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Hacia el Hogar

—Los odio a todos.

Tony estaba de mal humor por completo, con los brazos cruzados y los ojos oscuros con su malestar.

Steve le dio unas palmaditas al hombro con aire ausente mientras se dirigía a la cocina para conseguir algo de patatas fritas.

—Realmente no lo haces.

—No, realmente lo hago— sacudió Tony la mano como un niño berrinchudo, lo que sólo sirvió para alimentar la diversión de Steve e hizo que Tony elevara la voz con disgusto— ¡Todos ustedes me acusaron con mi novia! ¿Quién hace eso?

Clint se dejó caer sobre el lado más largo de la L del sofá suite con una lata de Pepsi en una mano.

—¿Quién realmente tiene miedo de ser acusado por su novia?— preguntó con sarcasmo mientras abría la lata.

Tony le dio al arquero la mirada "Eres idiota y no sé por qué hablo contigo", que usualmente reservaba para Clint.

—¿No conoces a Pepper?

—Estás siendo hipócrita— se quejó Bruce metido en la esquina del sofá, justo a lado de Tony como siempre—. Tú me acusaste cuando yo sólo quería hacer algunas lecturas sobre cómo aislar mejor las señales de radiación gamma. Incluso Pepper reprogramó a JARVIS para que no aceptara mis códigos de entrada.

—Eso es diferente— insistió Tony.

—Sí, Stark— ronroneó Natasha que estaba en el mismo sillón que Bruce sólo que con un espacio por si el Físico quería estirar sus piernas si quería—. ¿Cómo?

—Bueno…— si Tony era el tipo de persona que perdía el hilo, lo que hacía era agitar las manos, no tanto porque sus puntos de sutura todavía le molestaban—. Quiero decir… ¡Vamos!— ante la ceja levantada y la creciente sonrisa de Natasha, hizo un gesto desesperado con los dos brazos hacia el Físico—. Es Bruce. No tiene sentido de autoconservación.

Clint roció con su bebida a todo el mundo mientras Steve se atragantaba con la fritura que acababa de hacer estallar en su boca.

Thor rió de buena gana desde su posición de piernas cruzadas en el suelo, golpeando su puño contra su rodilla. Ante la mirada de hielo de Tony se detuvo y parpadeó.

—Oh. ¿No fue una broma?

—No, no lo fue— estalló Tony.

—Eres un completo hipócrita— declaró Bruce.

La manta que le habían dado en el Helicarrier estaba envuelta alrededor de sus hombros y parecía estar usándola como un elemento de confort. A pesar de que era un poco triste por tenerla, también era increíblemente "Awww". Clint en particular había estado un poco protector, sobre todo porque no había visto a sus hijos en un tiempo, así que sentía la situación de Bruce bastante bien. Eso hizo que el resto de ellos riera en secreto cuando no estaban en modo maternal por los científicos, para gran desconcierto de Bruce y el disgusto de Tony.

Tony lanzó una mirada a Bruce, pero nunca podía conseguir el mismo nivel de fruncimiento de labios que con los demás. Para empeorar las cosas con los demás cuando se trataba de Bruce, mostrando una racha de protección impresionante.

—También fuiste herido— finalmente admitió, de vuelta a su berrinche con los brazos cruzados.

—¡Claro que no!— dijo Bruce indignado.

Toda la sala se quedó en silencio ya que cada cabeza se volvió hacia él como una sola, sin una sola expresión en todas las caras.

Bruce se encogió en el rincón del sofá, agachando la cabeza con timidez.

—No en realidad— murmuró.

Tony resopló e hizo un gesto señalando a Bruce, como diciendo "¿Pueden creer a este sujeto?", dirigido a Natasha.

La asesina rodó los ojos a los dos.

—Ambos son idiotas autodestructivos. No vamos a discutir eso.

Steve asintió con la cabeza mientras se acomodaba en el sillón, aclarándose la garganta por la fritura que se le había atorado.

Habían pasado dos semanas desde la terrible batalla con los robots y cyborgs. Tony, como lo hacía con todo lo demás, se había recuperado rápidamente y una semana después ya cojeaba sin el bastón, muy a pesar de Pepper, que pensó que debería mantenerlo durante más tiempo. Ella lo había echado del taller y los laboratorios, disgustando a Tony que por la mañana se coló a trabajar en una nueva versión de su traje. Pero el equipo, que había estado quedándose en la Torre hasta que el fiasco con SHIELD se calmara y lo solucionaran, lo habían visto deslizarse más allá de la puerta de la cocina.

Pepper fue informada sin demora y por eso Tony estaba de mal humor, pero no lo volvería a intentar porque Pepper se había visto a punto de llorar al pensar que el ingeniero se lastimaría de nuevo al hacer las cosas demasiado pronto.

Bruce, por el contrario, había estado excepcionalmente silencioso durante unos días después del incidente. La noche en que todos regresaron, se había derrumbado en camino a su piso, lo que envió a Tony y a Pepper a un frenesí.

