al perder por segunda ocasion contra Riser Phoenix, Issei entra en una crisis existencial comenzando a llevarse lo mejor de si, Xenovia al saber la verdad prohibida, perder el lugar al cual volver y quedar a la deriva comenzara a cuestionarse sobre el significado de su vida, ¿que pasara cuando ambos se encuentren?¿mas cuando ambos estan siendo manipulados desde las sombras?


Descargo de responsabilidad: los personajes de Highschool DxD pertenecen a su fandom en fanfiction por que muchas cosas que se escriben al pajazo aqui son mejores que la novela original y tienen mas sentido, sin mas que decir, prosigo

Descargo de Responsabilidad 2: Fic hecho en conjunto con Aereth


"El día de hoy, se cumple el fin de la eternidad… nunca supe que era el tesoro que se encontraba en este castillo, solo sabía que curaría al rey de su enfermedad… ¿Quién hubiese imaginado que este se trataba de la fuente de la juventud? Aquella que otorga la vida eterna…

Al mirar hacia abajo, hacia el cuerpo de Rey me doy cuenta de lo inevitable… los hijos siempre pagaran por los pecados de su padre

Entre en este castillo como un espadachín digno y salvador… pero ahora, lo único que queda es el legado de un miserable traidor

Hijo, puedo sentir tu ira crecer, pero yo no fui quien envió a tu familia a la ruina, En el momento en el que el rey puso un pie dentro del castillo, las arcas reales se vaciaron por el Caronte, mi familia, todas las familias perdieron en ese momento la posibilidad de una mejor calidad de vida

Y el ojo de mi mente, prevé solamente que solamente habrá desesperación y pobreza para la gente de mi alguna vez amado país, por lo que nunca senti la necesidad de volver al lugar que una vez llame hogar…

A mis hijos, y a los hijos de mis hijos, estoy sentado impaciente, inmortal esperándolos…"

Johannes el Traidor… Rogue Legacy


El jardin de los pecadores

capitulo 1: infeccion

¿Alguna vez han escuchado aquella frase "las peores cosas que pudieron ocurrir partieron de las buenas intenciones"? No necesita una explicación muy amplia sobre que significa más allá de lo evidente, solo una alusión a como de un buen sentimiento o una buena intención desemboco en una serie de sucesos o en una consecuencia directa de carácter negativo, como el querer ayudar a un amigo a superar una crisis genero otra o como una palabra amable termino destruyendo a una persona

"de ahora en adelante… vivirás por mi causa"

No puedo negar que en este momento siento algo de empatía por el chico Hyodo Issei, una víctima más de la ruleta de la vida alguien quien fue arrastrado de manera arbitraria a un mundo que nada tenía que ver con él, alguien quien fue blanco de muchos seres superiores por aquello que residía en su mano izquierda, La Boosted Gear, el antebrazo del dragón del infierno… la prisión del Ddraig, uno de los dos dragones celestiales que le hizo la vida imposible a ese farsante del Dios bíblico

Eso si, no podemos negar la realidad, es el mismo arquetipo de pobre tonto que tiene complejo de protagonista, que cree que puede salvarlos a todos y que cree que puede hacerse más fuerte con el poder de la amistad y del amor

Pobre Iluso

"Ganador de la batalla, Riser Phoenix"

Aun me descojono vivo de la risa al escuchar el anuncio del fin de aquella batalla uno a uno entre el legendario dragon rojo y el Phoenix de la casa… Phoenix, ciertamente Issei tenía su sueño en la línea y lo necesario para poder ganar la batalla, hizo el sacrificio necesario y pensó detenidamente cada paso pese a su pobre capacidad mental…. Por eso mismo tuve que darle un pequeño… empujoncito a la situación, ya sabes, para darle un toque de realidad a la situación

"¡¿Qué paso?!¡¿Por qué no funciono el agua bendita?!"

Solo basto ese pequeño detalle para que la victoria fuese del demonio de sangre pura, y así mismo la mano de Rias Gremory, mujer de la que este chico estaba enamorado, gracias a esto, él chico tuvo una buena probada de realidad y pensé que con eso sería más que suficiente para hacer que el decayese un poco

¿y saben qué?

El resultado fue muchísimo mejor de lo que espere

No hace falta mucho para romper a una persona de noble corazón

Permítanme darles la Bienvenida a este oscuro hueco que bien puede ser considerado el retrete del universo entero ¿Por qué lo digo? Ya ustedes mismos se enteraran, después de todo, es trabajo de un demonio de verdad aplastar todo vestigio de la virtud del espíritu humano, entre mas sean, mejor, y oh, como me encanta la idea de ver tantas mentes débiles sirviendo a su propósito

¡Entretenernos!


BUENOS DIAS, BUENOS DIAS, BUENOS DIAS

El sonido de la alarma en muchas ocasiones hacia que Issei abandonase el sueño haciendo una serie de gestos dependiendo del estado anímico en el que se encontrase o la expectación que tuviese para el día presente, desde lo más osco si solamente era un triste día de clase más, hasta lo más entusiasta si como en aquella ocasión hace ya varias semanas, tenía una cita con una vil arpía

En esta ocasión, era diferente, el ruido pesado de la alarma con figuritas de anime se perdía en el vacío de su mente mientras el cómo hacia desde hace dos semanas, se levantaba de su cama tras haber estado despierto hacia un tiempo, el calor de las cobijas era incomodo así como el frio del ambiente, de alguna manera era extraño ¿no se busca el calor cuando hace frio y viceversa?, en ocasiones normales si, pero para Hyodo Issei, el significado de normal se había perdido hacía mucho tiempo

Y a día de hoy, subconscientemente no podía detestar más aquella triste verdad pese a no querer culpar a nadie de su situación ¿a quién podría hacerlo?

Sin demorarse mayor tiempo en bajar por las escaleras, Issei encontraba a sus padres, su sonrisa jovial había desaparecido por un gesto de zozobra y de preocupación, para él, esto no era ajeno, pero no quería darle mayor importancia, no, no era capaz de hacerlo

-buenos días…- finalmente saludaba el tras un suspiro cansado

-buenos días hijo…- saludaba el padre Hyodo con una voz tan amable y condescendiente como podía, tratando de levantar el permanente estado anímico decaído de su hijo quien al parecer no era muy consciente sobre lo doloroso que era para sus padres verlo en ese estado

"¡Issei san!¡ayúdame por favor!"

¿Y cómo no estarlo?

-¿vas a desayunar hoy?...- igualmente tanto comprensiva como preocupada, la matriarca Hyodo le ofrecía gentilmente la primera comida del día, el castaño al observar el plato elaborado bufo un suspiro, sintiendo la opresión en su estomago

-gracias, lo hare con gusto…-

Era una buena señal para sus padres, era la primera vez que desayunaba desde que Asia había dejado su hogar, a dia de hoy preguntándose aun porque lo había hecho si ella era bienvenida en aquella humilde casa

Nunca imaginarían la verdad, de hacerlo entenderían en parte el sentir del castaño, por lo que actualmente la situación de su hijo simplemente era la melancolía tras perder lo que probablemente será su primer amor…

…pobres tontos…

Habiendo terminado puntualmente su desayuno, no demoro en salir hacia su escuela, sintiendo como el camino no parecía ser más que una procesión fúnebre para su ser, el caminar de las personas a su lado parecía ser etéreo ante el torbellino de pensamientos que era su cabeza desde hacía un tiempo, su paso era pausado, cansado, su postura era torcida hacia adelante como la de un hombre cansado de la rutina diaria, aun así, seguía, seguía adelante, sabía que tenía que llegar a la escuela, pudiese que las buenas noticias finalmente llegasen y que esa pesadilla que había estado asolando su mente finalmente terminase

Al entrar el lugar, el ambiente no era menos obtuso para si que el del exterior, al entrar a su paso pausado no pudo evitar llamar la atención de varios de sus compañeros quienes lo miraba un tanto inquietos ante el fuerte cambio de personalidad de quien en su momento fue llamado la bestia pervertida de Kuoh

-¿ese realmente esHyodo?...-

-eso parece, pero se ve como un muerto en vida…-

-¿Cómo no estarlo? He escuchado que algo malo le ocurrió a Asia chan…-

- ¿Asia chan?...-

-eso dicen los rumores, dicen que probablemente…-

Para Issei esos comentarios eran como arena en su boca, haciendo su mejor esfuerzo en tratar de no fulminar a sus compañeros con la mirada y hacer todo lo posible por tratar de parecer que todo estaba como siempre, concejo que le había dado su ama, actual esposa del sujeto que el mas podía detestar en su vida

-¡Issei!-

-¡Cretino!...-

No demoraron en aparecer frente a él los dos estorbos más grandes que pudo tener la desgracia de encontrarse en su triste vida, los indeseables a los que en alguna ocasión llamo mejores amigos, estos se plantaban frente a él furiosos, exhalando vapor por la nariz como representación de su furia, pese a esa imperativa acometida por parte de ellos, no pudieron verse parcialmente intimidados ante la mirada carente de vida y de emociones por parte de su antiguo amigo, así como de sus manos cubiertas por gazas despedazadas cuyo color marrón podía decirse que era de la sangre seca de sus nudillos maltrechos

-¿Qué quieren?...- preguntaba este malhumorado, sin dirigirles la mirada, haciendo que ambos pasasen saliva con fuerza

-d…¡¿d…donde esta Asia chan?!...- la pregunta arrancaba un atisbo de energía en la mirada del castaño, tristemente no de manera positiva

-¡si!¡¿Qué hiciste con Asia Issei?!¡¿Por qué no volvió a la escuela?!...-

-no es asunto de ustedes…- cerraba el pasando derecho de sus compañeros empujándolos con sus hombros, haciendo que el barullo de los alrededores aumentase levemente, por supuesto ante la ofensa ambos idiotas no demoraron en responder, desplazándose inmediatamente hasta quedar de nuevo frente a Issei, esta vez cortándole el paso

Sobraba decir que de momento el mencionado no tenía ni la paciencia ni el espíritu para soportar algo tan ridículo como eso

-¡ya enserio Issei!¡¿Qué paso con Asia?!- preguntaba el calvo tomando al castaño por el cuello de la camisa, era verdadera la preocupación de este por la ex monja y de hecho no tenía ningún resentimiento contra Issei, pero de alguna manera verlo tan ensimismado y tan fuera de sí mismo desde la desaparición de esta de la escuela ya lo estaba incomodando, en el fondo más que estar preocupado por la rubia, estaba preocupado por ese chico tan alegre y tan jovial en el pasado, ahora tan diferente

Por supuesto Issei viéndose atacado de esa manera, retiro limpiamente las manos de Matsuda con un aleteo de su brazo, para luego

PAFFF

¡aaaaarggghhhhhhhh!

