Este fic participa en el minireto de diciembre para "La Copa de las Casas 2016-17" del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black.

Mes: Diciembre

Personaje: Sirius Black

Objetivo: escribir un fic protagonizado por el personaje sorteado y en el que aparezca un elfo doméstico.

Palabras: 400


La oveja negra


Sirius está sentado en las escaleras, oculto por las sombras del descansillo. Es, en su nada humilde opinión, una posición estratégica: puede ver todo lo que ocurre en el salón unos metros más abajo a través de la puerta abierta, pero nadie lo ve a él.

No es una novedad. En esa casa, nadie nunca lo ve a él.

Regulus ordena sus libros en el salón con la ayuda de Kreacher. Septiembre planea sobre Grimmauld Place con una inminencia aterradora, y el menor de los Black prepara ansioso su baúl.

Sirius se siente extraño al pensar que, aunque vivirá en el mismo castillo que su hermano, ambos estarán separados por mil años luz.

—Kreacher —susurra Regulus. Muy bajito. Sin levantar la mirada de los libros. El elfo alza su cabeza y lo mira.

—¿Sí, amo?

Regulus vacila. Pasa varias páginas sin verlas realmente. Suspira.

—¿Tú crees…? Bueno, ¿piensas que iré a Slytherin?

Kreacher parece tan sorprendido como Sirius, que frunce el ceño y se inclina contra la barandilla de las escaleras para ver mejor.

—¿Y por qué no iba a ir el amo a Slytherin?

Una vez más, Regulus titubea. Sirius siente ganas de bajar y zarandearlo. Dilo. De sacarle las palabras a collejas. Sabes exactamente qué quieres decir. Hazlo. Dilo. Regulus se muerde el labio inferior y aprieta con fuerza el libro. Dilo, cobarde.

—Sirius fue a otra casa.

Y ahí está. La verdad amarga, la acusación eterna. Regulus no dice Gryffindor y a Sirius no le sorprende. Siente ganas de reír pero no hay humor en su pecho.

—El amo Regulus no es como el amo Sirius —masculla Kreacher. Y si bien Sirius no puede enorgullecerse más de la verdad en esas palabras, escucharlo en voz alta quema.

Poco después Kreacher sale del salón y, cómo no, ve a Sirius, quien se pone en pie deseando ser cualquier otra persona. Cualquiera.

—¿A mí no vas a ayudarme como a Regulus? —pregunta. Kreacher entrecierra los ojos.

—El amo Regulus no es como el amo Sirius —repite el elfo despacio. Después se marcha, dejándolo solo en la oscuridad de las escaleras.

A sus trece años, Sirius Black sabe muchas cosas. Sabe, por ejemplo, que un apellido puede ser una condena. Sabe que en verano él es el único chico que no vuelve a casa.

Y sabe también que ser distinto, aunque merezca la pena, no es sino una muerte lenta.