Descubrieron que Bruce había estado muy deshidratado y el descubrir los moretones a lo largo de sus brazos no hizo nada para detener las maldiciones coloridas de Tony. A pesar de que no parecía posible, se hizo más protector de Bruce, hasta el punto de acusarlo con Pepper cuando se dio cuenta de que estaba trabajando de nuevo, lo consideró como demasiado para que Bruce, emocionalmente inestable, lo hiciera. Mientras que Bruce intentó enfadarse con el ingeniero, nunca podría hacerlo infeliz, así que Tony consiguió prohibirle ir a los laboratorios hasta que él lo considerara necesario. Tenía al resto del equipo haciendo muecas divertidas que muy a menudo Tony ignoraba con determinación.

El punto de inflexión para Bruce fue cuando realmente se reunió con ellos voluntariamente para una cena de equipo, en lugar de ocultarse hasta que Tony, con la ayuda de Clint, le arrastraran a la mesa. Era como si finalmente había realizado que no iba a ser rechazado por el equipo y que había confianza.

A partir de entonces, Bruce fue más abierto con ellos, tenía una conversación de vez en cuando en lugar de sólo con Tony. Había intentado dar a Natasha varias sonrisas felices. Después de una semana y media, ella logró que le hablara sobre lo que estaba trabajando después de que Tony bloqueara los laboratorios por el día. Mientras habló, ella se había deslizado en su cadencia melódica. La pelirroja había estado contenta de sentarse allí con una pequeña sonrisa satisfecha y escucharlo hablar de cosas que no tenía idea de lo que significaban. Sin embargo, su tono de voz era alegre otra vez, así que a ella no le importaba.

Una de las cosas agradables fue que él ya no era tan pegajoso con Tony, porque sabía que que ahora si se perdían entre sí, Tony vendría al rescate. Era un gran signo de confianza y uno que Natasha estaba agradecida que Bruce pudiera ser capaz de mostrar. Realmente demostraba lo fuerte que era Bruce y que no se dejaría romper completamente, no importa cuantas veces la gente lo tratara injustamente.

—Iré a hacerme una taza de café— la voz de Tony interrumpió las reflexiones de Natasha. Cuando Steve abrió la boca, el ingeniero lo señaló con un dedo—. Y no, no necesito ayuda, maldita sea. He creado los mejores avances tecnológicos de este siglo, así que sé cómo encender una cafetera.

Continuó quejándose en voz baja mientras se dirigía a la cocina, apenas ocultando su cojera. Thor se había colocado cerca de dónde los dos científicos se habían sentado, con las manos apoyadas en las rodillas y el pelo recogido para mostrar sus rasgos fuertes, siendo el protector por el momento. Clint, a pesar de que estaba sorbiendo de su lata de Pepsi, estaba armado con una pistola que se asomaba por la parte superior de sus botas. Steve en realidad tenía su escudo apoyado en un asiento en lugar de guardarlo como siempre lo hacía cuando estaban reunidos en el salón común. Bruce estaba entre todo eso y ella sabía que había visto las armas y posiciones, pero por una vez no estaba al borde. Porque, a diferencia de tantas otras veces, estas armas no estaban en el lugar para controlarlo y proteger al equipo de él, sino en realidad para protegerlo a él.

Natasha se deslizó sutilmente del sofá y siguió a Tony a la cocina.

Él la miró desde bajo su pelo ya que no tenía el molesto gel.

—¿Quieres una taza?

Sacudiendo la cabeza, ella apoyó la espalda contra el mostrador con los brazos cruzados; ladeó la cabeza, examinándolo.

Tony hizo una mueca infantil.

—Toma una foto y véndela a una revista. Te hará ganar dinero y dura para siempre en Internet.

Ella no le hizo caso y en su lugar preguntó:

—Ese era tu plan detrás de las noches de Dinámica de Grupo, ¿no?— cuando Tony alzó una ceja ella continuó—. Querías que viéramos a Bruce por lo que es.

La mirada de Tony parpadeó en su taza cuando el líquido marrón oscuro comenzó a gotear en ella, el aroma de café caliente llenó la habitación.

—Ya te lo dije, fue Pepper la que comenzó con eso de la Dinámicas de Grupo.

Una vez más ella no hizo caso.

—Viste la forma en que reaccionamos a él en el Helicarrier. Querías un plan de contingencia para que nosotros ayudemos a Bruce en caso de que tú no puedas.

Su tono de voz no era acusatorio, y él simplemente la miró un poco impresionado.

No hubo respuesta mientras el ingeniero agitaba lentamente su tercera cucharadita de azúcar. Por último, con la voz ronca y apenas audible para ella habló:

—Brucie merece tener a alguien más que yo a su lado.

—Así que organizaste las Dinámicas de Grupo— terminó Natasha por él—. Entonces podríamos llegar a conocerlo y no sólo ver a Hulk—. Él gruñó en respuesta y ella sonrió ligeramente—. ¿Cómo sabías que iba a funcionar?

