Hello! Como ya es costumbre les agradezco a todos los que dejan sus reviews y agregan mi historia a sus favoritos. Les mando un abrazo fuerte!

En el capitulo anterior nos quedamos en que los Taylor irán a recoger a Burke!


Capitulo 16

La mirada de Taylor cambió súbitamente. Estaba contento por convertirse en padre por segunda vez.

Mi madre se acercó a mi y me dio un beso en la mejilla. Ella lloraba. ¿Por qué?. Supuse que era de felicidad. ¿O de orgullo?. Mia tenía razón. Era incapaz de reconocer mis propias virtudes.

El camino hacia el orfanato estatal de Seattle transcurrió en silencio. La tensión en el ambiente era palpable. Podía cortarse fácilmente con un cuchillo.

Sabía que ambos estaban contentos por haber conseguido la adopción, pero no los culpaba por estar preocupados. El niño no los conocía y lo trasladarían a una casa extraña llena de desconocidos.

Otro momento traumático para Burke. Desafortunadamente sabía por vivencias propias que no existía otro método para hacer la vida de él menos difícil. También sabía que la vida le depararía momentos mejores partir de ahora. Sólo esperaba que dentro de él aun quedara un poco de fe para volver a confiar en las personas.

Pensativo, tomé mi celular y le envié un mensaje a Mia. Cuando me despedí de mis padres ya se había ido. Estaba preocupado. Quería cerciorarme de que se encontraba bien.

¿Dónde estás?. Por favor avísame que te encuentras bien y que los guardaespaldas se encuentran contigo.

Inmediatamente recibí su respuesta.

Estoy llegando al centro de autoayuda que te platiqué. Ya no pude despedirme, ¡lo siento! Discúlpame con Gail y Taylor :D Los guardaespaldas no están conmigo. Vine sola.

¿Qué demonios? ¿¡SOLA?¡ Es peligroso con Josh suelto. No tuve tiempo de llamar a sus guardaespaldas y despedirlos por su incompetencia cuando recibí otro mensaje de ella.

Jajaja XD, es una broma hermanito. Lo que daría por ver tu cara de ogro neurótico jajaja. Te adoro!

¡Estuve a punto de tener un infarto en el miocardio y todo resultó ser una terrible broma suya!

O ella tiene pésimo sentido del humor o como dice Elliot soy un amargado.

No bromees con eso. No fue chistoso. También te adoro. Se cuidadosa.

Su contestación fue una línea de corazones que parecía no tener fin. ¿Qué se responde a eso?, ¿yo también?. No comprendía el uso de esas imágenes. Elliot e incluso Ana se reían de mi cada que les preguntaba en que momento era correcto usarlas.

Cuando Ryan detuvo el auto frente al orfanato guardé mi celular.

Visto desde afuera, este lugar parecía ser una cárcel. Mi atención regresó a Gail y Taylor. Se miraron y se tomaron fuertemente de la mano. Se daban ánimo mutuamente. Se reiteraban en silencio que todo estaría bien. Al menos esa fue la impresión que me dio.

En la puerta, una mujer de edad avanzada con gesto severo y facciones toscas nos esperaba junto Milton.

De no ser porque lleva puesto un vestido negro, habría creído que era un hombre, pensé a mis adentros mientras veía que su corte de cabello no le ayudaba a verse más femenina.

Ella no sabía que la observaba, y por lo que pude apreciar era obvio que estaba molesta y sin temor a equivocarme —y nunca me equivocaba al analizar la expresión corporal de la gente— no le gustaba esperar. Sus dedos golpeaban repetidamente su antebrazo y no dejaba de ver su reloj mientras colocaba su cabeza en alto y la barbilla hacia el frente.

Vaya. Le gusta ser tratada como la autoridad suprema. Eso explica lo explicaría todo. El método inusualmente rápido de adopción de Burke no la debe tener nada contenta y menos que haya usado mis influencias para que la situación se diera como yo quería. Eso debía ser un fuerte golpe al enorme ego que parecía tener esta mujer.

Ryan nos abrió la puerta del auto y en cuanto crucé mi mirada con la suya entendió lo que debía hacer. Con un gesto de su mano llamó a los 6 guardaespaldas que nos seguían y cada uno tomó sus posiciones alrededor de nosotros tres.

