Capítulo 23 Normalidad

La vida de Peter no era para nada normal, pero ¿en serio? ¿Ni siquiera podía tener amigos comunes? Aunque no se podía quejar, no se podía imaginar una vida sin ser Spiderman o no haber conocido a Tony Stark, uno de sus grandes ídolos de la tecnología, y todo eso era precisamente por su extraña condición y sus extrañas compañías.

Aun así, el que Hermione fuera una bruja y que existiera una sociedad entera de personas mágicas viviendo justo debajo de sus narices era más de lo que se imaginaba. Por eso, cuando Hermione volvió a regañadientes y más paranoica que nunca a clases, en cuanto tuvieron un momento libre, Peter la arrastró a una zona de la biblioteca para que le contara todo. Hermione sacó su varita y murmuró algo por lo bajo antes de comenzar a contarle un resumen de su vida hasta el momento muy irritada.

Definitivamente, no tenía ni una onza de normalidad en su vida. Hermione se quedó callada un rato y eso le ayudó a Peter a ordenar sus pensamientos, la suave voz llena de arrepentimiento de su amiga lo devolvió a la realidad.

-Lo siento, Peter, por… arrastrarte a todo esto, aunque salió mejor de lo que esperaba aún así debes tener cuidado de no mencionar…

Peter no estaba seguro de cómo responder, después de todo, él se involucró por cuenta propia y no entendía de dónde sacaba Hermione que era su culpa. Mientras tanto, Hermione continuaba murmurando cosas sin sentido. Él suspiró fuertemente, cortando la letanía de palabras de Hermione y haciendo que ella lo mirara cautelosa.

-En serio, Hermione, no hiciste nada malo, ¿por qué te disculpas?

En vez de relajarse o mostrarse agradecida por su declaración, Hermione frunció el ceño y le lanzó una mirada fulminante, claramente no estaba acostumbrada a disculparse porque sabría que por lo general la expresión contrita que mostraba al inicio se debía de mantener hasta el final de la disculpa.

-Peter, no te estás tomando esto en serio, ¿necesitas que te lo repita? Hay una banda de maniacos detrás de mí y ahora tienes un juramento que si lo rompes morirás en el acto ¡no puedes desestimarlo, así como así! ¿Tan siquiera te has puesto a pensar en las implicaciones?

-No, Hermione me he quedado mirando al techo y cantando canciones en la ducha en mis tiempos libres, - dijo irónicamente.

Hermione le dio un golpe en el hombro.

-Es en serio, Peter.

-Yo también, Hermione. Aunque te disculpes no cambiará nada y desde antes que tú aparecieras mi vida ya era diferente al resto de las personas, - dijo él encogiéndose de hombros. - ¿Qué más da un secreto más?

Él le dio una pequeña sonrisa que Hermione regresó unos segundos después tentativamente. Después de esa pequeña charla sacaron sus notas y comenzaron a hacer la tarea de la profesora Rose, estuvieron en silencio unos minutos antes de que Peter pensara que esto era demasiado normal. Tal parecía que Hermione pensaba lo mismo porque de la nada cerró su cuaderno y revolvió su cabello frustrada.

-¿Todo bien? – Ambos sabían que la pregunta era estúpida, pero realmente ¿qué más podía decir?

Necesito hacer algo más aparte de ser carnada.

-¿Tienes algo en mente?

Hermione se quedó unos momentos pensando un plan que no fuera suicida, momentos después sus ojos se iluminaron y comenzó a recoger sus cosas con premura. Discretamente usó su varita para cancelar los hechizos que había puesto.

Por supuesto que sí.

Con paso decidido y Peter por detrás, Hermione dejó la biblioteca.


Hola a todos! El capítulo es un poco más corto, pero espero les haya gustado, muchas gracas a Anael De Nott Zabbini por comentar los capítulos anteriores, y muchas gracias a los que siguen o tienen agregada la historia en favoritos.

Les recuerdo que tengo una página en Facebook Little Storm 97 por si quieren seguirme ahí para más noticias.

¡Nos vemos en el próximo capítulo!