Traducción del Fic: Of Big Brothers And Little Brothers de Umbreakable92 (link directo al fic y su autora en mi perfil).

Renuncia: Los personajes y escenarios pertenecen a Marvel Studios, Stan Lee, Jack Kirby, Joe Simon y demás gente que pueden costearse una vacaciones en la playa, a diferencia de mí... El Fic pertenece a su autora original, y a mí la traducción y adaptación al español. La imagen tan bella pertenece a Hallpen.

¡Hola, hola!

Vuelvo con uno de los trabajos más entrañables que he leído en este Fandom. Y que ha significado un, dígamos, alivio entre tanto Stony (que siendo sincera ya me tiene hasta los ovarios) y de tanto fic romántico y sexoso. Que el amor es lo más hermoso, pero también en sus otra variantes: el Amor Fraternal y el Amor de una Familia.

Espero que esto no desanime a mis posibles lectores en este fic. Hay parejas canónicas (de acuerdo al canon del UCM que estamos en esa sección), o sea hetero. Pero técnicamente esto va del amor que desarrollan Tony y Bruce, del cómo encuentran a una parte fundamental que necesitaban en sus vidas: protección, proteger y sobre todo, el lindo Amor de Hermanos que la autora les ha dado. Es como esos libros de "Caldo de Pollo para el Alma" xD. Así que sí, hay mucha, mucha pelusa. Momentos tristes, pero también hilarantes; implicaciones sobre el pasado tormentoso de ambos y mucho de los Vengadores no sólo como equipo sino como Familia.

Hasta el momento, la autora ha desarrollado su historia hasta Iron Man 3. Puede que encontremos un poquitín de OoC, pero vamos, que en el contexto del fic, creo que vale la pena.

¡Ahí vamos! :P


Natasha estaba más que un poco avergonzada de que Thor lo hubiera identificado antes que los demás. No era que Natasha no lo hubiese notado. Ella era la infame Viuda Negra después de todo. Se daba cuenta de los pequeños detalles casi tanto como Clint.

Probablemente más en éste caso porque Clint era un poco ajeno hacía algunas pistas sociales. En una batalla era impecable, ligando patrones y dándose cuenta de las amenazas rápidamente. ¿Pero socialmente? Al pobre le llevó siglos entender que para salir con Laura, su actual esposa, en realidad no era necesaria toda el azúcar con la que la abordó. Si no hubiera sido por los avances de Laura cada vez menos sutiles hasta que fue ella la que le pidió una cita, Natasha dudaba que Cooper o Lila existieran.

Sin embargo y a pesar de que Natasha se daba cuenta de todo, todavía no pudo identificarlo como lo hizo Thor. Eso era un poco más que sólo molesto. Pensando en todo ello, realmente debió saberlo, pero alegaría ignorancia sobre interacciones entre hermanos si Clint se burlaba (Clint, soy la Muerte mirándote).

...

En un principio, la amistad entre Tony Stark y Bruce Banner fue lógica, aunque ligeramente improbable. Los dos eran genios así que por supuesto que tendrían una base en común. Natasha había pensado sin embargo que la falta de tacto de Tony podría asustar a Bruce. El hombre era francamente nervioso. Ella sabía que él habría huído de aquella cabaña en Calcuta si no hubiera estado asustado del "Sólo tú y yo". Entonces él habría tenido el placer de descocertarla porque estaba asustado de sentirse atrapado.

Inmediatamente, parecía que ella tenía razón sobre esos dos. Bruce se había encogido sobre sí mismo cuando Tony balbuceó sobre un "monstruo enorme y verde" y se mantuvo bastante tranquilo el resto del tiempo que estuvo en presencia de todos.

Sin embargo, después de toda la batalla en el Helicarrier, Tony predijo sus movimientos mejor que los demás del equipo, incluyendo al estratega que era el Capitán América.

Por lo tanto, cuando Bruce le pidió su bolsa de lona a ella, diciendo que pasaría un poco de tiempo en la Torre Stark, Natasha se había sorprendido un poco, aunque entendía que pudieran enlazarse en su amor a la ciencia y también habrían estado involuntariamente satisfechos. Por alguna razón desconocida, no le gustaba la idea de Bruce yéndose a algún rincón escondido del mundo. Tal vez tenía que ver con que él salvó todas esas vidas. Se merecía un poco de comodidad. Y a pesar de que nunca lo diría en voz alta, Tony podría ser un molesto simpático y ella había descubierto muy pronto que tenía un poco más de corazón que el que a menudo mostraba. Incluso podrían hacerse bien uno al otro.