La expresión corporal de la mujer inmediatamente cambió. Ahora frotaba sus manos intermitentemente y apartaba de su frente hebras de cabello que no existían.

Así es. No me quieres de enemigo

Su mirada se cruzó con la mía y como esperaba, me evitó.

"Milton" saludé escuetamente al abogado "Ellos son Gail y Jason Taylor"

"Buenas tardes Sr., y Sra. Taylor. Les presento a la Srta. Polina Smirnova. Directora general del orfanato estatal de Seattle"

"Buenas tardes" dijo con un claro acento ruso "pasen"

Entramos a las instalaciones y nos detuvimos en lo que supuse era un jardín. Eran áreas verdes, había color, pero, no conseguía sentir un ápice de felicidad en esta cárcel. Regresar a este lugar era como volver a la parte más oscura de mi pasado.

"Generalmente estos procesos toman mucho tiempo" habló la mujer en un intento de hacer una plática cordial

Como una sombra, apareció a un lado de la directora una mujer de apariencia cadavérica. Tenía la misma mirada fría y desagradable. Cruzaron un par de palabras en ruso y la mujer se alejó de nosotros. No necesité conocer el idioma para entender que iba por Burke.

"Pasemos a mi oficina" espetó pero ninguno nos movimos de nuestro lugar

"Preferimos quedarnos en el jardín. No nos quedaremos mucho tiempo" dijo Taylor

La directora suspiró pesadamente y apretó brevemente sus puños.

"Srta. Smirnova. El Sr. Grey es un hombre muy ocupado. Taylor es el encargado principal de su seguridad. Estoy seguro que comprenderá que no podemos jugar con el tiempo de estas personas" explicó Milton

"Lo comprendo Sr. Milton. Por esa razón me pregunto si de verdad el niño en cuestión llegará al hogar adecuado" dijo y se atrevió a clavar su mirada sobre la mía

Mis ojos se mantuvieron fríos y atentos en ella. Impasibles.

"Milton ¿existen pruebas que sustenten las dudas de la Srta. Smirnova?" pregunté

"No Sr. Grey. Los Taylor superan los requisitos que se requieren para la adopción del niño. Cuentan con un hogar estable y no existe nada en su pasado que pueda representar un peligro físico o emocional para Burke" respondió Milton

"¿Alguna otra duda?" pregunté sin ninguna emoción

La directora se aclaró la garganta

"Como no tuve una entrevista previa con ustedes, entenderán que hay datos que desconozco" respondió "Como parte del protocolo, es mi deber informarles el estado psicológico y físico del niño en cuestión. No habla, moja la cama y en ocasiones también los pantalones. No muestra signos de agresividad, pero creemos que no es recomendable que conviva con otros niños de su edad, así que les recomiendo que lo mantengan vigilado y cierren su habitación con llave" apreté mis puños fuertemente

"¿Con llave?" espetó Gail visiblemente molesta y afectada por lo que acababa de escuchar "esos métodos son inhumanos"

"Sra. Taylor, mi trabajo es velar por la seguridad de los niños. No es la primera vez que tengo bajo mi techo a criaturas con los antecedentes del niño en cuestión. Se como tratarlos" me sentí asqueado al escucharla

Me hervía la sangre al imaginar lo que Burke ha tenido que vivir en este lugar bajo el yugo de esta mujer que no tenía un ápice de humanidad. No llevaba 2 minutos escuchándola y ya sabía lo poco que valía.

"Me queda claro Srta. Smirnova" Taylor no disimuló su disgusto

A lo lejos vimos a Burke acercarse a nosotros.

Su cabello lacio color arena casi se fundía con lo blanco de su piel. Sus ojos grandes y expresivos estaban contorneados por una capa de pestañas largas y oscuras que resaltaban el color de sus ojos; verde esmeralda y azul cobalto. Tenía heterocromía. Pero eso no era lo que me tenía sorprendido. Sino su aspecto; estaba sucio y demasiado delgado. Sus ropas estaban llenas de suciedad así como su cara, sus manos y su cabello. No me sorprendería que a sus 4 años estuviera desnutrido.

Comenzaba a comprender lo que mi madre sintió al verme por primera vez en el hospital.

"¿Cuándo fue la última vez que lo bañaron?" Gail se hincó frente Burke "Es cruel tenerlo en estas condiciones tan deplorables"

"No deja que lo toquemos ni que le quitemos esa ropa que lleva puesta. Es un niño extraño y con muchos problemas mentales" la voz plana e impasible de la acompañante de la directora me irritó

Gail la observó molesta pero no respondió a su provocación.