Tumbarlo al suelo de un cabezazo, a tan corta distancia no era difícil, por lo que ahora todo el cuerpo estudiantil miraba atónito al calvo pervertido tirado en el suelo revolcándose por lo que parecía ser un tabique roto ¿de verdad le había pegado con tanta intensidad para quebrarle la nariz? Unos pocos miraban aun incrédulos como el castaño pasaba derecho a su destino, solo para ser detenido más adelante por la gente del concejo estudiantil

En su oficina, Sona miraba todo con un gesto inexpresivo, típico de su semblante natural, sin embargo, para quienes la conocían, se sentía cierta aprehensión de trasfondo en su fas

-¿Hyodo kun aun esta?...- preguntaba Tsubaki acercándose a la ventana, mirando como sus compañeras detenían al castaño para luego guiarlo al salón de castigos, cosa que el aceptaba sin ninguna clase de negación

-sí, y no parece que vaya a cambiar pronto…- contestaba el Rey Sitri recostando su mentón contra su mano mirando por la ventana, pensativa -... ciertamente el que él dejase de atacar y de espiar a las mujeres era algo que estaba queriendo que sucediese hace tiempo, pero no de esta manera, las cosas han ido a peor…-

-si…- asentía Tsubaki también un tanto rezagada, no era misterio para ninguna de las dos lo que había hecho que la actitud en el grupo Hyodo se hubiese degenerado de esa manera -…puede que a excepción de lo recién ocurrido, Issei kun hasta ahora no había golpeado a nadie, pero ya ha comenzado, entiendo su posición, pero no podemos ser empáticos si esto va en contra de las reglas…-

-en efecto…- contestaba Sona acomodándose las gafas -… seré contundente y directa con él, es lo único que podemos hacer para ayudarlo…-

Antes de decir mucho más, el su gesto permanentemente neutro y de cierta manera sofisticado, se rompió momentáneamente al ver entrar al peón de su amiga, la típica mirada entusiasta que cargaba en sus ojos siempre el cual era la corona de su cara de tonto adornada con una sonrisa tonta, ahora habia desaparecido por completo, su expresión era apagada, de cierta manera cansada pero de manera inquietante, conservaba su intensidad, no, de hecho, ahora era muchísimo más centrada y directa, era como si el sol mismo se hubiese eclipsado hacia un solo punto, esto, con su expresión apagada era como ver la antítesis de todo lo que el era

Al verse tomada con la guardia baja por la mirada del castaño, Sona Sitri fingía toser para recomponer su papel

-buenos días Issei kun…- saludaba ella de la manera más formal y profesional posible

-buenos dias Kaicho…- contestaba este de manera monocorde, tomando asiento, sin dejar de mirar a la mejor amiga de su ama -… lamento lo ocurrido afuera, me puse un poco mal cuando me insistieron preguntando por Asia, no volveré a dejarme llevar…-

Acelerado, directo pero ausente, así se sentía la explicación de Issei quien ni si quiera había terminado de acoplarse al ambiente cuando ya había cerrado su conversación a la fuerza

-sí, bueno, me alegra escuchar eso…- contestaba la Sitri buenamente como su educación y empatía le permitía hacerlo -… entenderás que una sola disculpa tuya no bastara para arreglar lo que acabas de hacer…-

-sé que no…- contestaba el castaño aun ausente -…pero no quiero alargarme hablando porque si, no tengo tiempo ni ganas de perder tiempo…-

Para Sona era difícil saber si Issei era consciente de lo grosero que estaba sonando, ni su tono ni sus expresiones cambiaban en ningún momento mientras hablaba y de hecho nada de si indicaba un cambio de matiz, un tanto incomoda la Sitri continuaba charlando, tenía que buscar una manera de sacarle una reacción al castaño, no conocía muchos casos por experiencia, pero era bien sabido que era algo bastante malo cuando alguien perdía su espíritu y tenía poder en sus manos para desatarse

-Issei, sé que lo ocurrido fue bastante duro para ti, para todos…- comenzaba ella como una voz amiga, torciendo su gesto formal por uno más ameno tratando de ser como una hermana mayor o una voz amiga -…pero tienes que entenderlo, nadie te culpa por la derrota contra Riser, Rias esta triste, lo sé, pero ella entiende perfectamente tu posición, de hecho, no ha dejado de sentirse mal por haberte puesto en tan horrible posición, puedes confiar en tus…-

-tss..-

Por primera vez, la expresión de Issei cambiaba, su gesto tosco y decaído seguía igual, pero al menos ahora la comisura de sus labios se torcía en una sonrisa que mostraba tímidamente sus dientes, al ver la mirada confundida de Sona, el castaño bufaba un suspiro cansado

-…que no es mi culpa dices…- soltaba casi a manera sarcástica con un tono despectivo y burlón, mirando al costado -… no derrote a Riser cuando me enfrente contra él, no pude evitar el compromiso de Buchou…-

-si bien está casada ahora, le conseguiste más tiempo, puede que pronto…- interrumpía Sona tratando de evitar que Issei siguiese hundiéndose a sí mismo en esa espiral de auto desprecio

-…y Asia tuvo que pagar el precio por eso…-La manera tan agreste con la que Issei dijo aquella última frase fue suficiente para erizar la piel de la Sitri quien al verse interrumpida de manera tan abrupta no pudo decir mucho más ante la inexpresiva pero dolorosa mirada del castaño cuya sonrisa apagada no abandonaba su rostro -…fue mi culpa, yo me enfrente a Riser y perdí, y perder significaba que todo esto ocurriese, no siendo eso suficiente yo y mi bocata condenaron el destino de Asia para siempre… Kaicho ¿Cómo puedes decir que no es mi culpa? ¿Si no es mía, entonces de quién es?...-

Aquello era malo, Issei realmente estaba en un estado depresivo de cuidado

-Issei…- susurraba la Sitri de manera algo triste, un tono apagado que incluso el castaño asimilo y entendió

-por favor, dígame cual es mi castigo…-susurraba el castaño sonriendo tan amablemente como podía, incluso cerrando sus ojos a buena manera de súplica -…entiendo que es una persona ocupada, así que acabemos con esto pronto… Kaicho…-

Si, el realmente no quería que nadie más cargase con sus problemas, ya le había hecho mucho a daño a sus amigos al ser como era, por su culpa tanto Rias como Asia ahora estaban condenadas a una vida miserable, no quería que por un error suyo alguien más pasara a ser parte de esta lista, entre más rápido lo dejasen solo, sería mejor

Sona asentía, siendo consciente que no le podía decir mucho más al castaño sin hurgar el dedo más profundo en su herida, prefiriendo esperar a que el tiempo hiciese mella en su carácter para poder ayudarle

-me parece mejor así Issei…- sin decir mucho más fuera de su papel, ella comenzo a explicarle las directrices sobre su castigo, y el como buen miserable, aceptaba cada condición en silencio, quizás un tanto agradecido de que la líder Sitri quizás de manera intencional, no fuese tan pesada con él en su castigo más allá de una hora en detención y limpiar pizarrones durante una semana

Era mejor así, él únicamente tenía una intensión

Hacerse más fuerte a cualquier precio, no tenía tiempo para pensar en nada, ni si quiera en la escuela o en su casa


El príncipe de la academia no estaba en un estado tan deprimido de ánimo como el castaño, en público, mantenía ese carácter tan refinado y a la vez tan elegante que lo tenían como ídolo de la escuela, saludando amablemente a cada chica que le dedicaba sus respetos y admiraciones, por eso mismo nadie en la escuela era capaz de percibir su deje melancólico y en buena parte también apagado

-Issei kun…-

Uno que se intensificaba más al ver a lo lejos a quien era su compañero de clan, recostado contra un árbol con su antebrazo apoyado en su rodilla, mirando al suelo, para el no era un secreto el estado actual de sus manos así como de buena parte de su cuerpo

Por unos segundos, dudo si ir hasta donde se encontraba este, animarlo un poco e invitarlo a que pasase tiempo en el salón del club, pero en el mismo lugar se encontraba la presidenta del salón de ocultismo y ya había quedado claro que tras recibir el mensaje enviado por el nuevo dueño de Asia él impotente y destrozado

Su misma ama tampoco había quedado en mejor estado

Por eso mismo hubo un fuerte choque de perspectivas de ambos, choque que no fue difícil de percibir para ninguno de los otros miembros del Clan Gremory

El primero el de Issei, turbado hasta lo más profundo de su alma ahora se sentía incapaz de mirar a Rias Gremory al sentir que él al haber fallado en su segundo encuentro había condenado a su ama a un infierno en vida como el que ahora estaba pasando aquella chica inocente y pura a quien alguna vez miro como a su hermana, su mente ahora solo le indicaba que ella lo odiaba por no haberla defendido y que su futura infelicidad solamente era su culpa por no cumplir con las expectativas

No podía estar más lejos de la verdad

Rias Gremory no podía sentirse más abatida, sin embargo, no era por lo que Issei creía, al contrario, la princesa de la destrucción carmesí no dejaba de echarse la culpa de todo lo malo que había ocurrido hasta ahora, de haber retado de manera tan agreste a Riser Phoenix, de haber usado a sus sirvientes y familia como único respaldo para tan desgarbante enfrentamiento, pero lo que la tenía peor

… era el haberle puesto ese enorme y tortuoso peso encima al chico al que ella le tenía más fe y estima

Ella no tenía que recordarle a cada instante a Akeno sobre lo mal que se sentía, Kiba sabía perfectamente que Issei no llevaba más de un mes convertido en demonio, por lo que era parcialmente imposible que el solo pudiese ganar la contienda contra un demonio de miles de años como Riser, sin embargo, tanto en ese momento como en el encuentro por equipos, Rias había depositado toda su fe y confianza en este, apostando su victoria al desempeño del más joven entre los demonios

Por eso mismo al perder, y ver en que desembocaba su fracaso, Issei quedo hecho pedazos como persona, solo hasta el momento donde ella vio a su querido peón desmoronarse fue que se dio cuenta del horrible daño que le había hecho al poner su futuro y el de todo lo que estaba relacionado con ella sobre sus inexpertos hombros

Por eso ninguno de los dos había cruzado palabras desde entonces… desde que había llegado ese cruel video que solo fue con la intensión de destruir el poco espíritu Gremory que quedaba, nadie hubiese esperado que ese fuese el destino de su querida alfil al haber tenido que abandonar el clan por irse con "el mediador"

Un tanto meditabundo sobre eso, sabiendo que no podía hacer mucho más que aparentar que todo estaba bien, se enfilo hacia el edificio antiguo, donde se encontraban sus viejas compañeras y amigas, quizás entre Akeno, Koneko y él pudiesen hacer que ambos recapacitasen, el que volviesen a ser unidos quizás fuese la llave para acabar con aquella pesadilla en la que todos estaban sumidos actualmente, y si no, al menos sería un excelente primer paso

A lo lejos, donde se encontraba el castaño, este miraba cierto objeto que apretaba con cierta delicadeza en su puño derecho, un peluche de un ratón amarillo y negro, su expresión al ver a los ojos plásticos de este como si estuviesen perforando lo más profundo de su alma simplemente se hacía más tosca, reflejando desagrado y desprecio

"este Ratchu siempre me recordara mi amistad contigo Issei san"

-ni si quiera pudo llevarse su Ratchu…-

Escupía susurrando de manera grave para sí mismo

Actualmente ese peluche era lo único que le quedo de Asia tras ser entregada como pago de buena fe por todo lo ocurrido entre el incidente causado por el la noche de la boda de su ama, casi parecía una cruel broma que en su momento él hubiese compartido buenos momentos con aquella ex monja que en cierto punto le robo el corazón ahora que no sentía su presencia

-oh querido, pero no fue tu culpa ¿eso no es acaso lo que te dice tu ama?...-

Hyodo Issei no era un ser muy brillante, era consciente de eso perfectamente, sin embargo, pese a consultar por cuanta manera fue posible, le habían confirmado que el daño que había dejado Raynare a su cuerpo había desaparecido

"¿pero qué importa no? Simplemente fue tu egoísmo y debilidad las que sellaron tu destino, toda una cruel desgracia"

era una sensación extraña, él sabía perfectamente que atrás suyo se encontraba el tronco del árbol donde se encontraba recostado, sin embargo, a sus costados comenzaban a aparecer dos largos y delicados brazos cuyas manos estaban enfundadas en guantes de cuero, estos mismos comenzaron a rodear su pecho, esto, lejos de darle una sensación de confort como la que imprimen comúnmente los abrazos, lo único que le causo fue una fuerte repulsión

"y aun así, aunque este triste hombre no haya cumplido con su promesa… y aun así quedarse a su lado…¿acaso no es esa la compasión y la bendición de una mujer?"

