Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a JK Rowling, la trama a la genia de Bex-Chan.

Este capítulo fue revisado por Nanaa04(Nat)… gracias Nati por acompañarme en este proyecto.


HUNTED

N/A: Bien, así que este es mi primer fic HP, así que disculpen si hay algunos errores con los personajes, etc. También quiero destacar que este no va a ser un fic suave y mi objetivo principal es mantener los personajes reales y la evolución del romance entre Draco y Hermione será relativamente lento. Esto es Post-Hogwarts e ignora el epílogo. ¡Espero que lo disfruten!

Disclaimer: Todos los capítulos asociados con "Hunted" contienen personajes y temas que no son de mi propiedad. El crédito va a J.K Rowling, y el hecho de que está en una página que se llama fanfiction implica que soy una FAN escribiendo FICCIÓN. Si Harry Potter fuera de mi propiedad, no estaría aquí. Estaría ocupada comprando islas y diamantes.

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Capitulo I

Cambios

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Él frunció el ceño ante la bella joven en la cama junto a él. Ella estaba boca abajo en una de sus almohadas lilas y él estaba bastante seguro que estaba finalmente durmiendo. Su pelo enmarañado tapaba su rostro manchado inevitablemente de maquillaje y él intento inclinarse un poco hacia adelante para ver si podía confirmar si estaba definitivamente inconsciente. Su respiración era lo suficientemente fuerte para convencerlo, pero por lo que sabía ella podría ser de sueño ligero. Decidió que tendría que arriesgarse. El cielo se estaba poniendo de ese color púrpura-azul vil que él despreciaba y quería irse a casa.

Hizo una maniobra con cuidado sobre la cama, intentando con dificultad permanecer en silencio. Dejó escapar un suspiro que estaba conteniendo una vez que sus pies estaban firmes en la alfombra púrpura de la mujer. Recogió todas sus prendas dispersas y se vistió a toda prisa, mirando de vez en cuando por sobre su hombro a la mujer silenciosa. Sonrió para sí mientras se ajustaba el último botón de su camisa verde. Estaba mejorando en esto de salir a escondidas. Extendió la mano para levantar sus zapatos perfectamente lustrados, pero uno se cayó de su agarre y aterrizó en el suelo con un fuerte golpe.

El ceño de Draco se enderezó cuando ella se movió bajo las mantas y él retiró el zapato rápidamente y se lo puso con prisa. Escuchó cómo ella hizo algunos horribles quejidos cuando se giró para verlo y él hizo todo lo que pudo para no hacer contacto visual con la mujer. Ella le ofreció una sonrisa soñolienta pero fue desapercibida por el rubio que rodó los ojos.

— ¿Adónde vas? —La joven pareció pensar dos veces en extender la mano y acariciarle la pierna. Tomó la decisión correcta en resistirse.

—Tengo una reunión temprano —Draco murmuró entre sus labios tensos mientras comprobaba que tenía todas sus pertenencias.

—Está bien —suspiró la chica, viendo por un momento breve su reloj y dándose cuenta que era apenas las cuatro de la mañana —. ¿Puedes ir a trabajar desde aquí?

—Esa no es una buena idea —argumentó el joven mago, volviendo a comprobar que su varita estuviera en su traje —.Tengo cosas que hacer.

—Bueno —la bruja rubia comenzó vacilante —no me importa si haces un poco de trabajo en la otra sala…

—Mira —Draco finalmente se volvió hacia ella, masajeándose el ceño por un segundo. —Polly…

—Poppy —la chica lo corrigió, ahora lanzándole una mirada de enojo.

—Como sea —dijo Draco, indiferente ante su error. Revisó por tercera vez tener todo. No tenía deseo de regresar a esta dirección y volver a encontrarse con esta mujer. Se dirigió hacia la puerta, ignorando el jadeo de sorpresa de la mujer cuando él ni siquiera le dijo adiós.