El rostro de Burke no reflejaba temor, ni alegría, ni angustia. Sencillamente no transmitía nada. Alguna vez yo fui así y podía entender que detrás de su imperturbabilidad había un gran y profundo terror que lo dominaba por completo. Estaba atrapado en aquella escena sangrienta que lo perseguiría de por vida.

"Saluda. Agradece que alguien esté interesado en adoptarte" vociferó la directora

"A partir de este momento Burke es hijo mío, así que le exijo que jamás vuelva a dirigirse a él de esa manera, ¿le queda claro?" susurró Taylor molesto

La directora se quedo boquiabierta.

"¿Cómo se atreve a…? " comenzó a gritar pero la detuve. Ya había tenido suficiente de esta basura

"Gracias por sus atenciones. A partir de ahora lo que necesite decirle a los Taylor tendrá que hacerlo frente a un juez y con los abogados presentes" dije

Su piel ceniza se había tornado de color rojo. Sus ojos, inyectados de sangre, me veían con rabia.

"Gente como usted son la peor escoria del mundo Sr. Grey. Usted y su dinero creen estar por encima de la ley. Lo que hizo fue ilegal. Apelaré la adopción de este niño y se los quitaré. ¡Se va a arrepentir!" sonreí complacido ante la estupefacción de esas mujeres

Sin más veneno que derramar, la directora y la maestra dieron media vuelta y desaparecieron de nuestra vista.

"Milton, levanta una demanda contra Polina Smirnova por difamación. También manda gente a investigar este lugar. Quiero detalles contundentes de cómo son cuidados y tratados los niños de este orfanato" Milton asintió y empezó a hacer llamadas

Mi mirada regresó a Gail y Taylor. Estaban sentados en una de las bancas del jardín, con el niño en medio de los dos. Me pareció prudente darles espacio. Le pedí a Ryan que se quedara cerca de ellos. Yo los esperaría dentro del auto junto con los demás guardaespaldas.

"Esta listo Sr. Grey. Mi gente empezará a procesar la demanda. Mis conocidos en el FBI realizarán la investigación pertinente al orfanato. Le puedo asegurar que de encontrarle al menos una infracción en el trato a estos niños, la libertad de esa mujer está contada"

"Has lo que sea necesario, pero no quiero a Burke involucrado en más interrogatorios con la policía y evaluaciones psicológicas. No lo expondré a ese infierno ¿está claro? No estoy dispuesto a negociar sobre su seguridad" asintió "Espero noticias" entré al auto

Al cabo de 30 minutos, Taylor, Gail y Burke entraron al auto. Aunque la inexpresividad en el rostro del niño no había cambiado, podía apreciar en él cierta tranquilidad. Me gustaba pensar que era por dejar ese infierno atrás.

"Disculpe la demora, Sr. Grey" dijo Taylor mientras Ryan nos llevaba a casa de mis padres

Quería que mi madre revisara a Burke y le mandara hacer estudios.

Su mirada inescrutable y profunda se posó sobre la mía al escuchar mi apellido. Por primera vez aprecié una emoción en su rostro; asombro. Cauto, le extendí mi celular para que viera la foto que decoraba la pantalla; Ana con mis hijos sonriendo a la cámara.

Acercó su mano temblorosa al lugar donde se ubicaba el rostro sonriente de mi pequeña princesa.

"Es mi hija" silencio. No despegó su mirada de la foto

Arrastró su dedo través de la pantalla esperando ver más fotos.

"¿Quieres ver más?" pregunté aunque sabía de antemano la respuesta

Asintió retraídamente.

Tomé mi Ipad y se la entregué a Burke para que viera los archivos que tenía de Ana y mis hijos. Después de dos videos se quedó dormido.

En su inconsciencia, se recargó en las piernas de Gail y ella aprovechó la oportunidad para acunarlo entre sus brazos. Debía ser difícil contentarse con hacerlo mientras dormía.

Gracias a la experiencia y carisma de mi madre, Burke se dejó revisar sin mayores contratiempos por ella. No era un niño quisquilloso y no sufría hafefobia como yo. De lo contrario, no soportaría el contacto físico de nadie.