Eso era lo que esperaba de todos modos. En secreto, estaba preocupada de que iba a ver a Hulk en la televisión, aplastando y alejándose de la Torre Stark.

Sin embargo nunca podría haber previsto lo que iba a encontrar ese día en el Helicarrier cuando Fury insistió en que tendrían una reunión de equipo, exactamente dos meses después de la batalla con Loki, para tratar de mantener las conexiones que se formaron cuando derrotaron a los Chitauri. Natasha podía ver la lógica tras eso. Después de haber dejado sus diferencias, trabajaron juntos sin problemas por lo que sería estúpido dejarlo atrás.

Caminando a través de las puertas correderas, Clint ciertamente a su lado, lo observó todo en una sola mirada rápida. Steve Rogers estaba a la derecha de la mesa de conferencias, más cercano a Fury que estaba de pie a la cabeza de la mesa. Steve sería siempre un soldado, espalda recta, ojos azul claro atentos y brillantes. Él asintió con la cabeza, tanto a ella como a Clint, con una verdadera sonrisa de lado que era evidente en sus labios.

Thor estaba directamente enfrente de Steve. A pesar de ser un guerrero, era obvio que no percibía amenaza alguna mientras descansaba en su silla, sonriendo abiertamente a ella y a Clint. Natasha sonrió suavemente hacía a los dos, sobre todo a Thor, porque no podía evitar sentirse feliz de que su llegada no le había hecho sentirse en peligro a pesar de ser la asesina que era.

—¿Ves? Te dije que era demasiado temprano. Llegamos incluso antes que Caperucita Roja y Robin Hood.

No tuvo que girarse para ver quién estaba hablando, pero lo hizo de todos modos.

Tony ni siquiera la miraba ni a Clint. Eso fue sorprendente en sí mismo, porque por lo general cuando lanzaba sus apodos siempre observaba qué tipo de reacción obtendría. En cambio ahora, de brazos cruzados mientras sus grandes ojos marrones estaban curiosos, hizo un puchero a la mesa de roble como si ésta le hubiera hecho un gran daño.

Si Natasha no fuera la Viuda Negra, habría tenido que mirar de nuevo para ver quién estaba sentado junto a Tony.

Bruce se veía diferente. Sus rizos eran todavía salvajes, pero estaba vestido bastante bien; una simple camisa azul y chaqueta negra, y ambas parecía de la más alta calidad. Eso no era sin embargo sorpresivo, lo era su gran sonrisa, tan fuera de lugar para un hombre por lo general sin pretensiones. A pesar de que no miraba hacia arriba, era muy brillante. Estaba sentado tan cerca de Tony que sus brazos casi se rozaban uno contra otro. No estaba tan encorvado. Sus ojos no estaban disponibles para ella porque estaban cerrados en lo que parecía alegría.

Su atención se desvió de Bruce a Tony, cuyos ojos se habían precipitado fuera de la mesa para ver a Bruce. Invisible para todos los demás pero no para Natasha, vio la piel alrededor de esos ojos arrugarse en la manera en la que siempre lo hacía cuando era feliz. Eso significaba por lo general que Pepper había entrado en la habitación, pero la pelirroja pecosa estaba más lejos de lo que podía estar. A pesar de todo, Tony mantuvo su puchero exagerado, sus brazos se aflojaron y cayeron en broma contra el costado de Bruce.

Lo más sorprendente de esa escena no era que Tony tocaba fácilmente a alguien que no fuera Pepper o incluso Rhodey, aunque tenía un cercano segundo lugar. No, lo más sorprendente era que Bruce ni siquiera se inmutó. El hombre por lo general se encogía si alguien se acercaba demasiado a su espacio personal y mucho menos para tocarlo.

La acción causó que Bruce simplemente mirara al ingeniero, los ojos brillando con algo que Natasha no pudo identificar de inmediato y no tuvo tiempo de hacerlo cuando Clint tomó la palabra.