Tony resopló y señaló a su mejor amigo en el sofá con un movimiento de su mano.

—¿Estás preguntando eso? Basta con mirarlo. Es como Puerquito* en la película de Bichos. Da un poco de miedo.

Ella tuvo que reírse de sus analogías porque tenían muchas verdades. Su mirada siguió el gesto de Tony hacía el Físico, cuya cabeza y hombros se asomaban por encima del sofá.

Él debió haberla sentido porque la miró. A diferencia de antes, dónde él la habría mirado simplemente tratando de descifrar lo que quería, le regaló una pequeña sonrisa torpe, se encogió de hombros con torpeza en una tácita forma de preguntar "¿Qué?"

Ella le devolvió la mirada con una sonrisa y alzando una ceja, divertida, lo que lo hizo sonrojarse y desviar la mirada. Aunque ella no podía verlo, sabía que estaría jugando con los hilos de la manta de esa manera suya tan adorable y tan nerd.

—Sí, tienes razón— dijo, dirigiendo su respuesta a Tony mientras seguía viendo cómo Bruce pronto conversaba con Clint—. Creo que Boo me da más escalofríos.

Tony sonrió e inclinó su taza en el aire.

—Un plan exitoso entonces hacerle ver al equipo que Sully no es tan aterrador— sonrió antes de beber un sorbo.

Alzando las cejas, ella hizo un gesto sutil a su alrededor.

—¿Así que todo esto… por Bruce?

Él se encogió de hombros con una sonrisa torcida apareciendo en su boca mientras bebía otro sorbo de café.

Ella volvió a mirar a Bruce, que estaba riendo de cualquier cosa que Clint le estuviera diciendo. Un sonido que no había escuchado durante mucho tiempo cuando lo conoció. Probablemente no lo habría hecho si Tony no hubiera ideado un elaborado plan conjunto para que el equipo se diera cuenta que había mucho más en Bruce que ser sólo el portador de Hulk.

—Me alegro de que lo hicieras— dijo en voz baja, mirando a Tony de reojo.

Él se detuvo un momento, como si estuviera manejando sus palabras en su cabeza, entonces movió las cejas seductoramente.

Ella le dio una mirada de muerte.

—Puedo y te haré daño.

—Te acusaré con Pepper— respondió él con aire de suficiencia, contenido en su seguridad.

Fue un duro trabajo para ella ponerse seria.

—Sí, eres muy apto para eso.

—Soy muy apto para todas las cosas— dijo él fácilmente, cojeando alrededor de la isla en el centro de la cocina.

La asesina ni siquiera se molestó en rodar los ojos ante la respuesta, era sólo una parte de lo que era Tony, y Tony componía su personalidad extrañamente entrañable.

Era jueves por la noche y Pepper había sido llamada a algunos negocios de Industrias Stark de última hora, por lo que dejó al equipo.

Las luces de la ciudad de Nueva York eran visibles cuando Natasha y Tony hicieron su camino de regreso a la sala.

—¿Alguien quiere jugar algo?— preguntó Thor con los ojos azules brillando de anticipación. Estaba disfrutando enormemente las actividades ya que en realidad le habían ayudado a aprender más sobre la Tierra y ya era bastante bueno.

—Estoy en ello— respondió Steve—. ¿Alguna sugerencia?

Tony inmediatamente se animó con una sonrisa maliciosa.

Steve lo señaló.

—Si sugieres ese horrible juego de nuevo, juro que voy a tirarte a la cabeza este plato de patatas fritas.

—Eso es desperdiciar la comida, Sr. "Crecí en la Depresión"— se burló Tony de vuelta.

La boca de Steve se torció.

—Puedo hacer una excepción.

—Te acusaré con Pepper.

Bruce resopló en su mano, los ojos miel miraron a escondidas y descaro a Natasha, que también sonrió. Al parecer, esto iba a ser la respuesta defensiva de Tony por un tiempo.

—¿Qué hay de Pictionary?— levantó la mano Clint mientras bebía un sorbo de su refresco.

Natasha arrugó la nariz.

—Sólo quieres ese porque ya has ganado.

—Es un buen incentivo.

—Me gustaría probar otra vez— dijo Thor.

—Claro, yo podría darle otro giro— agregó Tony, lo que hizo que Bruce asintiera al instante con la cabeza.

Natasha y Steve accedieron y pronto estaban soltando los dados de colores para decidir quién estaría en cada equipo.

Tony seleccionó los dados rojos. Fue un acuerdo silencioso que había hecho trampa de alguna manera, pero en realidad no estaba haciendo demasiado daño por lo que lo dejaron pasar.

Thor tomó el de color azul, seguido inmediatamente por Clint.

—Estoy deseando trabajar contigo, Halcón— sonrió el semidiós con entusiasmo a Clint.

Steve metió la mano en la caja y se echó hacia atrás, abrió la mano para que sólo él pudiera ver. Inmediatamente su rostro se dividió entre el horror y la diversión.