Apareció de regreso a su casa y colapsó en su sillón con un gruñido de frustración. Todo el encuentro había sido una pérdida de su tiempo. ¿Cuándo se había hecho tan difícil conseguir un polvo decente? Se gruño a sí mismo y decidió que se iba a duchar más tarde y hacer un poco de trabajo. Si su vida sexual no le estaba yendo muy bien al menos podía asegurarse que su carrera fuera satisfactoria. De seguro solo era esclavo de la rutina. Dudaba de que ya pudiera estar aburrido del sexo. Solo tenía veintidós por el amor de Merlín. No, no estaba aburrido. Solo tenso. Su cuerpo no estaba reaccionando como esperaba ante las chicas al azar que había llevado a la cama recientemente y se estaba acostumbrando a que su mano le proporcionara alguna forma de liberación. No era lo mismo pero al menos él podía terminar el trabajo. Había algo muy inquietante en la cantidad de Galeones que había perdido en cenas seductoras y condones.

Dejó esos pensamientos a un lado y buscó su maletín junto al sillón. Sacó su varita para deshacer el hechizo de bloqueo y arrojó algunos papeles en su mesa ratona descuidadamente. Los revolvió, mirando los nombres conocidos con poco interés. A pesar de la monotonía de su trabajo, no pudo negar que sintió una leve dosis de satisfacción al ver cómo las cosas habían resultado para él.

El Ministerio había sido bueno con él, mejor de lo que él hubiera anticipado hace cuatro años atrás. De alguna manera lo habían extorsionado con su posición para evitar pasar tiempo en Azkaban pero había funcionado a su favor. Ahora era jefe adjunto del departamento. Su trabajo consistía en supervisar ex convictos,particularmente prisioneros que habían abusado de las Artes Oscuras. Él y su equipo se aseguraban que los prisioneros se mantuvieran en línea después de su sentencia, y se mantuvieran limpios y lejos de acciones ilegales. Sobre todo, el trabajo venía con una dosis decente de confidencialidad, y él se había mantenido con éxito fuera del ojo público con solo algunos fallos. Era después de todo, el heredero de unas de las familias más famosas en el Mundo Mágico. Pero el ministro había logrado mantener su perfil bastante bajo. Difícilmente era una buena idea advertir a los criminales quién los vigilaría. Especialmente en el caso de Malfoy.

Él supo que al principio había sido una táctica del Ministerio el abusar de su conocimiento de los Mortífagos con los que una vez había tratado, ellos nunca asumieron que él hubiera sido tan bueno en esa tarea. La ironía no le había pasado desapercibida. Después de su incursión en la magia oscura, ahora estaba trabajando para las personas con la que había sido tan convencido de que eran malas. Al menos ahora podía aceptar que había sido un muchacho influenciable con un padre mordaz y una gran porción de rebelión. Pero su padre se había ido hace mucho. Y el joven Malfoy había decidido que era lo suficientemente mayor para tomar sus propias decisiones.

Si alguien le hubiera dicho hace cuatro años atrás que esto ocurriría los hubiera hechizado por ser un idiota.

Lumos —murmuró, agarrando con habilidad su varita.

Suspiró cuando los nombres conocidos le devolvieron la mirada, muchos de sus antiguos compañeros o nombres que él había escuchado de sus días con Voldemort. Se estremecía cuando se acordaba de ello. Pero ahora era un profesional y estaba satisfecho con que mucho de sus compañeros de Hogwarts quienes una vez habían compartido las ideas de Voldemort, cómo él, lograron asentarse en una vida normal.

De vez en cuando se encontraba con ellos y nunca hablaban de los días pasados. Todos parecían bastante decididos en olvidar lo que había sucedido, o al menos evitar mencionarlo en la conversación y él estaba satisfecho en seguir esa rutina. Blaise Zabini era el único Slytherin con el que había mantenido contacto desde Hogwarts. Ahora el mago era un empresario bien establecido con una pequeña cadena de tiendas de Quidditch. Pero Malfoy seguía teniendo su nombre en su lista. Y él sabía que también estaba en una lista en algún lugar.