Durante la valoración que le practicó a Burke, mi madre lo encontró bajo de peso y sospechaba que podría tener una ligera anemia. Pero para confirmar su diagnóstico, le recomendó a Taylor y Gail hacerle una serie de estudios con nombres que sólo mi madre puede pronunciar, para descartar cualquier enfermedad.

Pasaban de las 11 de la noche cuando me encerré en mi habitación. Me tiré en la cama y tomé mi celular. Un mensaje de Elliot llamó mi atención. Mi casa estaría lista este sábado. Justo un día antes de que Ana y mis hijos regresaran de viaje.

Finalmente una buena noticia.

—Mia—

¡¿Por qué pasa el tiempo tan rápido?!

Han transcurrido 2 meses desde que Ana llegó de Florida a calmar al neurótico de Christian. Pasaron tantas cosas durante su ausencia, que no puedo acusarlo de ser más controlador de lo habitual.

Aprendí de la manera difícil que su deseo de protegernos va más allá de querer manipular la vida de todos como llegué a creer hace muchos años. La mejor prueba es Josh. No confió en él y lo mandó investigar. Las consecuencias… bueno, ya ni hace falta enumerarlas por orden de importancia. ¡Estoy más que jodida! Pero podría estar peor si la situación hubiera mantenido su curso.

¡¿No es suficiente metida de pata tener relaciones sexuales con mi hermano ni estar esperando un hijo suyo?!...¿QUE PODRIA SER PEOR?

No era una tarea fácil ver mis problemas desde otra perspectiva como me aconseja el Dr. Flynn. No importa lo que haga. Una perspectiva es mala, y la otra termina siendo mucho peor. Pero al final me termino riendo de mi propia estupidez y eso ya es un avance bastante significativo. Antes, el simple hecho de recordar su nombre era tan doloroso que no podía parar de llorar. Me sentía engañada, estúpida y sucia. Pero volvía a reír. Mi familia estaba feliz de verme "contenta"

Las pláticas de autoayuda se habían convertido en el espacio catártico que necesitaba. Podía gritar, llorar, maldecir y revelar los aspectos más vergonzosos de mi historia sin sentir que alguien me miraba extraño. En ese lugar nadie nos ridiculizaba. Todos habíamos pasado por lo mismo. No había necesidad de sentirme diferente.

No era consciente del número de personas que atraviesan situaciones iguales a la mía hasta que puse un pie en ese lugar.

Recuerdo que el Dr. Flynn me dijo una vez que era normal que personas adoptadas sintieran una fuerte atracción hacia sus parientes biológicos. La sangre llama a la sangre después de todo.

No eres la primera persona en enamorarse de su hermano. Lo viste como hombre. Esta situación es más normal de lo que crees. Se llama atracción sexual genética

O sea, en su estúpida hipótesis eso era normal. ¡En mi vida no! Nada ni nadie me haría pensar lo contrario. Si me decía eso para hacerme sentir mejor, fracasó por completo.

Las pláticas me han ayudado a canalizar de forma más sana mis emociones negativas, nada más. No a pensar diferente con respecto a lo que viví con Josh. A lo que indebidamente siento por él.

¿Algún día dejaría de sentir asco de mi misma?

Quería retomar las riendas de mi vida, pero era infantil de mi parte pensar que una situación como la que viví, podría desaparecer fácilmente.

Sencillo sería culpar a Josh de mi depresión, del agujero emocional en el que estoy metida y mi miedo a enfrentar las preguntas de la gente respecto al padre del niño que estoy esperando. Después de todo él me engañó, me hizo creer que nuestro sueño de un futuro juntos algún día se realizaría… pero yo permití que me dañara y esa era la raíz de mi malestar. Le di el poder de destruirme como lo hizo.

¿Mi única justificación? Estaba enamorada. De haber sabido que él era mi hermano biológico, jamás me habría acercado a él de esa manera.

Podría pasarme días pensando lo mismo. Darle vueltas al mismo asunto, seguir auto-compadeciéndome, jugar el papel de víctima y preguntar a Dios, ¿por qué a mí?, pero yo no era así.

Ansiaba ser la Mia del pasado. Despreocupada, inconstante, segura de mi misma. Libre.

¡Es momento para demostrar que ninguna situación definirá mi manera de ser!

