Un juego nuevo:

Tarde en el día caía el sol en la ciudad, en cierto barrio y en cierta esquina. El grupo de jóvenes salían de un día completo de estar encerrados en el ciber camino derecho a un bar para sus tragos habituales, sus miradas lucían cansadas y sus ojos intimidaban a quienes tenían la desgracia de pasarse cerca de ellos. Cuando un grito que rompió el silencio se hizo escuchar.

-¡Mesero! 4 cervezas por aquí – Dijo el más alto de los muchachos mientras con su brazo tomaba por el cuello a uno de sus compañeros en forma amistosa.

El mesero se acercó tras el llamado y dijo sin poder sostener la mirada.

-Mi jefe me ha ordenado no darle más nada hasta no tener pago lo que deben de sus anteriores salidas. – Mientras intentaba parecer autoritario.

Aquel joven alto lo miró desde su asiento y bruscamente se levantó parando en seco a escasos centímetros de su rostro, al mismo tiempo que lo rebajaba tras una mirada intimidante.

-Creo que no nos has oído, he pedido 4 cervezas para mí y mis compañeros, no querrás hacerlos enojar ya que vienen de una muy mala racha al Call of Duty y no creo que tengan problema en golpear a un flacucho como tú solo por unas cervezas. – Dando unos pasos más hacia adelante y mirando hacia atrás reforzándose con el apoyo de sus compañeros.

Sin decir una palabra el mozo vuelve con 2 cervezas y las pone sobre la mesa de aquellos jóvenes, dando rápidamente media vuelta para tomar camino hacia otra mesa.

-¿Dónde crees que vas? Pedimos 4 cervezas aquí – Dijo otro de los jóvenes que cubría su rostro con una capucha parando en seco a el mozo.

-S..Se me ha dado permiso solo para eso – Balbuceo el hombre con nerviosismo.

-¡¿Qué?! ¡No me vengas con esa bola hoy! – Volvió a replicar el más alto tras tirar las cervezas al piso con ánimo de un estrepitoso escándalo.

Acto seguido los 5 jóvenes restantes se pararon de sus bancos descuidados sin miedo de pisar los trozos de vidrio y los charcos de cerveza viendo quien se atreveria a hacer algo al respecto.

-Ya, ya, es suficiente Trevor - Dijo uno de sus amigos el cual llevaba un gorro gris, tomándolo levemente del hombro con afán de calmarlo.

- ¿Qué me quieres decir Fates? – Replico rápidamente Trevor.

- No hay necesidad de esto, ven vamos a mi departamento creo que tengo unas cervezas y unos cigarrillos. – Dijo sin saber porque era que había detenido a su amigo.

El joven pareció aceptar las palabras de Fates simplemente dando media vuelta y dirigiéndose hacia la salida con la mirada de todos clavadas sobre ellos, quienes caminaban con total impunidad por el lugar. Mientras se escuchaba desde el fondo –Malditos vándalos, creen que pueden hacer lo que deseen.

Ya habiendo totalmente oscurecido los jóvenes habían iniciado una ronda de Póker mientras disfrutaban de sus cervezas, fumaban y hablaban de sus partidas de esa misma tarde.

-¿Fates, que fue lo que sucedió en la última que te saliste? – Dijo uno tras seguir el hilo de la charla y callando a los demás tras esto.

- Si, me pareció bastante raro – Acotó otro a la continuación de este esperando una respuesta.

- Bueno, recibí un mensaje bastante raro de un tipo que buscaba jugarme un 1v1 en la pista Derail. Su user no lo recuerdo pero tenía que ver con un ciervo, lo cierto es que este tipo me destrozó, en todo momento parecía saber dónde era que me encontraba aunque el mapa fuera enorme, me sentía realmente como una presa de él. Me mató creo unas 6 veces hasta que le pille el truco, dejé que me siguiera hasta donde yo quise que él estuviese y de allí le di un cómodo Headshot. Acto seguido se desconectó y nos fuimos de allí. – Explico el joven de piel atigrada y cabello albino.