—¡No!— gimió abriendo la palma de su mano para mostrar su dado rojo.

Thor y Bruce se echaron a reír.

—¡Estás frito!— exclamó Clint.

Tony sonrió brillantemente con los ojos llenos de malicia.

—No lo lograrías de otra manera, Cap— dijo abriendo los brazos de par en par—. Admítelo, me extrañarías si no estuviera en tu equipo.

A pesar de que Tony no había hablado de otro modo que no fuera el juego, Steve se puso serio de inmediato, un poco de su brillo encantado se deslizó en su comportamiento—. Sí. Lo haría— dijo en voz baja.

Tony parpadeó hacia él, no esperaba esa respuesta.

—¿Te estás hablando en la vejez, Rogers?— preguntó inseguro.

Steve simplemente sonrió, el afecto evidente emanó de él.

—¿Tal vez?

El ingeniero rodó los ojos.

—No es divertido cuando no replicas— dijo, aunque había una pequeña sonrisa satisfecha, casi escondida tras su barbilla.

Cuando sacaron la pizarra, Natasha miró a su izquierda a Bruce.

—Supongo entonces que tú y yo, Doc.

Bruce le dio una sonrisa de lado, mostrando lo hermosura única que tenía.

—Sí— dijo en voz baja—. Supongo que sí.

Clint inició el juego, intentando y no consiguiendo que Thor adivinara el gorila que estaba dibujando.

Fue turno de Natasha y Bruce. El Físico era mucho más abierto ahora que la última vez que jugaron Pictionary. Su rostro estaba animado cuando dio golpecitos frenéticos a algunas partes de sus dibujos para lograr que Natasha adivinara, haciendo sonidos suaves cuando se acercaba. Una vez, cuando el tiempo casi se acabó pero ella lo consiguió en el último segundo, en realidad levantó las manos con alegría.

A Natasha le gustaba verlo así, y viendo las expresiones de los demás, sabía que pensaban igual que ella. Ver a Bruce así era algo especial y entonces se sintió aún más agradecida con Tony por poner en su lugar algo tan maravilloso como ver al equipo feliz con Bruce. Cuando los miró reír, comprendió que Tony no sólo había ayudado a Bruce, sino a todos. Steve no estaba ya cerca de ser melancólico como solía serlo, Clint había aprendido a sonreír en torno a quienes no eran su gente… y de Coulson. Y Thor no estaba tan solo en este nuevo mundo. El genio también se había ayudado involuntariamente a sí mismo, dejando ver al equipo que era una persona cariñosa en realidad, no importaba cuantas veces intentara ocultarlo.

¿Y ella? Tal vez, sólo tal vez, había encontrado un lugar en el que pudiera ser feliz y quizá pertenecer. Un poco como un hogar, un término que nunca pensó que podría aplicarse a ella.

Si Tony podía darle esto a través de su elaborado plan de noches de equipo, ella estaba alegremente en deuda con él.

Finalmente Bruce y ella perdieron después de moverse doce espacios, por lo que pasaron a Tony y Steve.

—Tú primero— insistió el soldado—. Intentaré evitar el dolor el mayor tiempo que pueda.

—¿Dónde está todo ese espíritu de equipo que posees continuamente, Capipaleta?— preguntó Tony alegremente, ya levantándose con sus tarjetas.

—Se murió hace unos quince minutos— respondió Steve fácilmente.

El ingeniero resopló y abrió la boca para replicar, pero de repente sus ojos brillaron mientras leía algo en la tarjeta. Poco a poco sus labios se detuvieron en una sonrisa que era positivamente malvada.

—Oh, vas a amar éste— casi cantó cuando dejó la carta bocabajo y cogió un marcador.

Steve pareció desconfiar ante el comentario y se inclinó un poco hacía atrás en su asiento, como si así pudiera protegerse de cualquier plan diabólico que Tony estuviera inventando.

Clint sonrió a Bruce.

—¿Quién quiere apostar a que Steve no lo va amar?

—No apostaré por algo obvio— dijo Bruce irónicamente, tomando la última botella sin abrir de té helado de la mesita.

Al ver que no la abría, Natasha miró a su izquierda y tuvo que parpadear un par de veces para darse cuenta de que el Físico estaba ofreciéndocela con timidez.

Su cerebro no comprendió por un momento, pero cuando finalmente lo hizo, su corazón dio ese pequeño aleteo feliz de nuevo. ¿Quién en serio hacía esto sin algo a cambio sino simplemente una dulce persona?

Cuando ella no se movió, sólo sintiendo el momento y disfrutando del gesto más dulce que alguien había tenido con ella, sin ningún compromiso, Bruce se sonrojó adorablemente.

—Vi que bebiste de esto hace un rato— murmuró con la mano ya encrespándose alrededor del borde de su manta, mientras Tony hacía ejercicios de calentamiento junto a la pizarra—. Pensé que te gustaría.