Pasaron un par de horas y Draco decidió que estaba satisfecho con sus notas. Contempló la idea de dormir un par de horas antes del trabajo pero decidió que apenas valía la pena. Siempre podía irse a dormir temprano cuando terminara de traba…

—Mierda —Draco espetó mientras se frotaba los ojos con irritación. Se había olvidado por completo que iría a visitar a su madre después del trabajo. Ella había estado remodelando la mansión desde los incidentes hace cuatro años atrás, y más aún después de que su padre murió. A pesar de eso ella siempre había insistido en que Draco fuera a dar su opinión sobre la remodelación después que hubiera terminado una sala. Por qué solo no podía esperar hasta que terminara todo el proyecto para invitarlo a criticar la mansión iba más allá de su entendimiento.

Decidió que una siesta de una hora no era tan mala idea. Iba a necesitar toda la energía posible si su madre estaba en uno de sus estados de ánimo de ansiedad. No la había visto en poco más de una semana, lo que significaba que estaría burbujeando como una caldera difícil de manejar con chismes sin sentido.

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vvv~vVv~vvv

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Draco viajó por Red Flu a su trabajo esa mañana y de inmediato frunció el ceño ante el caos que lo rodeaba. No era raro que el Ministerio estuviera tan agitado un lunes por la mañana pero aún así siempre lograba irritarlo. ¡El lugar tenía siglos de antigüedad por el amor a Merlín! De seguro que ellos deberían estar acostumbrados a revelaciones extrañas a estas alturas y debieron construir un nivel de inmunidad organizada. ¡Pero no! Aquí estaban todos. Corriendo como elfos domésticos paranoicos.

Se dirigió a su oficina en el departamento del Uso Indebido de la Magia. El departamento se había ampliado después de la guerra y el Ministerio había colocado comparables rastreadores en Mortífagos antiguos y sus socios. Aunque eran similares a los que se le colocaban a los magos y brujas menores de edad, estos no eran tan precisos pero ayudaban hasta cierto punto. Mafalda Hopkirk era la jefa del gran departamento. La bruja había aceptado la tarea de inmediato y parecía un poco aliviada de tener un poco de variedad ante los rebeldes magos adolescentes.

Draco empujó las puertas pesadas y buscó a su superior, notando con un poco de alivio de que las oficinas aquí eran mucho más tranquilas. El departamento tenía menos personal que los otros y él estaba agradecido por eso, aunque las pocas personas que estaban caminando alrededor de las oficinas parecían agitados. Rodó los ojos cuando su secretaria se levantó de su asiento y lo saludó. La pequeña mujer era siempre demasiado alegre para su gusto.

—Buen día, Sr. Malfoy —la bruja sonaba alegre, aunque él noto que hoy estaba menos entusiasta.

—Tilly —Draco reconoció su presencia con un aburrido movimiento de cabeza — ¿Podría tener los informes de los rastreadores en mi escritorio una vez que Shacklebolt te los envíe?

—Por supuesto —la mujer sonrió educadamente cuando Draco entró a la soledad de su despacho. Se dio cuenta que su café lo estaba esperando en su lugar habitual sobre el escritorio y puso el maletín y tomó un trago del líquido caliente. Se sentó ante su costoso escritorio y comenzó a trabajar en algunos papeles que le habían dejado. Apenas estuvo solo veinte minutos cuando Mafalda entró a la sala sin golpear a la puerta, luciendo su habitual túnica elegante y malva y un bolso azul marino desgastado sobre su hombro.

—Draco —la mujer mayor forzó una sonrisa tensa a su colega. — ¿Cómo estás?

—Bien —contestó el mago, apartando la mirada de su trabajo para verla por un momento antes de regresar a sus pergaminos. Seguía sin estar seguro porqué la bruja le había caído bien, incluso cuando comenzó a trabajar para ella en un principio. Pero apreciaba su aceptación y la bruja no era tan mala, aunque un poco entrometida.

—Te ves como la mierda —comento la rubia, notando las bolsas bajos sus ojos. — ¿Noche difícil?

—Podría haber sido mejor —Draco admitió, mirando una página diferente de sus documentos.

