N.A: Hola a todos. Gusto con saludarles, les presentó mi primera historia en esté hermoso Fandom. Es una historia un tanto extraña, ubicada en un universo alterno en dónde todo es un poco más difícil de lo habitual. En fin, espero que les guste y espero que me hagan llegar sus críticas. Un besote gigantote a quiénes lean :-).

Disclaimer: No me pertenecen los personajes porque si de así fuera, el Stony sería la primera pareja cannon que habría. Se los juro.

Pareja: Stony (Steve Rogers/Anthony Stark)

Summary: Cuando Anthony Stark cumple los dieciocho años, desaparece misteriosamente de la fiesta que habían organizado sus padres. La policía le busca, pero no por los motivos que todos creen.

Acostumbrado a una vida de lujo, este muchacho deberá aprender lo que significa trabajar y luchar por lo que se quiere, pero por sobre todo, aprenderá lo que realmente significan las palabras amor y familia.

Advertencias: Temed al Ooc, al BL, a amores no correspondidos, lenguaje subido de tono y a menciones que quizá vayan a romper sus corazones. También tengan cuidado a las promesas de actualizaciones porque pueden demorarse más tiempo de lo planeado y eso no hará más que romper sus ilusiones. Ah, y las faltas ortográficas

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Midnight Circus

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Parte 0: Preámbulo.

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Nueva York,23:55 hrs.

La música acude en el lugar. La gente baila, disfruta y bebe sin compasión, pues para eso se les ha invitado. Howard, el dueño de aquel sitio, sonríe ante los saludos de manera cordial y a su lado, María cuchichea con algunas otras mujeres sobre algún vestido que no les ha gustado o la manera de actuar de ciertas personas.

La alegría está en el ambiente, y para Howard todo parece estar perfecto. Bueno, casi todo. Mira alrededor porque hace rato que no ha visto a su hijo, el motivo de aquella fiesta. Anthony Stark, futuro heredero de Industrias Stark, cumplirá los dieciocho años cuando las campanadas programadas con anterioridad den la noticia de que ya son las doce de la noche.

Cuando Howard termina de recorrer el sitio con la mirada, se da cuenta de que su unigénito no está por ningún lado. Mira su reloj y nota de que ya son cinco para las doce. Junta las cejas fastidiado mientras aprieta el brazo de María para darle una señal y la mujer se disculpa de sus amigas para acercase a su esposo un poco más.

"¿Qué sucede, Howard?"

En el momento en que Howard le iba a preguntar por el paradero de su hijo, un grito silencia todo. Tanto los invitados como los anfitriones se miran preocupados y asombrados. María mira con angustia a su esposo, y el hombre le da una señal a su fiel mayordomo para que tranquilice la situación antes de que los dueños de la mansión partan hacia la segunda planta.

Marido y mujer caminan a paso veloz hasta el final del pasillo, dónde una mucama tirita y se tapa los ojos horrorizada. María se le acerca, intentando consolarla, pero se queda parada en el sitio mirando asombrada la escena frente a sus ojos. El hombre que le acompaña se acerca a pasos apresurados, sin embargo, en su mirada se ve que deseo no hacerlo.

Frente a él está el cuerpo de Obadiah Stane, quién fue su mejor amigo y mayor accionista de su empresa. Su cuerpo está ensangrentado y al parecer sin vida, porque en sus ojos ya no está ese brillo tan característico que tenía en antaño. Howard se le acerca y arrodilla ante él, le toma entre sus brazos y las lágrimas ya no temen a salir de sus ojos. Llama por ayuda, y es Jarvis quién es el primero en aparecer. Mira la escena angustiado, antes de reaccionar y empezar a llamar a la policía.

El caos acude al lugar. La policía y la ambulancia comienzan a llegar mientras que los invitados angustiados empiezan a preguntarse qué sucede.

Como música de fondo, se escuchan las campanadas que anuncian las doce de la noche.

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Anthony Stark, es un muchacho un tanto particular. Su humor sarcástico e hiriente contrastan considerablemente con su inteligencia y voluntad. Con tan sólo diecisiete años, este joven está a punto de graduarse de MIT con honores y pronto heredara la industria de su padre. Es el orgullo y adoración de María y Howard, pero este último no es tan bueno para demostrárselo o siquiera recordárselo.

Es un chico particular sin dudas, pero es querido por muchos.

Sin embargo, ahora se encuentra corriendo por los prados que alguna vez recorrió con parsimonia y alegría. Su ropa esta arrugada y el saco del esmoquin quedó tirado en algún lugar al que no le importa volver. Su cabello, antes peinado hacia atrás, cae rebelde sobre su rostro, y que decir de los zapatos, están tan sucios e irreconocibles que está seguro de que su madre lo regañaría por estar en semejante estado.

Una pequeña nube de humo sale de su boca cuando jadea por aire, porque lleva corriendo más de quince minutos sin detenerse y el cansancio está cobrando la cuenta. No puede mirar hacia atrás porque sabe que, si lo hace, todo estará perdido y su pequeña maratón no habrá valido la pena. Se detiene por un momento y deja que las lágrimas salgan de sus ojos e inunden sus mejillas.

Piensa en María y su llanto cuando descubra que no está en casa. Piensa en Jarvis y sus consejos. Piensa en Howard y su rostro sin emociones, pero con cierto brillo en sus ojos cuando mostraba una buena calificación. Piensa en Pepper, Rohodes y todo lo que perderá.

Ya no hay escapatoria.

Se recupera lentamente y cuando comienza a correr de nuevo, escucha a la lejanía los sonidos de la ambulancia acompañada con la policía. Ya deben haber llegado y sabe que no tiene mucho tiempo.

Sigue corriendo colina abajo y unas luces le llaman la atención. Se acerca un poco más viendo que ahí, posiblemente, está la solución de sus problemas.

Una carpa de hermosos colores le dan la bienvenida. Unos banderines y luces de neón atraen la atención de miles de personas que se acercan apresuradas, ya que la función está a punto de comenzar y no quieren perderse nada. Tony mira a la muchedumbre con cierta desesperación porque teme a ser reconocido. Se esconde tras unos matorrales y cuando ve que ya no hay nadie por los alrededores, decide salir de su improvisado escondite.

Las lágrimas aún están frescas en su rostro cuando siente que una mano le toca el hombro, haciéndolo voltear con la cara horrorizada al pensar que le han encontrado. Un hombre le devuelve la mirada, y Tony pensó que hasta ahí llegó su sensacional huida.

"Ven" Le dice el hombre sin preguntar nada. A Stark esa voz, por más extraño que parezca, le recuerda a Jarvis. Aquel hombre que le cuido, regaño y quiso en el momento que más lo necesito. "Sígueme" Agregó el extraño. Tony, se dijo a si mismo que si aquel hombre tenía la voz parecida a su segundo padre, entonces era una señal para confiar en él.

Cuando Anthony Stark entra a la carpa principal de aquel circo, por cosas del destino, escucha las campanadas que dan las doce de la noche, junto a una voz grave que dice "Bienvenidos a Midnight Circus".