La comisura de los labios de Natasha se curvó y lentamente sacudió la cabeza ante el Físico sentado a su lado, tan humano después de todo lo que había pasado en su vida. Nunca dejaría de sorprenderla sólo con los gestos más simples, lo que era tan Bruce. Nada en voz alta o extravagante, simplemente una persona llena de pequeños detalles especiales que hacían más especial al ser humano.

Él negó la cabeza pensando que ella no quería la botella. Y antes de que pudiera retirarse como un animalito al que le dieron una patada, ella disparó su mano para tomar la botella, sus dedos rozando con los de él. Eran suaves, igual que el día en que ella entró en el abrazo; y pensó que le gustaría sentir esos dedos acariciando a lo largo de su brazo sólo para sentirlo a él.

Bruce la miró fijamente con los ojos abiertos, todavía retorciéndose de vergüenza. Esa reacción la llevó a sonreír completamente.

—Me encantaría uno— dijo en voz baja.

Cogió la botella simplemente disfrutando el gesto que era para ella. Un regalo de un muy buen amigo. Durante un momento le resultó difícil hacer desaparecer su sonrisa y por el rabillo del ojo todavía podía verlo sonrojarse por su expresión de satisfacción, los ojos melosos mirando a su alrededor, demasiado tímidos para mirar directamente a nadie.

Ella dio un sorbo a su bebida para aliviar la suave sonrisa. Era tan adorablemente idiota.

Tony se aclaró la garganta y captó la atención de manera espectacular.

—Muy bien, gente— dijo—. Prepárense para la mejor obra de arte que han visto nunca.

Clint programó el temporizador rodando los ojos.

El ingeniero comenzó, pero a diferencia de las otras veces que dibujó, no fue a ello como alma que lleva el diablo. Esta vez fue mucho más lento, extrayendo líneas para formar a un hombre que en realidad era reconocible, puso mucho más esfuerzo que con los otros dibujos.

Cuando llegó a la cara y empezó a dibujar una perilla, Natasha sintió como que podía palmearse el rostro mientras reía. Por supuesto. Por supuesto.

Clint frunció el ceño.

—¿En serio?— inquirió a nadie en particular—. Hizo trampa, eso no estaba en la tarjeta.

Thor tomó la tarjeta inmediatamente de la mesa. Sonrió y se echó a reír con su risa contagiosa.

—Ciertamente sí lo está.

Después de dibujar gafas de sol y una innecesaria cantidad de billetes de un dólar, Tony dio un paso atrás y extendió los brazos, sin ocultar absolutamente una mueca de dolor cuando su cuerpo protestó, antes de proclamar:

—¡Ta-da!

—Lo juro, en realidad es un niño de cinco— se quejó Clint, aunque sus ojos grises brillaron con humor.

Tony lo ignoró completamente a favor de mirar a Steve con una sonrisa de orgullo.

—Bueno, vamos, Rogers.

Un vistazo a Steve y Natasha tuvo que morderse los labios para no reír en voz alta.

El super soldado estaba descansando en su asiento casualmente, el codo apoyado en el resto del reposabrazos y su otra mano en su barbilla mientras tenía una expresión cómicamente confundida. Lo que realmente lo delató fue el brillo travieso en sus ojos azul claro.

—¿Es Einstein?— preguntó con la voz un poco alta intentando no reírse.

Eso fue suficiente para que tanto Thor como Clin rieran, y Natasha dejó escapar una risa también. Bruce permaneció en silencio, más preocupado por la reacción de Tony.

La sonrisa de Tony se apagó en su rostro y sus ojos se agrandaron en el horror.

—¡No!— protestó moviendo frenéticamente las manos— ¡No, no, no, no puedes!— miró el temporizador, el cual estaba rápidamente más cerca del final y su pánico creció, casi saltando de arriba abajo—. Voy a ser bueno cuando te toque, Steve, lo prometo, lo prometo— hizo un gesto apasionado a su dibujo— ¡Sólo adivina la maldita cosa!

Steve inclinó la cabeza hacía el otro lado, como si estuviera examinando desde un ángulo diferente.

—¿Es Brad Pitt?— la risa en su voz era ahora más prominente.

—¡Estoy seguro de que Brad Pitt se sentiría halagado ante la comparación, pero no!— cuando las risas crecieron, Tony bajó las manos— ¡Oh, vamos! ¡Dije que jugaría bien esta vez!

Clint había caído al suelo agarrándose el estómago y casi llorando de la risa. Thor golpeó su rodilla otra vez. Incluso los hombros de Natasha temblaban cuando rió entre dientes.

Steve se llevó un puño a la boca para intentar contener su risa.

—¿Es…?— su voz se quebró pero se las arregló para seguir adelante— ¿…es David Beckham?— y finalmente estalló en risas.

La boca de Tony se abrió de puro horror.