Sin embargo, desde la fatídica noche, aquella presencia lo había estado acosando el tiempo suficiente para que ahora esta misma no fuese más que un amargo trago que solo alimentaba la embriaguez de su estado depresivo, sin poder hacer nada para rechazar a este enemigo que no se encontraba en un plano físico o espiritual

Todo apuntaba a que este se encontraba en un lugar del cual nadie, ni si quiera la criatura en su brazo izquierdo lo podría proteger

-esa es la virtud de la mujer…. Raynare…-

En su cabeza

En efecto, al mirar a su costado, podía identificar perfectamente el rostro de Raynare, sonriéndole con desprecio sin dejar de abrazarlo, era particularmente perturbador que pese a no ser real en ningún aspecto, su tacto se sintiese perfectamente sobre su propia piel, como un grillete de carne y hueso que no lo dejaría en paz el resto de su vida

"-oh vaya"…- comenzaba la peli negra parpadeando varias veces haciendo de incrédula levantando levemente su cabeza del hombro del castaño -…"tu no sueles contestarme bien para nada ¿ya te cansaste de huir o de negar que sigo existiendo así sea dentro de ti?" es un alivio, porque de ahora en adelante me encargare de que siempre me mires a los ojos cuando trates de levantar tu ánimo para recordarte cuál es tu miserable lugar"-

Curiosamente, el castaño sonreía ante las hostiles palabras, curiosamente el que "Raynare" le estuviese recordando constantemente su miserable fallo le hacía sentir que todo estaba purgando su pena por ser tan débil y patético

-que puedo decir…. Todo lo que dices es verdad…- contestaba el castaño de manera sarcástica y burlona -…mírame, soy como este peluche, una ilusión de algo especial cuando no eres más que un trozo de basura maquillado para ser presentado ante el mundo como algo que no es…digo, Dragón emperador rojo, que chiste de título ¿no lo crees? -

-"es divertido que lo aceptes, pero no puedo criticarte, yo quien en vida fui llamada ángel caído y ser superior nacida del amor del padre, ya ni si quiera dispongo de un cuerpo para echarme a descansar, carezco de carne y hueso para tumbarme, ahora solamente soy un reflejo de tu alma, algo que no puede encontrar la paz, pero que está aquí para recordarte tu amor y tu odio permanentemente… en efecto, haz perdido la cabeza y yo soy tu fiel vestigio soportándolo todo hasta el absoluto y amargo final… ese es tu precio a pagar por matar a tu primer amor ¿no es acaso justo?...-

Justo… era un chiste creer que algo en esta miserable vida era justo en algún sentido, si la vida fuese justa, Asia no tendría que haber sido entregada en vez de Rias, si la vida fuese justa, nada malo le hubiese pasado a alguien de tan buen corazón como lo era la monja, si la vida fuese justa su ama y querida ídolo no tendría por qué compadecer ante un miserable como Riser Phoenix…

… si la vida fuese justa…

… el jamás debería haber conocido el mundo sobrenatural, si la vida fuese justa, el debería despertar de esa pesadilla en la que se encuentra donde actualmente es un demonio al servicio de un clan demoniaco dirigido por la mujer más caliente de la escuela y cuyos integrantes son los miembros más populares de esta…

En efecto, la vida no era justa

-es bastante justo la verdad…- contestaba el para lo que comúnmente sería una amiga imaginaria, pero Dios sabría que sería esa cosa que se estaba haciendo llamar a si misma "Raynare" en esos momentos, aunque pensando en detalle sobre su propio estado, quizás mentalmente ya no era una persona estable


En contraste con su tono apagado por la mañana y por la tarde

PAFFFFFF PAAFFFFF PAAFFFFFFF

¡AAAAAAARRRRRRRGGGGGGGGHHHHHHHH!

El ambiente por la noche era diametralmente opuesto para Issei quien ignorando por completo la advertencia tanto de sus padres como de sus compañeros de Clan, desaparecía del radar de ellos, encaminándose hacia las afueras de la ciudad con un único objetivo

CLASH

Entrenar tanto como le fuese posible, entrenar a un nivel al que le permitiese obtener poder desmesuradamente en poco tiempo, inclusive si este entrenamiento era inclemente con su propio cuerpo

Por eso mismo entre varios árboles astillados de la zona, habían unos cuantos cuya corteza estaba pintada de rojo por la sangre de los nudillos del castaño contra estos, producto de haberlos golpeado con tanta fuerza y auto abandono como le era posible, teniendo como resultado la lesión en sus manos, el daño en estas era menor al tener ahora las condiciones físicas de un demonio, sin embargo, esto no evitaba que sus nervios gritasen señales de dolor a su cerebro cuando su puño se imprimía contra un árbol al cual no pudiese tumbar, haciendo que el ardor y el picor en estas fuese como una quemadura al rojo vivo

¡AAAAAAARRRRRGGGGGGGHHHHHHH!

Aun así tan pronto terminaba de desquitar sus puños contra los árboles, procedía a continuar, tomando una piedra de considerable que se encontraba por la zona, alzándola y estrellándola contra el suelo varias veces como quien ensayaba un lanzamiento de Yudo con un maniquí, la violencia que imprimia a la hora de estrellarla contra el suelo hacia que el desenterrarla de la tierra fuese un esfuerzo desesperante para su espalda

Todo eso producto de una ira reprimida por todo lo que estaba ocurriendo, más que entrenar, su actitud simplemente reflejaba cuanto odio y rencor se estaba alojando actualmente en su corazón y esas rutinas destructivas no eran más que un catalizador para estas, por eso mismo era deprimente que el romper cosas más que ayudarlo a desahogarse, solamente aumentaba su afan mas y mas

No era de extrañar que actuando de tal manera, en un movimiento mal articulado sintiese la fricción de sus huesos gritando lo suficientemente alto para hacer que el parase de golpe ante el repentino shock, gritando al vacío del bosque mientras miraba como sus dedos no respondían, como si fuese una reacción en cadena, las otras partes de su cuerpo no demoraron también en revelarse, derrotándose a si mismo en un instante, quedando boca abajo en el piso jadeando pesadamente, nada más que con ira en su mirada

En ese momento, abandonado en el bosque, solo, cansado, mal herido, su enojo solo crecía, todos los días hasta ahora habían sido asquerosamente desagradables para él, sus padres en casa no paraban de recordarle la ausencia de Asia, la escuela en si era una alegoría a los clanes demoniacos por lo que él solo estar ahí le recordaba su carga, todo en su vida actualmente apestaba a demonio y a todo lo que tuviese que ver con ello

Todo, absolutamente todo lugar a donde el voltease a mirar le recordaba su falla personal, su día a dia estaba plagado de cosas que le recordaban el horrible destino al que había condenado a Asia y a Rias por su propia impertinencia

El recordar como ella lo llamaba entre gritos en ese momento de soledad donde el dolor hacía de mediador de su psique reprimida hizo que finalmente el bastión de su temple se desquebrajase por completo, sus ojos se cerraron con fuerza y su gesto mostro amargura mientras comenzaba a llorar al sentirse tan miserable, todo, TODO lo que estaba haciendo no servía para nada y nada de lo que pudiese hacer le devolvería lo que le quitaron a Asia

-Dios… ella era una devota hija tuya ¿Por qué permitiste que le hicieran eso?...- gemía para si débilmente, aludiendo a que si habían demonios y ángeles caídos, también deberían haber ángeles y por Ende el Dios creador de la vida que pregonaba la Biblia, si este realmente existía, ahora no era más que un mero bastardo infeliz por importarle tan poco la vida de alguien que lo tenía en lo más alto

"porque allá arriba solo les interesa que las personas recen, su bienestar es una miserable mentira, todos lo sabían y a nadie le importo tratar de cambiarlo"

Otra vez abrazándose sobre él, aparecía Raynare risueña y divertida ante el sufrimiento del castaño, como había hecho anteriormente, abrazándose a su espalda lentamente como si fuese una prenda de seda que se deslizaba por su piel

"¿sabes? Es una lástima, pese a tu corazón y dedicación, es obvio que nunca le ganaras a seres cuya vida tuya hasta ahora es el equivalente a medio día de ellos…-

Issei aun gimoteando se levantaba el suelo, asqueado consigo mismo, sus manos lanzaban señales de un horrible dolor agudo a su cerebro haciendo que el simple espasmo muscular del dorso de sus manos doliese como el infierno mismo, queriendo proseguir con su "entrenamiento" solo para notar como el más mínimo contacto ahora era resentido completamente por todo su ser, al ser sus movimientos actuales tan torpes, el abrazo de Raynare jamás se desprendió de si, la mirada del castaño era decaída, mirando al suelo, en un estado de ensimismamiento que digno de alguien que ya no sabe qué hacer tras haber tocado fondo

"deberías descansar Issei… estas al límite de tu aliento y has perdido por completo tu alma… si huyes ahora nadie te lo reprochara…"

Huir… sonaba tan divertido, era obvio a lo que se estaba refiriendo aquella horrible alucinación en ese momento, si se dejaba caer a si mismo en ese lugar en su estado actual, no habría nada que lo despertase hasta que fuese demasiado tarde

-me agrada esa opción…- murmuraba por lo bajo riendo levemente, era curioso, antes, en ningún momento hubiese pensado en el suicidio como una opción, pero era tal su agotamiento físico y su agotamiento mental por la constante de Raynare, que este antes que un crimen, parecía en ese momento más bien un acto de amor propio, el primero que podría considerarse legítimamente así

"es hora de una merecida siesta…si sigues con tu voluntad de vivir, me encargare de mostrarte más dolor, desesperación y sufrimiento… por lo que ahora al menos cumple con una de las promesas que hiciste… y muere para mi"


Venecia, Italia

Era menester reconocer que pocas veces en la vida, se tenía la oportunidad de visitar uno de los centros históricos declarados patrimonio de la humanidad debido a su belleza, historia y capital de la región Veneciana, aquella ciudad era reconocida por sus pintorescas calles las cuales eran bañadas por canales que atravesaban distintos puntos de la ciudad de tal manera que el tránsito vehicular era más bien escaso en comparación con el espacio que se tenía para transitar en góndolas y pequeñas embarcaciones, muchas veces ambientadas de tal manera que una atmosfera romántica fuese fácil de lograr

-oh vaya, este lugar es impresionante…-

Sin poder refundirse adecuadamente entre la población, tres personas caminaban por las estrechas calles en dirección a cruzar un puente que unía dos de estas secciones separadas por los canales a considerable altura, la suficiente para que por debajo pasasen las embarcaciones de turistas que se relajaban con la música que era tocada por las calles y la tenue luz de las farolas que recién caída la noche ambientaban el lugar con un brillo cristalino que hacia juego con la gama de colores vistosos que vestían las fachadas de sus casas, muchas de estas, bajo una estética arquitectónica basada en ornamentos en yeso y mampuestos de roca tallada a mano, haciendo imponer su identidad estética así como su longeva procedencia

-según la guía…- continuaba una de las mencionadas, sacando la mano de su amplia sotana junto a un modesto panfleto turístico que contaba de manera resumida la historia de la ciudad -…en realidad esta ciudad es un archipiélago de 118 islas unidas por 455 puentes …-

-órale…- mencionaba la primera caminando delante de sus dos compañeras -… con razón no se pueden ver carros por acá, supongo que estos puentes son muy pequeños y no resistirían el transito constante, viéndolo de esta manera, viajar entre Vaporettos le da cierto atractivo también para mi…-

-¿podemos subirnos a uno?...- preguntaba una de ellas haciendo un mohín entusiasta de tal manera que su la capucha de su sotana caia hacia atrás, revelando su cabello castaño claro atado en dos coletas

-será para después…- contestaba la líder del grupo, una chica de ojos negros y cabello oscuro reprendiéndola como lo haría una hermana mayor -… les recuerdo chicas que vinimos a este lugar como emisarias, agradecería que no pensasen en nada mas hasta que terminemos la misión. -

-¡hi!...- contestaban ambas chicas retomando el temple y la seriedad de su proceder común, si bien el lugar era vistoso por no decir menos, las tres iban enviadas por la iglesia para socavar información, recientemente se habían robado de la custodia de la iglesia fragmentos de la espada Excalibur, las primeras pistas daban a entender que los culpables de esto, intentarían ejecutar alguna especie de operación en territorio demoniaco en Japón, por lo que la acción más directa seria enfilarse a visitar aquella tierra abandonada de Dios, pero…

-¿estamos cerca del punto de encuentro?...-

-¿ves ese campanario allá a lo lejos?