-Típico de cobardes – Añadió uno de los que estaban sentados en la mesa - Les soplas la estrategia y corren como niñas – Mientras le daba un largo trago a su vaso de cerveza.

-Si… - Termino por decir pensativo y rápidamente volviendo al juego.

Terminada la noche y amaneciendo cada uno de los jóvenes habían perdido casi todo su dinero, exceptuando a Eddy, el chico bajo con capucha que parecía todo un estratega a la hora de jugar por dinero. Tras risas y saludos todos abandonaron el lugar dejando un desastre el cual obviamente Fates no limpiaría. De allí se fue directo a su cama para dormir hasta la tarde de ese día, para volver a la rutina del ciber y jugar otras partidas al Call of Duty.

Al despertarse el departamento estaba perfectamente ordenado con una nota sobre la mesa que decía: "Querido, me tome la libertad de limpiar este lugar por ti y cambiar los envases de cervezas por unos nuevos, espero no hayas tomado demasiado. Por cierto el plomero Tom me dijo que necesita un ayudante, es una buena oportunidad para que comiences con el empleo." Tras ver la nota la arrugó y la arrojó al cesto, su abuela que vivía en el mismo edificio que él, había llegado por la mañana y había visto el desastre ocasionado la noche anterior. Camino al ciber vio una persona con una chaqueta que decía *LightBlue_Deer Mid*, pareció reconocer ese nombre y comenzó a aumentar la velocidad en afán de alcanzar a quien llevaba ese atuendo negro y morado. Esquivando y empujando gente termino por perder a esta persona y por casualidad terminar parado justo frente a la puerta del ciber del barrio. Se quedó mirando unos segundos más hacia los costados esperando poder divisar esa persona, tras rendirse entro al establecimiento el cual por más de ser solo de barrio estaba equipado con varios tipos de consolas, computadoras de alta gama y mesas de billar y ping-pong. Por lo cual siempre estaba abarrotado de gente, aunque la pandilla de Trevor siempre tenía un lugar reservado para sus 6 miembros y una pantalla dedicada a pasar sus partidas, cortesía del dueño del lugar primo de Eddy.

Ni bien se sentó en el asiento libre y saludo a sus amigos, abrió su cuenta para ver que tenia un mensaje de la cuenta *LightBlue_Deer* diciendo: "Ei, perdón que me haya desconectado ayer. Fue una buena partida realmente me tomaste por sorpresa en esa última."

-"Que es lo que ocurre? Hoy vi a alguien con una chaqueta con este nombre"

-"Oh, me viste. Bueno jajajaj es gracioso, pero soy un pro gamer de un juego llamado League of Legends. Se me encarga de reclutar nuevos jugadores para nuestro plan de academia y formarlos para entrar en la alta competencia cuando veamos que están listos."

-"Que va, quien se tomaría esas molestas solo por mi? Resulta muy raro esto. No se a donde quieres llegar con esto."

-"Bueno tienes libertad de creerme o no, pero si aceptas en este momento vas a recibir una notebook con el juego e instrucciones de que hacer si deseas seguir adelante."

-"… Esta bien, supongo que entro. Aunque no tengo ni idea de que va el juego o como se juega."

-"No te preocupes, ya vas a tener tiempo para aprender. Ahora levántate y vete a tu departamento."

Sin decir una palabra se puso de pie y poniendo excusa que se tenía que encontrar con una chica a sus amigos partió de regreso a su departamento, tras los pensamientos de como sabían que vivía en un departamento y hace cuanto que lo estaban observando. Todo el tema le daba mala espina pero no tenía nada que perder con intentar esto. – Ganarse la vida jugando, quien hubiera pensado algo así – Se dijo a si mismo tras ver un paquete en la estantería de correos en la casilla de su departamento. Lo tomó y como niño de 5 años subió corriendo las escaleras olvidándose totalmente del ascensor.

