros del lugar también le felicitarían…

Los cocineros de aquel bar, eran dos sujetos de los cuales Karamatsu había escuchado muchas cosas, pero jamás había visto. Incluso ya habiendo trabajado un mes en ese lugar, aun no conocía a todos los trabajadores, se sentía mal por ello, pero en su defensa, casi nunca salía de la barra.

— Es una pena que se tuvieran que ir antes, pero bueno~ —Todomatsu estaba sentado junto a Jyushimatsu, quedando justo frente al bar-man— Por cierto Karamatsu-san, esto te ha quedado muy bien —alaga el trago en sus manos, pasando sus delgados dedos por la taza.

Thank you Todomatsu-kun, en serio me alegra que a todos les gustara esta nueva receta —le agradece regalandole una dulce sonrisa.

— ¡Ay! Te he dicho que me llames Totty, todos lo hacen~ —relama con un falso tono de reproche.

— ¡Totty! —grita Jyushimatsu como reflejo, soltando unas resistas algo descaradas. Decirlo era bastante gracioso para él.

— Am…he…mmm…de acuerdo, Totty —sonríe con mas confianza ahora.

Las mejillas del oji-rosa se colorean un poco, es distinto escuchar ese sobrenombre tan "cute", que le han puesto en boca de aquel bar-man. Atsushi a su lado no puede evitar desviar la mirada.

— ¿Y que harás con todo el dinero que ganaste? —pregunta ahora el jefe, quien se mantiene junto a Todomatsu, tomando de lo mismo que casi todos en aquel bar.

Karamatsu se sorprende un poco por la pregunta.

— Bueno, ahora tendré que ahorrarlo y luego buscar un apartamento que sea lo suficientemente económico como para sobrevivir en esta ciudad —responde, mientras mira su bolso negro en suelo, ahí está el sobre blanco donde viene su cheque.

— ¿No tienes donde vivir? —pregunta Hana inocentemente desde la esquina. Ella sabia menos de la vida de Karamatsu que cualquier otro del bar, pues no se le hacercaba mucho debido a que siempre estaba metida en sus notas.

Al instante todos los presentes le prestan especial atención, pero no a Karamatsu.

— ¿Eh? ha, no realmente, Jyushimatsu me deja quedarme en su apartamento mientras tanto —le responde a la pequeña, quien asiente efusivamente.

Pero no se ha percatado de que a su lado, si ahí, justo al otro lado de Jyushimatsu, Ichimatsu casi se atora con su mendigo "monte cristo". No quería tomarlo, pero Jyushimatsu se lo había puesto en frente y jamás le diría que no a su ángel.

Lo peor es que estaba bueno.

— Ahora que lo pienso, es cierto que últimamente los apartamentos han subido sus precios —aporta Todomatsu, pensando en su propio hogar.

— Por lo mismo...Solo espero ganar lo suficiente como para poder dejar de ser una molestia para ti Jyushi, por ahora con suerte me alcanza como para medio arriendo…—mira a los ojos a su mejor amigo, quien a su vez lo mira con una mueca aburrida.

El oji-ámbar va a replicarle, pero una voz sobre-sale de entre los presentes.

— Entonces…vive conmigo.

Todos se han quedado en silencio.

Karamatsu, completamente impresionado, se gira lentamente en su posición, rogando que la voz que escucho no fuera de quien el creía que era.

Pero al girar completamente se da cuenta de que el mundo lo odia, lo odia y mucho.

— ¿I-Ichimatsu? —titubea al ver esa sonrisa maligna. Esa sonrisa que no le daba confianza, para nada, ya conocía la naturaleza asesina de este sujeto— N-No, no es necesario Ichimatsu-san de verdad…yo…

Pero vuelven a interrumpirlo, esta vez la persona que menos quisiera que le dijera esas cosas.

— ¡Oh es buena idea Karamatsu nii-san! Ichi-kun lleva buscando un compañero hace tiempo al igual que tu —Jyushimatsu se le ha unido, sin saber que le ha entregado al mismísimo demonio.

Pero Jyushi no piensa así. El piensa en que así, sus dos amigos, podrían convivir mejor, aparte de que ambos se salvarían y tendrían su propio lugar para vivir, aun cuando le doliera ya no tener a Karamatsu a su lado, sabe que estará bien si esta con Ichimatsu.

Oh eres tan inocente.

En cuanto a Ichimatsu, aquella frase le había salido de manera automática. No pensaba arriesgar realmente su espacio personal por ese idiota. Pero realmente comenzó a considerarlo al ver los ojos brillantes de Jyushimatsu, junto a esa mueca tan alegre que se le había formado.

Solo por una idea suya.

— ¡E-En serio Jyushi, no creo que sea buena idea! —trataba de escapar, no quería tener contacto con él.