-si…-

-es ahí…-

Siendo una ciudad cuya única forma de recorrerla más allá de las góndolas era a pie, la distancia entre puntos importantes de la misma eran relativamente cortos, por lo que no demoraron más de diez minutos en llegar a la enorme plaza, La Piazza era el espacio central que hacía de preludio a la enorme Basílica de San Marcos, la imponente construcción Bizantina se erigía majestuosamente abrazando aquel lugar cuya conglomeración de gente hacia que el tamaño real de esta no pudiese ser bien percibido a simple vista, a los costados de esta, una serie de cafeterías al aire libre ayudaban a que el ambiente fuese ameno para los visitantes de aquel lugar que había resguardado el Arzobispado desde la época de Federico Barba roja hasta los días actuales

Un punto de encuentro concretado por un "informante" Cuyas fuentes eran legítimas según los altos mandos de la iglesia quien tenía información sobre las Excalibur robadas, por lo que actualmente, el trio de enviadas que iría a Japón para investigar sobre las reliquias robadas, tenía la obligación primero de atender a lo que este personaje tuviese que decir, cotejar la información y actuar sobre la misma

-¿Cómo lo reconoceremos?...- preguntaba la castaña de cabello claro a su líder de escuadra, está en silencio ojeaba a las personas transitar cruzando sus caminos haciendo casi imposible diferenciar o concretar nada en absoluto

-según el padre, se debe encontrar en una de las cafeterías de este lugar…- diciendo eso ojeaba todo lo que su mirada pudiese abarcar de la prominente plaza cuyo otro extremo también tenía tiendas, bares y cafés -…al menos no tendremos que pasar hambre mientras lo buscamos…-

Era cierto, tanto la líder de escuadra como su compañera bufaban un leve suspiro al saber lo que les vendría durante la noche, encontrar al misterioso informante, topo, o lo que fuese para recoger información, cosa que al parecer, tomaría su tiempo, mucho más del que ellas quisiesen, sin embargo, la tercera quien se encontraba atrás, tenía la mirada perdida al frente, sus ojos se mostraban parcialmente apagados ante el barullo tanto de sus compañeras como de la gente alrededor, su expresión no solía variar comúnmente de una mirada afilada y centrada, sin embargo, esta vez, su mirar era apagado, meditabundo

Eran pocas las veces en las que ella se encontraba fuera del ambiente de la iglesia a menos que la misión actual lo requiriese, quizás, era por eso que para ella estar en aquel sitio tan remoto alejado de la mano de Dios era particularmente inquietante, no porque fuese ajeno a nada que ella hubiese visto antes, no

Era porque el sitio era bastante solemne

Sabía bien que aquella granja era una especie de prisión, sin embargo el aire que se respiraba en ese lugar era puro, limpio, tranquilo, el lugar estaba lleno de una paz que la hacía sentir incomoda

Ignorando ese sentimiento ella proseguía adentrándose en ese rincón olvidado de Italia, entre verdes pastizales, pequeñas huertas y cuadrillas que alojaban toda clase de animales, abriéndose paso por el lugar hasta llegar a un punto donde una edificación más bien salida de una región tradicionalista de América del norte que la de una bucólica granja italiana se encontraba un hombre anciano, cargando sobre su espalda un rastrillo

Este al sentir el contacto visual de la peli azul sobre él, detenía su marchar, acomodando su postura cansada a una más erguida y posando en sus labios una sonrisa más bien nostálgica, como la de un anciano que recibe la visita de un familiar, siendo esta percibida por la exorcista quien no podía divisar el rostro de este por el amplio sombrero caído que llevaba

Viendo que este se había detenido, ella se acercaba, interpretando el que él se girase como una invitación a proseguir, disminuyendo la distancia entre ambos, noto que pese a ser un anciano ya entrado en edad, su cuerpo aún conservaba buena parte de su complexión física de sus mejores días, solamente estaba un poco empobrecida por la paz de la labor diaria así como el mugre de la misma

-oh vaya…- comenzaba el con una voz grave pero fraterna -… esta no es la clase de visitas que sueles esperar recibir en la vida…-

Xenovia se detenía en seco, escuchando la voz del anciano dirigida cordialmente hacia su persona, haciendo una respetuosa avenía

-he escuchado mucho de usted… es un placer conocerlo…-

Ante la presentación, el anciano sonreía divertido

-es un placer para mi también querida…acompáñame hija, como he dicho antes, no todos los días tengo visitas tan especiales como la tuya, lo menos que puedo hacer es ofrecerte algo de comer mientras me cuentas a que debo el honor de tu visita…-

-entendido…-

Estaba de más decir que la presencia del anciano granjero era mucho más de lo que parecía, de hecho, Xenovia no podía evitar sentirse un tanto intimidada de estar caminando atrás de él, el hombre de alguna manera expelía aun cierto poder, muy lejos del ámbito sagrado que debería cubrir a alguien que recibió la misma "bendición" de ella

¿Por qué alguien como él termino en una situación tan triste? Un noble guerrero que cayó en desgracia y ahora pasa sus días condenado a vivir en ese lugar sin nada más que la rutina hasta el final de sus días, esa era la razón por la cual ella estaba ahí

-¿Cómo te llamas?...- preguntaba el anciano sin voltear a mirar a su visitante, está siendo tomada un tanto por sorpresa por su anfitrión tocia levemente para retomar la compostura

-mi nombre es Xenovia, es un placer…-

-ah bien, supongo que ya sabes quién soy, pero no está de más ser formal… Vasco Strada…-se presentaba a si mismo sonriendo de oreja a oreja -… un placer conocerte…-

-¡Xenovia!-

-¡¿uh?!...- la peli azul era devuelta abruptamente a la realidad por el llamado de su compañera de grupo

-¿cómo que uh?¿te encuentras bien?...- preguntaba la chica de cabello castaño y ojos violetas -… te he notado extraña desde hace un tiempo…-

-no, para nada, me encuentro bien…- contestaba ella amablemente sonriendo a medio gesto, recuperando su típica expresión tras eso -… lo siento, no volveré a espaciarme de esta manera…-

-necesitamos que estés aquí con nosotros Xenovia…- reprendía la líder del grupo mirando a su compañera con reproche -… si tienes asuntos que resolver, por favor, déjalos para cuando hayamos terminado…-

-hi…-

Las tres chicas comenzaban a caminar por los alrededores de la plaza concentrándose mayormente en observar a los visitantes que disfrutaban de los distintos cafés y pastelerías de la zona, lugar donde probablemente se encontraría su informante, la noche se hacía más profunda y la cantidad de personas rondando el lugar disminuía, haciendo que la tarea se hiciese más llevadera gradualmente

Razón por la cual las tres enviadas de la iglesia no demoraron en sentir una fuerte presencia que las estaba enfocando a lo lejos, haciendo que se girasen en dirección a un modesto puesto donde sentados en una silla en el ante jardín del puesto se encontraban dos personajes, una era una mujer alta y esbelta, de cabello rubio con tinte opaco y apagado, ojos violetas cuyos rasgos faciales daban muestra de que esta tenia cerca de 30 años en apariencia humana, vestida con un traje de secretaria con corbatín rojo cerrando el pronunciado escote que se miraba de su camisa de botones blanca abierta a la altura del pecho; el otro era un hombre alto y delgado, pálido como la nieve con un cabello negro largo que llegaba hasta su espalda, de espalda se veía como él vestía una chaqueta de traje negra y pantalones del mismo color, si fuesen humanos normales, probablemente sería una pareja en la primera mitad de sus treinta años cenando disfrutando del ambiente

Nada más lejos podría estar de la verdad

Las tres chicas no demoraron en acercarse, llamando la atención de la mujer de cabello rubio, mientras que su acompañante continuaba degustando de una taza de café

-oh vaya, se estaban demorando chicas…- saludaba la peli rubia con un tono sugerente pero sofisticado

La líder del grupo pasaba delante de sus dos amigas, mirando con cierto desdén a los dos contactos, no era difícil discernir que las auras de estos eran la de unos ángeles caídos

-por su saludo, debo suponer que ustedes son a quienes la iglesia nos mandó a encontrar…-

-así es…- contestaba la peli rubia sonriente posando su mentón en el dorso de sus dos manos cuyos dedos se entrelazaban -… y ustedes son las exorcistas que enviaron a socavar información sobre la Excalibur robadas, es un placer conocerlas…-

Estando a la defensiva, las tres chicas se acomodaban en los asientos libres que se encontraban alrededor de la mesa, notando como el hombre del dúo de ángeles caídos tenía los ojos completamente rojos tintados con una enorme maldad

-querido ¿te importa si pido algo para nuestras invitadas? -

-no, para nada…- finalmente contestaba el peli negro con una sonrisa la cual no tenía nada que envidiarle a la de un tiburón -…después de todo deben estar cansadas de tanto recorrer la plaza y la ciudad, adelante, yo pago…-

En silencio, las chicas observaban como la mujer de cabello rubio y traje estilo secretaria llamaba al mesero para que les trajese a las tres una bebida con su respectivo postre, durante todo el proceso las tres se mantuvieron en silencio, a la defensiva, llamando la atención del ángel caído quien hacia como si el comportamiento de ellas fuese algo extraño para ella

-bueno, entiendo que no estén acostumbradas a tratar en buenos términos con nuestra especie…- continuaba la rubia buscando romper el hielo con las adolescentes -…¿pero que les parece si nos presentamos para romper el hielo? Yo empezare, mi nombre es Ekaterina…- con un ademan de mano, la caído le hacia la seña a las chicas para que ellas continuasen, un tanto dubitativas, se miraban las exorcistas entre sí, para luego finalmente corresponder el saludo

-un placer, mi nombre es Irina Shidou…- saludaba la castaña

-yo soy Xenovia…- contestaba la peli azul, al presentarse ella la mirada del hombre de la pareja de caídos ganaba cierto interés