—Tan hilarante como siempre, Stark— comentó, saltando del asiento y de alguna manera manteniendo el equilibrio sobre el respaldo a pesar de ser una silla reclinable—. Dime, ¿ensayas antes de entrar porque tienes tan poco que hacer?

Natasha se deslizó en silencio en su asiento cuando Tony se animó, reconociendo la inminente batalla verbal.

—Soy un brillante usuario multitareas, Légolas— dijo arrastrando las palabras—. Puedo citar los primeros mil números del Pi, utilizar efectos de un túnel cuántico para producir energía, alisar el cabello de Bruce…—. Bruce resopló provocando que los ojos de Tony se arrugaran más, pero no perdió el ritmo—, inventar una nueva aleación que competirá con el vibranium, montar una coreografía con una mejor rutina de baile que Single Ladies, calmar a Pepper sobre la media docena de reuniones de Industrias Stark que me he perdido y aún así encontrar apodos adorables para ti e Itzi Bitzi.

Clint podría fácilmente llegar a una replica. Natasha sabía que podía. A veces vio en Phil Coulson, una de las personas más apáticas que Natasha había conocido, en realidad teniendo un movimiento involuntario del ojo.

Sucedió una vez, cuando Clint había empezado a hacer una misión de interrogación con acento irlandés impecable debido al estado de ánimo que le había golpeado. Llegó al punto de que Coulson casi no lo podía entender. Cada vez que Coulson pedía con calma "Por favor, habla inglés", Clint proclamaba "¡Ay, chico, yo soy!"

Natasha hubiera contemplado estrangular a Clint con el trozo de alambre que ocultaba bajo su manga si no hubiera sido tan condenadamente entretenido de ver realmente a Coulson un poco nervioso.

Ahora la cara de Clint se rompió en una gran sonrisa, ojos evaluadores mientras observaba a Stark.

—¿Eres coreógrafo de baile?— se limitó a decir con una toque jocoso en sus palabras.

Tony levantó los brazos en un gesto dramático, rozando accidentalmente la punta de la nariz de Bruce.

—¿No has visto la Expo Stark? ¡Y yo que pensé que lo habías visto todo!

Fury parecía que estaba a punto de tener una convulsión cuando Bruce se echó hacia atrás, pero el Físico simplemente rodó los ojos con cariño y se movió de modo que estuviera fuera del alcance de las manos gesticulantes de Tony. La boca de Steve se estaba cerrando y abriendo como si estuviera intentando decidir cuál era la mejor opción para reconducir la conversación a algo que en realidad fuera el negocio Vengadores. Thor estaba haciendo muecas ante lo que estaba pasando.

—He visto todo lo que vale la pena, Stark— corrigió Clint, su respiración se detuvo un momento cuando Tony conectó con Bruce. Una vez más, Natasha supo que no fue la única que lo notó. Sus sentidos habían incrementado cerca de diez veces cuando sucedió y todavía se sentía lista para saltar de su asiento a pesar de que Bruce parecía muy alejado de convertirse en Hulk.

—Reitero: ¿No has visto la Expo Stark?— Tony sacudió magnánimamente sus dedos hacia Steve—. Si hubiera coreografiado a las chicas que usaste, todas esas películas no serían tan condenadamente embarazosas. No es de extrañar que te sonrojaste tanto durante los espectáculos. Yo también lo hubiera hecho si tuviera esas rutinas de baile pasando tras de mí.

El comentario tuvo el efecto que Tony obviamente estaba buscando. Steve se sonrojó al instante.

Clint no se contuvo esta vez. Se echó a reír inclinando la cabeza y los ojos mirando más intensamente sobre Tony.

Tony sonrió de nuevo. Natasha podía ver el hilo de incertidumbre existente, como si no creyera que Clint fuera a dejar las cosas así. Para Tony nada era tan simple. Sin embargo, Clint simplemente se deslizó en el asiento, sonriendo brillantemente a ella.

—¿Puedo llevarlo a casa, Tasha?— preguntó, señalando con la cabeza a Tony, que en realidad parecía desconcertado con el comentario—. Es divertido jugar con él.

—Sólo no lo secuestres frente a las autoridades— entonó con prudencia.