—¡Él tiene una barba, no una perilla!— su indignación sólo causa que Steve riera más y agarrara el resto del reposabrazos mientras jadeaba. La arena blanca del temporizador comenzó a acercarse más al final— ¡Steve!— la voz del ingeniero fue un gemido distintivo y estaba a punto de patear el suelo con un pie— ¡Venga! Mira, incluso diré por favor. ¡Por favor!

Steve se limitó a sacudir la cabeza, demasiada atrapado en la risa para poder responder.

—¡Te acusaré con Pepper!—. El solado se puso rojo brillante y se dobló ante eso. El temporizador estaba en los último segundos —¡Vamos a perder por tu culpa, Rogers! ¡Steve! ¡Steve!

Natasha casi no podía escuchar las protestas de Tony sobre la estridente risa.

Sin embargo, mientras los últimos granos de arena estaban a punto de deslizarse en el temporizador, una voz suave y en control se dejó oír:

—Tony Stark. Es Tony Stark.

El temporizador se acabó.

—¡Sí!— gritó Tony alzando los brazos. No pudo ocultar la mueca de dolor esta vez y bajó el brazo derecho lentamente— Auch— se quejó.

—No— logró decir Steve ahogadamente, mirando a su izquierda con ojos brillando de diversión.

Clint abrió la boca desde el suelo.

—¿Se permite hacer eso?

Thor se encogió de hombros sin dejar de reír mientras Natasha levantó una ceja hacia Bruce, incapaz de borrar su sonrisa.

El Físico estaba recostado en el sofá con las piernas en un arco. Sonrió, esa sonrisa un poco maliciosa, como la que ella le vio hacía tanto tiempo cuando él la engañó para mostrar que no habían sido sólo él y ella.

—En realidad se puede— dijo encogiendo el hombro izquierdo—. Simplemente no es recomendable si quieres ganar de verdad.

—¡Sí!— volvió a exclamar Tony, empuñando las manos suavemente, obviamente adolorido—. Yo gano. ¡Soy el mejor!

Clint se empujó hacia arriba del suelo hasta sentarse débilmente de nuevo en el sofá, mirando entrecerradamente a Bruce.

—Oh, Banner. ¿Por qué? ¿Por qué? ¡No necesita alimentar más su ego!

El Físico simplemente se encogió de hombros otra vez, sonriendo suavemente a Tony que se pavoneaba, mirándose demasiado satisfecho de sí mismo.

Steve se dejó caer de nuevo en su asiento con un suspiro de satisfacción.

—Juego sucio, Dr. Banner— dijo sin enojo y una pequeña sonrisa en su rostro.

Tony chasqueó los dedos a Bruce.

—Siempre supe que eras mi favorito.

La sonrisa de Bruce inmediatamente se iluminó con la adoración palpable para el ingeniero.

—Creo que todos sabíamos eso antes de hoy— rodó los ojos Natasha, palmeando las piernas cubiertas por la manta de Bruce.

A diferencia de antes, dónde él se habría escurrido de su camino, simplemente se rió de su pequeñez.

Thor sonrió a los dos científicos cuando Tony se dejó caer en el sofá, lanzando su brazo derecho sobre los hombros de Bruce. Bruce se inclinó inmediatamente a su lado, más por instinto que por un movimiento consciente.

—¿Qué puede esperarse de dos hermanos?— dijo el semidiós.

—¿Qué?— parpadeó Natasha.

Bruce y Tony se congelaron inmediatamente. Los ojos de Bruce eran enormes mientras Tony ladeaba la cabeza, haciéndose eco de los sentimientos de Natasha.

—¿Qué?

Thor simplemente se rió del ingeniero con las cejas levantadas con diversión.

—Sí. Hermanos.

Tony parpadeó a Natasha, que sólo parpadeó de vuelta hacia él.

—¿Me estoy perdiendo de algo?— preguntó Tony retóricamente, agachando la cabeza para mirar a Bruce que no podía ayudar sino sonreír ante las payasadas de Tony, sin molestarse en responder.

—¿No proteges al amigo Banner como un hermano mayor, hombre de hierro?— preguntó Thor mientras Steve y Clint les miraban divertidos.

La sonrisa de Clint, sin embargo, se volvió melancólica, pero miraba a Tony y a Bruce con un brillo casi agradecido en sus ojos.

Tony se quedó asombrado con Thor, por primera vez con una ligera pérdida de palabras, que no duró mucho tiempo.

—¿Qué? ¡No somos parientes, Thor!

Esta vez la sonrisa de Thor tomó un tinte de tristeza.

—Uno no tiene que ser pariente para ser familia, amigo Tony.

Tony estaba desconcertado. Bruce había pasado de mirarse un poco horrorizado a un poco curioso.

—Ustedes realmente los son, ¿saben?— habló Steve desde su sillón— Creo que no he visto a nadie que encarne el término más que ustedes.

El ingeniero frunció el ceño, no enojado sino confuso.

—Somos amigos— dijo, pero sonó menos convencido que hace unos momentos. Bruce comenzó a enredar los hilos de la manta de nuevo con el rostro en blanco y, por primera vez en mucho tiempo, Natasha no pudo leerlo.