-yo soy Queelag…- agregaba la líder del trio quitándose su capucha, revelando una piel pálida que contrastaba con el negro de su cabello y de sus ojos, este pese a estar atado en una cola de caballo, dejaba dos largos mechones caer por el costado de su rostro

-oh vaya, son nombres interesantes…- agregaba Ekaterina divertida, continuando con su plan para romper el hielo, la peli rubia comenzaba a charlar amenamente con las tres adolescentes quienes aún rezagadas contestaban educadamente, sin embargo, la frustración y en cierta manera enojo en los rostros de ellas no demoro en hacerse presente al notar que primero, la mujer no parecía querer decir nada concreto más allá de hablar como una vieja conocida y el hombre solamente se limitaba a beber café, sin decir o aportar nada

-es usted muy amable señorita Ekaterina…- decía finalmente Queelag -…pero le recuerdo que estamos aquí por la información que tienen ustedes sobre las Excalibur, antes de proseguir con cualquier otra cosa, agradecería que fuésemos directo a ese tema…-

La peli rubia parpadeaba un tanto extrañada

-bueno, ya que insisten… querido…-

- ¿si?-

-prosigamos, es evidente que estas señoritas tienen afán…-

Asintiendo en silencio, los dos caídos se levantaban, haciendo que el trio de exorcistas hicieran lo mismo

-agradecería que nos acompañaran…-

Tras pagar la cuenta, la pareja de adultos comenzaba a caminar en dirección contraria a la basílica, siendo acompañados por el trio exorcista, poco a poco comenzaban a abandonar la región conglomerada de la ciudad y si bien no había ningún punto en esta que no estuviese rodeada al menos por tres o cuatro turistas, no demoraron en llegar a los barrios más "permisivos" de la ciudad, donde una casa especialmente grande se volvía el punto donde los cinco irían a parar

-bueno, aquí haremos lo que vinimos a hacer…- retomaba Ekaterina abriendo la puerta del lugar, permitiendo el paso para las chicas y para su pareja, al entrar al lugar, este parecía ser más grande por dentro que por fuera, el salón que los recibía era rustico, con muebles de carácter patrimonial cuyos tonos ocres predominaban y le daban un carácter sombrío al lugar

-bueno, aquí estamos…- murmuraba la mujer mirando a su pareja -…¿Kokabiel sama, creo que aquí está bien para usted no es así?...-

Kokabiel

Al escuchar tal nombre las tres chicas se pusieron en alerta, no lo notaron en su momento por la calma y la tranquilidad que reflejaba ese sujeto, pero ahora que lo habían escuchado, la apariencia física del mencionado cabía perfectamente en la descripción que tenían sobre el mas rebelde de los Cadres de Grigory

-si, aquí estará perfecto…- respondiendo tranquilamente el cadre volteaba a mirar a las tres chicas cuya tensión en su rostro era evidente -… por favor, no se alarmen, no estamos aquí para pelear, como esta adorable mujer ha dicho, hemos venido aquí únicamente para hablar de negocios, por lo que agradecería que bajasen la hostilidad a cero, como sabrán, soy de los que se siente tentado a responder a esa clase de reacciones suyas con la misma intensidad…-

Las tres sabían que estaban en una mala posición, tratar de luchar contra esos dos sujetos solo desembocaría en la muerte de las tres, por lo que atrapadas asentían, volviendo a estar en una posición neutra

-excelente, prosigamos…-

al adentrarse en el lugar, la conversación continuaba mientras los cinco continuaban caminando

-bueno, he aceptado este pequeño "acuerdo" con la iglesia con una condición…- continuaba Kokabiel siendo esta vez el quien hablaba en vez de dejar que su compañera hiciese de portavoz -…a mis oídos ha llegado una información interesante y quiero corroborarla…-

-¿de qué información se trataría Kokabiel san?...- preguntaba Queelag aun a la defensiva, ante su pregunta el cadre volteaba a girar, escudriñando con sus ojos a las tres chicas enfocándose principalmente en una de ellas

-tu, dijiste que te llamabas Xenovia ¿no es así? -

La peli azul al ser el centro de atención del cadre no pudo evitar emitir cierta intensión de combate, reduciéndola al instante

-así es…- contestaba ella con cierta seguridad y seriedad, para incomodidad de ella, la sonrisa del peli negro se pronunció ante la respuesta positiva de ella

-excelente, ven conmigo…- extrañada ante aquella orden, el Cadre sacaba de su chaqueta un sello mágico el cual no demoro en materializar en el suelo, abriendo de este un portal que al parecer llevaba a una parte de la casa la cual no se podía acceder sin este -… hay algunas cosas que debo discutir contigo, no te preocupes, como dije, actualmente hay cierta información que necesito de ti, por eso decidí colaborar con la iglesia durante esta ocasión, ni tu ni tus compañeras estarán en peligro, pero tus dos amigas se quedaran aquí con Ekaterina, ella las pondrá al tanto de la situación…-

Las tres se miraban extrañadas entre si ante la situación, el que las separaran era algo malo ¿pero porque de repente un Cadre de Grigory se encontraba tan interesada en Xenovia?

-entendido…- respondía la peli azul tras un rato mirando a sus dos compañeras -…volveré en breve…-

-no se preocupen…- agregaba Ekaterina con una sonrisa fraternal -… Kokabiel sama es un hombre de honor, si él dice que nada violara su seguridad, entonces así será… permítanme mando a traer algo de beber para charlar más cómodamente con ustedes dos chicas…-

-entendido, si Xen está de acuerdo no objetare nada…- anunciaba Queelag -… Ekaterina sama, aceptare gustosa una taza de té… ¿tú que gustas Irina? -

Viendo que su líder de escuadra podría manejar la situación, Xenovia aceptaba la invitación de Kokabiel a proseguir al interior del portal, siendo secundada por el invocador de este, al atravesarlo ya no se encontraba en un lugar habitable al parecer, el idioma arquitectónico del lugar seguía siendo el mismo, pero ahora era un salón totalmente vacío, amplio, con un techo que al parecer llegaba a los quince metros de altura del suelo y el espacio a los lados era casi el de una cancha de futbol

-bueno Kokabiel san ¿Qué desea saber de mí? - preguntaba la peli azul un tanto nerviosa, estando en un lugar tan extraño a solas con uno de los sujetos más peligrosos conocidos a lo largo de la historia

-bueno, iré directo al grano…- anunciaba el sonriendo ampliamente mirando con malicia a la exorcista -… quiero pelear contigo…-

El anuncio alerto a la peli azul quien rápidamente saltaba hacia atrás en posición defensiva, desenfundando la reliquia que llevaba a su espalda, uno de los fragmentos de la Excalibur, Excalibur Destruction

Al verla desenfundar aquella espada el peli negro torcía su gesto en uno de desagrado

-tira esa cosa, no es con la espada con la que quiero que pelees…- anunciaba este molesto, casi gruñendo -… saca tu verdadera espada…-

Xenovia parpadeaba confundida

- ¿verdadera espada? -

-no te hagas mocosa, se perfectamente que la exorcista llamada Xenovia es la actual portadora de la espada Durandal…-

La peli azul estrechaba la mirada ante aquella declaración, eran pocos los miembros de la iglesia que sabían aquella verdad

-¿Cómo sabe eso?...-

-como dije, hice un acuerdo con la iglesia, darte toda la información sobre el incidente con los fragmentos de la Excalubir a cambio de saber la identidad del actual portador de la Durandal, por lo que gustosamente me dijeron todo sobre ti… debo decir, que eres mucho menos de lo que esperaba…-

La expresión de la peli azul se torcía en una de desprecio

-pero antes de continuar con nuestras "negociaciones" te tengo que pedir una vez más que desenfundes a Durandal, como he dicho, quiero pelear contra la actual portadora de esta magnífica espada, dame ese gusto y yo a cambio te daré toda la información que necesites y más…-

Aun contrariada, ella sabía que o hacia caso o la situación se iría al caño, por lo que, resignada, invocaba la espada sagrada del espacio donde ella la guardaba, al escuchar el estruendo de la espada saliendo violentamente de la brecha temporal jalando consigo una serie de cadenas, Kokabiel chasqueaba la lengua con satisfacción

-ha sido tiempo sin ver tan magnifica espada…- susurraba el para sí mismo mientras observaba el movimiento casi artístico con el cual la chica de cabello azul posicionaba esta misma para pelear, por lo cual el hacia lo suyo, invocando dos espadas de luz

-veamos mocosa si tienes lo necesario para empuñar esa joya…-

Sin decir mucho más, los dos se arrojaban el uno contra el otro, arrancando un fuerte estruendo cuando ambas espadas colisionaron entre si


-mmmmmmmmm….-

Poco a poco, cierta persona volvía a realidad, abriendo sus ojos que observaban el ambiente de manera borrosa hasta que parcialmente ganaban el enfoque necesario para ver con claridad, al hacerlo, noto como se encontraba en ese momento en un lugar desconocido para él, el techo era de madera así como las paredes, algo similar a una suerte de cabaña

-¿Dónde estoy?...-

Al mirar a los costados observo que en efecto se encontraba en una cabaña equipada con muebles de madera tallados a mano de manera rustica, en el piso a unos metros de él se encontraban herramientas para tallar madera, atrás de estos en una repisa, una serie de estatuillas finamente esculpidas y otras tantas a punto de terminarse

-oh vaya, despertaste…-

Y de desprovisto, una voz llamaba su atención, al girar al otro lado de la habitación se encontró con un hombre al parecer en sus cuarenta años, cuyo cabello plateado era corto en la parte superior pero que a sus costados caía con gracia hasta su pecho, sus rasgos faciales eran afilados y bien definidos siendo apoyados por una fina barba de chivo que cerraba en punta, este se encontraba vestido con un traje consistente únicamente en una suerte de Gi de color azul

-¿uh?...- jadeaba confundido el sujeto herido, tratando de articular sus recuerdos

-es un alivio ver que estas bien, estabas bastante mal herido y parece ser que no has pasado por buenos días… Hyodo Issei….-

La mención de su nombre trajo a la realidad al castaño, haciéndolo mirar desconfiadamente al sujeto que lo había cuidado

-¿Quién es usted y como sabe cuál es mi nombre?...-

-eres bastante famoso actualmente…- contestaba él peli platino -… eres el Sekiryuutei actual, aquel que desafío con sus propios puños a un demonio milenario de la casa Phoenix pese a tener poco conocimiento del mundo demoniaco, debo decir que es un placer conocer a alguien tan especial como tu…-

Tan especial

Hacía tiempo nadie le daba unas palabras de ánimo, tampoco ayudaba que él no sintiese que las merecía

-… y sobre mi nombre, no tendría sentido decírtelo actualmente, pero si gustas, puedes llamarme Kensei…-

-¿Kensei?...-

-si…- contestaba el con una sonrisa amena y condescendiente, desplegando de su espalda diez magistrales alas demoniacas que prácticamente rompieron tanto la pared como el piso, desplegando así mismo una poderosa atmosfera demoniaca por toda la casa -… y al igual que tú, soy un demonio…-

La masiva ola de poder aturdió momentáneamente al castaño quien sintió su estómago revolcarse ante la repentina exposición a tal energía. Él miraba a su salvador quien pese a tener una sonrisa tan fraterna, desplegaba una cantidad insana de poder, casi ahogándolo con este mismo, no demoro en comenzar a jadear al no poder resistir la presión demoniaca de este