Llegado a su destino rápidamente abrió el paquete y saco una notebook con combinaciones negras y grises dando impresión del costo que tenían. Realmente tenia ahí mismo ante sus ojos una de las computadoras de más alta generación junto a un mouse y un teclado de colores morado y negro, teniendo en un último paquete aparte en el fondo unos auriculares con micrófono y una funda para llevar todo esto excepto la notebook de aquí para allá, lo cual combinaba perfectamente. No tardó ni 5 minutos en instalar todo y prenderlo, al hacerlo observo un fondo de pantalla que decía en grandes letras amarillas: League of Legends y una cantidad inmensa y variada de personajes, algunos humanos, otros humanoides basados en animales y otros que no se sabía. Esto mismo ya había subido la hype del albino, tras esto notó un icono azul con una "L" en amarillo y una nota de texto a un costado que decía:

-BIENVENIDO A EL EQUIPO DE SQUADTTACK, ESPERAMOS QUE HAYAS DISFRUTADO ESTE REGALO DE BIENVENIDA. SEGURAMENTE HAZ OIDO DE ESTE JUEGO COSAS BUENAS Y MALAS. PARA PODER PROSEGUIR VAS A TENER QUE CREARTE UNA CUENTA Y ALCANZARLA HASTA EL LVL 30, DE ALLI JUGAR TUS 10 PRIMERAS CLASIFICATORIAS CON UN ROL DEFINIDO Y UN ROL SECUNDARIO Y CON UNA POOL CHAMP DE 10 POR POSICION. HASTA ENTONCES IREMOS VERIFICANDO TUS PROGRESOS, ESPERAMOS GRANDES COSAS DE TI Y RECUERDA MANTENER LA DISCRECION SOBRE ESTO. ¡SALUDOS Y SUERTE EN LA GRIETA!

En su mente se encontraban tantas definiciones que no conocía y tantas preguntas que ya no podía mantenerse quieto en su silla. Seguido esto recordó que no tenía conexión a internet y que le iba a resultar imposible hacer esto cuando apenas le alcanzaba para vivir cuando su abuela lo ayudaba con lo que podía. Allí fue cuando recordó la nota que ella le había dejado, entre la basura la rebuscó hasta poder encontrarla e inmediatamente dirigirse a su departamento 2 pisos más arriba donde ella vivía, en el camino descartando la idea de hacerlo en el ciber ya que despertaría muchas preguntas y hasta podría llegar a arruinar todo lo que viene ocurriendo. Allí fue cuando golpeó la puerta del departamento que tenía en frente –ABUELAAA! Soy yo Fates. – Dijo mientras la puerta se abría sola tras los golpes y veía como su abuela se esforzaba por llegar a alcanzar un rincón con su plumero.

-Hola querido, hacia días no te veía, ¿Cómo te encuentras? ¿Tienes hambre? – Dijo tras darle un fuerte abrazo a su nieto.

- No quiero molestarte solo vengo a preguntar por el trabajo del que me has hablado – Mencionó llevándose una mano tras la cabeza.

-Nunca es molestia tenerte, ven quédate a cenar mientras te cuento – Rápidamente le respondió alarmándolo de la hora que era y sin haber comido nada en todo el día hizo que aceptase. – Que alegría que hayas decidido por comenzar a trabajar, Tom me dijo que cada día su trabajo le cuesta más por eso necesita un ayudante y vino directo a mí a ofrecerlo. – Dijo mientras ponía la mesa y empezaba a cocinar un delicioso arroz con caldo y carne con salsa.

Asi que asi fue como comenzó su primer cambio en su vida, quitándolo de la rutina y dándole una ventana nueva por donde poder salir. Pasado los días pidió a una compañía que instalasen el internet que le alcanzaba para pagar, donde lo que más sufría era lo temprano que debía levantarse para hacer algo que no le gustaba, pero tenía un presentimiento de que esto le iba a ayudar en un futuro.

En la próxima entrega: 2. Conociendo a Ashe.