—Pensé que ibas a estar un poco alborotado hoy —confesó la bruja con una pizca de preocupación. — ¿Tiene que ver con la chica?

— ¿Soy tan predecible? —murmuró Draco, alzando una ceja considerando cierta información en sus papeles.

—Bueno, la conociste bastante bien —Mafalda le ofreció a su colega una pequeña sonrisa. —Es natural que te sientas un poco mal.

— ¿Conocerla bien? —repitió Draco, todavía negándose a ver los ojos indiscretos de la mujer —.Eso es una exageración.

—Pensé que habías ido con ella a Hogwarts—la bruja le frunció el ceño, dándose cuenta que él la miro con una evidente expresión de confusión.

—No te sigo—Draco le dijo a la mujer con cautela, mirándola ahora para una explicación.

—La chica que murió ayer —repitió la bruja, como si él no necesitara más explicaciones. Draco miró a la mujer y negó con la cabeza, lo que indicó su falta de conocimiento en el asunto. Su superior suspiró y se sentó al otro lado del escritorio. —Por el amor a Merlín Draco, en verdad deberías leer El Profeta.

— ¿Quién murió? —Draco le pregunto, sin poder contener su curiosidad.

—Bueno "murió" es en verdad un poco liviano —le remarcó la mujer mientras metía la mano en su bolso. —La pobre chica fue asesinada.

— ¿Quién era? —Draco volvió a preguntar, un poco frustrado con la mujer.

—Pansy Parkinson —suspiró Mafalda cuando le entregó a Draco una copia de El Profeta —.La conocías del colegio, ¿verdad?

—Bastante bien —dijo Draco mientras miraba la primera plana, que consistía de una imagen de Pansy y un titular que decía "Ex Damisela del Arte Oscuro encontrada muerta" —.Aunque no le he visto hace cuatro años.

Echó un vistazo al artículo, dándose cuenta que ellos se habían acordado de la sospecha que tenían de que ella había estado envuelta con Voldemort. La foto que se movía la mostró simplemente riéndose, y él se dio cuenta que ella se había puesto más hermosa desde que dejaron el colegio. Mencionaron a su esposo de "luto", cuyo nombre no reconocía e incluyó algunos detalles sobre su carrera como sanadora antes de que sus ojos se posaran en una frase en particular: "Marcada con un V".

— ¿Cómo Dennis Creevey? —los ojos de Draco se levantaron hacia su superior cuando intentó entender esta nueva información.

—Así parece —asintió la bruja solemnemente. —Fue la Maldición Asesina otra vez, y la marca V es idéntica…

—Pero Pansy era una Sangre pura —la interrumpió Draco — ¿Así que este asesino no es un simpatizante de Voldemort?

—No, el Ministerio sigue creyendo que lo es —revelo Mafalda —Y estoy de acuerdo, la marca V es una obvia referencia al Señor Tenebroso.

— ¿Pero por qué un simpatizante asesinaría a una Sangre pura? —cuestionó Draco, mirando el articulo y notando que sí habían mencionado la conexión con la muerte de Creevy —.Seguramente contradice el objetivo.

—Parkinson se había reformado —le dijo la bruja encogiéndose de hombros —.Un simpatizante le hubiera visto como una traidora al Señor Tene…

—Sabes que puedes decir Voldemort —Draco le rodó los ojos a la mujer y a su molestoso hábito —Ha estado muerto por cuatro años así que estoy bastante seguro que estás a salvo.

—Lo voy a tener en cuenta—la bruja frunció el ceño, quitándole su periódico —.El punto es que la muerte de Creevy no fue al azar y aunque hayamos anticipado esto, el asesinato de Pansy contradice nuestra teoría que solo los hijos de Muggles serían su objetivo.

—Maldita sea —dijo Draco mientras buscaba el archivo del caso de Creevy.

—Voy a necesitar que seas muy cuidadoso con los Rastreadores —le dijo Mafalda, su tono profesional volviendo a su lugar.