-oh, vaya disculpa…- decía Kensei guardando sus alas -…deje salir más poder del que pensaba, debió haber sido duro para ti…-

Al desaparecer el amonto excesivo de poder, Issei volvía a respirar normalmente, sintiéndose aliviado de haberse quitado esa presión de encima, sin embargo, ahora el tema de quien era ese sujeto lo estaba comenzando a molestar

-así que un demonio…- murmuraba el castaño por lo bajo, más al recordar que el voluntariamente estuvo dispuesto a suicidarse en el bosque a solas de todo el mundo -…¿Cómo fue que me encontró?...-

El peli platino miraba al techo de manera un tanto inocente, o más que inocente, como infantil

-pues bueno, el lugar donde acostumbras ir a teñir a los arboles con tu sangre está cerca de este pequeño hogar, hace un tiempo que te veo entrenar en este denso bosque, por lo que no perdí noticia de ti cuando caíste inconsciente por el hambre, las heridas y el cansancio…-

Al mencionar eso, Issei miraba sus puños, ya se encontraban vendados nuevamente con gazas limpias, así como sus otras heridas en su cuerpo

-vaya, no pensé que hubiera más demonios en la ciudad, fuera del grupo de Buchou y de Kaicho…claro, si ignoramos a los demonios rebeldes-

-realmente no los hay…- contestaba Kensei sentándose frente a su mesa de comedor rudimentaria -…son pocas las veces que vengo a este viejo lugar a relajarme un poco, como puedes ver, mi hobbie es la artesanía, sin embargo, tu presencia en estas cercanías ha llamado mi atención, por lo que decidí vivir aquí durante un tiempo…la verdad me gusta ver a los jóvenes talentos entrenando tan arduamente-

Issei parpadeaba varias veces confundido ¿ese hombre lo estaba elogiando por su arrebato por las noches? Casi parecía un chiste

Por eso mismo no pudo evitar reír con auto desprecio

-jah, entrenamiento…- bufaba el sarcásticamente -… entrenar es hacerse más fuerte, lo que he hecho estas noches no ha servido de nada…- agregaba el burlándose de si mismo apretando sus puños -… lo único que he hecho es demostrar lo inútil que soy…-

En respuesta

El demonio peli platino sonreía con satisfacción

-exactamente…-

-¿uh?...- la respuesta había descolocado a Issei

-no lo entiendes Issei kun…- comenzaba el como un tutor complacido -… hacer mil flexiones, hacer mil sentadillas, comer sanamente y respetar horarios de sueño, ¡todo eso es falso! - gruñía el peli platino autoritariamente -…¡nosotros los demonios no necesitamos de tal basura para alcanzar la cima!¡ la auto perfección es simple masturbación, la auto destrucción es el camino máximo que conlleva a la evolución…-

Aun extrañado ante tales declaraciones, el castaño escuchaba todo con atención, era extraño ¿Por qué era tan atrayente lo que le estaba diciendo Kensei?...-

-yo también en su momento supe lo que era ser débil Issei…- comenzaba este a manera de monologo, con enorme satisfacción en su rostro al contar su historia -… vivía aburrido, simplemente mirando el tiempo pasar mientras observaba la tranquilidad y la paz que se iba asentando en el mundo, una falsa paz que no es más que una mentira, una mentira igual de grande que tu oportunidad de ganar contra un demonio de la casa Phoenix con tu simple esfuerzo y dedicación…-

El castaño estrechaba sus ojos

-… te mintieron Issei, todo eso solo fue un triste espectáculo del mundo para acabar con un gran potencial como el tuyo, te tienen miedo…- relataba Kensei con emoción en su voz, arrancando un alarido de sorpresa del castaño ante tal revelación -…por eso mismo buscaron aplastar tu espíritu, todo el mundo se ha confabulado en tu contra únicamente por que tu potencial es demasiado para manejar…-

El castaño aun extrañado por tales palabras, no se creía nada de ese discurso, parecía tan irreal

-seguramente el inframundo querría perder el tiempo solamente para aplastar mi espíritu según usted, por favor, deje de halagarme tanto falsamente…-

Para extrañeza aun mayor, la sonrisa de Kensei se hacía más afilada sin dejar de ser fraterna

-¿no se te ha ocurrido pensar que las cosas que te ocurrieron fueron demasiado conveniente?...-

Ante eso el castaño abría sus ojos confundido, mirando con extrañeza completa la peli platino quien recostaba su mentón contra su puño

-te contare un pequeño secreto, conozco al buen Sirzech y a toda esa alcurnia demoniaca mejor que muchos, porque a todos los vi crecer…- aquella declaración alertó a Issei, ¿Qué quería decir eso? ¿que ese era un demonio milenario? -…nada obligaba a Rias Gremory a casarse con Riser Phoenix en estos momentos…-

-¡ah!...- al escuchar aquello Issei quedaba de piedra, dándole cancha a Kensei para continuar

-…como sabrás, los demonios tenemos una vida en extremo longeva, el largo de nuestra vida se puede contar por milenios entre algunos por lo que, como norma general, esta clase de compromisos se hace cuando ambas partes han cumplido el siglo de vida, a nuestros ojos es imposible que una chica de 17 años tenga lo necesario para cumplir a cabalidad con los deberes que infieren a los 72 pilares, por lo que poco a poco desde el nacimiento, a nuestros congéneres se les hace una preparación de no menos de 40 años para afrontar los retos de nuestras vidas que superan el largo de la vida de los imperios, la prioridad de nosotros los demonios de sangre pura al ser tan pocos es concentrarnos en la reproducción, razón por la cual a tu ama la amarraron con los Phoenix para engendrar un demonio supremo de dos de las mejores familias del inframundo, pero una relación de este estilo cuando una de las partes no lo desea muchas veces conllevo al suicido de la parte no colaborante en muchas ocasiones, haciendo más inherente nuestro problema de la población, por lo que hacía tiempo se dejó de obligar a los más jóvenes a casarse y procrear y se les dio la oportunidad de vivir sus primeros años de vida hasta de la manera que lo deseasen, que ya habría tiempo cuando ya hubiesen conocido el mundo para poder profundizar lazos entre castas con el paso del tiempo, al vivir tanto tiempo es un resultado casi por osmosis la interacción entre nosotros porque solo nosotros nos podemos entender entre los pocos en nuestra misma condición…-

Issei estaba sin habla, no pensaba mucho sobre ese tema de vivir milenios, pero si lo pensaba a cabalidad, era cierto ¿Por qué obligar a alguien tan joven a casarse con alguien que le superaba la edad en milenios? En un principio creyó que era por eso mismo, por el tema de procrear demonios de sangre pura por la baja población de la actual, pero si era como decía Kensei, que la parte que no deseaba tal trato muchas veces buscaba la salida más extrema y que no era la primera vez que se veía eso ¿Por qué se repetía actualmente?

Casi como si leyese su mente, el peli platino continuo

-sin embargo, ocurrió que por primera vez desde que aparecieron las Evil Piece, uno de los Dragones legendarios se unió a uno de los futuros líderes de las castas demoniacas ¿te imaginas amarrar a uno de los seres que puede asesinar Dioses al brazo demoniaco? -

¡AH!

El grito de sorpresa del castaño se desapareció en el aire permitiéndole al peli platino continuar

-es una oportunidad de oro, pero, lamentablemente tu ama como dije, es inexperta para nuestra sociedad, por lo que mejor era otorgarle el mando del dragón emperador rojo a un demonio más experimentado… y la única forma de hacerlo era…-

-casándola con uno para que fuese de su propiedad…- finalizo el castaño con su voz temblando ante tal verdad

-Bingo…- aplaudía Kensei divertido -… amigo mío, tu eres del tipo de sujetos para el cual el sol únicamente sale para humillarte…- tras murmurar eso, la mirada del peli platino se hacía en extremo afilada -… los dragones fueron seres detestados por Dios, por lo que no puedes ignorar la posibilidad de que Dios te odie, de que él nunca te quiso, que con toda posibilidad el té odie, eso, es lo peor que podía pasarte…-

El castaño temblaba en la cama, apretando las sabanas con fuerza y con ira, ¿Rias, Asia, ambas habían tenido que pasar por lo que estaban pasando únicamente porque la sociedad demoniaca quería amarrarlo?

-tu potencial es demasiado grande para dejarlo ser libremente, durante milenios los dragones celestiales erradicaron a cuanto enemigo tuvieron en su camino, era obvio que tan pronto alguien pudiese tener la oportunidad de explotar su potencial para ellos no la desperdiciarían, aun si eso representaban sacrificar a cuantos inocentes fuesen necesarios…-

Issei seguía iracundo en su cama, ¿ósea que todo fue un espectáculo para humillarlo y someterlo? ¿porque? ¡no tenía la culpa!¡él no deseo nacer con ese monstruo dentro de sí!¡¿por eso ahora Rias y Asia eran tan miserables?!¡¿por su culpa?!...-

-¡¿pero por qué?!...- gritaba el castaño iracundo al peli platino -…¡¿Por qué hicieron eso si soy miserablemente débil?!...-

Como respuesta Kensei se levantaba del asiento mirando con cierta prepotencia al castaño, casi despectivamente, pero sin dejar de sonreírle

-tu no eres débil Issei…- comenzaba Kensei alzando su mano divertido -… actualmente eres poderoso…- ante el gesto de extrañeza y de sorpresa del castaño, el demonio continuaba -… me puedes ver como un demonio poderoso, pero no soy un bonito copo de nieve, tu y yo somos la misma materia orgánica en descomposición, somos parte del mismo montón de estiércol…hace mucho tiempo yo también toque fondo, fui aplastado tanto que mi ser no era absolutamente nada, sin embargo, al tocar fondo, también podemos volar más alto que nunca antes, solo tras haberlo perdido todo seremos libre de hacer cualquier cosa, el desastre nos da la cabida para evolucionar a la disolución y al caos…-

Issei se sentía extrañado por ese sujeto ¿Quién era y por qué le hablaba asi?¿por qué le contaba aquella verdad? De momento eso no le interesaba realmente

-¡si!...- decía Issei con ira reprimida -…¡siga diciendo eso!¡solamente soy un pobre desgraciado que he caído en lo más bajo!...- gritaba este con auto desprecio, sin embargo…

-¡así que dígame como!¡si usted dice que usted y yo somos el mismo pedazo de estiércol!¡¿Cómo puedo hacerme tan poderoso como dice que puedo hacerlo?!...-

Actualmente nada de lo que hiciese lo haría poderoso para proteger a Rias y a Asia, su entrenamiento no servía, este no le daría el poder para arrebatarle a los demonios la libertad de ambas chicas, y de hecho, estaba cansado, francamente cansado de creer que haciendo las cosas de la buena manera haría la diferencia

Estaba dispuesto a dar su alma al diablo

El peli platino sonreía de manera divertida

-Issei..¿deseas el poder?...-

El castaño un tanto extrañado miraba al piso, de alguna manera la forma de hablar de ese sujeto le emocionaba bastante

-..el poder…-

-si, el poder…-

-el… poder…LO DESEO…-

La sonrisa suficiente del Kensei apareció como gesto de victoria

-que asi sea…-

Habiendo hecho el pacto, Kensei liberaba sus brazos de su posición, alzando su mano izquierda a la altura de su rostro comenzando a emanar una luz rojiza de este

