Disclaimer: Sí, no me pertenece nada de Harry Potter ni de Juego de Tronos (sean libros, serie, películas...).

NOTA: Tened en cuenta que esto es un FANFIC así que no me digáis "es que este personaje no es así" o "este personaje debería morir así" o "no me gusta que..." o "este personaje tiene demasiado poder/es demasiado tonto/en las series no es así/se nota que odias a este personaje porque él/ella es en realidad un mártir" bla bla bla. Si queréis leer algo que se parezca a los libros, leed los libros. Esto es algo que yo he escrito a partir de HP y JDT. Si no os gusta no lo leáis.


PREFACIO

284 AC, Rocadragón

Abrió los ojos de golpe, dándose cuenta que había funcionado. Vio unas orbes de un precioso color violáceo, enmarcados por unas pestañas largas y negras y unas cejas perfiladas blancas. El cabello de la hermosa mujer estaba enmarañado y supo al instante por qué. No todos los días se da luz a un bebé en una negra y deprimente cueva con un dragón moribundo a tus espaldas y una tormenta tronando en tu puerta. Una sirvienta, a juzgar por su ropa, se acercó y, solamente cuando la tuvo en brazos y la miró con expresión preocupada, entendió que no estaba llorando. Así que lloró, a pesar de que no le apetecía.

—Mi niña, mi preciosa hija... cuánto lo siento —se disculpó la exhausta mujer, tomándola en brazos y llorando silenciosamente. Ella solo la miró, sabiendo que eran los últimos momentos con su nueva madre a pesar de tener su propia persona más de 150 años—. Mi bella Daenerys, la de la Tormenta. No ha parado de llover y tronar desde que viniste al mundo...

Y pocas horas después murió. Solamente cuando el cuerpo cayó frente la feroz llamarada del dragón, que la miraba con un extraño anhelo, se dio cuenta que el cabello que había creído blanco era en realidad un rubio de lo más platino, casi confundible con el blanco nieve. No lloró cuando envolvieron al cadáver de su madre, ni cuando la cogieron en brazos y parecían llevársela en barco hacia un lugar muy oscuro y lejano, tan frío como el invierno más cruel que hubiera vivido antes. A pesar de todo, a pesar de la muerte de su nueva y ahora difunta madre, Daenerys, como se llamaba ahora, no pudo estar más contenta. Su ritual había dado sus frutos. Se había reencarnado en su lecho de muerte en el cuerpo de un feto muerto al que su propia alma había dado vida. Y lo mejor de todo era que retenía sus memorias y su magia de aquel tiempo en que alguna vez fue Hadara Potter-Black.


NOTA: No esperéis actualizaciones muy seguidas o periódicas pero iré actualizando.