—Sabes tanto como yo que no revelarán nada —Draco gruñó frustrado. —Si el mago puede lanzar una Maldición Asesina entonces ellos pueden definitivamente evitar el Rastreador…

—De todas maneras —la bruja lo miró, comprendiendo su irritación —Solo sé extra diligente cuando Shacklebolt te entregue los expedientes.

—Está bien —gruñó el joven Malfoy, sabiendo que sus esfuerzos serían en vano.

—El Ministerio está advirtiendo a todos los hijos de Muggles y Mortífagos reformados que estén alertas —explicó Mafalda mientras se ajustaba en su asiento. —Necesito que consigas una lista de todos los ex Mortífagos para Shacklebolt lo más pronto que puedas. Hay víctimas y asesinos potenciales en esa lista.

—Te das cuenta que estoy en esa categoría —Draco le recordó con una mirada poca impresionada.

—Entonces estoy segura que el Ministerio quiere que te advierta que tengas cuidado —la bruja le sonrió —.No te preocupes Draco, estoy segura que te has probado lo suficiente para no ser un sospechoso…

—Esa no era mi preocupación —Draco le rodó los ojos —. ¿Se está tomando alguna medida de seguridad?

—Vamos, Malfoy —Mafalda lo observó con un toque de diversión. —Eres un mago perfectamente capaz…

—Y por lo que recuerdo, también lo era Pansy —comentó Draco, siendo sincero.

—Todo lo que sé es que los Aurores están involucrados —la bruja le dijo encogiéndose de hombros. —Y algunos que han estado en asuntos en el extranjero han sido llamados de regreso.

—Entonces eso significa que Potter regresará —Draco gruñó ante la realización. De todas maneras había visto a los Aurores en muy pocas ocasiones ya que los departamentos mantenían las distancias, pero él estaba bastante satisfecho con saber que su antigua némesis estaba en otro país. Dudaba que la rivalidad entre ellos hubiera mermado completamente, y no había visto a Potter hace cuatro años para entender qué es lo que Potter pensaba sobre él ahora. No era algo que le importara en particular, pero se imaginó, con una sonrisa, que sería una experiencia interesante.

—Sí, Harry Potter fue mencionado —Mafalda parecía estar recordando su charla con Shacklebolt más temprano. —Y su amigo también regresará.

—Brillante —Draco rodó los ojos ante esa información. —Hay demasiados jodidos Weasleys en Londres.

—No, no Weasley —Mafalda negó con la cabeza, cerrando los ojos mientras intentaba concentrarse en su recuerdo de la reunión —.La chica.

— ¿Granger? —confirmó Draco, alzando las cejas un poco sorprendido. —No sabía que ella fuera Auror.

—Sí —asintió la bruja —Ella ha estado aquí algunas veces pero ha estado haciendo muchos trabajos de investigación para el Ministerio en Europa.

—Bueno, la parte de investigación ciertamente tiene más sentido —comentó él mientras se acordaba de la tragalibros de sus días en Hogwarts —.Esa chica tenía una historia de amor con los libros. Nunca pensé que se convertiría en un Auror.

—Al parecer en una muy buena —reveló Mafalda con una sonrisa pensativa. —Pero por lo que sé la mujer hace un enfoque más estudioso en su trabajo que los otros.

—Ella es hija de Muggles —comentó Draco bajando el ceño. Recordó un tiempo cuando la palabra "Sangre sucia" hubiera salido tan fácilmente de sus labios. — ¿No te parece un poco contra producente traerla de regreso cuando hay un simpatizante rondando por Londres?

—Bueno por lo que he entendido, el Ministerio está preocupado por ella —Mafalda bajó un poco el tono de voz. —Es posiblemente la hija de Muggles más famosa después de su participación en la guerra y ellos creen que está en gran peligro. Lo mismo para Potter, ya que él mato a Voldemort…

— ¿Entonces por qué diablos los traen de regreso al país?—cuestionó Draco, genuinamente confundido por la lógica del Ministerio.

—Aquí hay más protección —Mafalda rodó los ojos ante la ignorancia de su colega —.Además han habido algunos ataques a hijos de Muggles y a ex Mortífagos afuera de Londres hace algunos meses y el Ministerio cree que pueden estar conectados. Creo que hubo uno en Berlín…

— ¿Ataques? —repitió Malfoy. —No recuerdo ningún ataque.