-mi puño es el aliento divino…florece o se aplastado por la semilla del poder escondido, padece ante la liberación completa de la sangre otorgada por el hijo desterrado…-

tras finalizar aquella plegaria, Kensei posaba su mano en la coronilla de la cabeza del castaño, haciendo que la luz rojiza pasase de su mano al cuerpo del castaño, al hacer contacto con el

-¡AAAAAAAAAAARRRRRRGGGGGGGGGGGHHHHHHHHHHHHHH!...-

El grito del castaño hizo retumbar la casa de madera, el nivel de dolor que estaba sintiendo era algo surreal para cualquier ser humano, no hubiese sido extraño que hubiese muerto por el shock nervioso al sentir su sistema corromperse de la manera que lo estaba haciendo, por lo cual, no demoro en caer inconsciente de nuevo en la cama, con sus ojos totalmente vacíos

-está hecho…- murmuraba el peli platino mirando las quemaduras en su mano izquierda la cual iba hasta su codo -…tú ya eras poderoso como nadie Issei, solamente te he "infectado" para ayudarte…"oh" y sé que es tarde, pero mi verdadero nombre es Rizevim Livan Lucifer, espero lo recuerdes la próxima vez que nos veamos…-


STTRRROOOOMMMMMMPPPPPPP

El cuerpo de Xenovia era estrellado contra el fondo del muro enterrándola en este y aprisionándola entre los trozos de piedra astillada, su rostro mostraba el evidente cansancio y dolor que estaba atravesando mientras que Kokabiel se mostraba igual que al inicio de la batalla, la cual no llevaba más de diez minutos, el gesto de descontento de él era resaltable

-¿eso es todo?...- preguntaba despectivamente, como respuesta Xenovia luchaba por librarse del muro, pero el daño físico era demasiado haciendo que el único resultado fuese resentir más de sus heridas sin poder hacer nada

Al ver como Kokabiel se acercaba a paso lento hacia ella, Xenovia no pudo evitar sentir terror verdadero, estaba a punto de morir en ese lugar, en una pelea tan desnivelada ¿acaso ese sería su final? Era muchísimo más patético de lo que había contemplado en algún momento

De alguna manera saber que su final estaba cerca forzó su mente a trabajar a todo lo que pudiese dar, haciendo que una serie de preguntas surgiesen dentro de ellas, todas por culpa de aquel triste sujeto

La tarde en aquella modesta cocina parecía para enmarcar viéndola a través de la ventana, el sol se ocultaba parcialmente entre las colinas tiñendo asi de un rojizo casi como el de la sangre a las verdes superficies, las nubes comenzaban a ganar un tinte azulado mientras la noche comenzaba a gestarse en lo más alto del paisaje

Xenovia miraba todo aquello con una taza de té en las manos, sin pensar realmente en el paisaje, si no en todo lo que acontecía su visita en ese lugar

-espero que sea de tu agrado Xenovia chan…- deseaba el anciano sentándose en la mesa al otro lado del comedor, ante la cordialidad de su anfitrión la peli azul negaba con su rostro sonriendo amablemente

-no tiene que decirlo, esta delicioso, gracias por el té…- Vasco sonreía complacido con tal declaración

-me alegra escuchar eso…- contestaba sentándose frente a su invitada, mirándola con cierto interés -… en fin, ¿a que debo tu visita jovencita?...-

Durante unos segundos, Xenovia se quedaba en silencio, pensativa, organizando en su mente cuidadosamente las palabras que saldrían de su boca para con el ex exorcista

-yo… solo quería saber unas cosas…- comenzaba ella con un temple sereno pero serio -… supongo que para usted no es un secreto saber quién soy…¿no es asi?...-

-así es…- contestaba el sin perder su sonrisa amable -… tu aura te precede… eres la nueva portadora de Durandal…¿es por ella que estas aquí?-

Xenovia asentía tomando la taza con ambas manos, dándole un sorbo a esta

-así es… pero también es por usted…- aquella afirmación hizo que el temple del anciano se hiciese más serio -…si soy honesta, hacía tiempo quería conocerlo… Vasco Strada, el anterior portador de Durandal, uno de los más grandes y poderosos miembros de la iglesia… ahora, caído en desgracia…- murmuraba ella esa última parte con cierta debilidad y tristeza

El anciano asentía, era de suponer cual era la duda de la jovencita frente a él

-supongo que quieres saber mi historia…- Xenovia asentía

-si no le molesta hacerlo… me gustaría que me contase que lo llevo a… darle la espalda a la iglesia…-

El gesto serio del anciano cambiaba a una sonrisa de suficiencia y casi melancolía

-no me molestaría hacerlo…- anunciaba con una voz cansada pero amena -… pero, ¿sabes lo que te puede pasar si te cuento esto? -

A aquella pregunta la peli azul parpadeaba varias veces

-¿Qué me puede pasar?...-

-si hija…- comenzaba el anciano sin perder el brillo cansado de su sonrisa -…puede que lo que quieres que te cuente eventualmente atente contra todo lo que crees…- tras pausar su hablar por unos instantes, el anciano se reacomodaba la lengua de manera ruidosa para volver a su sonrisa -…después de todo, has sido criada para no dudar, con el único fin de obedecer a la iglesia…-

La mirada de la peli azul se estrechaba hostilmente

-¿eso que tiene que ver en esto Vasco dono?...- preguntaba con cierto enojo en su tono, cosa que no incomodaba en absoluto al anciano sujeto

-que antes de contarte cualquier cosa, tienes que saber que esto atentara contra todo lo que tú crees, si estás de acuerdo con eso, procederé a continuar…-

¿atentar contra todo lo que ella creía? ¿eso era blasfemar? En fin, no importaba, ella sabía que el era un guerrero caído en desgracia, evidentemente lo que pudiese saber o decir atentaría contra todo lo que se le había enseñado, pero no importaba, ella tenía sus creencias bastante firmes y no había nada en el mundo que la pudiese hacer duda

No sabía cuan equivocada estaba

-proceda, entiendo las consecuencias…-

La sonrisa del anciano se ampliaba, dejando salir un vaho de vapor de su garganta

-ahhh, perfecto, siendo así, creo que comenzare por el inicio que te tiene en este lugar…- anunciaba él, dándole un sorbo a su propia taza -… para empezar ¿sabes dónde está tu familia? -

Un fuerte escalofrió recorrió el cuerpo de Xenovia al escuchar tal pregunta, haciendo que soltase la taza y que esta cayese sobre la mesa haciendo un ruido fuerte en aquel modesto espacio, rápidamente se recomponía con su gesto más serio

-mi única familia es la hermana Griselda quien me educo y cuido desde que yo fui abandonada en el orfanato… ¿puedo preguntar a qué viene esta pregunta? -

El anciano una vez más sonreía divertido

-mis padres también me abandonaron en un orfanato, yo también desde mi niñez tuve un fuerte apego con el hermano Uriel, un noble padre nacido en la ciudad del Vaticano el cual se encargó de que los otros niños y yo creciésemos felices bajo las enseñanzas de Dios, como a ti, el me enseño todo sobre el uso de Durandal y gracias a su tutoría crecí como fiel servidor y seguidor de las enseñanzas de nuestro señor…- tras eso, la sonrisa del anciano comenzaba a disminuir -…al igual que tu, sentí curiosidad sobre quienes me precedieron a mi como elegidos por Dios para empuñar a Durandal y por eso investigue por mi cuenta, en secreto…- la sonrisa del anciano volvía a crecer, aunque esta vez, se sentía cierta malicia de trasfondo a esta -…¿sabías que a todos aquellos quienes tienen aptitudes para empuñar una espada sagrada comparten la característica de ser huérfanos a menos de que sus padres sean miembros activos de la iglesia?...-

El ambiente se enfrió considerablemente cuando Vasco hizo esa pregunta, este ante el silencio de su invitada se levantaba para ofrecerle otra taza de té la cual ella aceptaba en silencio, así mismo el en las estanterías comenzaba a esculcar entre las cosas mientras continuaba hablando

-para la iglesia sería una perdida que alguien con la bendición de haber nacido con la Durandal bajo su brazo fuese alguien sin relación alguna con ella, o en casos peores, en asociaciones enemistadas con ellas, por lo que en muchos casos a la iglesia le toco ir a casa de estas familias y hablarles de las bondades de que su hijo tuviese una educación adecuada bajo las enseñanzas del señor, yo mismo fui parte de ese cuerpo en su momento, en aquellos días no creía que hubiese nada mejor que tener aquella oportunidad…- tras anunciar aquella anécdota, un gemido cansado escapaba el anciano mientras cerraba la alacena y volvía a la mesa -… como entenderás, muchas de estas familias no se sentían a gusto con la idea de disolver su núcleo familiar, por lo que… muchas veces se tuvo que proceder de manera más… arbitraria para hacerles ver nuestro punto de vista…-

-¿manera arbitraria?...- preguntaba Xenovia un tanto confundida

-así es…- contestaba el con tristeza, así como arrepentimiento -… como te dije, para la iglesia, la perdida de estos potenciales era inaceptable, por lo que muchas veces, se procedió a "recoger" a estos niños bendecidos, aun a costa de los propios padres…-

Los ojos de Xenovia se abrían tanto como sus cuencas lo permitían

-¡¿entonces?!...-

-si, muchas veces se procedió a "retirar" a los padres y familiares de esta ecuación, llevando a los niños potenciales desde su más tierna edad a los orfanatos, para que creciesen únicamente con lo que la iglesia les inculcase… te dije que lo que te iba a contar haría temblar tus bases, por lo que no te pediré perdón por estas fotos que te voy a mostrar…- pasándole dos viejas fotos de revelado, el anciano observaba como al principio el gesto de la peli azul era de confusión, pero que poco a poco se convertía en uno de negación absoluta teñida de terror

-…esto… esto no es cierto…-

El anciano asentía

-cuando fui consciente de esta verdad, no pude evitar sentir pena por mis congéneres, era cierto que algunos si fueron abandonados desde niños y obtuvieron su bendición con la fe que ganaron al crecer, pero para los infantes bendecidos la historia fue distinta, un día, a mis oídos llego la noticia de que se había encontrado a la siguiente persona bendecida para empuñar a Durandal, por lo que decidí seguir al cuerpo de investigación que enviaron por ella y a su familia…-

Xenovia observaba ambas fotos con sus manos temblando

La primera era la de un joven matrimonio cuya pareja era conformada al parecer no superaba los 25 años, la cual en los brazos de la mujer se encontraba una niña con poco más de ocho meses de haber nacido, eso daba a entender ese corto cabello azul y el mechón de cabello rebelde que comenzaba a crecer en su cabeza

-así es, esos eran tus padres…-

-¡ah!...- el gemido de sorpresa de la peli azul ante esa revelación fue suficiente para que ella comenzase a temblar mientras observaba la otra foto

-tus padres te querían muchísimo, al parecer tu madre había sido diagnosticada con una enfermedad que no le permitiría concebir hijos, por lo que, para ellos, fuiste una genuina bendición del cielo, te amaban por sobre cualquier cosa, era obvio que no te dejarían ir de ninguna manera, por lo que la iglesia mandaría a alguien para que los convenciera… de una manera u otra…-

La otra foto, era una donde se encontraba Griselda Quarta sosteniéndola a ella en brazos mientras otros dos exorcistas salían de la entrada de un modesto y humilde hogar dejando la puerta de este abierta

-… la encargada de esta labor tiene dos labores, neutralizar a los familiares y adoctrinar al infante para que sirva y crea únicamente en la iglesia…-