—¡Oigan!— cortó el tono distintivo de Fury mientras su ojo miraba intensamente a cada uno— ¿Creen que podríamos iniciar la reunión? Después pueden pelear y quejarse todo lo que quieran.

Steve asintió con demasiado entusiasmo, mientras que la boca de Tony se abrió probablemente para hacer algunos comentarios inteligentes con la esperanza de enfurecer a Fury.

Sin embargo Bruce, contra todas las leyes de la naturaleza que Natasha conocía, dio un sutil empujón con el hombro a Tony. Entonces Natasha fue testigo de lo más extraño que había pasado desde que entraron.

Tony lo acató. Cerró la boca y aunque su ceño fruncido era prominente, se echó hacía atrás en la silla, mirando con rebeldía a Fury a pesar de que debería haber mirado así a Bruce técnicamente. No se le había engatusado, persuadido con numerosas ofertas atractivas o bien, lo que fuera que funcionara para amenazar al hombre que creó a Iron Man con el fin de hacer lo que quisiera. Natasha personalmente sabía que existía un archivo en algún lugar sobre cada persona lo suficientemente tonta como para amenazar a Tony Stark.

Sin embargo allí estaba, escuchando al modesto hombre a su lado que ni siquiera le envió una mirada.

A pesar de todo, Natasha no podía dejar de sentirse un poco en trance sobre Bruce. Fue una de las primeras personas que nunca había sido capaz de leer, y los demás con los que no lo había logrado fue cuando ella había sido una niña en La Habitación Roja.

Ella había intentado descifrarlo. Se había distraído por el lavado de cerebro que Loki le hizo a Clint. Por supuesto que eso era. Había estado un poco abrumada de enfrentarse al hombre que contenía tal fuerza que no sería capaz de derribarlo. ¿Quién no lo haría?

Sin embargo, al mirar a ese hombre de ojos marrones amielados, rizos salvajes que no podían ser domesticados, con las manos sobre el estómago mientras miraba a Fury pacíficamente, estaba abrumandose con la sensación de… ni siquiera lo sabía. Los sentimientos eran tan ajenos. Ella no podía describirlos adecuadamente incluso para sí misma.

Genial. Ahora ni siquiera podía leerse a sí misma. Sentía que debía culpar a Bruce por eso, pero eso sería un poco petulante.

Se sacudió a sí misma mentalmente y se sintonizó con Fury. No fue tan fácil como lo era en general. Las interacciones entre Bruce y Tony eran más que una distracción. Cada vez que Tony habló, Bruce lo miraba con algo parecido a la adoración. Y no esas miradas de adoración bobaliconas de las rubias cabeza hueca, imitadores del genio y hombres de negocios de mala calidad que lo seguían en sus galas. No, esto era completamente diferente, venido de una profunda admiración y no un capricho superficial.

Reconoció una relación que se había desarrollado a pasos agigantados, obviamente, pero no podía ponerle un nombre. Era más que frustrante

—Todo lo que digo es, si no quieres ser hackeado sube tu seguridad— estaba diciendo Tony con indiferencia, mientras limpiaba suciedad de sus saco Armani que ni siquiera existía.

Era increíble el sentimiento que Fury podía transmitir sin cambiar más que un músculo de la cara. El aura que exhalaba era más que clara, sin embargo. Tony tenía que estar en su mejor forma si en realidad estaba empezando una puya con Fury.

—Tenemos al mejor en el negocio, Stark— dijo en lo que parecía ser un tono tranquilo.

Tony simplemente hizo aquello donde dio una mirada que transmitía claramente que pensaba que a cualquiera que estaba viendo era un idiota. Luego volvió a sacar el polvo de su saco.

Fury apenas contuvo un suspiro y comenzó a tomar un sorbo de café caliente con bastante rapidez.

—Espera— dijo Steve lentamente, como lo hacía cada vez que quería estar doblemente seguro de que sabía que lo que decía tenía sentido en este mundo moderno— ¿No trabajas para SHIELD como consultor, Tony? ¿Por qué no puedes ayudarles en su…— hizo una pausa para mirar a Clint— ¿software?— ante el gesto afirmativo de Clint, repitió con confianza— Software.