—Sólo los Aurores fueron informados —Mafalda explicó con un pequeño mohín de desacuerdo —.No estoy segura qué lógica hubo detrás de eso.

—Ya veo —Draco reflexionó sobre estos nuevos datos en su mente. — ¿Algo más?

—Bueno, el Ministerio dio a entender que los Aurores tal vez van a hacer algún tipo de trabajo con nosotros —la bruja reveló encogiéndose de hombros —.Pero eso no es nuevo, tú ya has trabajado con algunos de ellos antes. Pero aparte de eso en verdad no sé mucho más.

—Bien —Draco asintió, descansando su barbilla sobre el dorso de su mano.

—Lo dejo a tu criterio —Mafalda se levantó de su asiento —.Asegúrate de controlar esos Rastreadores meticulosamente, Draco. E investiga un poco sobre lo que los Mortífagos han estado haciendo en los últimos meses. También vas a estar recibiendo una lista de Hijos de Muggles que fueron activos en la lucha contra el Señor Tenebroso para intentar establecer alguna conexión. Tendremos mucho trabajo.

—Genial —Draco suspiró sarcásticamente cuando regresó a sus papeles de trabajo. Mafalda lo dejó solo por el resto del día mientras que, como le fue pedido, examinó cuidadosamente los Rastreadores una vez que se los entregaron. Trabajó una hora más de lo que había planeado, revisando dos veces que en verdad no hubiera nada en lo que pudiera comentar para indicar algo de relevancia.

A las siete de la tarde decidió que no había más nada que hacer y viajó por Red Flu a la Mansión Malfoy. Se había dado cuenta con cada visita a su antiguo hogar que este estaba extrañamente tranquilo estos días, a pesar de un sinnúmero de visitantes de su madre. La encontró sola en la sala de dibujo, maniobrando su varita para levantar algunos cuadros en sus nuevas paredes de color menta.

—Llegas un poco tarde —comentó Narcissa cuando vio a su hijo.

—Un día ocupado en el Ministerio —dijo Draco mientras se sentaba en uno de los sillones de su madre.

—Sí, leí sobre lo de tu amiga —la bruja admitió en un tono serio. — ¿Estás bien?

—Estoy bien —Draco rodó los ojos. —No he hablado con Pansy hace años…

—Lo sé, pero aun así —Narcissa frunció el ceño ante el rostro estoico de su hijo. —Debió haberte causado un poco de conmoción.

—Estuve un poco sorprendido —admitió Draco de mala gana —. ¿Creo que leíste que el Ministerio está pensando que hay un simpatizante de Voldemort posiblemente atacando hijos de Muggles y también Mortífagos antiguos?

—Así es —confirmó la bruja, haciendo una pausa cuando su hijo le dio una mirada extraña — ¿Qué?

—Ten cuidado —el joven Malfoy advirtió a su madre. —Nuestro apellido es probablemente el más famoso cuando uno piensa en los ex Mortífagos y tú no eres muy buena en mantener un perfil bajo, madre.

—Sí —su madre asintió estando de acuerdo. —Rita y algunos de sus amigos me ayudaron a poner algunas protecciones extras sobre la casa pero estoy segura que no hay nada de qué preocuparse. Este no es el primer simpatizante de Voldemort y el Ministerio ha sido bueno con esta clase de cosas en el pasado…

—Aún así, mantente alerta —le dijo Draco a su madre, preguntándose por qué demonios ella confiaría en esa infame de Rita Skeeter con su protección. Él pondría algunas protecciones extras antes de irse —. ¿Qué mierda estaba haciendo Rita aquí?

—Lenguaje, Draco —Narcissa regañó a su hijo con poca fuerza —Y ella vino para informarme sobre el incidente de Pansy.