De hecho ni siquiera sabía cómo había sobrevivido ese día. Ya casi le quemaba la otra mano unas veinte veces en lo que iba la noche y si había escapado, era por pura suerte.

— ¡Vamos nii-san, será divertido! ¿Verdad? —miro al oji-violeta esperando una respuesta. Mientras que los demás presentes lo miraban con una expresión de nerviosismo.

¿Es que acaso quería matar a Karamatsu sin culpa?

— ¿Es mi idea o Karamatsu-san se ve aterrado? —señalo Choromatsu dándole una mirada fugaz a los presentes.

— No, no es tu idea…—respondió Osomatsu mientras bebía el nuevo trago de su taza— De hecho si miras más de cerca, puedes ver como la muerte se lleva el alma de Karamatsu-kun ahora mismo —rio divertido ante la pobre situación del bar-man.

Ichimatsu por primera vez, encara al oji-azul.

Esta muerto de miedo.

Y eso le encanta.

— Si…Vamos Karamatsu-san…—le sonríe enseñando sus dientes afilados— Sera divertido.

Totoko podía llegar a tener razón.

Mantén a tus amigos cerca y a tus enemigos aún más cerca.


En el fondo del bar, la chica de cabello castaño sonreía mirando toda la escena que sucedía a solo mesas de la suya. Pronto una chica de cabello rosa y ojos aguamarina, salió desde atrás dele escenario con sus cosas en su bolsa.

Esta al ver a la de coletas bajas, sentada y divirtiéndose, decidió divertirse un poco ella también.

— ¿Qué planeas ahora Totoko Metoko? —pregunto una chica de cabello rosa, sentándose a una mesas más alejadas de la barra, junto a la castaña, quien la mira mal.

— Es Totoko YOWAI —le recalca su apellido, Hashimoto a su lado ríe. Adora molestar a aquella mesera con aires de grandeza.

— ¿Entonces? —pregunta de nueva cuenta, observando el mismo desmadre que se forma

— Mmm…digamos que…—sonríe al ver como todos adelante comienzan a discutir sobre dios-sabrá-que— Acabo de encontrar mi próxima fuente de diversión por los próximos meses.

— He~ Es por esto que nunca serás famosa, siempre que tratas de hacer "estas cosas", te quedas más idiota —puede ver como la oji-marrón comienza a enojarse— Ah, también agreguemos tu falta de talento y tu horrible olor a pescado jujuju~

— ¿¡A quien llamas idiota y sin talento!? ¡Gata de mierda! —responde sin delicadeza alguna. Nyaa ríe con ganas ante la cara de Totoko, amaba joderal de todas las maneras posibles.

Desde la puerta de salida, mirando todo con aburrimiento, un chico de cabello negro, rueda sus ojos rojo con hastió. Preparándose para salir.

— Idiotas…—susurra, abriendo la puerta y saliendo sin mirar atrás.

Aun que hubiera hecho bien en si quiera mirar el poster pegado tras la puerta.

Pues cuando el invitado más importante entre en escena, todo lo que conocemos como el "Rendezvous", dará un giro de ciento ochenta grados.

Y eso, Totoko lo tiene más que claro.


(*) Monte Cristo: Un coctel a base de café, con licor de naranja y de café. Se sirve caliente en una taza de vidrio y arriba le pones crema batida. ¡Es perfecto para las noches de invierno!

(*) Odia la lluvia/las parejas felices: Se dice (por lo que leí por ahí) que Ichimatsu odia la lluvia, al igual que las parejas. Por ello siempre se golpea la cabeza cada que ve una pareja feliz, pues no soporta ver personas felices que no sean él.


Reviews:

ZombieCuak: ¡Ohhhhhhhhhh! se ven muy bien, en especial el "Daiquiri", ese si lo conozco :D De hecho, todo se ve genial, gracias por las recomendaciones, espero poder usarlas!

Hitomi79: ¡Jajajaja Muchas gracias! Es de mis partes favoritas uvu/

TerriShang: ¡Lamento la demora! ¿JyushiKara? ¡Quien dice que no! esta cosa sera un mix, hasta que llegue a lo estable XD ¡Espero que este cap entonces sea de su agrado!

Blacksoulstar95: ¡Y yo siempre que usted me comenta me emociono! Se lo gano y lo tendrá por muchooooo tiempo XD ¡De hecho esa era la idea! Los celos de Ichi son muy tontos, pero es por que esta enamorado, conozco gente que así cuando se enamora y dan bastante miedo lol ¡Y de inocencia también creeame! El problema con los novios es que primero trate de buscar alguno en internet y al final...me lo invente yo XD ¡Las cosas mas simples nunca me salen! ¡Gracias por comentar! ¡Nos leemos!

