MINIRETO DE OCTUBRE

"El aleteo de una mariposa puede causar un tifón en algún lugar del mundo" - Efecto mariposa (2004)

Este fic participa en el minireto de octubre para "La Copa de las Casas 2016-17" del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black.

WI?: ¿Qué pasaría si Leanne fuera quien hubiera sido afectada por el collar de ópalos?

Personaje principal: Leanne

Palabras: 489

Casa: Slytherin


OCTUBRE


Demasiado tarde


Katie Bell era una chica responsable, justa y decidida. Una joven con principios. Una alumna inteligente que siempre sabía ser comprensiva y prudente.

Así que si algo tenía claro Leanne esa noche era que aquella chica de expresión hierática que insistía en que debía entregar ese extraño paquete a alguien del castillo no era Katie Bell.

Desde luego, no se comportaba como ella.

—Katie, por favor, escúchame. No puedes hacer eso. ¿Quién demonios te ha dado el paquete? ¿Qué hay dentro? ¿Lo sabes acaso? —insistió a la desesperada, casi corriendo para seguirle el ritmo a su mejor amiga. Pero Katie apenas le prestaba atención. Avanzaba deprisa por el camino nevado que conducía a Hogwarts sin siquiera esperar a que Leanne la alcanzara.

—No puedo hablar. Tengo que entregar esto—dijo con tono frío y monocorde. Era lo mismo que llevaba repitiendo desde que salieron de las Tres Escobas.

Leanne se detuvo un instante y se estremeció.

—Katie. Katie, por favor. Katie, ¡para! ¿A quién tienes que dárselo? ¿Para qué? ¡Escúchame!

—Tengo que entregar esto —insistió Katie sin aminorar lo más mínimo la marcha. Convencida ya de que alguien le había hecho algo a su amiga, Leanne la cogió del brazo para detenerla.

—Para de una vez. ¡Que pares! Déjame ver ese paquete.

Katie trató de resistirse, pero Leanne apretó el agarre y se negó a soltarla. Con el forcejeo, el maldito paquete se escapó de entre los dedos de la joven Bell y aterrizó en el suelo, hundiéndose ligeramente en la nieve crujiente.

Antes de que a Katie le diera tiempo a reaccionar, Leanne saltó a por él. Estaba decidida a saber qué demonios le había ocurrido a su amiga y qué había ahí dentro.

Pudo ver el brillo de algo que relucía en el interior del sobrio envoltorio. Pudo escuchar los pasos de Katie llegando a su lado. Pudo sentir el tacto frío del colgante de ópalos bajo sus dedos desnudos.

Y después, el dolor.

Una agonía tan intensa, tan lacerante, que Leanne sintió que sus huesos se astillaban y la rasgaban desde dentro. Que allí, en ese camino nevado, bajo las frías pinceladas oscuras que pintaban el cielo anunciando el final del día, su cuerpo ardía como una estrella terrible.

Cayó al suelo y gritó con todas sus fuerzas, pero ni un solo sonido salió de entre sus labios fríos.

Creyó escuchar las voces de Harry Potter y sus amigos en alguna parte, cerca. Pero no lo suficiente.

Alzó la mirada y vio a Katie, que repetía sin parar "Tengo que entregarlo" como una letanía demente con la mirada perdida.

—Katie —dijo con voz rota, alzando una mano hacia esa chica que era su mejor amiga sin serlo realmente—. Por favor…

Pero Katie no la escuchó.

Ni esa noche ni ninguna otra.

Porque por mucho que corrieron Potter, Granger y Weasley, para cuando llegaron junto a las dos chicas ya era tarde.

Demasiado tarde para Leanne.


N/A. He seguido mi máxima. Si un personaje puede morir, morirá. Reclamaciones en la caja de debajo, por favor xD