Hablar era fácil, llevarlo a cabo es otra historia…

La mujer que se refleja en el espejo no para de admirar con curiosidad mi enorme vientre redondo y abultado. Tengo 7 meses de embarazo y una vida inocente llegará a este mundo. Era justo que tuviera una vida feliz.

Así que en conclusión; amar u odiar Josh, es el menor de mis problemas. En menos de 2 meses este pequeño ser llegaría a este mundo y lo que menos deseo es heredarle esta carga que lo estigmatizará por el resto de su vida.

Mi familia me dio la libertad de elegir que es lo que deseo hacer con el niño una vez nazca. Por supuesto que mi primera y única opción es darlo en adopción. ¿Acaso hay algo que pensar? No lo quiero… Al menos eso es lo que me aferraba a pensar. Ahora no estaba tan segura.

Christian me envió a mi correo tal cual le pedí, lo que necesitaba hacer para dar al bebé en adopción. Su interminable mensaje dice en resumen que enseguida nazca, se lo llevará la persona de servicios sociales y lo entregará a una familia cuyo nombre, dirección o paradero, jamás conoceré. No veré su rostro, no tomaré su mano ni lo miraré a los ojos siquiera… jamás sabré nada de él y no se bien como sentirme al respecto.

Si lo sé, pero me niego a admitirlo

Quizás tenía miedo de aceptar que deseaba quedarme con este niño, al cual hasta el día de hoy soy incapaz de llamar "mi hijo"…

Conozco la historia de Christian; su madre drogadicta y negligente… su muerte por sobredosis. Un suicidio quizás… temía convertirme en esa clase de madre. No deseo que una historia como la de Christian y Burke se repita. Quiero que el bebé sea feliz y amado, pero no estoy segura de poder ser la madre de un bebé producto de un incesto… aunque tampoco deseo que me guarde rencor por alejarlo de mi lado alegando que es por su bien.

No te agobies. Llegado el momento sabrás lo que quieres hacer. No divagues

Eso me decía el Dr. Flynn y más que gustosa tomaría su consejo. Ahora necesitaba un respiro de mi misma. El estrés comenzaba a desbordarse y ver que entraba nuevamente una llamada a mi celular, incrementó mi pánico y mi desesperación.

¡¿Hasta cuándo va a seguir llamando?! ¡Ya basta!

Desde hace 2 meses exactamente he recibido más de 7000 mensajes y llamadas de Josh desde diferentes celulares. No importan las veces que cambie de teléfono o los números que bloquee, cada día me llama desde uno diferente. Ya no tengo una excusa que inventar para cambiar de equipo. No me creerán que perdí mi celular otra vez. Especialmente Christian.

Para él soy tan transparente como el agua.

Me sentía desesperada, pero me resistía a pedirle ayuda. Era hora de hacerme responsable de mi vida. Además, tiene suficientes problemas como para que yo le de otro más nuevamente.

Frenética apagué mi celular, mi Ipad y cerré con demasiada fuerza mi MacBook. Estaba segura que había quebrado la pantalla y no me importó. Ya me compraría otra después.

Prendí mi Ipod y le di play a la canción de Fleurie "Hurts like Hell". Era calmada, taciturna y sombría. Mi nuevo género favorito.

¡Yo que me la vivía en antros y mi género preferido era la electrónica! ahora me la pasaba encerrada en mi habitación escuchando música tranquila y un tanto depresiva.

Puse el cerrojo en la puerta, subí todo el volumen del Ipod y dejé que la melodía me embriagara por completo. Después de todo estaba sola en casa con las personas de servicio. Mis padres se habían llevado a mis abuelos a un crucero por Asia para alejarlos del bullicio de los medios que no paran de acosarnos.

No tenía que darle explicaciones a nadie de mi extraño y repentino aislamiento.

No había necesidad de continuar fingiendo que todo estaba bien.

La voz de Fleurie penetró mis oídos y me dejé llevar por la tristeza una vez más.

How can I say this without breaking
How can I say this without taking over
How can I put it down into words
When it's almost too much for my soul alone

Josh… ¿Por qué?. Josh. Josh…

I loved and I loved and I lost you
And it hurts like hell

Quiero que este dolor termine. Que esta agonía se acabe. Jamás creí que el amor y la mentira pudieran matarte en vida. ¿Existe peor final que este?