Izumi-nyu-FTW: ¡A mi me gusta responder! Generalmente lo hacia por privado, pero comenze a publicar tarde y posss aqui estamos de nuevo a medio-fic XD ¡Oh Gracias! ¡Tambien gracias por lo de los nombres ;V;! ¡Tambien son de mis OT3! (Si no amas extras de Osomatsu-san, no estas obsesionado aun XD) ¡Gracias por su review! ¡lo agradesco de corazon! ¡Nos leemos! (Yyyyy me encanta su imagen!, yo estab en fandom de super smash...deje como dos fic's sin terminar ugggg)

Sushimatsu: Y yo le respondo a la 5 y media de la mañana en el mio (? ¡Oh no importa! ¡Lo importante es que se ha tomado la molestia de comentar y eso es muy valioso para mi! Oh gracias por apreciar las ships que vienen antes, me agrada mucho la aceptación de las personas *inserte un corazon* ¡Jajajaaja y se verán cosas peores dice el coran (?! Nuestro Jyushi protege a su mejor amigo con uñas y dientes, aun que ahora lo ha mandado a los leones sin saberlo XD ¡De hecho tiene razón! Karamatsu parte bien hetero y va terminar super gay XD! ¡Gracias por comentar! (Y siiii~ Atsushi es de mis extras favoritos, aun que solo salio 15 segundos en el anime)

Lore-anime: ¡Owwwww muchas gracias! ¡Espero que usted siga leyendo! *inserte corazones*

Jessicangel: Mejor tarde que nunca ¿no? :) ¡Kara es demasiado puro para ese bar! XD Es la idea, el KaraOso/ OsoKara, va primero pues así es como debe llevarse la trama por ahora~ jajajajajajaja ¡Ok, eso de la visualización me gusta! ¡Gracias por leer y comentar!

NekoPro23: ¡Vaya eso me alaga bastante! Bueno, al menos al principio sera IchiJyushi/JyushiIchi, asi que por ahora no creo que tenga mas problemas *ponga corazones y estrellas aqui* ¡Jajajaja Las relaciones de todos se veran en parte, incluso habrá ciertos capítulos donde narrare la vida de los otros en vez de los protas uvu! ¡Sobre todo la de Totty y Atsuhi! (pues antes de Jyushitodo, hayyy muchoooo camino) ¡Como he dicho! Jyushi cuida a su Kara con mucho cariño~. Incluso ahora mismo Ichimatsu esta por sacrificar algo para que Karamatsu no se le acerque a Jyushi jujuju ¡Oh! Los nombres~ ¡Claro úselo, no tengo ningún problema! ¡Al menos se que ellos tendrán algo por los cuales llamarlos~!

¡Gracias por leer y comentar me ha hecho muy feliz!

DYLANjoss: ¡Ohhhhhhh muchas gracias! ¡Espero le siga gustando!

LaV3nus6: Esta muerto por jugarle al Ichi uvu/ ¡De hecho eso de que Atsushi persiga a Totty lo verán en el próximo cap, es algo importante! XD ¡Gracias, por que debía sentirse así! ¡Muchas gracias por comentar y leer!

Knee socks123: ¿¡En serio!? wowwwwwwwww ¡Muchas gracias! ¡El salseo es mi vida y aquí habrá mucho! ¡Guerra semi-declarada! Gracias por todo en serio, espero le guste esta parte (o la siguiente...)

Vaiolethlaurie: ¡Graciasssssss! ¡Jajajajaaj, Oso siempre esta dispuesto a meter alcohol en su sistema! ¡Oh que lindo, espero le vaya bien en lo que haga! ¡Gracias por comentar y leer!


Y ahora ustedes estarán de ¿¡QUE!? ¿¡COMOOOOOO!? ¿¡Tann rapido!?

No, no es tan rápido, como dije, falta muchooooo como para que si quiera, se lleven bien. Pero a Ichi le gusta joder a Kara de todas las manera posibles XD

Poco a poco voy develando los enredos amorosos que tendrá este pequeño bar en alguna parte de Tokio, Japón. También quiero decirles que yo AMO a Totoko~ y su participación en la historia es un poco mas importante de lo que parece junto a Nyaa-chan. (like a yuri (?))

El proximo cap debería traerlo antes del sabado o el mismo sabado. Pues ahi es donde la verdadera historia comienza, pues como se dice en la historia, cuando nuestro mayor invitado aparezca todo se va a dar vuelta (si es que me entienden~)

¡Y eso es todo por ahora!

¡Gracias por leer! Nos vemos~

PD: Esto lo iba a subir anoche, pero me quede dormida y olvide publicarlo lollllllllllllllll~ (por eso, si dice 5 de la mañana, no me juzguen)