Tony reiteró su expresión "Eres un idiota" hacía Steve, pero Natasha observó que no tenía tanta fuerza como cuando la hizo dirigida contra Fury.

—Yo fuí consultor en la Iniciativa Vengadores. Que no incluía hacer el trabajo sobre escudos— no pudo resistir el enviar una sonrisa a Bruce, que la devolvió con una mueca dolorida que de alguna manera parecía divertida ante el juego de palabras— en los servidores de seguridad que protegen todos esos secretos sobre el Jolly Roger*.

Clint se echó a reír de nuevo, ignorando deliberadamente la mirada de advertencia de Fury.

—Rogers no se ve alegre— dijo Thor inclinando la cabeza, señalando a Steve.

Hubo una breve pausa antes de que Tony y Clint rieran de nuevo, Clint incluso golpeó la mesa. Bruce estaba riendo en silencio, con los ojos cerrados de nuevo y la cabeza gacha, como si no quisiera que nadie viera que estaba riendo. Natasha no pudo evitar sonreír, así como Fury estaba cerrando su único ojo por un breve momento, como si estuviera orando por paciencia. A ella le estaba gustando este grupo.

Incluso Steve estaba sonriendo, aunque inseguro.

—Creo que se refería a otra cosa, Thor— dijo suavemente y miró a Clint de nuevo.

Clint asintió vigorosamente, incapaz de hablar porque jadeaba y los ojos grises le brillaban de una manera que no se había visto desde los Chitauri.

Natasha decidió que le gustaba este grupo si podían sacar de eso a Clint tan rápidamente.

Tony estaba sonriendo locamente y enseguida miró a Bruce. Por alguna razón, vaciló.

Fury comenzó a hablar entre las risas de disipación, lentamente deliberó:

—¿Crees que podrías ampliar tus funciones durante tres meses para ayudarnos a actualizar el software del Helicarrier?

La sonrisa de Tony de repente tomó un brillo ligeramente reivindicativo.

—Brucie y yo podríamos— contestó. Y con eso, golpeó con fuerza el hombro del otro hombre, lo que le hizo sobresaltarse y hacer una exclamación "¡Umff!"

Fury en realidad escupió el café.

Thor parecía perturbadoramente emocionado, como si no pudiera esperar para luchar contra Hulk de nuevo. Natasha se puso en cuclillas, lista para saltar. Clint la imitó prácticamente.

Steve parecía congelado, pero sus ojos azules estaban calculando hasta que una realización golpeó su rostro juvenil.

—¡Qué diablos, Stark!— gruñó Fury, con su arma en la mano.

Natasha vio todo eso sin dejar de mirar a Bruce. Parecía algo sorprendido de ver todas esas posturas. Su cuerpo decayó profundamente en la silla para no parecer amenazante en lo más posible. Sus ojos, de un fuerte marrón, brevemente fueron atrapados en ella, y ella fue capaz de leer su emoción.

Herido.

La sonrisa de Tony se volvió francamente viciosa.

—¿Qué?— intentó con inocencia, pero el rastro en la palabra era prácticamente venenoso.

Fury no dijo una palabra, simplemente fulminó con la mirada al hombre más bajo.

Tony no dio marcha atrás. Nunca lo hacía. Era algo que le había metido en muchos peligros, pero que también era la manera en que había sobrevivido a ellos.

—¿Te importaría decir cuál es tu problema, Nick?

El ojo de Fury miró a Bruce. El Físico casi se fundió en la silla, jugando con sus manos. Así. Así era como Natasha lo conocía. Ese pensamiento hizo algo en su pecho.

Tony siguió con la mirada a Fury. Su expresión se convirtió en asesina.

Se puso de pie y parecía a punto de saltar sobre el maestro espía. Los ojos de Natasha no podían dejar de crecer. Eso era muy valiente, ya sea en su totalidad o demencialmente. Tony parecía ser experto en atravesar esa línea.

Sin embargo, antes de poder hacerlo, una mano suave tiró de la manga y jaló con insistencia. Tony no alejó el contacto, como todo el mundo sin duda esperaba de él, en su lugar hizo una pausa en su camino. Sus ojos tormentosos no dejaron a Fury.

El tirón se hizo más fuerte.