I don't want them to know the secrets
I don't want them to know the way I loved you

Lo amé y me avergüenzo de ello. Quisiera abrir mi pecho y atravesar mi corazón para destruir la parte que algún día amó a Josh incondicionalmente sin él merecerlo.

Jamás lo podré perdonar por ello.

Golpes en mi puerta me despertaron de mi ensoñación, pero fueron los gritos de Christian los que me trajeron a la realidad. La música se había terminado y el cielo oscuro me indicó que había dormido bastante. Si no respondía ahora, mi hermano de seguro tiraría la puerta de una patada.

"¡¿AUN NO TIENEN LAS LLAVES, TAYLOR?!"

Me incorporé pesadamente, intenté adornar mi rostro con una sonrisa y abrí la puerta con el mejor de los semblantes. En cuanto me vio, Christian se abalanzó sobre mí y me abrazó. Sus brazos parecían un par de constrictoras que querían triturarme. Pero en cuanto puse mi mano sobre su espalda sentí un ligero temblor que lo sacudía ligeramente.

"¡¿Sabes lo angustiado que he estado por ti las últimas 4 horas?!"

Sin soltarme, me sentó en la cama y se colocó a un lado mío. En ese mismo instante, Elliot entró a mi habitación y por su expresión creí que golpearía la pared más cercana. En lugar de eso, se hincó frente a mí y tomó mis manos entre las suyas mientras las colocaba sobre su frente.

"Jamás vuelvas a hacerme esto ¿entendiste?" suspiré y sonreí

Tengo unos hermanos muy sobreprotectores y exagerados. ¡Dios! Cuanto drama por haberme quedado dormida

"¿Por qué tanto alboroto?. Saben que no salgo de la casa, es obvio que me encontrarían aquí" puse los ojos en blanco y Christian clavó su mirada iracunda sobre la mía

Si algo le molestaba era precisamente que hiciera eso.

"Tenías apagado tu celular, no recibías videollamadas, no contestabas tus correos, las personas de servicio no te habían visto en horas y tu puerta estaba cerrada con llave por dentro. ¿Qué querías que pensáramos precisamente, Mia?"

Visto desde la perspectiva de Christian entendía su angustia, pero seguía pareciéndome exagerada su reacción. ¡No soy una niña pequeña!. Por si lo ha olvidado, cumplí 25 años el 4 de julio.

"Se le acabó la batería a mi celular y olvidé quitarle el cerrojo a la puerta" mentí

Por supuesto que Christian no me creyó y mi mentira sólo provocó que su enojo creciera aún más. ¡Perfecto!

"No volveré a pasar por esto. Te vas conmigo a la casa ahora mismo. Te tendré vigilada 24/7 y no estarás sola" me crucé de brazos y no me moví de mi lugar "¡Es una orden, Mia! Nos vamos en 5 minutos tengas ropa preparada o no" salió de mi habitación y cerró la puerta con tanta fuerza que los retratos que tenía colgados en la pared se cayeron

Era la primera vez que lo veía realmente furioso. ¿Cómo le hacía Ana para lidiar con su pésimo carácter?

"¡Que le pasa!. No tiene porque hablarme así, no soy una niña" grité mientras aventaba uno de mis cojines a la puerta "Habla con él y dile que quiero quedarme aquí. Por favor Elliot" al verlo a los ojos supe que estaba sola en esto

No estaba como perro rabioso como Christian, pero si lo suficientemente enojado como para estar de lado de mi exageradamente sobreprotector hermano mayor.

"Lo siento hermosa, pero en esta ocasión estoy de acuerdo con Christian. ¿Te haces una idea lo preocupados que estábamos?" de mala gana comencé a meter ropa en mi maleta "Christian se puso como loco creyendo que algo malo te pudo haber pasado aquí sola. Se que es un maniático controlador y que sus modos para pedir las cosas son tan dulces como un limón, pero no dudes que su único objetivo es cuidarte. No conviertas esto en una guerra" dijo mientras me ayudaba a guardar mi MacBook y mi Ipod

"No estoy sola. Están las personas de servicio" continué con mi necedad aunque sabía que había perdido "estoy embarazada, no enferma"

"Mia, sabes perfectamente que no nos referimos a tu embarazo precisamente. Además, yo también me sentiré tranquilo sabiendo que estás protegida en casa de Christian" dicho eso supe que lo mejor era callar

Hasta yo me di cuenta que mi berrinche era total y completamente injustificado. Muy probablemente mis hormonas eran las culpables de mis constantes cambios de ánimo. Si, eso es lo que pasaba. Mis hormonas son las responsables… Josh y sus llamadas no tienen nada que ver con mis altibajos emocionales. ¡Para nada!