Steve negó con la cabeza.

—Clint y yo somos amigos. Tú y Bruce están…— se interrumpió, incapaz de encontrar las palabras.

—Conectados— dijo Natasha en voz baja.

—¿Perdón?— levantó Tony una ceja.

Ella sonrió irónicamente hacia él.

—Conectados— repitió, mirando a Bruce. Él no la miró de vuelta, a pesar de que ella podría decir que él sabía que lo estaba mirando. Su labio inferior comenzó a ser mordido de nuevo.

Clint asintió lentamente ante eso.

—Sí. Ustedes como que los separaron al nacer.

Steve resopló de acuerdo ante la analogía, y Bruce se contrajo ante ella.

Tony frunció el ceño de nuevo, aunque Natasha podía ver en sus ojos el análisis de lo que se estaba diciendo.

—Somos amigos— repitió, aunque sonó todavía mucho menos seguro.

—Tony— llamó Thor su atención—. ¿Qué haría si el amigo Bruce no está aquí mañana?

La reacción fue tan instantánea que hubiera sido risible si no fuera tan tristemente entrañable. El agarre de Tony se tensó sobre los hombros de Bruce mientras sus ojos castaños se oscurecieron, los labios haciendo una mueca.

—Brucie se quedará— espetó como si alguien estuviera a punto de alejar al Físico de la torre en ese instante.

Esa reacción llevó a Bruce a mirar hacia arriba. Sus grandes ojos miraron a Tony por un momento antes de suavizarse y palmear suavemente el pecho de Tony, sobre el reactor de arco, lo que inmediatamente calmó al ingeniero en lugar de entrar en pánico.

—Estaba siendo metafórico, Tones— dijo suavemente—. No voy a ir ninguna parte, lo prometo.

Tomó unos momentos, pero el agarre de Tony disminuyó aunque no quitó su brazo.

—Deben utilizar mejores metáfora— se quejó de todos modos, agitando de forma automática el pelo de Bruce para poner una sonrisa en su serio rostro.

Natasha los observó bajo una luz totalmente diferente. ¡Oh, por Dios! ¿Cómo no lo vio antes? ¡Por supuesto! ¡Eran exactamente hermanos! Conectados en básicamente todos los sentidos, sintonizados y necesitando uno del otro, tan obviamente unidos por el vínculo familiar inquebrantable de hermanos.

Tenía tanto sentido y era tan claramente evidente que era más que un poco embarazoso el que no hubiera sido capaz de comprenderlo antes.

Todo acababa de encajar en su lugar. La forma en que Tony actuó hacia Bruce en el Helicarrier, protegiendo a su hermano pequeño. En la primera noche de Dinámica de Grupo, asegurándose de que Bruce estaba tan feliz y cómodo como fuera posible mientras sutilmente le sacaba de su caparazón como un hermano mayor increíble.

Y la forma en que Bruce seguía a Tony, dándole lo que quería, adorándolo y confiando en él, exactamente como un hermano pequeño. Y, por supuesto, Tony estaba encantado de tener a Bruce como su hermano pequeño porque era como tener al más adorante 24/7 fan de todos los tiempos. Bruce se reía con él de nada e incluso le presentaba tantas cosas nuevas que había quedado indudablemente como un hermano mayor cariñoso.

Steve tenía razón. Ambos encarnaban sus respectivas funciones.

Tony parecía estar llegando a la misma conclusión.

—Entonceeeees— comenzó, haciendo que Bruce le mirara mientras él recorría a los demás con un brillo resplandeciente en sus ojos—. ¿Quién es el hermano mayor y quién el…?— se interrumpió para mirar a Bruce— ¿… hermano pequeño?

Por la sonrisa de gato de Cheshire en su cara, ya sabía la respuesta. Estaba aceptando la idea también. Iba a tener demasiada diversión con esta analogía.

Bruce se dio cuenta de hacia dónde se dirigía y abrió los ojos al máximo, sacó los brazos de la manta para alejarse de Tony, que sonreía con malicia con el mentón levantado.

—No— dijo Bruce, levantando un dedo como si quiera poner fin a esto—. No, no, no, yo no soy…

Clint resopló, interrumpiéndole, mientras la sonrisa de Tony crecía increíblemente.

—Sí lo eres.

—¡No lo soy!— exclamó Bruce.

Su protesta indignada causó que Steve riera con cariño y Natasha podía ver por qué. La protesta era divertida cuando Bruce seguía retraído junto a Tony, mirándose pequeño y arrugado.

—No— señaló Bruce al soldado—. No te rías, no lo soy.

Steve levantó las cejas rubias y simplemente sonrió en respuesta.

Bruce lo fulminó con la mirada, haciendo un buen trabajo de expresión intimidante, aunque no tan cerca de cómo se veía cuando realmente quería serlo.

Thor reía también, pero intentó ser el pacificador.