Draco se esforzó para no hacer otro comentario despectivo sobre la elección de amigos de su madre. Al menos tenía un poco de compañía. Tenía un presentimiento que Snape estaría también haciendo pronto una visita para asegurar que su madre estuviera bien protegida. El hombre sorprendentemente se había mantenido en contacto con su familia desde la guerra y él estaba bastante agradecido por eso. Por lo menos porque era un mago capaz y era uno de los pocos hombres quienes no habían intentado meterse en la cama de su madre desde que su padre había fallecido. Su obsesión con la madre de Potter parecía ser un problema eterno para el extraño hombre.

—Continúa entonces —Draco sonrió cuando su madre casi se tropieza con una caja en el suelo. —Cuéntame todos tus chismes. Sé que te mueres por hacerlo.

—Bueno, de hecho no tengo muchas noticias —admitió Narcissa con un triste suspiro. —Aunque sí sé que Harry Potter y Hermione Granger van a regresar pronto a Londres.

—Eso ya lo sé —sonrió Draco ante su pequeña victoria. —El Ministerio cree que aquí van a estar más a salvo.

—Probablemente tengan razón —asintió su madre.

— ¿Supongo que no sabes por qué Weasley no está incluido en su pequeño viaje de regreso a Londres? —Draco preguntó, siempre curioso sobre el trío favorito de Hogwarts. Eran momentos como estos en el que él estaba contento de que su madre tuviera un lugar valioso en el mundo de los chismes de magos.

—Él no es un Auror —le dijo simplemente su madre. —Lo último que escuché es que estaba trabajando para su hermano con los dragones. Weasley no era el chico más brillante. Creo que yo hubiera tenido más chances de convertirme en Auror.

— ¿Y qué han estado haciendo los otros dos? —preguntó Draco distraídamente, conjurando una cerveza y tomando un sorbo.

—Bueno, Harry se involucró con la hermana de los Weasley pero olvidé su nombre —su madre frunció el entrecejo mientras intentaba recordar. —Y por lo que tengo entendido,Hermione solo ha estado por toda Europa trabajando para el Ministerio. Aun sigue siendo una tragalibros por lo que he escuchado, aunque alguien sí me dijo que se luce.

— ¿Qué? —Draco le preguntó a su madre, no estando seguro a qué se refería con ese comentario.

—Al parecer, ahora está un poco guapa—la señora Malfoy elaboró. —Pero escuché todo esto hace mucho cuando ella estaba en unas de sus visitas al Ministerio, en verdad nadie la ha visto hace un año más o menos.

— ¿Recuerdas chismes de hace un año? —Draco le preguntó a su madre con una mirada insegura en su rostro.

—Bueno, uno tiende a recordar los detalles de las personas quienes fueron torturadas en tu casa —Narcissa le alzó el entrecejo a su hijo, y él supo que tenía que dejar el tema de lado. Seguía siendo un tema incómodo para su madre, y él tampoco tenía ganas de abordarlo. — ¿Por qué estás tan interesado en ellos? —Su madre le arqueó una ceja.

—Mafalda mencionó que ellos tal vez pueden estar involucrados en el caso —describió el rubio —Lo que significa que tal vez voy a estar trabajando con Potter.

—Bueno, eso va a terminar en lágrimas —Narcissa comentó con una sonrisa. —Sé que has cambiado y todo eso, Draco, pero ustedes dos nunca se van a llevar bien. ¿Y no habías sido un bravucón con la chica en Hogwarts? Nunca le voy a perdonar a tu padre por enseñarte esa horrible palabra que utilizabas para llamarla…

—Era un niño —Draco justificó sus acciones con un resoplido a la defensiva. —Tú difícilmente eras un ángel.

—De acuerdo —su madre asintió. —Pero sí salvé la vida de Potter.

—Le voy a tener que recordar eso si las cosas se ponen un poco mal —Draco arrugó la frente pensativo. —No creo que él sea tan comprensivo como el Ministerio…

—Bueno, solo permanece profesional y maduro—le aconsejó su madre con una sabiduría inusual —.Se lo debes al Ministerio. Y no te conviertas en el imbécil que eras en el colegio.