Pero si veía esta situación desde otro ángulo, con Christian podría darme el lujo de tener apagado mi celular. Descansaría del acoso de Josh, y quizás con un poco de suerte, se cansaría y dejaría de insistir.

Ya no me parecía mala idea ir a su casa después de todo.

"Vámonos" Christian apareció en mi habitación con cara de pocos amigos y para su sorpresa lo recibí con una sonrisa "hace un rato tu…" lo interrumpí

"Soy una mujer embarazada. Las hormonas son las responsables. ¿Algún problema?" con la mirada fija en mi, negaron al unísono con la cabeza sin parpadear

Me divirtió la escena y se los hice saber carcajeándome de ellos mientras me dirigía al auto. Me sentí optimista por primera vez en mucho tiempo.

"Te deseo mucha suerte, Christian… dos mujeres embarazadas bajo el mismo techo… ni yo me expondría a ese peligro" le saqué la lengua a Elliot y se despidió de nosotros con una de sus clásicas carcajadas

"Hola Taylor, ¿cómo está Burke?" me sonrió por el retrovisor

"Avanzando poco a poco cada día, Srta. Grey" tan propio como siempre

Sería más sencillo que me llamara por mi nombre, pero dudo que al cuadrado de mi hermano le agrade la idea

"¡Me alegro!, por cierto Christian, ¿desde cuando mandaste polarizar los vidrios de tu auto?"

"Desde que los medios se volvieron locos. Estoy harto de ellos y su constante invasión a mi privacidad. Al menos este método evita que tomen fotos de mi familia en el interior de cualquiera de los autos"

"Te recuerdo que fuiste tú el de la idea de involucrarlos en el caso del hackeo"

"No hace falta que me lo recuerdes, Mia. Gracias" sonreí y le saqué la lengua

Una súbita tranquilidad me llenó por completo. Con Christian me sentía protegida, aunque sus métodos fueran un poco ortodoxos e inflexibles. No importaba el peligro, tenía la certeza de que jamás me alcanzaría mientras me encontrara cerca de él.

Me recargué en su hombro cansada.

"Estás ojerosa. ¿No has dormido bien?" negué con la cabeza

No tenía ganas de hablar. La verdad es que he tenido insomnio desde que esta pesadilla empezó, pero no se lo he confesado. No deseo preocuparlo.

Cuando volví a abrir los ojos, sentí que menos de un minuto había pasado, pero la resplandeciente luz del sol entrar por las ventanas de la habitación, me indicó lo contrario. Me incorporé con trabajo de la cama y me sentí bastante descansada. Vi el reloj y entendí porque; 11:16 am. Dormí más de diez horas y no tuve una sola pesadilla. Sigue así Mia.

Ignorando mi cabello en desorden y que llevaba el mismo outfit de ayer, la imagen de la mujer del espejo se veía más fresca… menos agobiada. Pero varias patadas en mi vientre cortaron el hilo de mis pensamientos. Recordé que no había comido nada en horas y me moría de hambre. Sin detenerme a ponerme zapatos, bajé descalza a la cocina.

Bendita Gail y su comida congelada

Tomé macarrones con queso, ravioles, crema de espárragos y empecé a devorarlos en cuanto salieron del microondas. Normalmente soy una persona que come bastante lento. Me gusta saborear cada bocado, pero hoy fue todo lo contrario. Literalmente estaba hambrienta.

"Buenos días Mia. ¿Descansaste?" asentí con la boca llena mientras Ana entraba a la cocina. Sentí como si me hubiese atrapado infraganti ante un delito y comenzó a darme un ataque de risa

Ana se rió conmigo.

"Se me abrió el apetito. Te acompaño comiendo helado" dijo divertida "no debo comer tanto dulce, pero serán solo unas cuantas cucharadas. No se lo digas a Christian o se enfadará conmigo"

"Será nuestro secreto" susurré y divertida me siguió el juego "Ana, ¿estás segura que tienes 5 meses de gestación?" pregunté mirando descaradamente su vientre

Si no supiera cuantos meses de embarazo tiene, creería que está a punto de dar a luz. A su lado mi vientre se veía insignificante.