Fue visible cuando Tony decidió hacer caso. Un suspiro llenó todo su cuerpo y se escapó con un gran zumbido. Cerró brevemente los ojos y enseguida los abrió.

Castaño se reunió con marrón amielado, uno de repente suave mientras el otro extremadamente preocupado, sin todavía algún indicio de verde. Se quedaron así un momento.

Tony suspiró de nuevo, amplia y agotadamente. Se pasó una mano por el pelo oscuro y salvaje, lo que lo hizo ligeramente más salvaje, una sonrisa tiró de la comisura de su boca, pequeña pero auténtica.

—Muy bien, amigo.

Si Natasha no le hubiera visto mover los labios, ella habría jurado que no fue la voz de Tony. No se parecía a ninguna que ella le hubiera escuchado. Tan suave, gentil y… no-Tony.

Sin decir una palabra, agarró el brazo de Bruce y lo levantó de la silla. Tony pasó un brazo alrededor de los hombros del hombre más bajo, lanzó una mirada venenosa por encima del hombro a Fury y enseguida salió como cualquier diva porque de alguna manera lo hacía parecer como un berrinche. Bruce simplemente permaneció bajo su brazo con la cabeza inclinada.

Eso fue lo que hizo a Natasha relajarse de nuevo. No porque se sintiera amenazada, sino porque… ¿cómo se podría sentir amenazada por alguien que parecía tan asustado e indefenso? Ella sabía que Bruce era todo menos la última palabra. Al verlo metido en contra de Tony de esa manera, sin embargo… no tuvo más remedio que verlo como algo que necesitaba ser protegido.

Sintió una sacudida de culpabilidad… real… cuando se dio cuenta de que ella había logrado una parte de lo que lo hacía enrollarse sobre sí mismo de esa manera.

¿Qué demonios estaba haciendo la presencia de Bruce en ella?

Antes de que pudiera pensar más, Steve se levantó y siguió a los dos hombres fuera de la habitación sin decir una palabra.

Todos se sentaron en silencio, sin saber cómo reaccionar después de todo eso.

Finalmente Clint se volvió hacia ella, los ojos grises parpadeando ampliamente.

—Maldita sea. No vi venir eso.

Si se refería a la manera en que Tony y Bruce reaccionaron entre sí, o que Bruce no sacó a Hulk, o por cómo Tony miró a Fury como si estuviera a punto de destriparlo, o por Tony comportándose de manera muy diferente a como lo habían visto antes o a Steve siguiéndoles o… o cualquier otra cosa loca que sucedió, Natasha no tenía idea.

Cualquiera que fuera de todas formas, estaba de acuerdo con todas y asintió con la cabeza, de repente no tuvo ganas de hablar.

A la cabeza de la mesa, Fury apoyó los nudillos en la superficie, respirando con dificultad. No era ira, Natasha estaba segura. Era agotamiento.

Thor se sentó en su silla, sonriendo a todos a su alrededor, obviamente intentando relajar el ambiente.

—No sabía que una tarta tuviera números dentro de ella**— dijo conversacional— ¿Cómo sucede?

La sonrisa de Clint regresó.

—Por favor, preguntárselo a Stark la próxima vez que lo veas.

Natasha lanzó un vistazo a la puerta. Una cosa era segura. Ni Tony ni Bruce regresaban ese día a la sala.

Ella no tenía idea de por qué encontró decepcionante esa idea.

Esa fue la primera vez que Natasha se dio cuenta de las distintas interacciones uno con el otro sin ser capaz de ponerle un nombre.


*Jolly Roger es la manera en que nombran a la clásica bandera Pirata, Tony hace un juego de palabras sobre SHIELD y los piratas... Fury... ya saben. Literalmente significa "Roger Alegre", por lo que Thor se confunde.

**Cuando Tony menciona que puede nombrar todos los números Pi, Thor lo interpreta como suena en inglés Pi, como pay, tarta, postre. Por eso cree que hay números dentro de una tarta xD

Y bueno, espero que les haya agradado la lectura. Mi agradecimiento a Umbreakable92 por permitirme traducir su trabajo y compartirlo con ustedes. También a ustedes, lectores. Y sería mucho mejor si me dieran su opinión sobre el fic.

Nos leemos en el siguiente capítulo.

Látex.