—Bueno, tal vez ni siquiera suceda —Draco le recordó a su madre —.Aunque estoy un poco curioso sobre las repercusiones si sucediera. Dudo que Potter ame la idea…

—Hablando de amor —su madre comenzó con una sonrisa maliciosa. — ¿Cómo te fue en la cita con Poppy? ¿No es encantadora? Soy tan buena celestina...

—No va a suceder —Draco detuvo la diatriba de autoalabanza de su madre. —Es aburrida e irritante. La perra no dejaba de hablar sobre su trabajo en las Brujas Traviesas. Nunca he escuchado sobre esa revista…

—Bueno, la revista es buena —su madre frunció el ceño. —Y no la llames perra, Draco. Ella es una joven decente.

—Fue una pérdida de tiempo y dinero —Draco le informó a su madre —.Su único propósito fue servir como prueba de que tus habilidades de celestina son jodidamente horribles…

—Lenguaje —su madre lo reprimió otra vez, su tono esta vez más bajo. — ¿Al menos le diste una oportunidad?

—Me tomó menos de diez minutos saber que la mujer iba a ser aburrida —Draco le dijo con una expresión agitada.

—Debió haber habido algo que te gustara de ella —Narcissa miró a su hijo esperanzada y él no pudo evitar la sonrisa que le robó los labios.

—Bueno —Malfoy comenzó a reclinarse un poco más en el sillón. —Ella podía hacer esta cosa genial con su lengua…

— ¡Draco! —Su madre sintió al instante un rubor en sus mejillas. — ¡Suficiente! ¡Merlín, puedes ser tan bruto!

—Tú preguntaste —Draco le dijo encogiéndose de hombros cuando terminó su cerveza, se levantó de su asiento y le dio un beso en la mejilla.

— ¿Ya te vas? —le preguntó ella triste, siempre reacia de ver a su hijo marcharse.

—Las cosas están agitadas en el Ministerio por el momento —explicó Draco, estableciendo algunos hechizos protectores mientras su madre esperaba. Para ser justo con Rita, los escudos protectores parecían bastante estables así que solo hizo algunos ajustes. —Además no pude dormir mucho anoche y eso es técnicamente tu culpa.

—Draco, no hagas que una madre abofetee a su hijo de veintidós años —Narcissa se encogió ante las palabras de su único hijo —.Mañana te mandaré una lechuza.

—Está bien —asintió el joven mago mientras se dirigía a la chimenea de la otra sala. —Ten cuidado.

Con eso dicho, el joven Malfoy regresó a su casa y fue directo a su dormitorio para ponerse al día con su falta de sueño. Sabía que las próximas semanas en el trabajo involucrarían algunas noches de desvelo así que iba a disfrutar de dormir tanto como pudiera. Tuvo en cuenta sus posibles tareas para mañana y también se preguntó cuándo exactamente Potter y su pequeña amiga aparecerían en el Ministerio. Mafalda nunca había especificado cuándo regresarían a Londres y él no pudo mellar su curiosidad sobre su antiguo rival. Sus nuevas opiniones y vida después de la guerra habían llegado con una mayor tolerancia pero tenía el presentimiento que Potter estaría exento de eso. Algunas cosas nunca cambiarían.

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NdT: ¡Holaaaa! ¿Cómo están tanto tiempo? Extrañaba publicar en mi perfil… pero aquí estoy de regreso gente

Después de toda la movida de "Cruel y Hermoso Mundo", esa hermosa historia que siempre va a tener un lugar especial en mi corazón, y en el de muchos de ustedes, acá estoy de regreso con el primer Dramione que escribió Bex-Chan, unas de las autoras más populares en inglés. Y bueno la trama toma su tiempo, si no no sería Dramione, hay algunos que otros cambios pero nada muy fuera de canon, así que paciencia.

Si bien es el primer capítulo, espero ansiosa sus comentarios, me malcriaron con los otros fics, así que exijo que lo sigan haciendo jajaja

Eso es todo por ahora, gracias a todos por estar ahí, y volver aventurarse… así que ¡Bienvenid s! Un gran abrazo. Hasta la próxima baby ;-) Los quiero.