"Esa misma pregunta me hago todos los días. La Dra. Greene me confirmó más de una vez la información jajaja. Serán igual de altos que su padre"

Colocó una de sus manos sobre su vientre y comenzó a acariciarlo con amor ¿Esa mirada tienen todas las embarazadas?, ¿la tenía yo?. No quise saber la respuesta.

"¿Y Christian?" pregunté

"En casa de Taylor y Gail con los niños. Creo que a Burke le hace bien la compañía de Teddy y Phoebe, además, cuando ve a Christian no se despega de su lado. Lo sigue a todas partes y Christian se muestra encantado con ese detalle"

"jajaja, ¿y mi sobrina monopolizadora no se pone celosa?"

"No. Phoebe es muy protectora con Burke y él parece tenerle un cariño especial. Le gusta jugar con ella. Con Teddy es más cauto, pero ya conoces a mi hijo. No lo obliga a hacer algo que no quiere, pero está deseoso de hacerse su amigo" dijo y aun con el bote de helado en las manos, nos dirigimos a la sala "por cierto Mia, ¿cómo te has sentido?" preguntó y el silencio reinó en la estancia

¿Debía confesarle lo de Josh?... ¿sería seguro?. Jamás fue un problema para mi confiar en alguien. Sencillamente mi boca no se callaba nada y comenzaba a hablar hasta el punto de ser imprudente o indiscreta. Extrañaba esa libertad.

"Avanzando" clavó sus ojos azules en mi rostro y me sonrió de un modo extraño

Me recordaba a Christian cuando me cachaba en una mentira.

¿Me habrá creído?

"¿Puedo preguntarte algo más?" asentí

Ella podía preguntarme lo que quisiera. Ana era una persona tan dulce que era imposible negarle algo o tomar a mal sus comentarios.

"¿Sigues con la idea de dar en adopción a tu bebé?" su pregunta me sacó de balance

Ana era osada y bastante directa. Realizó la pregunta que mi familia ansia saber pero no se atreve a decir.

"No lo se. Tengo dudas…" colocó una mano sobre la mía sin dejar de observarme

"Si en algún momento necesitas hablar, aquí estoy Mia. Entiendo que Christian a veces puede ser muy asfixiante y sobreprotector, pero está muy preocupado por ti. Ambos lo estamos. No queremos que tomes una decisión precipitada y te lastimes aun más"

La abracé y lloré en silencio. Estaba cansada de llorar pero no podía dejar de hacerlo. Si tan sólo ella supiera… si tan sólo me atreviera a confesarle…

En ese momento Christian entró endemoniadamente molesto. Me sequé las lágrimas y Ana se levantó lo más rápido que pudo y se acercó a él.

"Christian, ¿qué pasa mi amor?" a pesar de que ambas percibimos el enojo de mi hermano, el tono de Ana fue suave y sereno. Me sorprendía que una mujer tan petite y dulce como ella pudiese lidiar con sus constantes cambios de humor

Christian levantó la mirada y respiró profundamente mientras colocaba una de sus manos sobre su enorme vientre. Estar cerca de Ana siempre lo tranquilizaba. Era imposible no ver la devoción que le profesaba a su esposa.

Sin decir nada le extendió su celular y un silencio incómodo reinó en la estancia. Curiosa y ansiosa por saber que había pasado, me acerque a ellos y vi el mensaje que Ana leía con total incredulidad.

De: D Milton

Tema: Status Jack Hyde

Fecha: 4 de Septiembre 2016 12:03 pm

Para: Christian Grey

Sr. Grey, me acaban de informar que Jack Hyde escapó de prisión. Aun se desconocen los detalles de cómo organizó su huida. Lo mantendré al tanto. Al parecer tuvo cómplices desde fuera

Drake Milton

¡Oh no…!


Notas de la autora

Espero les haya gustado el capitulo. No será la ultima vez que lean la historia desde el punto de vista de Mia. Después de todo le está ocultando a Christian algo importante... aunque su intención es buena. Fue interesante adentrarme dentro del sentir de Mia y mezclar a la Mia que conocemos de los libros y la que estoy desarrollando en mi historia. Espero el capitulo haya sido de su agrado, y aprovecho para agradecer los mensajes privados que algunas de ustedes me mandan. Besos y nos leemos en el próximo capitulo