La boca de Xenovia temblaba sin control mientras lagrimas caían de su rostro

-así es, tú fuiste arrebatada de tus padres por la iglesia… y fue la hermana Griselda quien se encargo de eso-

Al recordar aquella horrible verdad, ella comenzó a luchar con mas fuerza para liberarse, sin resultado alguno, por eso mismo cerro sus ojos al ver como la mano de Kokabiel finalmente la alcanzaba, entregándose a su irremediable final

O a lo que ella pensaba que sería eso

CRACK

TROOOOMMPP

Para extrañeza de ella, Kokabiel la había arrancado del muro y arrojado al suelo, haciendo desaparecer sus dos espadas de energía desapareciendo toda intensión de batalla

-que patético ¿este es el poder de la actual portadora de Durandal?...- preguntaba este de manera despectiva -… me das asco…-

Xenovia se levantaba poco a poco del suelo, tratando de recomponerse, pero en efecto, estaba totalmente derrotada, a duras penas si podía sostenerse sin dejar de empuñar su espada

-supongo que aun eres una mocosa…- comenzaba el con acidez en su voz -… no te pareces en nada a Vasco…-

A la mención de aquel nombre, la peli azul miraba al Cadre confundida

-¿conoce a Vasco dono?...-

El peli negro asentía

-es el único ser humano que se ha ganado mi respeto derrotándome en batalla…- anunciaba el desatándose su camisa de botones negras, revelando una cicatriz al costado de su cuerpo -… era todo lo que un ser humano tenía que representar, fuerte, audaz, alguien con quien sentí el verdadero placer de luchar sin reserva… en cambio tú, eres una decepción…-

La peli azul trataba de alzar de nuevo la espada en señal de batalla, siendo un esfuerzo totalmente inútil, en respuesta a este Kokabiel materializaba de la nada un modesto trono en el cual procedía a sentarse cruzado de piernas mientras que el mismo trono le servía una taza de té

En efecto, ella era consciente de su falta de poder en comparación con Vasco Strada, de hecho, él le había hecho una excelente demostración de su poder, reduciendo aún más su moral y espíritu

-sé que aún me falta poder…- comenzaba ella caminando tambaleante hacia Kokabiel quien la miraba con desprecio -… pero tengo una razón para forzarme a ser tan fuerte como Vasco dono, cuando lo sea… cruzare espadas gustosamente contigo…-

Kokabiel en un principio hubiese desechado tal pérdida de tiempo, ella era un peon de la iglesia, un miserable títere, era obvio que esta nunca le daría las herramientas para que ella tomase control completo de su poder por sí misma, sin embargo, actualmente la situación era otra

De reojo, el podía observar como ella a diferencia de otros títeres de esa organización, tenía fuego en su mirada, tenía un destello especial, algo que la hacía brillar

En efecto, ella tenía un móvil personal y al parecer uno de peso

La semilla de la duda había sido sembrada en ella, asi como lo fue con Vasco en su momento

Eso hizo que una sonrisa apareciese en su rostro

-pero puede que me esté equivocando…- anunciaba este divertido llamando la atención de la peli azul, sentándola en otro trono que no demoro en invocar -…supongo que ya hablaste con Vasco Strada en persona…-

-sí, así es…-

En respuesta a eso, Kokabiel le arrojaba un objeto a la peli azul quien lo recibía a duras penas, al verlo sus ojos se abrieron completamente

-¿esto es?...-

-lágrimas de Phoenix…- contestaba el ángel caído dándole un sorbo a su taza -…apresúrate y regenera tus heridas, nosotros dos tenemos mucho de que charlar…-

….

Tras cerca de dos horas, el portal se abría nuevamente en la sala de aquella casa en Venecia, dejando salir de esta a Xenovia cuyo traje estaba rasgado producto de su pelea, sin embargo, ella salía sin herida alguna, cargado en su espalda a Excalibur Destruction y en su puño a Excalibur Rapidly

Esto no fue ajeno para ninguna de sus dos compañeras

-¡esa es!...-

-si…- anunciaba Kokabiel saliendo del portal tras Xenovia quien no decía nada ni mostraba mayor expresión en su rostro -… una de las Excalibur robadas, me tome la molestia de arrancársela a Freed Sellzen de sus frías y tiesas manos…- anunciaba el caído con prepotencia -… su amiga asi como ustedes ya cuentan con la información que les pensaba proveer, por lo que nuestra cooperación ha terminado…- finalizaba el peli negro volviendo a entrar al portal -… Ekaterina, vamos…-

-si señor…- asentía ella girándose para hacer una avenía a las tres exorcistas -… Irina, Queelag, un placer haberlas conocido, espero tengamos el gusto de volver a encontrarnos…-

Sin decir nada más, ambos ángeles caídos desaparecían de la presencia de las tres chicas quienes al ver que el portal se cerraba por completo, comenzaban a hablar

-¡rápido Xenovia!¡¿Qué ocurrió con Kokabiel alla adentro?...- preguntaba la peli negra realmente intrigada

-¡si!¡¿además por qué tu ropa está cortada?!¡¿te enfrentaste a Kokabiel tu sola?!...-

-algo así…- contestaba Xenovia restándole importancia con su gesto típico -… prosigamos, les ire contando en el camino…-

Sin mucho más, las tres chicas se retiraban del lugar mientras Xenovia les contaba lo ocurrido con Kokabiel, guardando detalle de la parte más personal de toda la conversación, algo que ahora estaba tallando lo más profundo de su alma llena de dudas y confusión

¿dime una cosa exorcista, Vasco ya te ha hablado de "la verdad que te hará libres ¿no es así?"

-Haz lo que te he pedido y a cambio yo te diré la verdad que el pretende que encuentres por ti misma, al parecer no ha cambiado nada, sigue siendo un imbécil que cree que todo el mundo está preparado para todo, para algo tan complejo como esta verdad sé que necesitas ayuda-

Mientras charlaba con Irina y con Queelag, el gesto de la peli azul se ensombrecía un poco más, aquella petición hecha por el Cadre no la dejaba de confundir

-¿Qué es lo que quiere que haga?...-

La sonrisa del caído se hacía enorme y de dientes pronunciados

-Ya que tienes que ir a Japón para recuperar las otras dos espadas, necesito que tomes la cabeza de cualquiera de los miembros de la nobleza de Rias Gremory o de Sona Sitri-

Ella era consciente que hacer eso era una locura, el que ella fuese a territorio demoniaco a arrebatarle la vida a cualquier miembro de esas dos familias era inconcebible puesto que generaría el avivamiento del conflicto entre el cielo y el infierno, algo totalmente contra producente según su labor con la iglesia, sin embargo

-"la verdad que te hara libre"

Era obvio que no podía creer de buenas a primeras en lo que alguien como un ángel caído pudiese decirle, sin embargo, esto iba de la mano con todo aquello que Vasco le había revelado, además el mismo Kokabiel había revelado tenerle estima al antiguo exorcista por lo que pudiese que lo que dijese fuese verdad

"una verdad, que me hara libre… y me permitirá empuñar a Durandal con todo su potencial…"

¿Qué debería hacer?

El resto de la noche fue bastante largo para ella, ni que decir del viaje a Japón


-¡ah!...-

De desprovisto, Issei abría los ojos mirando al cielo despejado filtrándose entre las ramas y las hojas de los árboles, sintiendo la pesadez en su cuerpo, comenzaba a levantarse, recordando que poco antes de caer en la inconciencia, estuvo haciendo su típica rutina auto destructiva a la cual solía llamar entrenamiento

-qué extraño… no me siento cansado…- murmuraba para sí mismo mirando sus puños algo extrañado, -…no recuerdo haberme cambiado los vendajes

Ignorando momentáneamente aquel factor de antemano, se levantaba, estirando su cuerpo dando unos pasos hacia adelante para sentir que estaba pisando algo extrañamente blando

-¿uh?...-

Al mirar al piso, el terror invadió su ser

-¡aaaaaarggggg!...- grito aterrado cayendo al suelo, para notar que su mano había aterrizado sobre algo suave también, obligándolo a mirar el alrededor con más detalle, la escena en si era demasiado pesada y escatológica

-¡¿pero qué fue lo que ocurrió en este lugar?!...-

El piso a su alrededor se encontraba cubierto por el cadáver de una fuerte cantidad de animales del bosque totalmente despedazados, despellejados o destripados cubriendo el piso terroso y cubierto de hojas, partes de estos colgaban en las cortezas de los arboles destrozados así como en las hojas de las ramas mal altas

Aun asi, el extrañamente no estaba manchado de sangre

El miedo no demoro en inundar su corazón, algo realmente malo había acabado de ocurrir

No tenía idea de lo acertado que era ese pensamiento

final capitulo 1

notas de Bustercall

bueno, que puedo decir, esto es algo que no esperaba que saliese a la luz, digo, tengo otros 14 fics encima y no quiero coger el ritmo de ciertos escritores del fandom quienes cada que van al baño y hacen fuerza, suben un nuevo fic al fandom, sin embargo, esta vez hubo algo que me hizo retomar esta idea y bueno, finalmente subirla

de hace tiempo vengo charlando con Aereth y sugirio la idea de reavivar este fic, obviamente trabajando en equipo, entre la peticion de un escritor al cual respeto y el honor de trabajar con el, pues se dio que subiese este primer capitulo el cual ustedes acaban de leer, nada, esperar que sea lo que se espera del trabajo de ambos

como algunos notaran, se han trastocado algunos detalles, el que cabe resaltar con mas fuerza es el papel de Vasco Strada, en este fic decidi modificar un poco lo que contaban de el en la novela para darle cierto contexto al tema de la forma en la que funciona la iglesia, el resultado espero que sea el adecuado, por los demas pues lo tipico, la inclusion de las referencias que solo unos pocos notaran la cual siempre ha sido mi toque personal

ultimamente no he podido escribir en norma por dos razones, una, mi trabajo actual se ha chupado mi alma por completo y no me deja tiempo de absolutamente nada mas que por las noches y la otr es por que mi lap, si, aquella que les dio a ustedes mis fics desde lazos que unen hasta siempre estare aqui para ti murio, y me tomo tiempo encontrar un computador que lo reemplazara,( y que pudiese pagar obviamente) pero ya ven, aqui se esta y se subira siempre con la mejor intencion de entrenerlos bola de !"#$%&/()=?¡

sin mas, cierro aqui agradeciendo... no se, ¿que el sol brille y los pajaritos canten? algo se tendra que agradecer, hasta la otra

Palabras de Aereth

Bueno, aquí una breves palabras del "Genio Malvado"… no puedo contener la emoción de ser parte de esto, sinceramente fue algo que nació de la espontaneidad de una sencilla conversación entre dos escritores y ahora colaboradores (y posiblemente socios en el crimen) donde se sacó a la luz mis deseos de tomar bajo mi pluma lo que fue "El Jardín de los Pecadores"; pero las cosas no salen como uno espera… (¿Qué en la vida es así?) Termino convirtiéndose en trabajo conjunto.
Claro que solamente fui aportando ideas tras ideas, para que el buen Bustercall echará manos a la obra presentando este prólogo.
Espero ser más proactivo en los próximos episodios (de hecho reitero eso ultimo), y ver en que se convertirá este historia. Podría extenderme más pero no lo veo necesario, solamente me resta agradecerle al "escrito en traje de paño" por salvar un escrito mío (si me gusta elogiar y hacerle la barba) y decirle que aquí nos veremos por un tiempo.
Mi único temor es… ¿El mundo está preparado para esto?