—No creo que haya que decirlo, pero…

Tony, por supuesto, mando la ruta pacificadora por la ventana.

—¡Hermano bebé!— gritó, lanzando ambos brazos alrededor de Bruce y atrapándolo eficazmente contra sí mismo.

—¡Tony!— exclamó Bruce. Intentó sonar enfadado e indignado, pero no pudo ocultar la risa en su voz mientras empujaba inútilmente a Tony.

El ingeniero simplemente lo apretó en su abrazo, apoyando su cabeza sobre los rizos de Bruce. Intentó sonar serio también pero no pudo contener sus risas malvadas mientras Bruce se retorcía en sus brazos.

—Esto será genial— dijo con entusiasmo para todos, ignorando totalmente a Bruce que se giraba y retorcía sin usar toda su fuerza por temor a lastimar las heridas casi curadas de Tony. Lo que hizo reír a Tony mientras Natasha sacudía la cabeza en exasperación, conteniendo la sonrisa en sus labios por la forma tan feliz en que Tony hacía un espectáculo—. Podrás ayudarme a esconderme de Pepper cuando esté en problemas, podrás cubrirme en los banquetes de Industrias Stark cuando yo desaparezca durante algunas horas y ¡podremos quedarnos hasta tarde en nuestro club de "no permitimos niñas"!

Natasha resopló, pero no pudo evitar dejar salir una risa ante las payasadas de Tony.

Bruce finalmente se rindió y se dejó caer contra Tony, demasiado débil para seguir luchando debido a su creciente risa gutural.

—Tony— protestó de nuevo antes de mirar suplicante a Natasha— ¿Ayuda?— murmuró.

Ella sacudió la cabeza sonriéndole.

—Ya escogiste tu lado en el Pictionary.

Bruce rodó los ojos, Tony le abrazó más y le gritó dramáticamente a ella:

—Es mi hermano. No tuyo. Mío.

Y entonces Natasha notó que algo cambiaba en Bruce.

Sus iris melosas eran tan cálidas que parecían caramelo derretido mientras observaba al ingeniero con un agradecimiento sorprendido que Natasha esta vez pudo leer. Por mucho que todo fuera una broma por parte de Tony, era obvio para todos el amor que éste sentía por Bruce y quería llamarlo, lejos de ser su compañero de equipo o su mejor amigo, su hermano. Bruce se dio cuenta de cómo Tony le había dado un lugar, uno al que pertenecer. No sólo eso, sino que quería mantenerlo a su lado, que le quería y cuidaba de una manera que nunca había experimentado antes. Tony quería tenerlo cerca, y como se acababa de dar cuenta, no sólo como un amigo, sino como una familia.

Sus líneas de expresión se marcaron cuando se sintió abrumado por la emoción de lo que tenía ahora, para un hombre que había estado solo durante tantos años y de repente tenía… esto.

Dando un suspiro dramático para fingir lo que Natasha sabía era real, Bruce simplemente se acomodó y puso los brazos alrededor de la cintura del ingeniero. La arruga alrededor de los ojos de Tony tampoco era fingida.

—Momento Kodak— exclamó Clint mientras Steve hacía una bocina con sus manos para exclamar— ¡Awwww!

Thor simplemente les sonrió a ambos con un entendimiento que Natasha ahora tenía también.

Los observó también y tuvo que admitir para sí misma que de hecho era una imagen adorable. Tony con los brazos envueltos alrededor del Físico, la cabeza apoyada en el hombre más pequeño, mientras Bruce acurrucado en el abrazo y los brazos alrededor de la cintura del ingeniero, viéndose pequeño; riéndose de buen humor y de la ridiculez de todo; con un pequeño rubor en sus mejillas, empujó a Tony y rodó los ojos. Tony se rió y sus ojos se arrugaron fuertemente para inmediatamente empujar a Bruce en el hombro como venganza.

Los dos idiotas no se daban cuenta de que cuando intentaban no actuar como hermanos simplemente… eran hermanos.

Y aunque Natasha sabía que Clint había tomado alguna foto de esa interacción, sabía que la imagen, el recuerdo, se quedaría con ella durante mucho, mucho tiempo. Lo que demostraba que una familia podría ser así, una que no tenía que ser consanguínea. La idea le fascinó por primera vez en mucho tiempo, porque tenía la esperanza de un hogar que ella podría estar comenzando a lograr.


N/A:

*Puerquito. Es así como al menos yo recuerdo que era llamado en latino Piglet. El personaje de Winnie Poh, que era todo tímido y miedoso.

Vale, llegamos al final de esta historia. Y como les había comentado, hay segunda parte e incluso más allá, pero la autora aún está escribiéndolas. De todas formas, si quieren la segunda parte, pues díganme, ¿vale?

Muchas gracias a la autora por permitirme traducir su bello fic. A quienes me acompañaron con esta traducción, a quienes me dejaron comentarios sobre todo. Y por supuesto quienes sólo leyeron, también gracias.

¡Un beso enorme y hasta la próxima!

Látex.