Renuncia: todo de Sui Ishida.

Prompt: 008. This fortress in our hearts feels much weaker wow we're apart [Tabla "Musical - Placebo"; minutitos]

N/A: esto originalmente iba para la Touka Week pero los prompts de este año no me dieron ideas *llora histéricamente* Como sea, es en honor al cumpleaños de Touka (my everything) y sólo para no sentirme tan mal son siete viñetas/drabbles, actualizaré... IDK. En general los capítulos serán Ayatouka & Touken. uHM, ¡disfruten!

Advertencia: pura metáfora :o


i. Cuervos arañándose

(Ayato&Touka)

Yo digo, "No voy a beber de nuevo tus huesos"

y sé que esto es lo que se siente al ser vaciada por completo. Quedar llena y vacía.

Es que está la alucinación de una madre hecha de luz y de su amante con armadura de

carbón —papá— que ella ha visto en las calles, pero que nunca toca.
(Llora: te quiero. Canta: te quiero. Más desaparecen todos

los «yo»).

Y entonces la palabra "tú" se convierte en "nosotros". Yo me convierto en "nosotros". Y tu pelo en la piel de mi cuello
es sinónimo de cosquillas. Esto significa que "nosotros" es una palabra que mis dientes conocen por cada bocado
y cada sílaba.

Junto con tu risa y el enganche que haces. Así tan ¡click! Así tan: gris, blanco, de madera.

Es todo lo mismo al final. Hermano, hermano.
Tus rodillas. Mis manos, tus manos. Tú desenterrando los huesos del ave que amabas
y corriendo después por accidente. Arrodillado y diciendo—lo siento, lo siento, no te vayas, lo prometiste más de una vez,

y yo relatándote y coleccionando cuentos para dormir en un charco
dentro de dos palmas.

(Demasiado pesado. Con demasiada luz.
—Mis uñas se incendian con fuego huérfano).

De pronto me preguntas, ¿somos otras personas cuando viajamos a otra parte? ¿En la carretera, o en las tiendas de conveniencia millas más allá?

¿Vamos a seguir en casa
incluso si nadie abre la puerta cuando tocamos?

(Sé esto. Sé esto,)

—las manos como la ternura, las manos como una pelea de puños. Uno de dos

quiere decir que se desvanecerá. Tú afirmas que no sabes qué significa, la otra mitad. (Si la puerta llega a abrirse.
Si no lo hace). No lo dices. Sigues haciendo eso. Sigues con la boca cerrada

y tu piel es un moretón más rosa que la sangre. Nos inunda el olor a incienso,

de las fracturas de tu risa

y ésta se sienta en el rincón más apartado de la mesa como un invitado indeseado.

La quemo. Así es como uno se transforma en cenizas sabes. De pie, con estas rodillas raspadas, tus labios tocando mis labios.

Vomito la luz y muero viviendo cuando me levanto, cuando
escucho el sonido de la calidez que se acumula en la casa de nuestra vecina

pero no aquí.

Nunca hemos estado aquí. En este lugar. En este cuerpo
que se mueve y trata de encontrarte
para decirte que vi tu fantasma anoche, cuando soñé.

Se veía como tú con dos años menos, y como si hubieras sido dibujado con torpeza. Algo que no se puede abrazar. Pero a pesar de todo te dije "todavía quiero abrazarte". Y escarbé entre tus propias cenizas. En cambio tu fantasma soñado recoge un cuervo de un estanque. Hace años, muchos años. Recuerdo el agua

y el ave que se te atoró dentro de la piel. Recuerdo tu mirada, la realización de que en breve
yo te diría muy tranquila, casi como en un respiro
dentro de ti,

que anhelo un hogar contigo.

(Cantaste de nuevo. Me hiciste llorar).

Me gustaría que digas: "ese chico no era yo"
digas "estás soñando, idiota"
digas "puedes irte a casa sin mí"

pero no lo haces, y me dejas con las puntas de los dedos sin hogar, con mi plumaje sin hogar. Tomas estos ladrillos y los tiras en el río, y tú no

regresas.

(Y sin embargo, ayer por la noche, la última noche, abracé fuertemente tus huesos para conciliar el sueño. Los llevé hasta mi pecho,
y cantaron, y toqué la puerta

y tú me abriste).